Ir al contenido principal

Redd Kross - Phaseshifter (Mercury, 1993)

 

Podría tirarme horas hablando sobre Redd Kross una de mis debilidades desde que en 1996 entró en mi casa su por aquel entonces flamante nuevo trabajo "Show World".

 Lo compré a un tío de Barcelona que vendía desde su casa montones de cosas de Power Pop, Punk y Garage.

 Cuando lo escuché flipé, era un rollo Power Pop, efectivamente, pero había bastantes cosas más; era como si en un cubo fueses dejando despojos de The Sweet, Cheap Trick, Kiss y The Beatles. En el fondo una buena definición de su música seria el de las melodías de los de Liverpool con el Rock desenfadado y potente de KISS.

 El tío de la tienda me comentó que en unas semanas tendría copias en CD del anterior disco de la banda: "Tío, vas a flipar", y efectivamente, así fue, "Phaseshifter" es un disco flipante. Ya la portada dice mucho, con esos libros; ahora, más de 30 años después de su lanzamiento esos libros bien pueden ser las tapas de lo que servidor considera la Biblia del Power Pop moderno; hay un antes y un después a este disco.

 El antes lo puedes encontrar en un disco de los Raspberries, Cheap Trick o The Romantics, y el después en todo lo que se grabó posteriormente hasta ahora, que bien puede ser el "Tiny Music Songs From the Vaticam" de los Stone Temple Pilots (Weitland era tan fan de la banda que tras girar con ellos no se cortó a la hora de plagiarles, hasta los miembros de Redd Kross cuando escucharon algunas canciones del disco dijeron no recordar cuando las habían grabado ellos!) o cosas más actuales tipo Lemon Twigs, o anónimos desconocidos del rollo Powerpopero duro de finales de los 90 como los 00 Spies o los Fuzzbubble

 De ellos mismos uno de los líderes de Redd Kross (lo que se reduce a uno de los dos hermanos McDonald) comentó no hace mucho que "Somos la banda de hits con menos hits del mundo". 

Reedición Universal 2020

Y tras esa frase se esconde una gran verdad y un grandioso disco, este "Phaseshifter" que durante tantos años y vivencias lleva acompañándome.

 La cosa empieza con la brutal "Jimmy's Fantasy", una orgia de guitarras llevadas al tardo Grunge con estribillo pluscuamperfecto envuelto en un sonido retro gracias al órgano hammond; el video clip contó con Jason Lee de protagonista antes de ser una estrella de la pequeña pantalla con el show "Me llamó Earl".

 Lejos de decaer la cosa el disco coge impulso con dos perlas Power Pop que suenan a renglón seguido, la fantástica "Lady in the Front Row" con su ambiente a lo Teenage Funclub y una gigantesca y grandilocuente " Monolith" que nunca hizo tanto honor a su título.

 Dicen que Redd Kross no terminaron de encontrar su sitio porque su música era demasiado dura para el Pop y muy Pop para ser Hard... 

"Crazy World" y "Hugh Wonder" están más cerca del Rock duro de lo que pueda parecer. La banda se desarrolló en los 80 en Los Angeles y compartió clubes e incluso cartel con muchas de las bandas Hair Metal que tanto nos gustan por aquí y que fueron objeto de bromas por nuestros protagonistas de hoy.

 También "Pay for Love" destaca por su simbiosis de lo duro con lo melódico, con unos chorus Paul Stanley total; ya en el anterior disco de la banda (el flamante "Third Eye") había ocurrido algo similar con el tema "1976" donde "Starchild" parece invitado a la fiesta de los californianos. 

 Del lado más popero pero sin dejar lo enérgico de guitarras atléticas tenemos "Dumb Angel", "Ms. Lady Evans" y "Only a Girl", disparándose el gen cromosoma Beatle en "Saragon", tema este regado con dosis de Pop sicodélico. 

"Visionary" y "After School Special" reinventan el Hardcore o lo mezclan con sabe Dios que, recordándonos la banda que sus primeros pasos los dieron de la mano de la escena hardcoreta californiana en los últimos días del 79 cuando los hermanos McDonald (Jeff vocalista y guitarras, Steve Bajo y voces) pasaron casi de hacer la comunión a saber afinar una guitarra.

 "Phaseshifter" salió al mercado y como había pasado con sus dos anteriores trabajos publicados en dos multis diferentes pasó bastante desapercibido; los críticos fliparon, los fans enloquecieron y los que presenciaron sus shows juraron no haber visto nada mejor encima de un escenario en sus vidas.

