En aquellos tiempos en los que servidor no tenía un duro compraba música cuando podía o grababa cassettes de uno o varios colegas. Pero había que afinar con lo que comprabas, y si algo no te gustaba como esperabas, o intentabas cambiarlo por otro disco o cassette de un colega, o te jodias y te aguantabas. Otra de las cosas que se hacía era escuchar lo que de mano no te gustó tantas veces hasta que te gustaba. Con Marillion no ocurrió exactamente eso pero casi. Para heavy rockero los teclados de Marillion te dejaba con el culo torcido de primeras y la voz de Fish de mano tampoco parecía ayudar, pero había algo que te cautivaba y que te hacía volver al disco en cuestión, así que en unos pocos meses los británicos ya eran de los tuyos, Fish molaba y los teclados ya no eran un problema. Es 1988 " Script For a Jester Tear " entra en mi vida. Recuerdo estar una mañana lluviosa en Gijón con la carpeta doble abierta del disco en mis manos (como fui muy locaza del disco acabé co...