viernes, 21 de septiembre de 2018

Gary Moore – Dirty fingers (Jet Records, 1983-84)


Ropa, figuritas para el árbol de Navidad o imanes para la nevera... en mi familia es lo que se acostumbran a traer de los viajes al extranjero. Yo soy diferente, busco vinilos. Lo cierto es que la mayoría de las veces no me traigo a casa nada –la excepción fue Japón, que es un paraíso– ya sea porque no veo nada especial, porque no tengo presupuesto o porque no encuentro lo que busco (caso de mi viaje a Dublín, en el que me fue imposible encontrar nada de los irlandeses Gamma Bomb ni en los antros vinílicos que visité ni en la más comercial HMV). Sin embargo, en mi reciente viaje a Budapest pude llevarme de Musicland esta joyita de segunda mano. Me refiero, como habéis visto ya, al Dirty fingers de Gary Moore

Tras dejar Thin Lizzy y editar en 1980 su único álbum como G-Force junto a reputados músicos de sesión en el marco de un momento existencial complicado –el resultado es un producto de hard melódico algo poppy en algunos momentos–, Moore graba una serie de temas con el fin de poner en marcha una carrera en solitario. Sin embargo, Jet records guarda en un cajón el proyecto haciendo que Gary se una a Greg Lake en el disco de debut de este último. Poco después, Moore consigue un contrato con Virgin records y edita el fantástico Corridors of power en el 82 que le convierte en una estrella en Japón, por donde gira propiciando que en 1983 se edite en ese país un disco en directo de ese tour. Así es como en Jet records ven la oportunidad de ganar dinero con el material que tienen del guitarrista y lanzan en el país del sol naciente este Dirty fingers (además de una grabación en directo en el Marquee club londinense). Todo por la pasta, vamos. Evidentemente, Moore monta en cólera, pero no consigue que incluso –tras la publicación de su siguiente Victims of the future, del que ya os hablé aquíJet records decida relanzar en Europa nuevamente el Dirty fingers. Nada personal, ya sabéis, son sólo negocios. Y es una copia de esta reedición del ’84 la que adquirí en Budapest. 


Producido por Chris Tsangarides, el disco tenía una horrible portada diseñada por un tal Kerusher Joule en la que –esto es para nota– aparece Moore tocando su Charvel San Dimas blanca de 1980. 

Así, con un estupendo line up que desgraciadamente no tendría continuidad, consistente en Gary a la guitarra y coros –y voces en un tema– junto a Charlie Huhn como vocalista, Don Airey a los teclados, Tommy Aldridge a la batería y Jimmy Bain al bajo, Dirty fingers tenía este recomendable track list

A 
Hiroshima 
Dirty fingers 
Bad news 
Don’t let me be misunderstood 
Run to your mama 

B 
Nuclear attack 
Kidnapped 
Really gonna rock tonight 
Lonely nights 
Rest in peace 

Hiroshima es un hard rock rápido, crudo y con un estribillo que se le mete a uno en el cerebro. La instrumental Dirty fingers no sabemos si surgió con esa intención o como ejercicio de calentamiento pero queda muy bien como preámbulo de Bad news, todo un temazo con un solo fantástico en el que el bajo de Bain –con Dio ya nos daríamos cuenta de su valía– destaca junto a la guitarra de Moore. Por supuesto, también hace muy buen trabajo Charlie Huhn. De Don’t let me be misunderstood sólo puedo decir que desde muy pequeño, cuando por casa sonaban Dionne Warwick o Roberta Flack, sólo conocía la versión de Nina Simone. Sin embargo, Moore y la banda se la llevan admirablemente a su terreno con esa guitarra tosca y sucia que caracteriza al álbum. Le sigue Run to your mama con la que regresan a la velocidad con un hard rock de ritmo rapidito que pone fin a una cara A estupenda. 


La cara B comienza con una versión de Nuclear attack que Moore acabaría grabando para el álbum debut de Greg Lake –sin saber que Jet decidiría sacarla de un cajón años después–, aquí mucho más afilada y hard rockera. Kidnapped parece recuperada de los descartes de la época G-Force y personalmente es la que menos me convence al encontrarla alejada del estilo general del álbum. Eso lo arregla el fantástico Really gonna rock tonight, otro tema acelerado que tiene un sospechoso parecido en algunos pasajes a Stand up and shout de Dio, lo que indicaría que Bain se llevó algunas ideas prestadas consigo o que realmente tuvo más que ver en este Dirty fingers de lo que fue acreditado. Lonely nights es otro tema enérgico, con un sonido más cercano a lo que Moore haría en sus posteriores trabajos para Virgin y Rest in peace –el único tema en el que también se deja oír como vocalista– es una balada en la que Gary nos muestra su faceta más emotiva, con un solo de guitarra cargado de sentimiento. Parece mentira pero este proximo febrero ya hará ocho años de su fallecimiento. Y en enero, tres de la muerte de Bain. Ni Chris Tsangarides está ya entre nosotros. Triste pero el tiempo pasa. 

