A lo largo del 26 se cumplirán 30 años del lanzamiento de "White Light, White Heat, White Trash", el disco número 5 de la discografía del cuarteto californiano liderado por el outlaw de Fullerton Mike Ness y posiblemente el álbum preferido de todos sus fans.
El disco se hizo de rogar, entrado el 94 Ness se puso pico y pala para dar continuidad al icónico "Somewhere Between Heaven & Hell", pero en el estudio de grabación todo se torció.
"Social" tenían doce canciones preparadas pero Michael Beinhorn productor elegido para el nuevo álbum les dijo que nones, que ese material no se haría con él, que era una mierda vaya.
Así que Mike Ness que en un principio tenía ganas de asesinar al que fuese productor de Soul Asylum o Red Hot Chili Peppers entre otros terminó pasando por el aro, encerrándose en el estudio y componiendo diez nuevas canciones que junto a dos no desechables acabaron fundidas y comprimidas en el vinilo que veis en dispositivos.
Ness y Social Distortion venían de dos discos donde el Country y el Rockabilly habían tenido un affaire con el Punk Rock a la americana que machacaban desde su debut con el seminal "Mommy's Little Monster" del año 83.
La afición por la estética gangster vía James Cagney y crecer con la música de Elvis y Johnny Cash, influenciaron a un joven Ness que también se hizo hombre con Bowie, Kiss y al que Ramones, Sex Pistols, The Clash y sobre todo Joe Strummer cambiaron por completo.
Pero si su ídolo nacido en Ankara encontró su Dorado en el Reggae, Ness lo hará en la música de raíces americana, sacándolo a relucir tanto en su banda como en sus discos en solitario. Ahora, tocaba volver al principio, con la lección de la Ley de la Calle lista para dar forma a la partitura general del nuevo álbum.
| copía del 2016 "Music on Vinyl" |
" WLWHWT" es un disco tortuoso que enfrenta dilemas personales a los que Ness se ha enfrentado desde que tenía 18 años. Sus problemas con la ley, la heroína y el alcohol; la falta de amor o como acabar lográndolo, "La mano del muerto" y el "As de Tréboles"; dolor y redención en los 46 minutos más crudos y letales de la discografía de los de Orange County.
La desesperación recorre cada nota de la inicial "Dear Lover" con un Mike Ness más creíble que nunca y una banda que va acelerones como si se tratase de uno de los 54 Chevrolet de los que Ness atesora.
En la época en que Green Day o Pennywise reclaman su lugar en el podio del Punk Rock "Don't Drag me Down" las barre como un tifón de Categoría 5 sobre el Caribe. Ness saca a pasear viejos fantasmas sobre la amistad , los cadáveres de sus camaradas perdidos en el camino y su tortuosas vivencias solo o en compañía de otros en la acongojante "Untitled" y en la maciza "I Was Wrong".
El tono de las canciones siguen supurando angustioso Rock & Roll anfetamínico en "Through These Eyes" y en "Down on the World Again", ambas brutales por cierto.
Uno de los puntos culminantes del álbum viene en el interior de la abrasiva "When the Angels Sings", un emocionante medio tiempo que Ness dedicó a su abuela y con la que el Punk rockero de 34 años hace ahora 30 había pasado parte de los mejores años de su vida.
La tónica agria continua durante el resto del álbum recrudeciéndose en "Pleasure Seeker", levantado un poco el pie del acelerador que no la intensidad lírica en "Down Here (W/The Rest of Us)", quizás el único que retiene ADN del Rock de raíces de sus dos anteriores discos antes de despedir con una nueva revisitación del clásico de los Stones, una aceleradísima "Under my Thumb".
El disco fue publicado en las postrimerías del verano del 96, convirtiéndose en el disco más vendido hasta la fecha del grupo y con curiosidades como la de contar como batería en las sesiones de grabación del álbum a Deen Castronovo, un nombre que no puede estar más alejado de Mike Ness al menos sobre el papel y que fue miembro de Cacophony, Journey o Bad English.
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