De entrada deciros que la competencia dentro de la NWOBHM a la que pertenece "Wild Cat" era más feroz que la cubierta del disco. El debut de Maiden, el de Leppard, "Wheels of Steel", "Lightning to the Nations" de Diamond Head, los discos de Mötörhead, la unión a la nueva ola metálica de unos renacidos Sabbath, Scorpions o Judas Priest son nombres que obviamente hacen que el tigre parezca un gatito de angora, pero no subestimemos a la banda de Northumberland.
Porque las canciones amigos no van a llegar nunca a la altura de un "Prowler", pero si que tienen ese aura de rebeldía, inmediatez, urgencia y autenticidad del primer Heavy Rock 80´s.
La ferocidad con la que se las gastaba el Punk fue utilizada por las primeras bandas metaleras que supieron mixturar el elemento rocanrolero dentro de los riffs metalicos y de las guitarras dobladas copiadas a los Thin Lizzy.
A donde no llegaron las esqueléticas escalas de los Punk Rockers, triunfaron sobrados los peripuestos guitarras heviarras, dispuestos al más difícil todavía con sus seis cuerdas y en una descarnada competición por ver quien era el que sacaba más y mejores notas de sus amplis "Marshall".
Nuestro colegas tigres se pasaron el año 79 preparados para dar el salto pero no fue hasta el 80 donde y cuando sus zarpazos empezaron a ser tomados en serio. Comenzaron el año como cuarteto abriendo para bandas como Magnum o Maiden y terminaron con "Wild Cat" bajo sus patas y como quinteto atrapando en sus garras a John Sykes y despedazando con las mismas al vocalista Jess Cox, primera víctima de la voracidad del depredador y de su deseo de mejora.
Personalmente no creo que Jon Deverill (Vocalista en el clásico "Spellbound") sea una barbaridad como vocalista, podría ser el Dickinson de los Tygers por el saliente Cox, que bien podría ser un Paul Di'anno, pero ambos dentro de la segunda b y tercera división del Heavy Rock mundial.
| Copia original escandinavia 1981 |
Pese a todo Cox es el idóneo para este debut, sobremanera en los temas rabiosos y apremiantes de mostrarse rockeros, donde los riffs y punteos mandan señales al bajo y a la batería de que el Heavy Metal ha llegado para dominar al lascivo mundo del Rock and Roll, y meter en cintura al desbocado y herido de muerte Punk, sometiendo su descontrolada y errática arritmia musical y absorbiendo sus reivindicaciones de clase media.
La primera mitad del disco es la más excitante e inmediata con la explícita "Euthanasia" haciendo de telonera para "Slave to Freedom", "Don´t Touch me There", "Money" o "Killers", todos ellos himnos de perfil bajo dentro de la incipiente NWOBHM, pero de una militancia estricta y modélica.
Nada es sobresaliente en "Wild Cat", ni siquiera notable, pero es lo suficientemente bueno y auténtico para que uno repare en "Fireclown" o "Wild Catz", esos primos de barrio pobre revolcados en barro del debut de clase obrera transformada en media que es el debut de Iron Maiden.
Luego, cuando aminoran la velocidad semi descontrolada a velocidad Heavy de crucero tampoco les va del todo mal, se las apañan para que "Suzie Smiled" nos mantega sino en vilo, al menos atentos a sus correrías sonoras, como también ocurre con "Badger Badger", aunque la nombrada en último lugar acelera a fondo para empalmar con "Insanity", un "Killers" primerizo que cierra un irregular pero encantador disco debut.
El disco lo produce el británico Chris Tsangarides, un tipo que había sido ingeniero de entre otras lindezas "Sad Wins of Destiny" y que en los 80 produciría a Anvil en "Metal on Metal", a nuestros Barones en el mítico "Barón al Rojo Vivo" y a los Thin Lizzy en el atómico "Thunder & Lightning".

Vaya regalo me has hecho sin saberlo este viernes en el que finalizo mis vacaciones oficialmente. Discazo y bandaza, si no por su éxito o valor musical en comparación con otros coetáneos, sí por su valor documental. Son parte indispensable de la NWOBHM y sus temas tienen ese espíritu y sonido ¿o no es imprescindible esa Killers? Este es otro de esos álbums que pasan por mis manos de tanto en tanto y dejo en la cubeta en favor de otros. Algún día se vendrá a casa. Saludos. KING
ResponderEliminarSabía que te gustaría la reseña jeje, hace años que lo pillé en vinilo pero no muchos, primero lo tenía en cd remasterizado con bonus. Saludos
EliminarSi para King es un regalo, para mí no os cuento. Entre mis poco más de 150 vinilos, solo hay un puñado de ellos anteriores a 1983, que fue el año en el que adquirí mis dos primeros discos "Synchronicity" y "Thriller". Hasta ese año el tocadiscos de casa solo reproducía a los melódicos nacionales de la época :) Gracias por al entrada, estos gatos suenan bien.
ResponderEliminarme alegra que te guste, saludos
EliminarNo los había escuchado nunca. Tenía la idea de que eran punkarras o estilo Ramones, no sé por qué.
ResponderEliminarSiempre está bien aprender algo nuevo. Un saludo
tienen algún ramalazo en el disco punkarra pero es Heavy Metal old school total. saludos
EliminarQué buena llegada al blog. Ya traje yo el último de su primera etapa (The Cage, 1982) cuando no se parecían a esto. Perdieron cierta brutalidad con los cambios de miembros, pero no las ganas de llegar más lejos y de agradar a las masas. Lo de las copias escandinavas a mí siempre me pone un poco, lo bien que han trabajado siempre el género metalero/hardroquero. Por cierto, ¿cuándo le hacemos el merecido homenaje a Mr. Tsangarides? Un saludo.
ResponderEliminarEse disco que comentas nunca lo tuve pero lo vendí rapidamente, creo que de la primera época me quedé en Crazy Nights. Tsangarides es un crack. otro saludo
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