Ir al contenido principal

Texas - Ricks Road (1993, Vertigo)








Una tarde de sábado de noviembre, en casa de mi amigo Mario nos reunimos César, Luis, Mario y yo. Mientras que charlábamos y nos tomábamos algo, veíamos un concierto de Texas que ponían en la TV. Creo que el programa se llamaba Planeta Rock y lo llevaba el periodista Tomás Fernando Flores (director de Radio 3 y conductor del programa Siglo 21). Yo tenía los dos primeros discos del grupo (aquí os traje el primero) y en este concierto presentaban el tercero, que no tardó en caer. La estética del traje naranja de Sharleen Spiteri se quedó en la retina de más de uno y de dos. Oye, me doy cuenta de que esto suena casi a ciencia ficción. O mejor, a un pasado muy lejano: ¿hace cuánto no invitáis a un amigo a escuchar música en casa? ¿O que le prestáis a alguien un disco? Ahora, lo más cercano a eso es pasarle al colega de turno una playlist de una de esas aplicaciones online que todos conocemos. Bueno, en el X, aka Twitter, muchos usuarios intentamos compartir música. Y en blogs como este, lógicamente. Pero no es lo mismo, no. Ahora que lo pienso, ya no recuerdo si vimos el concierto en la emisión del programa o yo lo había grabado en VHS y lo llevé a la reunión. La verdad es que da igual, aplica igualmente la reflexión anterior. Os dejo el enlace al concierto en youtube.

https://www.youtube.com/watch?v=IoRFotmMxNg&t=605s

Ese concierto, en noviembre de 1993 en la sala Caracol de Madrid, sirvió como presentación mundial del tercer disco de los escoceses Texas: Ricks Road. Si tenéis curiosidad y veis el video, en un determinado momento del mismo, Sharleen explica la razón de ello (venga va, os hago spoiler y os cuento que, básicamente es porque se sentían mejor que en casa en nuestro país y nuestras salas). Un disco que intenta ser más crudo, más blues, más country y menos popero que los dos anteriores. Como punto de unión, el tema que salió como primer single, “So Called Friend”. Quizás el tema que menos me gusta porque es claramente más comercial e intenta ir en la línea de sus grandes éxitos anteriores (no hace falta mencionar el “I don’t want a lover”). Antes de escribir esta entrada me he leído alguna que otra crítica de este LP y he llegado a la conclusión de que no tengo ni idea de música porque a mí este disco me encanta y lo disfruto cada vez que lo escucho. Y en esas reseñas lo ponen a parir, que si es una amalgama de sonidos, que si no tienen dirección propia, que son unos Pretenders venidos a menos, que utilizan un Casio para el sonido de armónica (no tengo ni idea de música, pero en los créditos aparece un tal Jimmy Z que ha girado con Eurythmics, Tom Petty, Etta James…) Pues lo siento, a mí este trabajo me hace disfrutar mucho, aunque sea cierto que podría mejorar en la producción. Será mi predilección por discos malditos en la discografía de artistas o porque no tengo ningún tipo de criterio serio. Me preocupa cero.

Rápido resumen: Texas triunfaron en el 89 con el “I don’t want a lover” que llevó a tener muy buen resultado de ventas a su primer disco, Southside y luego al segundo, Mothers Heaven, sobre todo en España. Por eso escogieron nuestro país para presentar este tercer disco. La formación del grupo en ese momento estaba formada por Sharleen Spiteri, voces y guitarra, Ally McErlaine, guitarra, Johnny McElhone, bajo, Richard Hynd, batería y Eddie Campbell, teclados. Los tres primeros fueron los fundadores del grupo y han estado presentes en todos sus trabajos.  Esta formación fue la que obtuvo los mayores éxitos, con los discos White on Blonde y The Hush, que vendieron y sonaron lo que no está escrito en el final de los 90. La producción de este Ricks Road corrió a cargo de Paul Fox (Mötley Crue, 10000 Maniacs, The Wallflowers, Semisonics, Ziggy Marley). En los coros de muchas canciones está acreditada Sister Rose Stone, de Sly & the Family Stone.

