viernes, octubre 15, 2021

Roxy Music - Stranded (1973)



 
Ferry opta por un sonido menos experimental que el ofrecido en su  catálogo precedente...
Por Jorge García.


El primer disco de la banda británica Roxy Music sin el concurso de Brian Eno"Stranded", llevó a su portada a la explosiva playmate, y novia por aquél entonces del inefable Bryan FerryMarilyn Cole. Esta no sería la única nota de glamour que escondía el disco, pues tras extraer el vinilo, sin dejar de contemplar a la dama, y ponerlo sobre el plato, pronto descubrimos que la sucesión de canciones cargadas de glam-rock, sofisticación y pellizcos de rock, soul y pop sutílmente distribuidos, hacen de "Stranded" el mejor disco firmado por la banda. Aspecto comentado en su día, incluso por el propio Brian Eno.

Ferry, que lidera el grupo en solitario tras la marcha de Eno, opta por un sonido menos experimental que el ofrecido en su  catálogo precedente, "For your pleasure" (1972), y por una construcción de las canciones más ortodoxa y funcional.

Aunque el secreto del disco no es otro que las composiciones: melodías perfectamente perfiladas, suntuosas y llenas de inflexiones que funcionan a la perfección, con unos textos inteligentes y que logran, gracias a la diversidad, que el trabajo tenga en la versatilidad uno de sus grandes logros.

Ferry impone un sello determinante a la hora de cantar, ya no solo escuchamos su sensual voz de crooner, aquí el fraseo está cargado de intencionalidad y en muchos momentos la paleta de colores vocales es utilizada con gran talento, obteniendo por este procedimientos instantes que van desde la inquietud a la frivolidad sin abandonar la excelencia sónica y atmosférica.




Tanto Manzanera (guitarra) como Mackay (saxo) consiguen ser determinantes con sus instrumentos, enfatizando instantes que gracias a su concurso se convierten en cenits artísticos del trabajo y que además ya no abandonarían la idiosincrasia sónica del grupo en el futuro.

Todo es perfectamente ensamblado gracias a la ágil y elegante producción de Chris Thomas que utiliza las teclas del piano como soporte principal para la voz de Ferry y que forman el esqueleto de las canciones, dotando al sonido de una enjundia que empasta con el carácter de las composiciones y el estilo propio del grupo, conjugando, como decía más arriba, el glam con otros estilos donde caben diversos palos de la baraja musical.

Ocho canciones y más de cuarenta minutos de metraje, ninguno de ellos sobra e incluso la duración de cada corte parece estar sometida a un estudio metódico donde mandan las leyes de la métrica y la simetría.

Dado el equilibrio casi milagroso del álbum, cada tema tiene un espacio propio y al tiempo forma parte insustituible de una estructura que parece poder desmoronarse si extraemos un elemento de cualquiera de las ocho partes de este todo.

Además del rutilante éxito del célebre "Street life" o canciones tan soberbias como "Just like you" o "Serenade"; un servidor tiene en un pedestal la imponente y sugestiva "A song for Europe".




Siempre es un placer volver a pinchar el tercer intento discográfico de Roxy Music, una banda a la que en esta casa se la aprecia sobremanera y que hoy volvemos a traer aquí para disfrutar con el glamour y la sofisticación que les era habitual.

IRON MAIDEN - SENJUTSU (2021)

Hoy os traígo una reciente incorporación a mi colección. Si la última ( y primera) vez que me pasé por aquí fue para hablaros de un disco extremo como pocos esta vez os traigo el último trabajo de una de las bandas más míticas que existen dentro del heavy metal, los británicos Iron Maiden.

Cada vez que la banda saca un trabajo tenemos “polémica” entre los que critican sus nuevas creaciones porque añoran el sonido de los discos más clásicos y los que defienden las composiciones actuales. Yo soy de los que piensas que las bandas evolucionan y que esos temas o discos más clásicos quizás lo son porque, aparte de que son grandes temas, cuando los escuchamos por primera vez éramos gente joven donde la variedad y el acceso a la música ni mucho menos era como hoy en día, provocando ello que se mantuviesen guardados en nuestra memoria con un cariño especial. Hoy en día todo es más volátil y es más complicado que grandes temas perduren o les podamos coger aunque sea un mínimo aprecio.   

