Podría tirarme horas hablando sobre Redd Kross una de mis debilidades desde que en 1996 entró en mi casa su por aquel entonces flamante nuevo trabajo "Show World".
Lo compré a un tío de Barcelona que vendía desde su casa montones de cosas de Power Pop, Punk y Garage.
Cuando lo escuché flipé, era un rollo Power Pop, efectivamente, pero había bastantes cosas más; era como si en un cubo fueses dejando despojos de The Sweet, Cheap Trick, Kiss y The Beatles. En el fondo una buena definición de su música seria el de las melodías de los de Liverpool con el Rock desenfadado y potente de KISS.
El tío de la tienda me comentó que en unas semanas tendría copias en CD del anterior disco de la banda: "Tío, vas a flipar", y efectivamente, así fue, "Phaseshifter" es un disco flipante. Ya la portada dice mucho, con esos libros; ahora, más de 30 años después de su lanzamiento esos libros bien pueden ser las tapas de lo que servidor considera la Biblia del Power Pop moderno; hay un antes y un después a este disco.
El antes lo puedes encontrar en un disco de los Raspberries, Cheap Trick o The Romantics, y el después en todo lo que se grabó posteriormente hasta ahora, que bien puede ser el "Tiny Music Songs From the Vaticam" de los Stone Temple Pilots (Weitland era tan fan de la banda que tras girar con ellos no se cortó a la hora de plagiarles, hasta los miembros de Redd Kross cuando escucharon algunas canciones del disco dijeron no recordar cuando las habían grabado ellos!) o cosas más actuales tipo Lemon Twigs, o anónimos desconocidos del rollo Powerpopero duro de finales de los 90 como los 00 Spies o los Fuzzbubble.
De ellos mismos uno de los líderes de Redd Kross (lo que se reduce a uno de los dos hermanos McDonald) comentó no hace mucho que "Somos la banda de hits con menos hits del mundo".
| Reedición Universal 2020 |
Y tras esa frase se esconde una gran verdad y un grandioso disco, este "Phaseshifter" que durante tantos años y vivencias lleva acompañándome.
La cosa empieza con la brutal "Jimmy's Fantasy", una orgia de guitarras llevadas al tardo Grunge con estribillo pluscuamperfecto envuelto en un sonido retro gracias al órgano hammond; el video clip contó con Jason Lee de protagonista antes de ser una estrella de la pequeña pantalla con el show "Me llamó Earl".
Lejos de decaer la cosa el disco coge impulso con dos perlas Power Pop que suenan a renglón seguido, la fantástica "Lady in the Front Row" con su ambiente a lo Teenage Funclub y una gigantesca y grandilocuente " Monolith" que nunca hizo tanto honor a su título.
Dicen que Redd Kross no terminaron de encontrar su sitio porque su música era demasiado dura para el Pop y muy Pop para ser Hard...
"Crazy World" y "Hugh Wonder" están más cerca del Rock duro de lo que pueda parecer. La banda se desarrolló en los 80 en Los Angeles y compartió clubes e incluso cartel con muchas de las bandas Hair Metal que tanto nos gustan por aquí y que fueron objeto de bromas por nuestros protagonistas de hoy.
También "Pay for Love" destaca por su simbiosis de lo duro con lo melódico, con unos chorus Paul Stanley total; ya en el anterior disco de la banda (el flamante "Third Eye") había ocurrido algo similar con el tema "1976" donde "Starchild" parece invitado a la fiesta de los californianos.
Del lado más popero pero sin dejar lo enérgico de guitarras atléticas tenemos "Dumb Angel", "Ms. Lady Evans" y "Only a Girl", disparándose el gen cromosoma Beatle en "Saragon", tema este regado con dosis de Pop sicodélico.
"Visionary" y "After School Special" reinventan el Hardcore o lo mezclan con sabe Dios que, recordándonos la banda que sus primeros pasos los dieron de la mano de la escena hardcoreta californiana en los últimos días del 79 cuando los hermanos McDonald (Jeff vocalista y guitarras, Steve Bajo y voces) pasaron casi de hacer la comunión a saber afinar una guitarra.
"Phaseshifter" salió al mercado y como había pasado con sus dos anteriores trabajos publicados en dos multis diferentes pasó bastante desapercibido; los críticos fliparon, los fans enloquecieron y los que presenciaron sus shows juraron no haber visto nada mejor encima de un escenario en sus vidas.
Que en definitiva los hermanos McDonald que son los líderes de estos Redd kross merecieron vender miles y miles de copias del disco, pero el mundo musical es así de caprichoso.
Quizá hay que ser egoísta y un poco Golum con Redd kross; en Malasaña siempre se les ha amado, y en todo el estado español, y ellos siempre lo han agradecido con enormes shows en festivales como el "Festimad" o el "Azkena", y en pequeñas salas donde desplegar su inimitable e intenso repertorio.
No quería despedirme sin mencionar al desaparecido Eddie Kurdziel que se encarga de las guitarras más salvajes y molantes del disco y a Gere Fennelly, que con sus teclados llena todos los recovecos dando una dimensión totalmente hipnótica a un cancionero sublime.
Comentarios
Publicar un comentario