Ir al contenido principal

Metallica – Kill’em all (Megaforce – 1983)


No me lo puedo creer, amigos vinileros. Más de mil cien entradas, seis años cumplidos... y aún no hemos hablado nunca de este disco. Es cierto, a lo largo de los años Metallica han perdido punch –al menos hasta el sorprendente Hardwired de hace un par de años– y llegaron a editar cosas como Load y Re-Load con Anton Corbijn como estilista, pero los que escuchamos por primera vez cosas como Phantom Lord –el tema que me hizo fijar en ellos– nunca olvidaremos esa sensación. Así pues, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que este próximo julio se cumplirá su trigésimo quinto aniversario, hoy os traigo Kill’em all


La verdad es que poca introducción se puede hacer a estas alturas de una banda como Metallica y su primer álbum. Lanzado por el visionario Jon Zazula al frente de –la ahora mítica– Megaforce Records, fue el debut de los californianos basado en una demo grabada un año antes que había corrido como la pólvora por el incipiente circuito thrash de la costa oeste. Así pues –obviando la ya conocida marcha traumática de Dave Mustaine y la llegada de su reemplazo desde las filas de Exodus–, la banda grabó en los Music America studios con Paul Curcio a los controles este seminal disco que contó con el line up considerado clásico de Lars Ulrich a la batería, James Hetfield a la guitarra y voces, Kirk Hammett a la guitarra y Cliff Burton al bajo. 

A 
Hit the lights 
The four horsemen 
Motorbreath 
Jump in the fire 
(Anesthesia) Pulling teeth 
Whiplash 

B 
Phantom lord 
No remorse 
Seek & destroy 
Metal militia 


La cara A se inicia con un maremagnum sónico in crescendo que sirve de introducción a Hit the lights. Sorprende la voz punkarra de Hetfield –que en diversos momentos, más que cantar berrea las letras–, el bajo de Burton y el solo de Hammett. En The four horsemen se sigue el mismo patrón, aunque la sorpresa llega aquí en esos cambios de ritmo a mitad del tema. Ese era el atractivo de Metallica, fusionar la rabia de un speed punk con estructuras extraídas de la NWOBHM, cambios complejos de ritmo, interludios calmados y solos a lo guitar hero. Claro que la primera vez que escuché el disco estaba tan alucinado que ni me di cuenta de todo ello. Y así va pasando este temazo hasta meternos de lleno en Motorbreath, verdaderamente espídico otra andanada sónica con guitarras afiladas destroza cerebros en el que queda patente la aún poca calidad vocal de un Hetfield chillón que con el tiempo mejoraría en ese aspecto. Jump in the fire es un temazo en los que la velocidad baja un poco y nos encontramos ante lo que podía ser una canción de la NWOBHM chutada de anabolizantes. ¿Y qué decir de (Anesthesia) Pulling teeth?, un desvarío instrumental de Cliff Burton que aún me deja ensimismado a día de hoy. Y entonces esa bestialidad de Whiplash, ese inicio con los guitarrazos, el bombo, ese chacachacachacachacachacachacachaca de una guitarra, redoble y entrada en pleno a dos guitarras y bajo. Sobre esa andanada, la voz de Hetfield y un temazo al que Hammett le pone la guinda. But we will never stop we will never quit 'cause you're Metallica. Total una cara A que invita, no a pasar de inmediato al lado contrario sino a comenzarla de nuevo para asimilar qué coño es todo eso que acabamos de oír. 


Pero es en la cara B donde encontramos como primer tema la alucinante Phantom lord, que quizás no sea la mejor canción del álbum, pero es la primera que escuché en la radio, en una de esas emisoras piratas de distrito que nos daban a conocer desde una vertiente auditiva lo que algunos ya leíamos en revistas de importación –gracias a los quioscos de Las Ramblas– como Metal Hammer o Hit Parader. Su ritmo es muy parecido a la de Whiplash, aunque la primera vez que la escuché no conocía más que esta por lo que esa batería machacona y esas guitarras me dejaron atontado, entonces un solo rapidísimo y –de pronto– ese interludio para recuperar resuello antes de meternos de nuevo en una sección de alarde guitarrero y otra vez al tema, con un final seco y sin fade outs que valgan. En esa época, lo más metalero que escuchaba eran los Priest joder así que, ya os digo, quizás Phantom lord no sea de lo más destacable de su discografía ni tan siquiera del disco, pero para mi ES EL TEMA. No remorse comienza con la guitarra de Hammett –que no nos engañemos, a mi siempre me ha parecido que para ese álbum tenía un arsenal limitado de licks y punteos que iba combinando según el tema para aportar color a las canciones, pero que el verdadero constructor de riffs era Hetfield– y es otro de esos ejemplos de canción a lo NWOBHM con extra de energía –con homenaje a Maiden incluído–, al menos hasta ese attaaaaaaack! que nos mete en un final espídico. Una estructura similar tiene ese himno para conciertos que es Seek & Destroy, machacón como él solo y con ese drástico cambio de ritmo que precede al solo central antes de regresar a la melodía repetitiva que conduce el tema. El final vuelve a ser pura tralla, con un Ulrich desatado, un bajo galopante y unas guitarras aceradas que envuelven a un Hetfield casi berreante, con ese cambio de ritmo central –nuevo homenaje a Maiden al canto– que precede a ese final “militarizado” con el que se ponían los cimientos oficialmente a la carrera de unos jovenzuelos ilusionados que en los años 90 tocarían el cielo... y el infierno. 