            

                       

Personalmente el último trabajo de los británicos me parece un discazo, de lo mejor que han lanzado últimamente. Sin perder su esencia han conseguido seguir sonando a Maiden pero no siendo repetitivos y como siempre teniendo un toque especial. Predominan los temas largos, las intros acústicas, y el buen hacer en cada uno de los temas. Estos tipos saben lo que quieren hacer y lo saben plasmar muy bien.

El disco lo componen 10 temas para una duración total de 81 minutos, ahí es nada. Aunque el conjunto ralla a un altísimo nivel destacaría por encima del resto 3 temas. “Stratego”, un tema muy de la conocida vieja escuela con unos estribillos y una melodía que escuchar en directo debe ser una maravilla. El siguiente tema es el que me ha conseguido fascinar también, no se si por ser el primer single que lanzaron o por esa esencia western que contiene es “The Writing on the Wall”. El último corte que me ha maravillado es “Hell On Earth”, el que es para mí la mejor pieza del disco. Para un servidor quizás estamos ante uno de los mejores temas de los últimos 30 años de la banda. Una de de esas canciones que va creciendo lentamente y que logra introducirte hasta el fondo en la melodía. Brutal.



En cuanto a la edición en vinilo espectacular y cuidada como viene siendo habitual en la banda. Se nota que sienten aprecio por el formato físico. Triple disco de vinilo que en cuanto a forma y distribución es idéntico a la edición que adquirí en su momento de su anterior disco “The Bokk of Souls”. El único pero sería su precio, 47´99 €, para mí caro. Es bonito, sí, pero no para ese precio.

 

¡Up the Irons!




viernes, octubre 08, 2021

President - Have a nice trip (1993 - Barrabás)



Si alguien me hubiera preguntado, oye Paco ¿dime tres ciudades de España en la que no haya bandas de heavy/thrash metal? Una de ellas, no por nada en especial, por desconocimiento total de la escena metálica salmantina, o por ser una ciudad universitaria, de pequeño tamaño y poco industrial, seguramente hubiera sido Salamanca.

Pues, me hubiera equivocado.

Starz – Violation (Capitol records – 1977)


Pues nada, que hoy os traigo a los norteamericanos Starz con su segundo larga duración titulado Violation. Y como nunca han aparecido por estos lares, se impone hacer una pequeña presentación de la banda. Tirando de la wiki os diré que este grupo tenía sus orígenes en una formación de pop rock de New Jersey llamada Looking Glass que contaba en sus filas con el bajista Pete Sweval y el batería Joe X. Dube antes de que estos se juntasen con el guitarrista Brendan Harkin y el vocalista Michael Lee Smith dando lugar a los Fallen Angels. Con el fichaje del guitarrista Richie Ranno quedó constituida la formación definitiva que pasó a denominarse Starz, al parecer inspirándose en un colgante que Ranno llevaba a juego con unas estrellas dibujadas en su guitarra. 
 

Eran mediados de los 70 y Sean Delaney –un músico de la órbita KISS, parte imprescindible de los primeros años de estos que coescribió numerosos temas con ellos y amigo también de Sweval– presentó la banda a Bill Aucoin –manager de Starchild y compañía– que les consiguió un contrato en Capitol records. Así fue como en verano del 76 editaron un estupendo Starz, álbum de hard rock festivo muy setentero con producción de Jack Douglas, conocido entonces por haber producido para Aerosmith sus Get your wings, Toys in the attic y Rocks
 
Al año siguiente, con la misma formación y Douglas de nuevo a los controles, graban entre The Record Plant y los A&R recording studios este Violation que os presento hoy y del que poseo la edición española de la época, con los titulos (mal) traducidos en la contracubierta y las galletas, una costumbre entre cutre y simpática. Además, es una copia promocional con el típico adhesivo –a veces es una impresión sobre la cubierta– que adorna varios de los vinilos que tengo. Vamos, que en algún momento de la historia, alguien no hizo caso alguno a tal prohibición. 
 

Total, que con portada de Alex Siburney, el track list fue: 
 
A 
Cherry baby 
Rock six times 
Sing it, shout it 
Violation 
 
B 
Subway terror 
All night long 
Cool one 
S.T.E.A.D.Y. 
Is that a street light or de Moon? 
 