Seis canciones en cada cara. Abrimos con “So called friend”. La más popera del trabajo, con un sonido más comercial, buscando reeditar los éxitos pasados. Primer single y, como ya he escrito, la que menos me gusta de la docena que temas que tenemos por delante. De repente, nos encontramos con unas guitarras más sucias y un wurlitzer para abrir “Fade away”. Los coros de Sister Rose Stone, fantásticos. Bajamos revoluciones con “Listen to me” que comienza suave, con guitarra acústica y cuerdas para terminar convirtiéndose en un medio tiempo rockero de manual. Guitarra con cuello de botella al más puro estilo “I don’t want a lover” para iniciar el pedazo tema “You owe it all to me”, volviendo a sus raíces sureñas pero dándole un toque soul, gracias a los coros de Sister Rose Stone: “sin mi no serías nadie y me lo debes todo a mi”. “Beautiful Angel” es otro ejemplo más de que intentan sonar más serios que en sus anteriores discos, más arreglos en las guitarras, por ejemplo. Y cerramos la cara A con el baladón “So in love with you” donde la voz de contralto de Sharleen está a punto de romperse. Uno de los grandes momentos emocionales para mi del larga duración. Mi vena blandengue.

Abrimos la cara B con un riff de armónica en el “You’ve got to live a Little”. Wurtiltzer, armónica y pandereta para dar ese aire country con tintes soul que es la marca de este disco. Y ahora un blues del bueno con “I Want to go to heaven”, una de mis preferidas del LP: “quiero ir al paraíso, pero no quiero morir”. Pues a mi me lleva al paraíso este temarral. Pero seguimos a un altísimo nivel (siempre hablando de mis gustos) con la siguiente “Hear me now”, no puedo evitar seguir el ritmo de la pandereta con el pie y otra de mis favoritas. Vale, voy a dejar de decirlo porque casi todas entran en esa categoría. Por eso he dicho al principio que me encanta el LP. Para redondear esta canción, al final hay un cambio de ritmo y termina de forma acústica y atmosférica. “Fearing these days” recuerda más a su disco de debut pero aún así hay matices distintos, sobre todo esa pátina de soul que le intentan dar a todos los temas como pasa con el inicio de “I’ve been missing you” con ese piano de bar americano y guitarras acústicas. Es cierto que a veces me da la impresión de que los Texas se dejaron arrastrar al sonido que puso de moda Eric Clapton en su Unplugged. Pero era lógico porque ellos solían hacerlo y lo único que intentan es explotarlo según la moda de esos años. Y cerramos el plástico siguiendo por derroteros acústicos en la única canción que la voz de Sharleen me recuerda a la Chrissy Hynde, a pesar de esas críticas que he mencionado más arriba, con “Winters end”. Y se acabó, el brazo del tocadiscos se levanta, vuelve a su lugar y se detiene el giro del plato. Acabo de disfrutar de 45 minutos de música que me encanta y me deja una sonrisa de idiota en la cara. Y señores, eso es lo que le pido a la música y este trabajo me lo da. Paso de críticas desfavorables y me quedo con lo que me provoca a mí el paladear lentamente de estas doce melodías.