Total amigos, si aún no habíais reparado en que después de pasar por Colosseum II o Thin Lizzy y antes de Victims of the future o Run for cover Gary Moore grabó este discazo de hard rock, ahora podéis echarle una escucha. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla





Tommy Bolin & Friends "Great Gypsy Soul" (2012)


Pocos se hubiesen atrevido a sustituir a todo un Blackmore frente a sus Deep Purple pero en 1975, cuando éste decidió abandonar definitivamente a la banda y gracias a las recomendaciones de Hughes Jon LordTommy Bolin se calzó las botas del hombre de negro. El resultado fue el excelente Come Taste The Band, último disco de la banda antes de su inminente y caótica disolución.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Marea - Revolcón (GOR-2000/El Dromedario Records 2018)


Marea pasa por ser uno de los últimos grupos de rock nacional en conseguir un éxito digamos masivo, es decir, estar en boca de todos, vender discos suficientes para entrar en las listas oficiales y hacer giras multitudinarias, llenando espacios grandes (pabellones y algún recinto al aire libre importante). Estrellas de festivales a lo largo de la primera década del siglo, comenzaron a forjar su estilo con este segundo largo de título Revolcón, consagrado en su siguiente obra y alargado hasta el cansancio en los siguientes años. Tal es el estilo definido de la banda que se dice "esto suena a Marea". 

El grupo lo formaban Kutxi Romero (de profesión bandolero) a la voz y las letras, Kolibrí Díaz y César Ramallo a las guitarras, Edu Beaumont "Piñas" al bajo y Alén Ayerdi a la batería. Lo produjo la banda con la ayuda del jefe Marino Goñi y la pareja formada por Javier y Juan Antonio San Martín (que grabaron, mezclaron y masterizaron el asunto). 

Basta con escuchar tres de las canciones de Revolcón para resumir la totalidad del álbum. La primera, Barniz, una composición con un fraseo de Kutxi en las estrofas sobre un riff cortado a destiempo y un puente-estribilo pegadizo que da paso a un primer solo de Kolibrí; la estructura se repite con una  parte instrumental más larga y cierra con reiteración de estrofa y estribillo. Un clásico del rocanrol de cualquier época. Lo generoso de la entrega sonora de la banda, con la guitarra rápida y aguerrida y la excelente letra da ese punto de personalidad a la canción. La segunda sería Corazón de mimbre, con un comienzo acústico ("yo me quedo aquí a tender mi pena al sol/en la cuerda de tender desolación") que desemboca en un rock cañero ("le hizo un trato al colchón/con su espuma se forró el corazón/anoche era de piedra y al alba era de mimbre/que se dobla antes de partirse"). La tercera en discordia se titula Canto de tierra seca y juega con la (relativa) influencia del cante andaluz y sus letras reivindicativas sobre la gente del campo y los trabajadores mal parados, una tendencia que fue en aumento en las siguientes obras.


Alrededor de estos tres palos se teje una obra con claros y oscuros donde destacan un par de clásicos de la banda como El perro verde o Duerme conmigo. En El perro verde participan El Drogas e Iker Piedrafita y marca muy bien cómo se siente Kutxi en este mundo, como un bicho raro, el que intenta sin éxito mezclar agua con aceite, un tema clásico en su estilo con una letra de contrastes que consigue mantener el pulso de principio a fin. A su lado, Duerme conmigo nos muestra al suplicante enamorado "duerme conmigo/si eres piedra da igual/yo seré pedregoso camino" y tiene un gran trabajo de guitarras.

El resto del disco mantiene el pulso en Incandescente, Amor temporero y Prima tristeza, tríptico tipista del "estilo Marea". Un par de temas más flojos, quizá también por lo acusado de la repetición del estilo o porque no siempre la fórmula va a funcionar, como pasa en Mojama o Si viene la pestañí.

En cualquier caso, uno de los mejores de la banda, salvaguarda de su estilo y primera piedra del camino hacia su éxito. 

La edición en vinilo que traigo hoy es una re-edición de este mismo año, bien acabada, con el encarte correspondiente y los detalles "artísticos" del cedé original. 

Pasad buen fin de semana y, si podéis, daos un buen revolcón. Salud.










Banzai - Alive N Screamin (1988 - Claxon)



Cara 1:
1. Red light
2. Vengeance
3. Lights
4. Don’t miss the train
5. Betrayal
Cara 2:
6. A Time of darkness
7. Don’t want to wait
8. Tough and powerfull
9. Mr. Hynde
10. It’s over

Decíamos ayer...

