Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro. Respecto al disco, decir que a principios...
Lo han explicado más de una vez los propios protagonistas. Este disco fue grabado de una manera inapropiada. Entre el éxito del anterior Lovedrive , que les llevó, por fin, a un gran tour por Estados Unidos y a su primer disco de oro, hasta que editaron el siguiente, Blackout , no pararon de girar. De hecho, dedicaron seis semanas a recoger el grueso de este Animal magnetism en dos estudios diferentes. Esa prisa los llevó a tener menos canciones terminadas de lo habitual y a no poder valorar en el propio estudio su trabajo. Si le sumas que, intentando adaptarse a los “nuevos” oídos yanquis, endurecieron su propuesta con canciones algo más rápidas y rudas, pero también menos complejas, quizá más directas para las radios, de escucha sencilla, tienes esa inmediatez, ese puñetazo en la mesa que Animal magnetism ocupa en la discografía de aquellos Scorpions. ¿Un disco de transición? Quizá en el mismo sentido que lo fue el anterior Lovedrive , un viaje desde los sonidos con Uli Jon Roth has...