Para rellenar el resto de entrada, voy a hacer un copy-paste de la anterior de Texas para contaros sobre conciertos y temas personales. Texas es uno de los grupos que, por una u otra circunstancia, más veces he visto en directo: hasta en cuatro ocasiones he disfrutado en vivo de Sharleen Spiteri y los suyos.  La primera, como teloneros de Bryan Adams en Las Ventas, año 94. Fantástico concierto de los de Glasgow, promocionando su tercer disco, Ricks Roads. Y claro, si la guinda era Bryan en plena forma, es normal que guarde un gran recuerdo de aquella noche en compañía de algunos compañeros de universidad.  La segunda, en la Plaza Mayor de Madrid en las fiestas de San Isidro del 97, cuando aún se hacían conciertos gratuitos y de calidad en nuestra ciudad. Acababan de publicar su disco de mayor éxito, White on blonde. Aún no habían pegado el pelotazo padre, pero estaban a punto. En aquel entonces, yo estaba haciendo la mili. Recuerdo que la cinta de este disco era la que solía sonar en mi walkman a la hora de dormir en el CIR de Cáceres, actuando como tapones en mis oidos ante el concierto de ronquidos y ruidos varios que suelen amenizar una sala con más de 200 maromos durmiendo juntos. A pesar de que justo esa semana de San Isidro estaba rebajado del servicio en el Gómez Ulla por un pequeño esguince, arrastré hasta el bolo a mi amigo Leandro para disfrutar de su música en un marco tan castizo. La tercera, en el Palacio de los Deportes de Madrid junto a Pretenders, curiosamente Chrissie Hynde siempre fue una de las influencias más evidentes en Sharleen. Aquel día fue Leandro el que me arrastró a aquel concierto un par de años más tarde. La última, veinte años después, con las nieves del tiempo plateando mi sien, en el 2019 en La Campa de la Magdalena, en Santander, con mi pareja, y con posteloneros, los ingleses Immaculate Fools. Salimos encantados por la voz de Sharleen y el buen hacer de toda la banda: se les notan las tablas. El 2020 iba a ser el año en el que girasen (Madrid incluido) para celebrar el 30 aniversario de este disco. Al final tuvieron que retrasarlo al 2022. Entre medias, les dio tiempo a publicar un nuevo disco, titulado Hi! Y este 2024 han lanzado un disco con el pianista Spooner Oldham reinterpretando alguno de sus temas más conocidos con alguna otra novedad, titulado The Muscle Shoals Sessions, grabado en esa pequeña localidad de Alabama, en los legendarios estudios F.A.M.E.




Comentarios

  1. Una vez leída la reseña y escuchada la obra con atención, opino de la manera más objetiva que soy capaz que estamos ante un álbum de pop rock bluesy o blues rock poppy –tanto monta, monta tanto– con voz femenina al frente, que resulta demasiado monótono para mi gusto. En mi opinión, al menos en el momento y estado anímico en el que me he enfrentado al disco, sólo he conseguido que en general no se me haya hecho pesada la escucha, habiéndome llamado la atención en positivo únicamente temas como Listen to me o I want to go to heaven. En So in love with you –por cierto, ese inicio me recuerda a los U2– me sobran esos juegos vocales de la Sharleen. El resto de temas me parecen una mezcla de la misma canción queriendo sonar muy americana, con armónicas, steel guitars y con el fantasma de I don’t want a lover planeando continuamente sobre las melodías. Pero esa es sólo mi impresión. Yo tampoco entiendo una mierda de música como dices de ti –aunque ya te he dicho otras veces que eres menos blandenguer y lego en la materia de lo que afirmas y pretendes hacernos creer– y evidentemente no he tenido ningún interés en leer reseñas de esta álbum, exceptuando la tuya. Pero debo decir que escuchando el primer tema he pensado rapidamente en Chrissie Hynde por lo que quizás esos que dices que les tachan de ser unos Pretenders venidos a menos tengan algo de razón, sólo algo oye. Pero tal y como ha quedado claro en todos estos años, la música es de lo más subjetivo que hay y lo importante aquí es que a ti te haga disfrutar este álbum, que te ponga la sonrisa de idiota y te recuerde a esos César y Mario de cuando tenías más pelo. Así que no dejes de volcar esas sensaciones en este blog tan blandenguer friendly. Saludos y feliz finde. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Daba por descontado que no te iba a enganchar nada por lo tanto gracias por escuchar y comentar.
      El próximo viernes es el cumple de Hynde y tengo un disco suyo, el más famoso a la par que menos bueno. Quizás aproveche la coyuntura jeje. Abrazo blandengue