Creo que es la primera vez que empiezo una entrada con los títulos de las canciones. ¿Os suenan? ¿Verdad que no? A ver ahora:

Cara 1:
1. Red light (Grita)
2. Vengeance (Crimen sin castigo)
3. Luces
4. No pierdas el tren
5. Traición
Cara 2:
6. A time of darkness (Noche negra)
7. Don't want to wait (No quiero esperar)
8. Duro y potente
9. Mr. Hyde
10. Se terminó

Por lo menos "Duro y potente" seguro que sí.

Este "cojonazos" para otro día

viernes, 7 de septiembre de 2018

Arch Enemy – Will to power (Century media -2017)


Amigos, abandono los habituales 80 en los que acostumbro a moverme en estas entradas y me planto en el siglo XXI con un vinilo reciente. Lo cierto es que descubrí tarde a los suecos Arch Enemy, con su Rise of the tyrant, y además de quedarme encantado con temas como I will live again o Revolution begins (una labor de investigación me llevó también a enamorarme de My apocalypse, de su anterior lanzamiento), me maravillé con la voz de Angela Gossow, una bestialidad gutural que parecía no casar con ese cuerpazo esbelto de rubia valkiria renana. Pese a ello, aunque su posterior lanzamiento Khaos legions contenía trallazos como Yesterday is dead and gone, Bloodstained cross o Under black flags we march, tampoco me hice –por poco– con el vinilo. Total, que no siendo un gran seguidor de la banda, la marcha de Angela me sorprendió pero no supuso ningún drama. Huelga decir que la llegada de la nueva cantante y el lanzamiento de un nuevo álbum –del que apenas llamó mi atención el tema título War eternal– tampoco me convirtieron en un fanático de los Arch Enemy


Ah amigos, pero resulta que el año pasado, al escuchar los temas de este Will to power –no sé la razón pero fue así–, Alissa y sus compañeros me atraparon de tal manera que decidí, estooooo... bajarme el álbum, que se convirtió en uno de mis favoritos de 2017. Por eso, cuando vi la edición en bonito vinilo verde, pensé que era la ocasión para hacerme con el disco y así tener al menos una de las grabaciones de la banda. Y esa es la que hoy os presento, la reedición de este mismo año en edición limitada a 500 copias –incluye el CD– de la primera obra con el guitarrista Jeff Loomis de Nevermore en el line up. El resto de la banda son Michael Amott a las guitarras, Daniel Erlandsson –su mano derecha– a la batería, teclados y sintetizadores, Alissa White-Gluz a las voces, Sharlee D’Angelo al bajo, y la colaboración de Jens Johansson a los teclados y del hermanísimo Christopher Amott a los teclados y guitarras en un tema. 


Con una bonita portada de Alex Reisfar y producido por Michael y Daniel en los Sweetspot studios de la campiña sueca, el track list es el que sigue: 

A 
Set flame to the night 
The race 
Blood in the water 
The world is yours 
The eagle flies alone 
Reason to believe 


B 
Murder scene 
First day in hell 
Saturnine 
Dreams of retribution 
My shadow and I 
A fight I must win 

Set flame to the night es una intro instrumental que da paso a The race, enérgica y machacona, con algunos cambios de ritmo y estupendas guitarras. Muy pegadiza. Blood in the water es heavy metal con un ritmo idóneo para el headbanging, otro temazo con arreglos guitarreros que engancha a la primera. The world is yours es un trallazo en el que Erlandsson machaca su instrumento sin descanso, aunque salpicado de esos pasajes melódicos a los que Arch Enemy nos tienen acostumbrados. The eagle flies alone es otro tema típico de la banda, con esa mezcla de melodía, thrash, death y metal clásico característica. Y Reason to believe es la sorpresa del álbum, una preciosa balada –según los cánones de la banda, claro– en la que podemos escuchar a Alissa cantando con una voz limpia. Una delicia para cerrar la cara A. 


Pero la caña regresa con Murder scene, otro estupendo tema aunque menos novedoso que los enteriores. Y es que, como ocurre con una First day in hell que trae recuerdos de anteriores sonidos ya escuchados, la fórmula musical de Arch Enemy del riff machacón+doble bombo+voz gutural deja poco margen a la innovación, algo a lo que quizás pueda ayudar Loomis con su guitarra, añadiendo algunas florituras aquí y allá. Saturnine es un corto y sencillo interludio instrumental que sirve de preámbulo a Dreams of retribution, un estupendo tema con inicio malmsteeniano que rapidamente se transforma en un trallazo de pinceladas neoclásicas con arreglos de teclados en el que seguramente Johansson se sintió más que cómodo, otro de los momentos destacables del disco. My shadow and I es más de lo mismo, aunque no por eso menos disfrutable y el punto final al álbum llega con A fight I must win, otro temazo que –si no fuese por el doble bombo– tiene más de heavy rock clásico que de death melódico y que le deja a uno con ganas de volver a zambullirse en el disco con –por supuesto– los aurticulares bien ajustados en las orejas para no perderse ni un matiz. 


