Este "Mirador" con esa ensoñadora y épica portada con una especie de "Dragón Mamut" caminando sobre un hermoso manto de nieve obra de Julian Matthews fue una jugada del sello "FM" para volver a poner sobre la mesa la discografía pre "Vigilante" del quinteto comprendida entre 1978 y 1985, y entre los discos "Kingdom of Madness" y "On a Storyteller's Night" pasando por "Magnum II" del 79, el directo "Marauder" del 80, "Chase the Dragon" del 82 y "The Eleventh Hour" del 83.
Esa jugada del sello anterior de Magnum quería aprovechar el tirón de "Vigilante" pero no significó absolutamente nada en términos comerciales, además era el tercer recopilatorio del grupo en poco más de dos años, aunque en esta ocasión se trataba de un álbum sencillo ("Antologhy" publicado por "Castle Records" en Francia e Inglaterra era un doble LP) que eso sí, está repleto de temazos.
Son diez canciones que van del Hard Rock Progresivo a lo Queen/UFO de sus dos primeras grabaciones al Hard-AOR al que derivaron en los primeros 80, aunque conservando un aura crudo en las aristas de su música sin el sonido pulido de su etapa en "PolyGram".
Magnum no se puede decir que sean un grupo de grandes desarrollos de guitarras ni de solos desbocados, Tony Clarkin siempre ha sido un músico carismático cuyo sólido sonido llena las canciones de Magnum sin necesidad de grandes alardes técnicos ni pirotecnias guitarrísticas.
| Copia original inglesa 1987 |
Y hablar de Magnum no es solo decir Tony Clarkin, Bob Catley carismático él es el encargado de dar forma con su fantástica voz a las ensoñaciones del guitarrista de Birmingham, y qué mejor manera de hacerlo que con "Just Like An Arrow" que es el primer empujón del disco, un Hard AOR vibrante que venía en el segundo lugar de la parrilla de salida del flamante "On A Storyteller's Night" y que fue grabado originalmente en el Otoño del 84 pero editado como single en la primavera del año siguiente, una de las piezas claves en directo de la banda durante toda su andadura.
El tema tiene de todo, teclados juguetones, un ritmo ligero pero con garra, un solo adecuado para el tempo del tema, un buen riff y un estribillo del copón.
La continuación no puede ser mejor, entra en escena la épica "Soldier on The Line", un medio tiempo vibrante con reminiscencias Queen en el prechorus, ticks prog rockeros y arrebatos de NWOBHM, un temazo vaya.
La letra al igual que "The Trooper" de Maiden nos adentra en conflicto bélico a través de los miedos de un soldado.
"Changes" colocada en este disco en tercer lugar es un Pomp Hard Rock con mucha garra que originalmente era de la partida en el segundo disco de la banda y que en esta ocasión es su versión en directo extraída del "Marauder", grabado íntegramente en el "The Markee" londinense una fría noche de Diciembre de 1979; el primero de los directos publicados por los ingleses sería publicado en 1980.
El teclista Mark Stanway es el que lleva prácticamente el peso de otro de los temas de "Chase The Dragon" que viene en este disco ("Sacred Hour") tanto teclados como sintetizadores abultan más que unas voces que recuerdan a Queen y un tempo musical muy Rainbow.
Y ya que hablamos de Queen nuevamente...
... "Great Adventure" recoge lo sembrado por Mercury-May-Deacon-Taylor equilibrando Hard y Prog, sin olvidar a otras exitosas bandas del momento como Boston o Supertramp en una canción original del segundo disco de Magnum con el que cierran esta primera cara de "Mirador".
Para empezar el otro lado del disco nada mejor que hacerlo como con la primera, meter un tema de "On a Storyteller's" ya es de lleno un acierto, si encima es "How Far Jerusalem" has acertado por partida doble. El tema no tiene ni que ser presentado por estos lares; magia y épica caminan sobre la línea que separan AOR del Rock Duro, la música baila sobre la mística que imprime Catley con su voz, inmensa.
Uno de los temas emblemáticos de la primera época de Magnum es la siguiente en entrar en escena, "The Spirit", tercera incursión en "Chase The Dragon" mixtura elegancia y barroquismo Prog 70's con Hard afilado en los riffs de Clarkin; el estribillo es fantástico y evocador y el trabajo de la base rítmica con Colin Lowe al bajo y Kex Gorin a la batería.
"The World" es otro de los medios tiempos del disco, cercano a la balada épica con el teclado nuevamente de protagonista junto a Catley es una de las piezas de "Eleventh Hour" elegidas para este recopilatorio junto a la siguiente "The Prize", dinámico corte que afila lo justo sus guitarras entre devaneos AOR producidos por su ritmo de bajo y sus teclados, no es memorable pero se deja escuchar.
El recuerdo de lo que fueron los días en los que publicaron su primer LP allá por el 78 donde Magnum ya no eran ningunos novatos queda reducida a la última canción, la potente y epopéyica "Kingdom of Madness", donde Queen (ya van unas cuantas veces) y Kansas entre otros varios se pasean por los trastes instrumentales de nuestros amigos de hoy.
Un gustoso final para un disco perfecto para recuperar la primera y para muchos perdida pero que va de menos a más en importancia discografía de Magnum.

Comentarios
Publicar un comentario