Fue el empuje de John Forward el que llevó a George Thorogood y sus muchachos a firmar su primer contrato discográfico. Una noche de julio de 1975, buscando algo que hacer con los amigos, John decidió apostar por un garito llamado Joe’s Place. Cuenta que “cuando llegamos al lugar, a través de las ventanas de la segunda planta podías escuchar el Shake your money maker de Elmore James. El lugar parecía lleno y animado”. Dejó a sus amigos en el coche, subió buscando la fiesta y se encontró un lugar vacío, con apenas una docena de paisanos incluyendo a los camareros y los propios músicos. “No podía creerlo. Me senté allí y disfruté de uno de los mejores conciertos de mi vida”. George y sus Destroyers tocaron como si hubiera doce mil personas delante, en vez de solo doce. Y desde entonces Forward se convirtió en el fan número 1 del grupo. Les hizo de celestina, de intermediario, de acompañante hasta lograr que dos años después grabaran su primer álbum. En la propia compañía de discos...