Comienza el disco con Cherry baby, un hard rock melódico y pegadizo con regusto a classic rock y con algunas guitarras dobladas thinlizzianamente. Más cañera es Rock six times que, sin abandonar cierto regusto poppy, tiene mayor carga hardrockera. Sing it, shout it entra calmada y va pillando ritmo conforme avanza, convirtiéndose en otro tema de estribillo atractivo arropado por las guitarras de Ranno y Harkin con un sonido que me recuerda a los primeros KISS. Violation le da el título al álbum con más de lo mismo, una mezcla de hard pop rock con pinceladas glam a lo Slade o The Sweet que en mi opinión define el estilo que caracteriza todo el disco. 
 

Finalizada una primera cara muy interesante, nos encontramos con Subway terror, rapidita y hard rockera aunque con la frescura y alegría de un pop rock electrizante donde toda la banda desempeña su trabajo con solvencia. All night long nos trae más de lo mismo en un álbum que como podréis constatar si le dais una escucha, todos los temas siguen la misma pauta, esta vez con una mezcla de pop y guitarrazos que con sus coros y esa capa de hard rock resulta de lo más recomendable. Cool one tira más al classic rock con coros y unas voces a cargo de Smith que se avanzaron en el tiempo a cosas que décadas después escucharíamos de parte de Justin Hawkins. Y es que Starz, pese a no haber tenido una carrera exitosa y longeva, son influencia declarada para numerosas bandas ochenteras y pueden definirse simple y llanamente –al menos en este elepé– como hard rock, glam y pop ejecutado brillantemente. Así llegamos a una S.T.E.A.D.Y. que no se aparta ni un ápice de ese camino, antes de que llegue el final de la obra con la balada Is that a street light or the Moon?, que con sus arreglos de cuerda y una parte vocal tirando a falsete, pese a ser atractiva, rompe demasiado abruptamente con el sonido general imperante en el resto del álbum. 
 

Y ya está, amigos. Después de este, Starz grabaron un flojito Attention shoppers! que ya no produjo Douglas y que no alcanzó ni de lejos las ventas de su predecesor. Además supuso la salida de Sweval y Harkin, este último reemplazado por Bobby Messano –quien tocó años después con Joe Lynn Turner en su Rescue You, del que os hablé aquí– para grabar el que sería el último disco de la banda, un estupendo y más hard rockero Coliseum Rock
 







Infravalorados y poco conocidos por el público en general –me incluyo entre la horda de ignorantes que no les prestó atención hasta que internet llegó a mi vida–, en la actualidad son considerados de culto en ciertos círculos al haber sido nombrados, al parecer, por bandas ochenteras como Motley Crue, Bon Jovi, Poison o Twisted Sister como una influencia para ellos. Respect!
 
¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

viernes, octubre 01, 2021

B.B.King - Live At The Regal (MCA Records, 2021)

 



Ya os he comentado en alguna ocasión mi debilidad por este enorme señor de Misisipi, por ejemplo, aquí. Que su concierto en Villalba ha sido uno en los que mejor me lo he pasado. Y eso que era un concierto con sillas: tanto el artista como los oyentes. Pero dio igual, la conexión eléctrica a 220v fue tan increible que todos volvimos a casa con las piernas temblando, quizás no de cansancio pero sí de tensión...o quizás de intentar llevar el ritmo con los pies. Así que, cuando el otro día pasé por un kiosko de esos de los de toda la vida, en plena acera, con revistas, fascículos varios y chucherias (que sí, todavía quedan, aunque ya no vendan cigarrillos sueltos) y vi este vinilo, que forma parte de una colección sobre discos de blues, me vi en la obligación de llevarlo a mi casa. Y más al precio de derribo al que estaba, 7,90 euros. Y ahora, lo comparto con vosotros. Rápido, eso sí, que se me ha hecho muy tarde.

De B.B. King poco más que añadir a lo que todo el mundo sabe: un orondo señor que se ha pateado junto con su Lucille los escenarios de todo el mundo durante más de 70 años tocando blues, el rey del blues. Por decir algo nuevo, el otro día leí que tenía reconocidos más 15 hijos pero que, más que problablemente, era esteril. Eso sí, su bondad y la fama de virilidad que eso le proporcionaba en los entornos bluseros, serían las causas de dicho reconocimiento. 