Luego llegó el aplastante Ride the lightning y aquello ya fue imparable. En fin, esto ha sido todo lo que os he querido contar hoy del seminal y mítico Kill’em all, toda una pieza de la historia del heavy metal y de la música del siglo XX en general. 


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Mi favorito sin duda de la banda y el más cercano a la NWOBHM.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no lo pondría entre mis favoritos (es difícil decantarse por uno solo pero de hacerlo estaría entre los tres siguientes), aunque mi cariño por él es inmenso. Saludos.

      Eliminar
  2. La ventaja que tuvo Metallica en aquellos primeros escenarios era su cultura musical y me explico. Ulrich trajo en la maleta su adoración por Diamond Head, la NWOBHM, Mötorhead y se mezcló con el rollo underground de Hetfield. Eso no lo tenía nadie en San Francisco. El genio diferenciador de Burton (educado en la música clásica, por cierto) y la calidad sorprendente para su edad de Hammett hicieron el resto. Me gusta mucho este álbum, cómo no, aunque se nota la inmadurez de "los chavales" en muchos cortes con numerosos homenajes a sus ídolos. Tampoco es mi favorito pero, joder, hablamos de Metallica, uno de los más grandes hitos de la Historia del Rock y el Metal. Abrazo metálico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo. Sus dos posteriores álbumes me parecen superiores, pero en este está la simiente del monstruo.

      Eliminar
  3. TheOutlaw764/6/18 17:22

    Pues para mi si que es mi favorito de Metallica. Este disco huele a local de ensayo, a ilusión, fuerza incontrolada (esa própia de la juventud-adolescéncia) ... la voz de Hetfield aquí suena desesperada y enérgica al mismo tiempo. Yo mismo he estado a punto muchas veces de hacer una entrada de este disco, pero esta tan "sobado" que siempre me acaba dando pereza. Si alguien lo podia hacer excelentemente ese es nuestro King.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja... estará sobado, pero aquí aún nadíe se había atrevido. En cuanto a la ilusión y esas ganas de comerse el mundo, es cierto que se palpan ahí. Pero Hetfield berrea y aún les faltaba pulirse. Repito, es mítico e imprescindible, pero la calidad está -en mi opinión- por debajo del RTL,por ejemplo.

      Eliminar
  4. @juanjorocks15/6/18 00:18

    Amén a todo. Un autentico discazo!
    Yo descubrí a Metallica cuando un colega me pasó del tirón este disco y el Ride the lightning. Buah! Me voló la cabeza.
    Han tenido sus bajones (St. Anger con la bateria de cacerolas), pero no hay ningún disco suyo que haya dejado de escuchar. Hardwired... me parece buenísimo.
    También me han flipado siempre sus incontables versiones.
    Y en directo nunca me han decepcionado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De acuerdo con lo de los bajones, con la cacerolada St.Anger y con la altísima calidad -quizás porque ya no nos la esperábamos- del Hardwired. Saludos. Pero merecen todo nuestro respeto... 'cause you're Metallica!

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Halestorm - The Strange Case Of... (2012, Atlantic Records)

    Retorno el siglo XXI de nuevo al blog, que esto se llena de señoros y señoras que ya peinan canas o ni eso. Y, además, vuelvo a traer una voz femenina, que ha pasado mucho tiempo desde la última vez. Y no es una voz cualquiera. Posiblemente es la mejor voz femenina del rock de este siglo. Bueno, quizás no es la mejor, pero tampoco las hay mejores. Y si hace unas cuantas entradas hablaba por aquí de  Cher ,  Alannah Myles  o  Melissa Etheridge , hoy toca una artista que recoge parte de esa herencia de mujeres con personalidad al frente de una banda de rock, pero llevándola a terrenos más duros y contemporáneos. Hablo de  Lzzy Hale  y de sus  Halestorm . Aunque, según ella misma y nosotros, tiene más influencia de Sebastian Bach de Skid Row o de Joan Jett , que de esas frontwomen. Para quien no los conozca, Halestorm nacen en Pennsylvania alrededor de los hermanos  Lzzy Hale  y  Arejay Hale , que empezaron a tocar ...