En resumen, un más que recomendable trabajo de estos suecos que debéis escuchar sin falta si no lo hicisteis el año pasado. 


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

viernes, 31 de agosto de 2018

Maniac "Maniac" (Hot Blood Records 1985)




Maniac fue una banda que tocando en vivo expresaba todo el sentimiento metalero de los años '80s, lo que demuestra que las canciones están diseñadas con canciones veloces desde el principio. Incluso prepararon letras irónicas y charlas teatrales. Por otra parte, este fue un lanzamiento de los años ochenta, cuando el metal prácticamente vivía en escenarios y en los autobuses turísticos. El álbum homónimo es corto y lo suficientemente variado para mantener los oídos e interés del oyente a lo largo del álbum, y lo suficientemente bueno como para atraerlo desde el principio. Aquí tenemos a los austriacos Maniac con su álbum homónimo "Maniac" en el año de 1985. Aquí ponen en la portada del disco a un emblemático actor de cine que lleva en la expresión lo que la agrupación quería transmitir con sus composiciones. El rostro de Jack Nicholson de una memorable escena de la cinta "El Resplandor" ha servido para hacer la tapa del disco. 

Aquí hay mucho speed metal clásico, que se parece mucho a los conocidos como Running Wild, Loudness o algún otro que recuerdes.. Muy parecido a lo que Savage Steel haría con su estilo unos años después. Los golpes de la batería son los clásicos, sin contrabajo pero un ritmo rítmico innegable que a menudo resulta mucho mejor. Las guitarras suenan como una parte del culto a los dioses Judas Priest, una parte del culto a los grandiosos Exhorder y una pizca de Sodom o Venom en aquella época. Se podría decir que usan la composición de los riffs con más espacio y tiempo para que cada acorde se hunda en el tejido cerebral.




Las bandas de los ochenta siempre tenían una canción lenta en el álbum. Maniac confirma la regla. "God of Thunder" suena como la esencia del "verdadero metal" mucho antes de que Manowar obtuviera su reconocimiento. Ésta canción no recuerda tanto a Manowar pero si ha bandas como Wizard. De hecho, el tempo, el riffing, las líneas de melodía y el estilo vocal están muy cerca. El bajo podría haber sido más duro y más amenazante, pero no se puede tener todo en una composición que tiene mucho sentido del Heavy Metal. 



Las voces están por encima de la media en lo que respecta a los vocalistas más renombrados pero sin llegar al nivel de ellos. De hecho, la voz no es más que decente, pero canta bien y hace todos los extremos de las notas sin problemas. Tienen sus similitudes en los tonos con los del álbum "Hell Bent For Leather" de Judas Priest. Lo cual podría resumirse como bueno, aunque no tan bueno como el Sr. Halford. Con todo, es un álbum consistente que podría recomendarse a todos los que disfrutan el Speed ​​Metal.

Canciones como "Dressed to Kill" y "You Don´t Know" suenan como el álbum "Shout at the Devil" pero con influencia del metal teutón. Dicho eso, "You Do not Know It" es ejecutado a una velocidad increíble, como una auténtica maquinaría de guerra de Speed Metal, y cierran brillantemente con"We Swear at You" (debería ser "To You" pero oye, el inglés no es lo suyo) es un buen episodio épico que suena en pocas palabras como pieza de Manowar en el álbum "Battle Hymns".



En resumen es un espectacular disco de heavy y speed metal , riff poderosos y solos virtuosos que tiene mucho feeling, Vamos para una banda formada en 1983 en Austria alejado de los reflectores principales en Norteamérica y Europa se marcaron un HIT con la grabación de éste disco y que estoy seguro que de ser norteamericanos, alemanes o ingleses otra historia hubiera sido con ellos, recomendado, que disfruten del disco amigos del blog.

Lado A
1. You Don't Know It 04:21
2. Get Ready 03:37
3. Dressed to Kill 04:23
4. God of Thunder 04:11

Lado B
5. Ride On 03:37
6. Shout it Loud 04:16
7. Stage Free 03:24
8. We Swear at You 08:32 






La alineación de ésta mítica grabación fue la siguiente:
Markus Überbacher - Vocals, Guitar
Christoph Just (aka Chris Justin) - Guitar
Andy Marberger - Bass
Tom Peroutka - Drums






Judas Priest - Firepower (Sony Music, 2018)





Personalmente, adoro que las bandas viejas editen material nuevo, aunque en muchas ocasiones se conviertan en decepciones mayúsculas. Esperar que grupos con décadas de música a sus espaldas y más allá de los sesenta años se conviertan en el nuevo gran boom del negocio resulta de idiotas. Sin embargo, al menos debe exigirse, como fan un poco de talento, de oficio, de arte en definitiva. La diferencia entre una banda tributo y una banda haciendose pajas musicales en los escenarios una y otra vez con un repertorio de más de veinte años es muy ligera.