De este disco, ya se han dicho muchas cosas. Está ampliamente reconocido como unos de los mejores discos en directo de blues  de todos los tiempos. Según a revista Rolling Stones, ocupa el lugar 141 en su lista de los 500 albumes más grandes de todos los tiempos, en su edición del 2003. Luego cayó al lugar 299 en la revisión del 2020. En el famoso libro "All time top 1000 albums" de Colin Larkin, aparece en el número 604 de la lista general y el sexto en el top 50 de albumes de blues. También forma parte de la lista de disco a escuchar antes de morir que Rober Dimmery confeccionó en su libro "1001 discos que hay que escuchar antes de morir". Aparte de listas, todas subjetivas, existe un hecho que confirma la grandeza objetiva de este disco: en 2005, Live at the Regal fue seleccionado para su conservación permanente en el National Recording Registry (Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso en los Estados Unidos). Y todo ello teniendo en cuenta que no aparece ninguno de los temas que han engrandecido la leyenda del rey, las canciones más conocidas, como "Guess who" o "The thrill is gone".

Pasando a los datos técnicos, el album fue publicado originalmente en el año 1965 pero se grabó el 21 de noviembre de 1964 en el Teatro Regal de Chicago. El ingeniero de sonido encargado de registrar la grabación fue Ron Steele Sr. Además de B.B. King en la guitarra y la voz, aparecen acreditados Leo Lauchi en el bajo, Duke Jethro en el piano, Sonny Freeman en la bateria, Bobby Forte y Johnny Board en los saxos, Kenny Sand en la trompeta  y, curiosamente, los presentadores, E. Rodney Jones y Pervis Spann. La fotografía de la portada es de Don Bronstein. Productor, Johnny Pate.

La versión que venden en esta colección es una de 180 gramos. Bastante espartana, sin encarte y con muy poca información adicional. Es una edición italiana, por cierto, que todo lo concerniente a esta edición viene en italiano.

Un disco corto, interesante, que no va a gustar a los amantes del blues, pero que recomiendo escuchar, a ser posible, como un buen trago de whisky o bourbon y la luz tenue. Más o menos como lo voy a escuchar yo ahora mismo en cuanto le de al botón de publicar.

https://www.youtube.com/watch?v=Su9eI4-3jyQ&list=PLowQCq3Ss89gIvZYl2xUx2nZbiFBtPCgX


 

Feliz fin de semana.


Vhäldemar - Straight to hell (Fighter Records, 2020)

 


Es de admirar la perseverancia de Pedro J. Monge al frente de este proyecto, a modo de compositor principal, productor y mago con las guitarras. Su espíritu y su experiencia han ido impregnando los seis discos de la banda, creciendo entrega a entrega para formar una sólida carrera. Ha conseguido construir un álbum, este Straight to hell, que, sin ser especialmente original, sí recoge lo mejor de diferentes corrientes metálicas para amalgamarlas en diez cortes de calidad asegurada. Las guitarras de Monge y la voz de Carlos Escudero dan un toque familiar y homogéneo a sus obras. En esta ocasión, quizá, se noten un poco más las influencias ochenteras, cierto aroma a sinfonismo heavy rememorando a Malmsteen o, incluso, buscando un referente más cercano, a Simphony X o Primal Fear.

La banda la forman, junto a Monge y Escudero, Raúl Serrano al bajo, Jandro a las baterías y Jonkol Tera a los teclados. Grabaron en los Chromaticity Studios y contaron con algunas colaboraciones: Diego Zapatero mete teclados y Gavin Iedema y Dann Hoyos (Rise to fall), guitarra. La mayoría de las composiciones las firman Monge y Escudero con alguna colaboración de Raúl Serrano y David Fernández, ocasional letrista de la banda.


Comienza la cara A con la caña de Death to the wizard! y un trasfondo Manowar claro en la composición, aunque matizado por una voz agresiva, algo gruesa, y un contundente trabajo de batería. Buen estribillo y primer solo fantástico. My spirit suena dinámico en un ritmo acabalgado que anima a agitar la melena (air melena) y las guitarras (air guitar) para gritar a pleno pulmón en el estribillo ("Rise of the madness/when the morning comes/if you can see all my fears now/Rise!). Aquí sí hay un tufillo Malmsteen en el solo. Gira un poco la rueda en Afterlife trabajando más la parte melódica sobre el doble bombo, acercándose a unos planteamientos más power metal, incluso en el aporte de los teclados y en la forma de enganchar estrofas y estribillo (Blind Guardian oigo por aquí). La propia Straight to Hell suena a continuación, una de las mejores, con un groove germánico, dura, de largo puente-estribillo, directo a los conciertos "Straight to hell/when metal rides you to the top/straight to hell/no pain again, no turning back". Una llamada a la fe metalera en toda regla. Cierra este lado del disco con Damnation's here y vuelta a la batería machacando a tope, en esta ocasión con un trabajo ambiental cuidado y grandes armonías. Solo compartido entre Monge y Jankol, muy elaborado.