      Eliminar
  2. Debo confesar, Dani, que desde tu anterior post de Texas me he dedicado a escuchar su discografía, y parte de ella rota de vez en cuando por los auriculares. Este que traes hoy me parece su mejor obra, o, al menos, la que más escucho. Destaco Beautiful angel, Listen to me, So in love with you, las armonías vocales de Winters end y I want to go to heaven, aunque el sonido global y la voz de Sharleen son lo especial de Ricks road. Este, si lo pillo en alguna cubeta, igual cae, aunque he cotilleado los precios en Discogs y, vaya, puedes pagarte una buena cena para dos si lo vendes. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues mira me sorprende y congratula que hayas encontrado tiempo para escucharlos. No son nada del otro mundo pero lo que hacían lo hacían bien.
      Es que los fuegos publicados a partir del 93 son más difíciles de encontrar. Pero eso pasa con todos. Un saludo.

      Eliminar
  3. Texas me gustan mucho, y además es que les tengo ese cariño especial que le coges a los discos que tus padres ponen por casa y terminas por asociar a ellos, como si fuesen una prolongación directa de ellos. Este en concreto siempre me ha gustado aunque confieso como vendido que soy que el Southside es el que más veces he escuchado y mi preferido. Muy chula la entrada, te entiendo perfectamente en eso que dices de quedar para escuchar música. Todos los que lo hemos hecho y lo hacemos guardamos esos momentos como los tesoros que son, y si este disco además te trae esos recuerdos de vuelta entonces durante esos tres cuartos de hora es el mejor disco de la historia sin discusión. Un abrazo Dani!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te traiga recuerdos. Si los ponían tus padres, eso es que eres muy joven jeje. La música no sólo es música, en eso todos los que estamos por aquí estamos de acuerdo. Un abrazo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Halestorm - The Strange Case Of... (2012, Atlantic Records)

    Retorno el siglo XXI de nuevo al blog, que esto se llena de señoros y señoras que ya peinan canas o ni eso. Y, además, vuelvo a traer una voz femenina, que ha pasado mucho tiempo desde la última vez. Y no es una voz cualquiera. Posiblemente es la mejor voz femenina del rock de este siglo. Bueno, quizás no es la mejor, pero tampoco las hay mejores. Y si hace unas cuantas entradas hablaba por aquí de  Cher ,  Alannah Myles  o  Melissa Etheridge , hoy toca una artista que recoge parte de esa herencia de mujeres con personalidad al frente de una banda de rock, pero llevándola a terrenos más duros y contemporáneos. Hablo de  Lzzy Hale  y de sus  Halestorm . Aunque, según ella misma y nosotros, tiene más influencia de Sebastian Bach de Skid Row o de Joan Jett , que de esas frontwomen. Para quien no los conozca, Halestorm nacen en Pennsylvania alrededor de los hermanos  Lzzy Hale  y  Arejay Hale , que empezaron a tocar ...

Rush - Hold Your Fire (PolyGram-Vertigo, 1987)

Cuando "Hold your Fire " fue publicado en 1987 recibió críticas entre tibias y malas, se acusó a la banda de que su música se estaba volviendo excesivamente fría.  Ciertamente, esa será la única pega que se le puede poner a Rush aunque no la comparto demasiado.  El trío canadiense optó por seguir con una fórmula que les había dado pingües réditos bancarios y que les consolidó con una tríada mágica de discos que tenían la difícil tarea de no hacer caer en el olvido a su obra maestra " Moving Pictures " del 81 y la de competir de tú a tú con discos considerados clásicos en la actualidad y multi ventas en géneros como el Metal, Pop Rock o el AOR en menor medida durante los años 80.  La música que alumbra "Hold Your Fire " es de todo menos mala, manida o conformista; puede ser más relajada en según que temas (" Second Nature ") incluso la sombra del AOR parece extenderse sobre alguna de sus canciones pero la calidad sigue intacta, mismamente, "...

