Seguramente ya os lo he comentado con anterioridad, pero quiero reafirmarme en mi decisión desde hace años de no comprar cedés –para tener las canciones en formato digital ocupando sitio en casa ya las escucho online cuantas veces quiera– y de casi no comprar caros vinilos nuevos, exceptuando en la actualidad los de Ghost o algún álbum que puntualmente decida adquirir por que es de colorines, reluce en la oscuridad o cualquier chorradica por el estilo. Los discos que en su día dejé pasar, o no se encuentran fácilmente o están caros. Y las reediciones no me gustan, prefiero tirar de segunda mano pese a lo arriesgado de adquirir cosas usadas. Por eso sigo buscando en cada feria de discos o tienda que visito lo que llamo mis unicornios. Respecto a mi participación en este blog reseñando vinilos –algo que me genera trabajo pero también mucha satisfacción, pareja a los descubrimientos que hago gracias a las publicaciones de...
Hay que reconocer el esfuerzo de algunas personas por conseguir sus sueños. La perseverancia, la insistencia, la dedicación, llámalo como quieras. Y hoy vamos a rendir un pequeño homenaje a uno de esos músicos que dieron todo lo que tenían por lograr el éxito y, más o menos, o casi, lo consiguieron. Aunque ya ha aparecido por el blog, quiero presentaros a Mark Mangold . Nacido en Miami, grabó por primera vez en el debut de la efímera banda Valhalla en 1969. Poco después se unió a American Tears con quien grabó tres discos (Branded Bad, 74, Tear Gas, 75, y Powerhouse, 77) y giró profusamente por Estados Unidos. Su estilo, más pop que otra cosa, basado en los teclados de Mangold y en armonías pegajosas, no consiguió entrar en ningún chart y obligó a nuestro protagonista a repensar su carrera. Lo que se vendía era el rock melódico y eso que hoy llamamos AOR. Con sus colegas de American Tears, el batería Glenn Kethcart y el guitarrista Craig Brooks, más el añadido del bajista...