Así, en apenas veinte minutos le damos la vuelta al plástico. Veloces, directos, sin adornos innecesarios, bien plantados en medio del heavy metal atemporal, que igual podría haberse grabado en 1995 o en 2035 (esperemos).


Fear (compuesta por Raúl Serrano principalmente, que también canta) da una vuelta al concepto, más calmada y, claro, con una línea de bajo protagonista. "If you never stop turning your eyes to teh top/you will die blind and alone". Muy acertado el uso de los teclados en las estrofas y cómo resuelven el estribillo. El infierno vuelve a nombrarse en Hell is on fire arrancando el tema con un solo excelente que engancha con un riff machacón, cortado, de lo mejor del álbum (recuerdos de Judas Priest, un poco stacatto). Y el estribillo en directo tiene que ser brutal. La curiosa letra de Black Mamba hace de homenaje a Kobe Bryant y el día de su muerte. When it's all over vuelve a la senda clásica, quizá una composición diferente al resto, más "progresiva" si se puede aplicar ese calificativo, con un largo solo melódico al inicio y, quizá, el mejor guitarreo de Monge. Una especie de medio tiempo metalero (recuerdos de Accept ahora) con final feliz. El cierre con un nuevo capítulo de Old King's Visions (part VI), epopeya que van narrando a través de toda la discografía del grupo con múltiples vidas musicales dando cierto nexo de unión a su propia historia.


La edición en vinilo es de Fighter Records, una división de Xtreem Music, que ha hecho una gran labor en el acabado. Y es de agradecer, porque hoy en día aparece bastante basura con eso de la moda del vinilo. Colores y materiales de calidad con un trabajo artístico cuidado: la portada responsabilidad de Darkgrove Design con ilustraciones interiores de Raúl Monge y Diego Vaquero. Encarte currado con letras y créditos y fotos de la banda.

Una justa aproximación a estos herreros nacionales de la música que bien merecen su huequito en nuestro blog.

Buen y musical fin de semana.









viernes, septiembre 24, 2021

Ilegales - Ilegales (EPIC, 1984)

 


“¡Maldita sea la ley! Esto es lo grave. Me llamo Jorge, toco la guitarra en Ilegales, un grupo que funciona desde hace dos años. Antes estuve en muchos otros grupos, pero todos se disolvieron de forma violenta. Como llegó un momento en que no me querían en ningún otro grupo, formé Ilegales con otros dos a los que habían expulsado de varios grupos por broncas y borrachos.

A Iñigo (el bajista) lo conocí durante una pelea en un club. Inmediatamente simpatizamos y le di un puñetazo en las narices; él amablemente me pegó una patada en el bajo vientre que aunque no me cogió de lleno me trajo preocupado algunos días…

A David (el batería) lo encontré robando manzanas una noche que yo andaba borracho. Me dijo: ¡mira macho, qué cabestros! Miré y eran dos gordas matronas orinando. Casi nos meamos nosotros de la risa. Luego nos encontramos algunas veces por ahí, bebiendo y todavía estaríamos arrancando señales de tráfico de no ser por la poli. El caso es que las cosas se liaron de tal manera que pronto estábamos tocando los tres por los escenarios de la región.

Teníamos poco trabajo, fueron tiempos muy duros. No podíamos ganarnos la vida trabajando de acuerdo con la ley y nos convertimos en Ilegales. Lo nuestro es música peligrosa. Música hecha en el peligro.

Desesperados nos presentamos a un concurso, lo ganamos y grabamos nuestro primer disco, un LP compartido con otros grupos en el que figuraban tres canciones nuestras: Europa Ha Muerto, La Fiesta y Princesa Equivocada. Pasaron cortos, largos, alcohólicos los días. Actuamos en escenarios conflictos, una vez quince mil espectadores intentaron matarnos porque nos metíamos con los hippies y decíamos heil Hitler. Fue muy divertido y sobre todo muy arriesgado. A partir de ese momento las cosas fueron saliendo menos peor. Teníamos más público. Discos Arrebato nos ofreció grabar un single. Aceptamos. Las canciones fueron: Revuelta Juvenil en Mongolia y La Pasta en la Mano. Seguimos tocando canciones desesperadas; música terrorista. Gritando chorradas: Ilegales, el rock que te destrozará los intestinos. No vamos a rendirnos nunca, no engañamos al público haciéndole la pelota. Hay que acabar con los pelotas de mierda.

