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Nektar – Magic is a child (Bellaphon, 1977)

Pues bien, hoy toca reivindicar un álbum que creo que no obtuvo el reconocimiento merecido a nivel mayoritario. De hecho, lo mismo que sus autores. Como veis, me refiero al Magic is a child de Nektar , el séptimo disco de una banda de la que ya os hablé hace unos años y que se formó en Hamburgo con músicos británicos entre los que se encontraba el vocalista y guitarrista Roye Albrighton . Y precisamente este disco fue el primero que el grupo editó en un sello importante y sin el mencionado miembro fundador.    Producido por la banda y el ingeniero Jeff Kawalek en los estudios House of music de New Jersey, contó con la participación de Allan ‘Taff’ Freeman a los teclados, Derek ‘Mo’ Moore al bajo y voces y Ron Howden a la batería y voces, además de Dave Nelson sustituyendo a Albrighton –quien les dejó poco antes de entrar a grabar– a la guitarra y voces, co...
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Albert Collins, Robert Cray & Johnny Copeland – Showdown! – 1985

Un supergrupo de blues rock tan efímero como exitoso. Alligator Records decidió juntar a mitad de los ochenta a dos clásicos, Albert Collins y Johnny Copeland, con un chico emergente del género, Robert Cray, para generar ruido, vender catálogo, ya sabes. Albert Collins, apodado el Hombre de Hielo, tenía 52 años cuando grabó este álbum. El tipo agarró su primera Fender en 1952 (apenas tenía 19) y compaginó sus labores de músico con la conducción de camiones durante doce años. Cuando en 1965 consiguió publicar su primer álbum en solitario ya no paró de crecer y tocar hasta convertirse en uno de los iconos del blues guitarrero. Gente como Steve Ray Vaughan o Gary Moore le han definido como el más inspirador de todos. Menudo alago.  Johnny Copeland, el Tornado de Texas, calzaba 48 años en el momento de grabar esta joya. Años de registrar sencillos y muchos bandazos, le llevaron a disfrutaba de un momento dulce comercialmente tras haber publicado Texas Twister (83) y Bringin' it all ba...

Van Halen - 1976 Zero Demos (Yellow Dog Records, 2021)

  Esto que os traigo hoy lleva muchas décadas circulando en cassettes, CDs y supongo que también en el dispositivo que más nos mola y que traemos a esta web: el vinilo.   " Zero Demos" o   " Gene Simmons Demos " las financió el bajista de Kiss que quedó anonadado con Van Halen tras verlos en directo, sobre todo con Eddie; obviamente en aquellos tiempos el joven guitarrista de ascendencia holandesa estaba revolucionando con su sonido, sus trucos y sus guitarras el mundo del Rock Duro y el Heavy Rock.   Van Halen llevaban años haciendo suyas versiones de otros y sus primeras canciones no lo iban a ser menos, ya incluso antes de caer en manos de Ted Templeman los temas propias de la banda eran poderosos y originales, lo tenían todo, un sonido intenso en la base rítmica, un vocalista llamativo y provocador y un guitarrista revolucionario.  Gene Simmons ávido y avispado en el mundo de los negocios vio en ellos una montaña de oro y les pagó la grabación de l...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Marillion - Script For a Jester Tear (EMI, 1983)

En aquellos tiempos en los que servidor no tenía un duro compraba música cuando podía o grababa cassettes de uno o varios colegas. Pero había que afinar con lo que comprabas, y si algo no te gustaba como esperabas, o intentabas cambiarlo por otro disco o cassette de un colega, o te jodias y te aguantabas.  Otra de las cosas que se hacía era escuchar lo que de mano no te gustó tantas veces hasta que te gustaba. Con Marillion no ocurrió exactamente eso pero casi. Para heavy rockero los teclados de Marillion te dejaba con el culo torcido de primeras y la voz de Fish de mano tampoco parecía ayudar, pero había algo que te cautivaba y que te hacía volver al disco en cuestión, así que en unos pocos meses los británicos ya eran de los tuyos, Fish molaba y los teclados ya no eran un problema.  Es 1988 " Script For a Jester Tear " entra en mi vida. Recuerdo estar una mañana lluviosa en Gijón con la carpeta doble abierta del disco en mis manos (como fui muy locaza del disco acabé co...