Y digo esto porque este último lanzamiento de Judas Priest me parece el mejor disco desde Painkiller y no dudo que esta colección de canciones, con sus puntos álgidos y menos acertados, está, por fin, a la altura de lo que fueron. Contiene grandes canciones, buenos riffs, algunos solos logrados, los cambios y la producción no parecen un recorta y pega y, desde luego, te hace disfrutar. Claro que se homenajean a sí mismos en muchos momentos, pero ¿por qué no van a hacerlo precisamente ellos? Para mi gusto, Lightning strike, Traitor's gate, Firepower, Never the heroes (con ese rollito Turbo lover), Children of the sun (¡qué regusto a Black Sabbath!), la épica Rising from ruins, la breve y melódica No surrender, la calma de Sea of red son lo mejor de Firepower, quizá demasiado largo, pero, en cualquier caso, una delicia.



Los artífices de estos "nuevos" Judas Priest son Rob Halford a la voz, Glenn Tipton y Richie Faulkner a las guitarras, Ian Hill al bajo y Scott Travis a la batería. Las composiciones las firman Halford, Tipton y Faulkner. La producción la comparten el mago de los clásicos, Tom allom, junto a Andy Sheap, moderno gurú del metal. Un sonido excelente con un artwork soberbio, muy inspirado en clásicos de la propia banda, a cargo de Claudio Bergamin (front cover) y Mark Wilkinson.

Portada gatefold, álbum doble, todo muy bien acabado y con gran sonido.

A disfrutar...









viernes, 24 de agosto de 2018

𝕭𝖑𝖔𝖖𝖚𝖊 - Hombre, tierra y Alma (1979 - Chapa Discos) 🇪🇸

Hoy traigo un album de (iba a decir Muro) de Bloque, una banda Cántabra de Prog que tenía pendiente escuchar desde hace mucho y el otro día por una tienda de Granada llamada Mondo Vinilo pues me topé con este segundo album de 1979 primera edición.. no me lo pensé, decidí jugármela y la verdad mereció la pena menudo discazo, es puro rock progresivo con fuerte contenido lírico y poético del estilo de los grupos de prog britanicos de principios de los 70s; No llega a ser heavy metal pero si hard rock y heavy prog rock en algunos temas, es un disco que nada más ver la caratula intuyes que esta muy dentro de la movida heavy española al igual que el primero. Es curioso ver como el prog que se estaba digamos "apagando" en general un poco a finales de los 70s o evolucionando hacia un pop-prog en otros países non uk-us se seguía manteniendo muy vivo el prog más clásico, ya sea por conservadurismo o porque llegó a medias como en España. Aquí en España Bloque se convirtió en una referencia del Prog aunque siempre desde un punto de vista muy underground ya que el prog en España nunca ha sido más que eso.. Llegaron a compartir cartel con grupos como Ñu, Asfalto, Leño o Storm.




La temática del album es conceptual, habla del hombre, del alma, de Dios, del ser humano en general y de la fuerza del mundo interno de cada uno; No es para nada rock cristiano aunque tenga referencias a Dios de hecho hace una crítica a la hipocresía moral de la religión parodiando una misa y haciendo referencia al poder obrero como rock urbano que es la crítica social es bastante importante en este album, si habla de Jesús es en plan Scorpions jaja. Sigue musicalmente en una línea muy parecida al debut de 1978 pero el primero es algo más oscuro en cuanto a música y letras, este segundo es más esperanzador, más idealista. Ante todo muy sinfónico, la instrumentación asi como el juego con efectos como por ejemplo el feedback estan inteligentemente encajados, me hace gracia como le meten el feedback al final de un cántico en coro eclesiástico; La epicidad catedrática/gótica heredera de canterbury pasada al paisaje cántabro es interesante, sobretodo en una época donde el jinete medieval de la NWOBHM estaba arrasando todos los reinos del rock a su paso con dureza y fusión de hierro.


Pistas

Humanidad Indefensa 6:03
Ya No Hay Nada En La Calle 3:33
El Llanto Del Poeta 3:29
¿El Infierno Esta Aqui? Parte I / Una Posibilidad / ¿El Infierno Esta Aqui? Parte II 5:15
Meditación Parte I / Descubrir El Sentido Terrible De La Vida / Meditación Parte II 6:58
El Verdadero Silencio Parte I / La Muerte Renacida / El Verdadero Silencio Parte II 7:00

Por Fin He Vuelto A Ti


Compañías, etc.
Distributed By – Zafiro, S.A.
Phonographic Copyright (p) – CFE
Copyright (c) – Zafiro, S.A.
Pressed By – Sonic, S.A.
Published By – Ed. Mus. Discorama
Recorded At – Estudios Kirios
Mixed At – Estudios Kirios

FULL ALBUM
canal personal  de wherethebuffaloroam1968

El tema llamado el verdadero silencio me suena un montón es casi un cover de algo peor no recuerdo.. alguna banda nwobhm o puede que anterior, Bloque empezó en 1973 y tiene un montón de influencias de esa época, la verdad con la dictadura estos discos de rock urbano no se si habrían podido ver la luz. Por fin he vuelto a tí, cierra el disco de una forma más romántica a modo de sintetizador y melodías suaves casi parecidas a ese pop-prog de finales de los 70s pero ni de coña igual.