Fastway – On target (GWR Records, 1988)

  "Fast" Eddie Clarke abandonó Mötorhead tras el album Iron Fist (82). Él mismo explicaría que "Philthy (batería de la banda) fue el principal instigador de mi exclusión de la banda. Nótese que no lo llamo marcharme, ya que no fue mi decisión. Me había imaginado muriendo en el escenario con Motörhead, así que fue un golpe duro cuando ya no me querían en la banda”. La versión oficial dictaminó que había incompatibilidad de caracteres y que Clarke había quedado disgustado con el último álbum. Ambas versiones, obviamente, son compatibles. Por las mismas fechas, Pete Way, bajista de UFO, tenía también discrepancias estilísticas (y etilísticas) con sus compadres y dejó la banda tras Mechanix  (82). Los dos se reunieron y decidieron formar su propio grupo, al que bautizaron con una combinación de sus nombres: Fastway . Sin perder mucho tiempo, publicaron anuncios en la prensa musical buscando cantante. Entre las muchas casés que recibieron estaba la de un joven llamado Dave Ki...

Crazy Cabuxa - Río Negro (1993 – EDIGAL)

Fuera llueve -esto lo escribí hace unos días- y me he puesto un poco gallego, tierra que desde hace algunas semanas no visitábamos. Oriundos de Vigo,  Crazy Cabuxa  pasan de la movida gallega y aportan un rock con muchos matices. El quinteto estaba formado por el batería Ángel Rodas, los guitarras Pablo López y Luis Fernández, el bajista Fernando Conde y la extraordinaria cantante Ángeles Lago que venia a darle un plus de calidad a la banda y que venía también a diferenciarla de la mayoría de bandas de rock duro formadas solo por tíos. Río Negro , autoproducido y editado por Edigal (Edicións Discográficas Galegas), contiene ocho temas en castellano, antes la banda había utilizado solo el inglés, compuestos con sentimiento, divididos simétricamente, imagino que involuntariamente, entre los más enérgicos y guitarreos y los medios tiempos más melódicos. En cada uno de ellos, la voz de Ángeles se adapta perfectamente a la melodía que le toca cantar, dando la impresión que los tema...

Joe Satriani - Flying in a Blue Dream (1989)

Joe Satriani - Big Bad Moon - Live Expo 92 (Sevilla) ¿ Vaya presentación la del Tio Joe eh?, mira que plantarse en Sevilla, en medio de la Expo92 y vomitar el Big Bad Moon acompañado del gran Brian May, no había visto nada igual hasta la fecha y creo que a día de hoy, tampoco.  ¿Quién se esperaba ese Slide con la propia armonica? Bueno, que me dejo llevar por la emoción, Joe Satriani forma parte de la banda sonora de mi infancia.  Sin ningún tipo de duda, soy quien soy, musicalmente hablando, por mi primo, el cual me encamino hacia que escuchar y que instrumento tocar, a través de cintas como esta descubrí al profesor y a muchos mas.  En esta cinta destacan Joe Satriani, un tal Jason Becker, Steve Vai o el mismísimo Paul Gilbert con Racer-X, anda que no le di vueltas a esa cinta, aun la conservo.  Una cosa que llama mucho la atención de esta clase de músicos, es que las canciones, la gran mayoría de veces carecen de letras y eso no suele gustarle a todo el mundo. Hab...

Bourbon - Bourbon (Born too late, 2024)

  Hay bandas, o discos a veces, que se cuelan entre mis orejas por bellas casualidades. Y Bourbon se coló por la casualidad de leer y fiarme de la opinión y el gusto del compañero de barrio Carlos Tizón , famoso en el mundo entero como Motel Bourbon (qué casualidad, se apellida igual que la banda, ¿serán parientes?). Allá por el cercano 2010 escribía en su blog sobre unos chavales de Sanlúcar de Barrameda a quienes había visto en directo recomendando su primera grabación, un EP titulado Dónde te escondes, hermano . Contenía tres canciones que sonaban de aquella manera, pero donde había algo diferente, ese gancho necesario para darle otra vez al play.  Ahí podría haber quedado la cosa, pero, de nuevo en su blog, me enteré de la edición de su ”primer largo”, Fango (2013) y este no se me escapó. Aún hoy me parece una joya y por entonces escribí “parece mentira que estos cuatro tipos estén paseando su arte por Cádiz. ¿No tendrán algún pariente en Jacksonville o el mismo Delta d...