 Que en definitiva los hermanos McDonald que son los líderes de estos Redd kross merecieron vender miles y miles de copias del disco, pero el mundo musical es así de caprichoso.

 Quizá hay que ser egoísta y un poco Golum con Redd kross; en Malasaña siempre se les ha amado, y en todo el estado español, y ellos siempre lo han agradecido con enormes shows en festivales como el "Festimad" o el "Azkena", y en pequeñas salas donde desplegar su inimitable e intenso repertorio.

No quería despedirme sin mencionar al desaparecido Eddie Kurdziel que se encarga de las guitarras más salvajes y molantes del disco y a Gere Fennelly, que con sus teclados llena todos los recovecos dando una dimensión totalmente hipnótica a un cancionero sublime. 





Comentarios

  1. Los conocía de nombre, pero no recuerdo haberles prestado demasiada atención. Lo has definido muy bien, demasiado hard rock para los poperos y demasiado pop para los hard rockeros. Anda que no han bebido de los Beatles estos tipos. Y también encuentro ramalazos de los KISS más acefrehleyanos, claro que sí. Por cierto, en Huge wonder está el riff del Never satisfied de Judas Priest, no me lo negarás. En fin, otro semidescubrimiento muy entretenido y disfrutable; aunque no sean bien bien lo mío, podrían acercarse. Saludos. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca había pensado lo de Never Satisfied la verdad...
      Me alegra que te haya entretenido, saludos

      Eliminar
  2. Pues un descubrimiento para mí. Esto del power pop (y aledaños) siempre me ha quedado lejos. Así que cualquier recomendación es bienvenida. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo lo de esta gente es super recomendable, saludos

      Eliminar
  3. Melodías y guitarrazos, eso son los Redd Kross. Me encanta este disco. Quizás si hubieran triunfado comercialmente como merecían, no serían el grupo de culto que son ahora. Siempre es un placer volver a repasar su discografía. Un grupazo y un discazo, sin duda. No conocía esa historia relacionada con los Stone Temple PIlots. Y coincido en todas esas referencias de grupos mencionas en la reseña. Gran aporte para el blog. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, lo de ser grupo de culto siempre les ha dado ese punto cool, y era demasido tiempo sin un disco de esta gente en este santuario que es FFVINILO. Saludos

      Eliminar
    2. Eso siempre es verdad

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

Extremoduro - Yo, minoría absoluta (DRO, 2002/2014)

  Cuando una banda de rock alcanza el éxito tiende a repetir la fórmula o a dejarse domar por los sonidos que le imponga la discográfica. En el caso de Roberto Iniesta, el Robe, alma, cerebro, venas y corazón de Extremoduro, el éxito le pilló preparado. "La masa es imbécil. Si sales en la tele puedes hacer un libro, un disco o lo que se te ponga en la punta del nabo. A mí eso no me interesa ni vender más discos ni que me conozca más gente. Como estoy ahora estoy bien, pudiendo organizar una gira y no tener que decir «no puedo dejar de tocar en noviembre porque no tengo un puto gil», así me vale". Y continuó haciendo lo que le dio la gana después del éxito de Agila (1996): editaron el directo Iros todos a tomar por culo (1998) y el controvertido Canciones prohibidas (1999), donde daban rienda suelta a su creatividad, con éxito y críticas reguleras.  Y se tomaron un descanso. "Creo que cuando siguen haciendo cosas buenas y nuevas los grupos funcionan, aunque estén dos o...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

USA for Africa - We Are The World (1985, CBS Records)

    Me he estado haciendo el remolón muchos viernes. Quizás por vaguería. O por presión. Sí, resulta que el amigo Manu me recordó hace poco el número de entradas que he publicado en este blog. Y, haciendo cuentas, esta que estoy escribiendo es la número 100. Me encabezoné en que debía ser algo especial y no conseguía decidirme. Bueno, también era la excusa ideal que mi vaguería esgrimía para no ponerse al tajo. Bien, ante esta indecisión vino la parca a ayudarme: esta semana, concretamente el lunes 3 de noviembre, se llevó al legendario músico y productor estadounidense, Quincy Jones . A la tierna edad de 92 años, por cierto. Y con este uso de su guadaña, la señora de negro vino a decirme que espabilara y que ya decídía ella por mí. Así que, aquí me tenéis comentando una de las canciones pop más universales. Y eso no es nada fácil porque todo lo que escriba ya ha sido escrito antes y mejor por mucha gente. Por lo que me voy a ceñir a la historia de cómo se parió este himno i...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.