Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo . No voy a relatar aquí las archiconocida...
En aquellos tiempos en los que servidor no tenía un duro compraba música cuando podía o grababa cassettes de uno o varios colegas. Pero había que afinar con lo que comprabas, y si algo no te gustaba como esperabas, o intentabas cambiarlo por otro disco o cassette de un colega, o te jodias y te aguantabas. Otra de las cosas que se hacía era escuchar lo que de mano no te gustó tantas veces hasta que te gustaba. Con Marillion no ocurrió exactamente eso pero casi. Para heavy rockero los teclados de Marillion te dejaba con el culo torcido de primeras y la voz de Fish de mano tampoco parecía ayudar, pero había algo que te cautivaba y que te hacía volver al disco en cuestión, así que en unos pocos meses los británicos ya eran de los tuyos, Fish molaba y los teclados ya no eran un problema. Es 1988 " Script For a Jester Tear " entra en mi vida. Recuerdo estar una mañana lluviosa en Gijón con la carpeta doble abierta del disco en mis manos (como fui muy locaza del disco acabé co...