Ahora queremos ser millonarios para olvidarnos de los amigos.”

 

 

Nunca he leído nada semejante en una contraportada, pero estaba claro que tenían que ser ellos. Tenía que ser una banda que pudo llamarse Los Hijos de la Gran Puta, que lleva más de tres décadas proclamando la muerte de Europa y cuyo líder es un maestro en el ilegal arte de anticiparse al devenir de unos tiempos eternamente nuevos y salvajes, la responsable de unas líneas tan arrolladoras y vigentes casi cuatro décadas después de su lanzamiento.

Sucede que, además de todo eso, Ilegales es una banda de rock and roll cojonuda, un hecho que ha quedado siempre en un segundo plano en un país que sería plusmarquista mundial si el insulto a la cultura fuese una prueba olímpica. No obstante, aquí en nuestra querida enciclopedia seguimos latiendo a 33 revoluciones por minuto, y voy sin más dilación con el combustible que nos mantiene vivos. ¿Están a punto las motocicletas?

 

CARA A

El inicio con Tiempos Nuevos, Tiempos Salvajes así lo certifica: una línea de bajo asesina da paso a un riff que forma parte de la historia del rock. Por otra parte, la letra continúa desafiando a la inmortalidad con una arrogancia descomunal: toma tu parte, nadie regala nada. Levántate y lucha, no voy a luchar por ti. Delincuente Habitual es un ejercicio de rebelión contra la ley evocando al espíritu del I Fought the Law que tan maravillosamente versionaron los Clash. Me encanta cuando Jorge grita ¡maldita sea la ley! 

Mención aparte merece mi canción preferida de Ilegales: Yo Soy Quien Espía los Juegos de los Niños. Este himno atemporal no duda en atacar sin piedad las costumbres de Europa y sus viejos festivales como Eurovisión, al tiempo que proclama verdades mayúsculas a golpe de Stratocaster, y es que en todas partes hay gente idiota. Todo ello conducido a lomos de unos acordes ilegales compuestos para la ocasión. Hombre Solitario ofrece un sonido muy pegadizo con esas teclas, además de un regalo en forma de bala esperando la salida de papá revólver. Problema Sexual será recordada por la humanidad entera gracias a aquella frase inmortal de Jorge en televisión. Lo cierto es que no tengo del todo claro que eso se pudiera repetir en la actualidad, y no lo digo por la ausencia de programas de música precisamente. El caso es que el riff del tema es una apisonadora contra tu pobre tímpano, arremetiendo sin piedad sin dejar nada a su paso. Me Sueltan Mañana me ha recordado inevitablemente al robo de instrumental que sufrió el grupo en un concierto en Barcelona, por eso que Jorge canta que dice: "cuando llegue mañana voy a sentirme bien, pero sé de algún chivato que va a tener que correr". Ojalá esos ladrones reciban la dosis de reguetón que merecen.


                                                 CARA B

La cara B no deja un respiro, y es que comienza con una de esas canciones que jamás dejan indiferente a ningún bicho humano a poco que el líquido encargado de surcar sus venas no sea horchata. Heil Hitler reparte por igual a hippies, nazis, rockers y a todo el que se cruce en su camino. Jorge, experto en revolucionar a las masas, se doctora con este tema. Hola Mamoncete sorprende a base de un ska adictivo cimentado sobre un riff endemoniado, cuyo resultado final lo convierte sin remedio en otro himno eterno. La Casa del Misterio, canción que da nombre al sello discográfico con el que han salido sus últimos tres LPs de estudio además de suculentos singles, demuestra que también se sienten cómodos navegando en aguas más calmadas y alejadas de la tempestad habitual en sus registros, algo similar al efecto logrado en el reciente álbum Rebelión con El Bosque Fragante y Sombrío. No obstante, la calma resulta anecdótica y la histeria vuelve a instalarse entre los surcos del disco al sonar Caramelos Podridos, con un estribillo etílico que invita a realizar actos ilegales mientras esperamos agotados de esperar el fin en un mundo carapijo y feliz.

