Ir al contenido principal

Judas Priest – Stained class (CBS records, 1978)


Pues nada, amiguitos, primer viernes de julio y última entrada del curso hasta septiembre. Y es que se me han acabado las ideas. Hace tiempo que no compro vinilos y de los que tengo, se me hace pesado buscar de cuales se ha hablado ya en este espacio y de cuales no. Así que en estos meses estivales me pongo como deberes actualizar mi stock para poderos dar buena cuenta de ello a la vuelta. Para esta ocasión os traigo una nueva reseña de los británicos Judas Priest. No lo he comprobado, pero apostaría que soy el que más álbumes de ellos ha traído por aquí. Así que, para poner otra tesela en el mosaico particular de la banda, hoy os hablaré de Stained class aunque creo no equivocarme si aseguro que pocos o ninguno de nosotros se convirtió en fan del grupo gracias a este álbum de portada diseñada por Roslav Szaybo y fotografiada por Ronald Kass. De hecho, no se editó en nuestro país hasta 1984, dentro de la serie barata Precio Redondo de CBS caracterizada por la correspondiente etiqueta adhesiva que algunos quitábamos de la cubierta porque la afeaba, algo que dejaba una marca indeleble en la misma. 
 

Total, que antes del cambio de sonido e imagen que los convertiría en dioses internacionales del metal, los Priest editaron esta especie de obra de transición que suponía un timido prólogo a lo que ese mismo año mostrarían en su siguiente Killing machine. CBS les había asignado al productor Dennis Mackay, que les quería librar en parte de su querencia por los temas extensos con tendencia al prog setentero promoviendo una mayor inmediatez y concentración de la energía en canciones más directas. Con ese objetivo en mente, la banda –Rob Halford a las voces, K.K. Downing y Glenn Tipton a las guitarras, Ian Hill al bajo y el recién llegado Les Binks a la batería, que se había incorporado a finales de la grabación del Sin after sin y aguantaría sólo dos álbumes de estudio– se retiraron a un entorno pastoril donde en otoño de 1977 grabarían los temas que os comentaré seguidamente en los Chipping Norton recording studios, unas instalaciones ubicadas en la localidad del mismo nombre en plenos Cotswolds, una bucólica región llena de verdes campos ondulados y suaves colinas despejadas. Y aunque al parecer el proceso de grabación permitió aflorar ciertas tensiones entre Tipton y Downing, el resultado musicalmente hablando fue bastante satisfactorio. Al lío. 
 



La primera cara se inicia con Exciter, un tema rápido y un buen ejemplo de ese intento de giro de volante aunque de momento algo tímido, que en el álbum tan solo dos temas bajan de los 4 minutos, pero que cristalizaría en su sucesor Killing Machine. Con un sonido más aposentado en la zona de confort de la banda le sigue la estupenda White heat, red hot, más que recomendable y por la que tengo una especial simpatía, quizás porque es de esos temas de los que nadie espera nada y a mi me parece muy logrado. Todo lo contrario que la siguiente Better by you better than me, versión de la original de los Spooky Tooth que CBS les obligó a grabar en el último momento de cara a hacerlos sonar en las emisoras de Estados Unidos. Nunca me ha resultado simpática y de hecho me parece poco ético que un grupo edite singles de presentación con canciones que no son propias, aunque como en este caso la supiesen llevar admirablemente a su terreno. Si eso refleja la confianza del sello en el material propio de la banda, apaga y vámonos. Por lo menos les sirvió para descubrir a James Guthrie, productor del tema ya que el álbum estaba en fase de mezclas y Mackay no estaba en el estudio. Los Priest quedaron tan contentos del resultado que escogieron a James para producirles su siguiente trabajo. 
 


Otro de los temazos del álbum es el tema título, un Stained class que sigue sin despegarse del todo de las sendas progresivas de sus primeros discos en las que la banda se siente tan cómoda. Y antes de dar la vuelta al vinilo llega a lomos de una nave alienígena Invader, otro de los temas míticos del disco. 
 


En la cara B encontramos Saints in hell, quizás la menos directa de las canciones del disco, que sigue arrastrando esa mezcla de psicodelia y prog que tanto gustaba a la banda –ojo, y que tanto me gusta a mi– pero que al parecer no es lo que buscaban para evolucionar. Y si no eran muy directos del todo en lo musical, al menos en los nombres lo intentaban. Le toca a Savage, tercer tema con título de una sola palabra y para mi gusto bastante resultón aunque sin una personalidad propia entre el resto de canciones del disco.  
 


Todo lo contrario que la impresionante Beyond the realms of death, la más larga del álbum con sus casi siete minutos y según afirma Halford –que la compuso junto a Les Binks–, su favorita del disco. Todo un clásico y una verdadera joya en la que se lucen Tipton y Downing con sus solos emotivos y sensibles. El disco finaliza con Heroes end, uno de esos temas que nadie nombra entre las decenas de títulos que recuerda pero que a mi me parece estupendo por su riff, arreglos y sonido general. En fin, que Stained class es en mi opinión un disco imprescindible sin duda, lleno de temazos del todo reivindicables. 
 

Y como ya os he dicho que en el pasado le había dedicado varias entradas a los Priest, completo la reseña de hoy con los enlaces al resto de sus álbumes de estudio entre el 78 y el 84. 
 