Créditos
Bass Guitar [Bajista en Directo] – Javier G. Tazón*
Engineer [Ingeniero de Grabación] – Luis Calleja
Executive-Producer – Luis Soler
Guitar [Guitarras], Bass – Sixto F. Ruiz
Guitar [Guitarras], Vocals – Juanjo Respuela
Keyboards, Vocals – Juan Carlos Gutierrez
Mixed By – Bloque (4), Luis Calleja
Percussion, Vocals – Carlos Terán
Photography By – Justo Respuela
Sleeve [Portada] – Juan Cagigas
Technician [Técnico de Sonido en Directo], Vocals – Luis M. Pastor
Written-By, Arranged By, Producer – Bloque (4)

Notas
Gatefold cover.

Grabado en los Estudios Kirios de Madrid, del 11 al 19 de Enero de 1979
y mezclado en el mismo sitio los días 23, 29 y 30 del mismo mes.
Gracias a Luis Soler por dejarnos hacer.

Respecto al elepé dificil de encontrar creo que no esta re-editado ni en las rediciones de chapa discos de 2015.. a mi me costo 20 pavos.




más música española de los 70s..
os acordáis de aquellas
vacaciones en benidorm
emporrados? jaja














FULL DEBUT
debut por cortesía del sumergible.

esta revista os la tengo que escanear si o si jaja es una pasada
me ha dado por volverla a leer mientras escuchaba Bloque, al ser
del año '79 me ha recordado a esta fantasía de la época, el metal no fué solo música
la verdad.



Helix - Walkin’ the razor’s edge (Capitol-1984)


Hola de nuevo, amigos. Tras la pausa estival, regreso con una breve entrada dedicada a Helix, banda de la que –sin contarse entre mis preferidas ni considerarla de primera división–, con este ya os habré comentado dos discos. Y es que, ¿a quién no le hace cantar un temazo como Rock you? Así que hoy os traigo este Walkin’ the razor’s edge, el cuarto disco de los canadienses y primero con Daryl Gray al bajo. Junto a este, el line up es el mismo que daría forma a su siguiente lanzamiento –visto aquí–, incluso en la colaboración al bajo de Ken Sinnaeve, consistente en Brian Vollmer a las voces, Brent Doerner y Paul Hackman a las guitarras y coros, y Greg Hinz a la batería. 

Con portada de Douglas Brown sobre diseño de Heather Brown y grabado entre los Phase One studios, Studio One y Electric lady con Tom Treumuth a los controles (excepto un par de temas a cargo de Rodney Mills con la banda), el track list de este álbum fue: 

A 
Rock you 
Young & wreckless 
Animal house 
Feel the fire 
When the hammer falls 

B 
Gimme gimme good lovin’ 
My kind of rock 
(Make me do) Anything you want 
Six strings, nine lives 
You keep me rockin’ 


Dame una R, una O, una C, una K... así comienza la cara A, con este icónico tema titulado Rock you escrito por el norteamericano Bob Halligan Jr –un músico y compositor que a esas alturas ya había colaborado con Judas Priest– y que llegó cuando el disco estaba casi finalizado para completarlo, convirtiéndose de inmediato en uno de los más carismáticos de la banda, imprescindible en todos sus conciertos. Puro rock duro y básico como el resto del álbum. Algo más dura pero igual de festiva es Young & wreckless, otra de mis favoritas del disco. Con un sonido que me recuerda a los Saxon de la época, llega Animal house –nada que ver con UDO–, otro trallazo de hard rock directo a la cara. En la misma tónica están el algo más simplón Feel the fire y la rapidita When the hammer falls



La cara B se inicia con el pelotazo de hard-pop Gimme gimme good lovin’, una versión del supersingle de los Crazy Elephant –típica one hit wonder band de finales de los sesenta que sólo edito un disco– del que Helix filmó un vídeo con muchas tetas al aire (como el de Rock you) que contó con la presencia de Traci Lords. Más hard-rockera y judaspriestiana es My kind of rock, que precede a la segunda versión del elepé –esta vez de los canadienses A foot in cold water–, una baladita titulada (Make me do) Anything you want que una década antes había sido todo un éxito en su versión original pero que me parece del todo prescindible. El hard rock regresa con Six strings, nine lives que me resulta un pelín repetitiva pero tiene un enérgico solo de guitarra. El disco finaliza con You keep me rockin’ que es lo mejor de la cara B y otra de mis preferidas del álbum. 



