Hoy voy a rivalizar a blandenguer con Dani ... y eso sin que haya fallecido la artista de la que os voy a hablar, ojo. Parte de la banda sonora de mi infancia estuvo marcada por ABBA –mi madre era muy fan– y lo cierto es que actualmente respeto mucho a ese grupo y opino que un buen número de sus canciones son temarrales y composiciones imprescindibles de la música de todos los tiempos. Pero os soy sincero. En aquellos años no sentía por ellos el mismo reconocimiento que ahora y si algo llamaba mi atención de los suecos era la voz excepcional, los cabellos dorados y esas piernas embutidas en pantalones y mallas ajustadas de la diosa nórdica Agneta Fältskog . Esa nostalgia fue en gran parte la que a principios de año me obligó a sacar de la cubeta de una tienda este disco y –previo pago, claro– llevármelo a casa. Pero es que además, el álbum es una muestra de tonadas alegres caracte...
En los años 80 vivíamos de cara a la calle. Nuestras redes sociales estaban en el parque, en el colegio, en el equipo de fútbol o en casa de una vecina. El intercambio de archivos musicales se hacía de mano en mano a través de cintas grabadas, prestándonos/intercambiando los soportes físicos (discos de vinilo, casés y, al final, cedés) o compartiendo las escuchas en el radiocasé de algún colega. Míticas horas encerrados en el cuarto de algún amigo o sentados en el banco de alguna plaza alternando las cintas “escucha esto” “pon esto, verás” “dale para atrás, ponla otra vez”. Esto no lo comparto solo por nostalgia viejuna. Tiene su razón en la forma en la que nos llegaba la música y, por tanto, en la que los músicos conseguían hacerse escuchar. Cuando unos chavales formaban un grupo solían quedar a ensayar y no en los míticos garajes yanquis, si no en algún sótano, un local abandonado de alguien de la familia, a veces en espacios que cedían colegios o ayuntamientos y, los más...