Rush - Hold Your Fire (PolyGram-Vertigo, 1987)

Cuando "Hold your Fire " fue publicado en 1987 recibió críticas entre tibias y malas, se acusó a la banda de que su música se estaba volviendo excesivamente fría.  Ciertamente, esa será la única pega que se le puede poner a Rush aunque no la comparto demasiado.  El trío canadiense optó por seguir con una fórmula que les había dado pingües réditos bancarios y que les consolidó con una tríada mágica de discos que tenían la difícil tarea de no hacer caer en el olvido a su obra maestra " Moving Pictures " del 81 y la de competir de tú a tú con discos considerados clásicos en la actualidad y multi ventas en géneros como el Metal, Pop Rock o el AOR en menor medida durante los años 80.  La música que alumbra "Hold Your Fire " es de todo menos mala, manida o conformista; puede ser más relajada en según que temas (" Second Nature ") incluso la sombra del AOR parece extenderse sobre alguna de sus canciones pero la calidad sigue intacta, mismamente, "...

Fastway – On target (GWR Records, 1988)

  "Fast" Eddie Clarke abandonó Mötorhead tras el album Iron Fist (82). Él mismo explicaría que "Philthy (batería de la banda) fue el principal instigador de mi exclusión de la banda. Nótese que no lo llamo marcharme, ya que no fue mi decisión. Me había imaginado muriendo en el escenario con Motörhead, así que fue un golpe duro cuando ya no me querían en la banda”. La versión oficial dictaminó que había incompatibilidad de caracteres y que Clarke había quedado disgustado con el último álbum. Ambas versiones, obviamente, son compatibles. Por las mismas fechas, Pete Way, bajista de UFO, tenía también discrepancias estilísticas (y etilísticas) con sus compadres y dejó la banda tras Mechanix  (82). Los dos se reunieron y decidieron formar su propio grupo, al que bautizaron con una combinación de sus nombres: Fastway . Sin perder mucho tiempo, publicaron anuncios en la prensa musical buscando cantante. Entre las muchas casés que recibieron estaba la de un joven llamado Dave Ki...

Crazy Cabuxa - Río Negro (1993 – EDIGAL)

Fuera llueve -esto lo escribí hace unos días- y me he puesto un poco gallego, tierra que desde hace algunas semanas no visitábamos. Oriundos de Vigo,  Crazy Cabuxa  pasan de la movida gallega y aportan un rock con muchos matices. El quinteto estaba formado por el batería Ángel Rodas, los guitarras Pablo López y Luis Fernández, el bajista Fernando Conde y la extraordinaria cantante Ángeles Lago que venia a darle un plus de calidad a la banda y que venía también a diferenciarla de la mayoría de bandas de rock duro formadas solo por tíos. Río Negro , autoproducido y editado por Edigal (Edicións Discográficas Galegas), contiene ocho temas en castellano, antes la banda había utilizado solo el inglés, compuestos con sentimiento, divididos simétricamente, imagino que involuntariamente, entre los más enérgicos y guitarreos y los medios tiempos más melódicos. En cada uno de ellos, la voz de Ángeles se adapta perfectamente a la melodía que le toca cantar, dando la impresión que los tema...

Tom Petty and The Heartbreakers - Damn The Torpedoes (1979)

Me estreno por aquí con uno de mis discos fundamentales, y además en la fecha perfecta, puesto que esta misma semana no sólo se han cumplido 36 años desde su publicación, sino que hemos celebrado el cumple del propio Tom . " Damn The Torpedoes " es la obra maestra de Tom Petty y sus Heartbreakers . Algun@s preferirán " Full Moon Fever ", otr@s " Wildflowers ", grandísimos trabajos, sin duda, pero este vinilo fue el que empezó todo y, por qué no decirlo, el más rockero de los tres. Permitirme una pequeña introducción personal: corría el año 91 cuando me metí en serio a escuchar al genio de Gainesville . Por aquel entonces apenas conocía el celebérrimo " Free Fallin' " y entonces escuché " Learning To Fly " en la radio. Me gustó y decidí comprarme " Into The Great Wide Open "; buena introducción al "Petty-cismo" a través de un muy buen disco que ya fue reseñado por aquí por el gran  +Rockologia Twit  ...

Whitesnake-Slip of the tongue (EMI, 1989)

Cuando Dani publicó su reseña del 1987 de Whitesnake , me sorprendí tanto como él de que ni ese álbum ni su sucesor estuviesen en el blog. Hubiese apostado a que así era. Luego, en los comentarios explicó que él también se había extrañado y tras investigarlo concienzudamente resultaba que Manu había retirado sus entradas. Tras la pertinente solicitud recibió el permiso para hablar de su copia del 1987 y en mi caso, después de obtener la autorización correspondiente, me he decidido por reseñar este Slip of the tongue .    Slip of the tongue : Expresión en inglés para el latinismo lapsus linguae , que define un error del lenguaje hablado que se da cuando uno dice una cosa que no era la que quería decir. Por supuesto, ese no es el verdadero sentido de la expresión que da título a este álbum, que se refiere a otro tipo de desliz lingual. Ya me entendéis.    Dicen ...