Estaría bien que antes de leerte esta entrada escucharas el disco entero. Porque no voy a ser nada objetivo y eso, para lo bueno y lo malo, es posible que te condicione en la opinión que te pueda generar este trabajo. Ya sabemos que, a veces, cuando nos dicen que tal disco es la hostia, luego no nos parece tanto. O al revés, ese plástico oficialmente catalogado como menor en la discografía de un grupo que, a la postre, nos termina enamorando. Sí claro, en muchas ocasiones coincidimos con las críticas, pero vosotros me entendéis. Comienzo diciendo que tenía este disco en versión CD desde que salió. Y hace poco lo vi en vinilo a un gran precio, por debajo de 20 euros para ser un doble. Pero me hice el duro y no caí. Se lo comenté a mi amigo José Alfredo, un flipado de la música y atesorador de vinilos, y me “convenció” (tampoco era muy difícil) para replanteármelo pues, precisamente, recordaba que yo se lo recomendé hace eones cuando compartíamos turnos en el trabajo y no nos llevába...