En fin amigos vinileros, en quince días, más. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

miércoles, 22 de agosto de 2018

Coven "Coven" MGM Records (1972)




Antes de Black Sabbath existieron los Coven una banda norteamericana que profesaban ser satanistas y los cuales debutaron en 1969 con el álbum "Witcraft "Destroys Minds & Reaps Souls"( un título que bien podría pasar de cualquier banda de Black Metal actual), un álbum en el que por cierto introdujeron una misa negra completa, se trata del último tema “Satanic Mass”, misa negra oficializada por su cantante, que realmente cree en el satanismo y aún lo sigue defendiendo hoy en día, ella era seguidora de Anton Szandor LaVey. Ésta es parte de la historia de los COVEN. La banda formada por Jinx Dawson en la enigmática voz, Oz Osborne en el bajo, Steve Ross en la batería y
Chris Neilsen en la guitarra. 

En 1972 la banda realizaba un álbum de título homónimo que incluye el tema "One tin Soldier", gracias a este tema consiguieron un puesto alto en el billboard, pero ya no era lo mismo, la música de Coven empieza a tomar otros derroteros mucho más suaves y en temática también. Cabe mencionar que con su álbum debut en el año que se vio envuelta la polémica con el rock por los asesinatos de Charles Manson poco después de publicarse su primer larga duración sufrieron el veto de disqueras y de conciertos en vivo, por lo que se segundo disco tuvo que llevar otra dirección. 




El track list del álbum fue:
Lado A
01. Nightingale
02. Shooting Star
03. Natural Love
04. What Can I Get Out Of You
05. Dark Day In Chitown
06. Jailhouse Rock

Lado B
07. Lonely Lover
08. I Guess It's A Beautiful Day Today
09. Washroom Wonder
10. Nobody's Leavin' Here Tonight
11. One Tin Soldier (The Legend Of Billy Jack)


Como ya mencionamos tienen un "hit" en éste disco con el track “One Tin Soldier” y hacen una versión del “Jailhouse Rock”. En este álbum se alejan un tanto de los sonidos de su debut y su música tiene ecos de la Big Brother & The Holding Company de Janis Joplin. La suerte o como quiera que se llame volvió cuando Tom Laughlin pidió a Dawson grabar la canción "One Tin Soldier" para su película, Billy Jack. La canción fue escrita por Dennis Lambert y Brian Potter, y fue originalmente lanzada en 1969 por el grupo canadiense The Original Caste. La canción fue re-escrito tres veces y en todos de ellos la banda tuvo un gran éxito, alcanzando buenas posiciones en el Billboard Hot 100. 

En 1972, Coven publicaron un álbum auto titulado que, además de cambiar radicalmente la estética de la portada, aunque tiene un gato negro y detrás del mismo aparecen 5 siluetas con los rostros recortados, abundar en su significado sería aventurado pero fue elaborado por el fotógrafo William R. Eastabrook. 




Vamos con las canciones: 
"Nightingale" es simple, la primera canción es lo suficientemente agradable. Las voces de Jinx Dawson son más claras y más dinámicas que en su debut. El piano es lo suficientemente encantador, y la maestría musical en general es decente, aunque algo poco inspirada.

"Shooting Star" La canción número dos es una canción de rock clásico con bajo contundente y un piano de rock and roll que lo mantiene todo junto.

"Natural Love" La tercera canción flota en algún lugar entre el funk y el blues, con un groove de graves sólido y riffs interesantes, pero una estructura básica. Dawson hace un chillido agudo justo antes del solo de guitarra sin razón aparente. Brillante. 

"What Can I Get Out Of You" Una de las mejores canciones del álbum, esta tiene un buen ritmo de bajo y una instrumentación más intrigante, moviéndose entre secciones suaves de clavicémbalo y más rock barrelhouse. El vocalista masculino es más agradable que Dawson aquí, ya que hace un poco más de chillido, pero el contrapunto al final y el cierre acústico son un punto culminante del álbum.



"Dark Day in Chinatown" También una canción bastante similar a una pieza funk, con el bajo y la guitarra trabajando juntos en los riffs, aquí hay algo que no es decepcionante, pero también bastante simple.

"Jailhouse Rock" se lucen los Coven con el toque que le dan a este clásico de Elvis Presley nada nuevo de lo que hablar excepto la guitarra principal bastante buena; Aparte de eso, es bastante insulso y probablemente no debería haber sido incluido, especialmente con todos los chillidos y vocalizaciones injustificados de Dawson.



"Lonely Lover" Esto suena exactamente como un cruce entre Led Zeppelin y Lynyrd Skynyrd, empleando un riff principal pegadizo y acordes de piano muy adictivos típicos de aquella época. 