 

                      Los músicos encargados de hacernos gozar

Es apenas media hora, pero ya nada vuelve a ser igual después de una buena ración de tempestad en forma de canciones ilegales. Rosendo lo definió a la perfección cuando cantaba aquello de "es sólo una canción y me siento mejor", y ese espíritu vive eternamente cada vez que suena este disco. Disfrutad y sed felices, o lo que es lo mismo: pinchad este disco a un volumen incompatible con el bienestar de los vecinos.

 


 


Cradle of Filth - Cruelty and the Beast (1998-2019)

 

Creo que no hay mejor manera de empezar en el blog que con este disco, que además de ser mi última adquisición en vinilo es el trabajo con el que conocí a la banda de metal extremo británica Cradle of Filth.

Cruelty and the Beast es un álbum clásico del género, conceptual y que se basa en la leyenda de la Condesa Sangrienta de Hungría a lo largo de 10 cortes ( 1 intro y 9 temas). Fue lanzado en 1998 y recientemente fue remasterizado y lanzado al mercado de nuevo en distintas ediciones, como la mía editada en vinilo rojo trasparente y que además incluye el mítico tema de Iron Maiden “Hallowed Be Thy Name”.

Para los que no los conozcáis, es una banda no apta para todos los oídos o mejor dicho, es una banda apta para oídos muy preparados y entrenados con este tipo de sonido. Si te logra entrar es un auténtico discazo y un clásico dentro de metal extremo. Un disco que crea una atmósfera especial y única y que tema a tema logra llevarte al terreno que la banda se ha propuesto, que sientas en tus propias carnes la crueldad de la condesa Báthory a través de un black metal áspero, oscuro y desgarrador.

Si os animáis, espero que lo disfrutéis.

Aquí las fotografías del vinilo, edición espectacular:




Aquí os dejo un vídeo en directo de uno de los mejores temas del disco



AC/DC - Dirty deeds done dirt cheap (Atlantic, 1976)

 



Pocos discos en la Historia del rock pueden presumir de haber triunfado cinco años después de haberse grabado. Y con los artistas (más o menos) vivitos y en plena forma. En la discografía australiana de AC/DC situamos este Dirty deeds done dirt cheap (DDDDC) entre T.N.T. (1975) y Let there be rock (1977). Aunque en su país habían alcanzado el número uno con el primero, bien es cierto que eran unos desconocidos en el resto del planeta. Se hizo una primera edición europea a finales de 1976 de DDDDC con una portada nueva (a cargo de Hipgnosis) y ciertos cambios en las canciones; poco o ningún caso. Sin embargo, tras el más de millón de copias de Highway to hell (1979) y los cuatro y pico largos que llevaba Back in black (1980) a principios del 81 solo en Estados Unidos, se decidió re-editar la versión europea de DDDDC. El resultado: alcanzó el número 3 en las listas de ventas. Cinco años después de su grabación a cargo de Harry Vanda y Gerorge Young en un pequeño estudio de Sidney las tonadas y los riffs de uno de los mejores trabajos de AC/DC recibían el consabido abrazo del dólar. Y si eso de "pequeño" os parece raro, observad las fotos del interior para haceros una idea del tipo de garitos en los que la banda solía tocar; sí, eso es el backstage.


Para redondear la peculiar biografía de DDDDC, el single que se editó en Australia, Jailbreak, un clásico del grupo, se eliminó de la versión de "internacional" y no vio la luz de manera oficial en Japón, Canadá y Estados Unidos hasta tres años después, cuando apareció en el 74' Jailbreak. Su sitio la ocupó una versión editada del tema Rocker, que, en realidad, pertenecía a T.N.T., su anterior trabajo. Tampoco apareció R.I.P. (Rock In Peace), sustituida por Love at first feel (que, parece ser, en su día se grabó y se decidió no incluir).


Si algo caracteriza las canciones de DDDDC es su juventud y su descaro. Nada de elaborados cuentos. Nada de complejas composiciones. Nada de milongas, carantoñas y cariñitos. Puñetazos en la cara, mordiscos en el cuello, moratones en vez de besos mientras hacemos el amor y toneladas de cerveza y carácter. Angus Young (guitarrista) tenía 21 años, su hermano Malcom (guitarrista) acababa de cumplir 23 y el tercer compositor, el más veterano, el cantante Bon Scott, sumaba 29. Junto a ellos, Phil Rudd (batería) alcanzaba 22 y Mark Evans (bajista) los 20 durante la grabación. Una bocanada de testosterona roquera en cada corte.