Killing machine (1978
British steel (1980
Point of entry (1981
Screaming for vengeance (1982
Defenders of the faith (1984
 
¡Feliz viernes, felices vacaciones cuando os lleguen y a atiborrarse de música! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Este no necesito escucharlo. Una joya. Mejor que el anterior y peor que el siguiente. Pero hablamos de una banda con un puñado de discarrales. Aquí Halford ya suena a lo que luego fue, aunque, claro, falta ese toque directo, rugoso y épico que arrancó unos meses después. Y sí, eres el más priest del vlog. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo3/7/26 19:39

      No te escaquees. Siempre se necesita escuchar una y mil veces los discos clásicos de Halford & Co. Un abrazo. KING

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Miguel Ríos - El Río (Hispavox, 1968)

  No tengo muchos singles en mi colección, pero este disco ocupa un lugar especial en mi discoteca. Os explico a continuación las razones. Tengo una simpatía especial por Miguel Ríos, aunque no puedo afirmar que sea mi cantante favorito (tengo otras preferencias). Esto puede sonar raro. He seguido su carrera, y disfruto con muchos de sus discos, pero tampoco es que haya sido su fan n° 1 durante toda su carrera. No me gustan por igual todos sus discos, pero es innegable que es cantante excepcional, y una figura histórica del rock en España. Pero, además del respeto que le tengo como profesional, la figura de Miguel Ríos ha sido, por razones personales, decisivo en mi formación musical. La razón es que el “Rock and Ríos” fue mi primer disco (cassette grabado) de música adulta. Pasé de escuchar los discos de “Parchís”, al “Rock and Ríos”. Aquel año del 82, Miguel Ríos arrasó en España, y marcó a varias generaciones con este disco (reseña aquí ), entre ellos a un chaval de 8 años que...

La Polla Records – Salve (1984 – Soñua)

A pesar de que por 1984 “ íbamos muy bien ” y “ nuestro rollo era el rock ” queríamos probar todo lo que sonaba a libertad, irreverencia, inconformismo o fiesta. Lógicamente, unas cosas nos enganchaba al instante y otras no. Desde su primera escucha el “ Salve ” de La Polla Records fue adictivo. Un disco enorme, vertiginoso, pistoletazo de salida del punk-rock vasco y nacional. Diecinueve intensos temas de menos de dos minutos cada uno que te dan directamente una patada sonora ahí donde más duele, dando palos a diestro y siniestro a todo lo que se mueva. Ritmo, rabia e ironía a raudales. Entre los objetivos de las críticas de Evaristo y Cía ( Fernandito  a la batería,  Malegüín al bajo,  Sumé a la guitarra y  Txarli con la otra) , los políticos, la situación política nacional e internacional, la iglesia, el poder económico, la hipocresía social, la sociedad de consumo, la pornografía, la escena musical, el propio movimiento punk, y un largo etcétera. ...

Savatage "Hall Of The Mountain King" (1987) Atlantic Records

Este es un vinilo de los que más celebro tener aunque sea en segunda mano que me hayan vendido como recién estrenado. Una banda de auténtico culto en el Heavy Metal americano de los ochentas y principios de los años noventas. Su nombre inscrito en la historia musical como SAVATAGE de la tierra del Death Metal, si de Tampa, Florida ni más ni menos. Este quinteto ya había publicado 3 discos de larga duración (" Sirens" 1983, " Power Of The Night " 1985 y " Fight For The Rock"  1986 así como un Ep titulado " The Dungeons Are Callings " en 1984) todos con muy buena aceptación entre los fans y los críticos de la prensa especializada por lo que la banda tenía un amplio respaldo para poder realizar un cuarto disco de larga duración que fuera un "parteaguas" o un punto de inflexión de reconocimiento discográfico de la banda. Así un 28 de septiembre del año 1987 salió publicado el cuarto full-lenght de la banda Savatage con "Hall O...

Stryper – In God we trust (1988)

Queridos amigos, en este espacio -cada día más ecléctico- consagrado a la música en soporte vinílico, vuelvo a dedicar unas líneas a los norteamericanos Stryper . Y lo hago con el álbum In God we trust , tercer larga duración –el primer lanzamiento fue un EP con una producción algo mediocre- después de su fantástico Soldiers under command –del que ya os hablé aquí - y el exitoso To hell with the devil , ambos mucho más rockeros que el que nos ocupa este viernes. Sin embargo, no se sabe el porqué pero la banda decidió dar un pequeño giro a su estilo y dotar al nuevo disco de un sonido más accesible y radiable. A los heavies de pro –o jebis del demonio, en palabras de un tuitero al que conocemos la mayoría- no nos hizo demasiada gracia en un primer momento, pero lo cierto es que a los Stryper la jugada les salió perfecta: edición de tres singles , emisión de clips en MTV y la certificación de Disco de Oro avalaron su decisión.  Claro que fue el último que me compré de e...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

Extremoduro - Yo, minoría absoluta (DRO, 2002/2014)

  Cuando una banda de rock alcanza el éxito tiende a repetir la fórmula o a dejarse domar por los sonidos que le imponga la discográfica. En el caso de Roberto Iniesta, el Robe, alma, cerebro, venas y corazón de Extremoduro, el éxito le pilló preparado. "La masa es imbécil. Si sales en la tele puedes hacer un libro, un disco o lo que se te ponga en la punta del nabo. A mí eso no me interesa ni vender más discos ni que me conozca más gente. Como estoy ahora estoy bien, pudiendo organizar una gira y no tener que decir «no puedo dejar de tocar en noviembre porque no tengo un puto gil», así me vale". Y continuó haciendo lo que le dio la gana después del éxito de Agila (1996): editaron el directo Iros todos a tomar por culo (1998) y el controvertido Canciones prohibidas (1999), donde daban rienda suelta a su creatividad, con éxito y críticas reguleras.  Y se tomaron un descanso. "Creo que cuando siguen haciendo cosas buenas y nuevas los grupos funcionan, aunque estén dos o...