Como ven son una excelente banda de rock con mucho feeling gracias a la habilidad y creatividad para eso que llamamos "ROCK", a muchos no les gusta éste disco pero en lo personal lo disfruto más que el primer álbum, cuestión de enfoques y que para bien o para mal contribuyó a la historia de la música sobre todo en cuestión de las más contestatarias. Bonito fin de semana. 



Aquí les dejo algunos enlaces para que escuchen el segundo disco de la legendaria agrupación COVEN.











viernes, 17 de agosto de 2018

Coven "Blessed Is The Black" Medusa Records (1987)




Antes del gran movimiento musical de Seattle a finales de los '80s y a principios de los '90s existió en esa ciudad una super banda de Thrash Metal llamada Coven o Coven 6669 como actualmente se les conoce. La banda fue fundada en 1984 por los guitarristas Dean Babbitt y Paul Hash, el baterista Neal Babbitt, el bajista Gary Peebles y el vocalista Jay Clark. Entre junio y octubre de 1986 grabaron su álbum debut "Blessed Is the Black" y lo lanzaron en 1988 en Ever Rat Records . El álbum debut se vendió a través de Medusa Records . Brad Hull de Forced Entry también contribuyó con un solo de guitarra para el álbum. En 1989 se unió para grabar junto a la banda "Death Walks Behind You", el segundo álbum, que esta vez apareció directamente en Medusa Records. El lanzamiento fue seguido por varias apariciones, incluida una pequeña gira por América del Norte. A pesar de ello la banda se disolvió tras pocos años de andar en la carretera. 


Seattle, Washington siempre será recordada por personas de la época como "La Meca" de la música rock por ser el lugar de nacimiento del grunge y el metal progresivo de los cuales el primero se convirtió en una religión ampliamente seguida en todo el mundo en los años noventa, mientras que este último seguro disfrutó de buenos éxitos hacia el final del ochenta. Poco saben que la ciudad también engendró un demonio diabólico y su nombre era Coven. Malvados, divertidos, diabólicos, inhumanos, perversos y dementes son solo algunos términos que prácticamente resumen la destreza de la composición. Ésta es una mirada a la portada del álbum de "Blessed is the black" de 1987. 






Éste es el track list del álbum 
Lado A
1. Blessed Is the Black
2. 6669
3. Burn the Cross
4. Out of the Grave 
5. Rock This Church

Lado B
6. Iron Dick
7. The Monguer
8. McDonaldland Massacre
9. Another Life
10. Creature of Duty (and My Duty Is Death)



Para empezar el nombre no recibió ningún tipo de queja porque la otra banda de rock psicodélico de los años 60s con Jinx Dawson se había disuelto, así que no tuvieron problemas con sacar discos con el nombre de la banda. El disco inicia con  la canción que da título al disco y después del riff principal que sonaba bastante cautivador, el verdadero ladrón de espectáculos intervino y él es el vocalista inconformista Jay Clarke. Ufff Esta fue una de las voces más perversas que había escuchado; cuando pensé que lo había escuchado todo. El tipo sonaba casi como si estuviera parado en el altar, gritando sus pulmones para pronunciar un sermón antirreligioso. Su talento vocal es definitivamente loable debido a su capacidad de vociferar hasta crecer gutural y lanzar algunos chillidos de Tom Araya también. Todavía me pregunto si alguna vez tuvo que someterse a una cirugía en sus cuerdas vocales. El resto del paquete ciertamente tenía sus fundamentos en su lugar. Buenos riffs pegadizos, batería controlada y precisa en su mayor parte y líneas de bajo ajustadas sientan las bases. Toda la banda parece muy segura de lo que está transmitiendo. 



Como se mencionó anteriormente, aunque la mayoría de las canciones aquí están enraizadas en thrash, hay varios otros géneros que se pueden escuchar aquí. El humor pervertido junto al Speed Metal se escucha inevitablemente en las canciones "6669" y "Iron Dick", mientras que los riffs thrashers crujientes incluyen "Burn The Cross", "The Monger" y la canción principal. "Rock This Church" es un himno absoluto de heavy metal con ese brillante riff principal influenciado por el power metal estadounidense y un coro maniático que literalmente desprecia y profana la iglesia de Dios mientras la banda toca a toda velocidad en "McDonaldland Massacre" dando con todo al crossover y en contraste con todo ello hay lugar para las baladas donde bajan un poco la intensidad de los instrumentos. 

En resumen, un buen disco de speed/thrash macabro y cutre, con un humor muy personal y momentos bastante recordables. Coven no hicieron nada nuevo, pero si te gustan Whiplash, Venom o los primeros trabajos de Metallica y Slayer, con este disco te lo vas a pasar como un niño con regalos nuevos. Esto fue un descubrimiento por una recomendación vista en una vieja revista de los años '80s. Saludos a todos y pasen buen fin. 


Les dejo algunos links para que se den una idea del disco.