El debut de los británicos supuso un soplo de aire fresco cuando irrumpió como un terremoto en las listas de su país. Los mismos que celebraron el regreso del RNR a UK, cuando The Darkness publicaron su continuación en 2005 bajo el título de " One Way Ticket to Hell", tildaron el disco de mierda, y no tardaron en afirmar que Justin Hawkins y cia estaban totalmente acabados y de que eran un hype. En realidad para un servidor hay mucho más que eso, este segundo trabajo me flipó cuando ni siquiera había prestado cinco míseros minutos al " Permission to Land ". " One Way..". me dejó con el culo torcido desde la esnifada inicial del hímnico tema título, con aquellos riffs de guitarras tan poco originales pero que quedaban de puta madre junto a su altanero estribillo. Entonces me agarré al CD como a un clavo ardiendo y tras escucharlo decenas de veces durante semanas se convirtió en mi disco favorito de aquel año. Quizás lo fue como rebeldía ante los gafa...