Comencemos este viaje por algunos clásicos bárbaros. El tema que da título al álbum, Dirty deeds done dirt cheap, podría clasificarse como "el clásico" por excelencia, el primer gran tema rompe-estadios (cuando apenas llenaban un recinto mediano); el lado sucio del rocanrol en un riff que haría de ejemplo a otros tantos en las guitarras Young. Una historia de suciedad amorosa "yout got problems in your life of love/you got a broken heart" no te preocupes, llámame: nuestros actos serán sucios y baratos. Big balls, qué sugerente letra, sobre un riff arrastrado: tú tienes pelotas, ella tiene pelotas, pero nosotros tenemos las pelotas más sucias y grandes. Dos minutos de gloria con aroma punk. El estándar acedeciano también nace en Problem child (¿quizá origen de Highway to hell?), con el riff cortado, la batería acompasada y la línea de bajo. La confesión de Scott es totalmente creíble: "get out of my way/just step aside/or pay the price". Cuando me caliento no sé lo que me hago, dice, porque, en definitiva, soy un chico difícil. Buen solo de Angus. Otra que ha pasado al Olimpo de la era Scott: Ride on tiene una de las mejores interpretaciones vocales de Bon, en un medio tiempo con crescendo que acaba roqueando bajo un aroma western ("ride on, thumb in the air/one of these days i'm gonna ride on/change my evil ways/till then i'll just keep dragginng on"). Junto a estas añadamos Jailbreak, con otro riff mítico y una fuga de prisión con un vídeo primitivo lleno de explosiones y sangre de bote.


Pero DDDDC tiene mucho más. Adoro el riff y la cadencia de Scott en Love at first feel, cómo se combina el punteo de Malcom con la solista de Angus y el macarrismo de la letra; Bon pasó una temporada entre rejas, por, entre otras cosas, haber mantenido relaciones con una menor, y esta es la historia de aquel hecho. Distinta, los casi siete minutos de Ain't no fun (waiting round to be a millionaire), un boogie machacón, navega por la idea de triunfar: "if you got the money/we got the sound/(...)/if you got the dollars/we got the song". Pero el camino, oh, el camino, está siendo algo duro y no es nada divertido: tengo parches en los parches, mis tejanos solían ser azules y me mantiene una mujer. Se calzan descaradamente los zapatos de Chuck Berry en There's gonna be some rockin' para advertir que va a ser una noche de rocanrol, que nadie se va a ir a casa sin su ración de sudor y decibelios. Juegan endemoniadamente bien con los silencios, los cortes de ritmo y los punteos. Añadamos aquí la inclusión de otro tema deudor de los maestros del rock primigenio de título Rocker , apenas dos minutos de twist alocado veloz. Y cerramos con Squealer, que abría la cara B en el 76 y la cerraba en el 81. Y, la verdad, queda mejor en esa última posición como postre a las historias sucias: ¿alguien ha ido hasta el final con una chica virgen? "She said she'd never been this far before". Menos mal que Bon fue amable con ella.

Un viaje alucinante por una de las mejores aventuras del Universo AC/DC. Aquí está la esencia, los sucio, lo grande, lo bastardo, las noches de fiesta, el boogie, el riff, los discursos, la magia que pocos años después les elevaría al altar añorado. Tuvieron que esperar unos años para ser esos millonarios que reclamaban, pero llegaron.

De todo ese guirigay de reediciones, la que yo traigo hoy (parece ser) es la Europea de 1976, y, en concreto, la británica. No consigo entender qué estarían pensando en Hipgnosis para hacer una portada tan estúpida y fea, sin relación con el contenido, ay, demás, con um logo ridículo de la banda y en color tan feo. No me extraña que fuera un fracaso. "Eh, Storm. Dime Peter. Mañana tenemos que entregar lo de la portada de los australianos, qué tienes. Mira estas fotos que he sacado de gente estúpida. Joder, qué horror. Bueno, ¿les tapamos los ojos y hacemos un montaje cutre con la foto esa del motel? Venga, vamos a ello, que he quedado e igual follo hoy. Ah, entonces yo me encargo, vete ya. Vale, tío, gracias. En diez minutos lo he montado."

Un discazo de la hostia.