Ir al contenido principal

Living Coloür - Vivid (1988, Epic Records)


¿Qué es lo que hace que un chaval se compre un vinilo de unos tipos negros que hacen algo parecido a música heavy pero vestidos con americanas de colores vistosos combinadas con mallas de ciclista y botas de baloncesto? Y más teniendo en cuenta que sus gustos musicales eran, todavía, poperos y mainstream. Quizás porque aún no sabía, y lo descubrió mucho más tarde, que le gustaba el rock y el eclecticismo fusionado que destaparon estos chavales. Ya os estoy desvelando el final de la entrada. Salvando la distancia sideral, parezco un García Márquez escribiendo en el primer renglón que Santiago Nasar estaba muerto para luego narrar cómo pasa.

No será la primera ni la última que vez que cuente que mi hermano mayor era muy heavy y compartía con nosotros (y, amable y altruistamente, con todo el vecindario cuando le daba por sacar los altavoces a la ventana) su pasión por los melenudos cardados, por sus gritos agudos, como consecuencia de la estrechez de los pantalones que comprimían sus atributos y les ayudaban a llegar a los registros de los castratis, y por sus guitarreos salvajes. Sin embargo, cuando ponía el videoclip correspondiente al tema “Cult of personality”, a mí me llamaba mucho la atención lo distinto que los Living Colour eran del resto de heviorros con los que nos deleitaba. Primero por la evidente diferencia en el color de la piel: no había visto ningún heavy de raza negra. Segundo, por llevar rastas en vez de greñas. Tercero, porque la música, a pesar de las guitarras, me sonaba a algo distinto que pensé que me iba a gustar. Pero, la verdad, es que aún no estaba preparado para ellos por lo que cuando me llevé el disco a casa fue una tremenda desilusión. Algo parecido a lo que me pasó con el Pornograffitty de los Extreme unos años después y que os conté en esta otra entrada. Es evidente la influencia de los Living en los de Nuno Bettencourt por esa fusión del heavy metal y del funk. Afortunadamente, con el paso de los años aprendí a apreciar a los dos grupos como se merecen.

La carrera de estos neoyorquinos despegó cuando tuvieron la fortuna de contar entre el público de uno de sus conciertos en el club CBGB de su ciudad, a un tal Mick Jagger. Sir Jagger quedó obnubilado por el buen hacer del grupo y eso le llevó a producirles una demo y conseguirles un contrato con Epic Records. Pero no quedó ahí la cosa, sino que produjo un par de temas en su álbum debut, este Vivid, y los contrató como teloneros, junto a los Guns N’ Roses, para varias fechas de su americano Steel Wheels Tour. Es triste, pero es más fácil triunfar cuando se tienen buenos padrinos.

Los integrantes de esta banda y que, por las fotos de la contraportada y del encarte interior, parece que inspiraron las indumentarias de Will Smith en el Príncipe de Bel-Air, son unos virtuosos músicos, especialmente el guitarrista Vernon Reid, alma mater del grupo. Muzz Skillings al bajo y Will Calhoun a la batería conforman una base rítmica poderosa y de muchos quilates. A la voz y como frontman, Corey Glover. Tocaron el cielo con este Vivid, ganando un primer Grammy en la categoría “Best Hard Rock Performance” por el tema “Cult of personality” en el año 90 al que siguió otro en el 91, en la misma categoría, por el tema “Time’s up” de su siguiente trabajo, del mismo título. Antes de su separación en el 95, con la sustitución de Skillings por Dough Wimbish, aún sacaron otro trabajo con muy buenas críticas, Stain, más oscuro y hardrockero. Dicen que esa deriva hacia una música menos fusión fue la que convenció a Skillings de haber llegado al fin de su aventura de colores vívientes.Tras su reagrupación en el año 2001 nos han regalado otros tres trabajos de estudio.


 

Si nos centramos en este plástico que os traigo, Vivid fue publicado en mayo de 1988. Producido casi en su totalidad por Ed Stasium, que previamente había trabajado de ingeniero en discos de los Ramones y Talking Heads y terminó produciendo a los primeros. En su carrera posterior produjo discos de Jeff Healy Band, Motörhead y Biohazard entre otros. Por cierto, ahora que escribo Motörhead, hay que señalar que la diéresis también aparece en el nombre de nuestro grupo, aunque no seamos conscientes de ello en la mayoría de ocasiones: Living Coloür. Como hemos apuntado antes, Mick Jagger produce dos temas. El diseño de la portada corre a cargo de The THUNDERJOCKEYS y las fotografías son de Drew Carolan. Mi edición es la española y aún conservo una nota interior que no he vuelto a ver en ningún vinilo, con una pequeña biografía del grupo y que os he dejado por ahí arriba.


 

El primer corte es el archifamoso “Cult of personality”, su mayor éxito comercial y que ayudó a que este LP vendiera más de dos millones de unidades. En su letra, múltiples referencias a figuras políticas, así como samples de discursos de Kennedy, Malcom X y Roosevelt. No creo que sea necesario añadir nada más sobre este himno del funk metal. Bueno sí: ¿por qué nos extrañó tanto que Glover vistiese mallas cortas en el clip cuando llevábamos toda la vida viendo al bueno de Angus Young con sus pantaloncitos? Y ya que estamos con preguntas: ¿os acordáis de cuando molaba llevar esas zapas tan ortopédicas, con lengüetas sobredimensionadas y que parecían más botas de astronauta que otra cosa? En España, las J’Hayber lo rompieron entre los heavys siendo, afortudamente, más discretas que las que llevaban estos chicos.


 

I want to know” es una de las rolas más accesibles del vinilo, quizás por el estribillo, aunque cuenta con un gran solo hardrockero de guitarra.


 

En el tercer corte, “Middle man”, con un gran riff de guitarra y la atmósfera funky que da el bajo de Skillings, nos hablan de que son hombres corrientes. El inicio me recuerda mucho a Rage againts the machine. No en vano, en mi opinión, Living Colour, Red hot chili peppers, Extreme, Faith no more y los RATM, son los exponentes de más éxito de ese intento de fusionar el rock con el funk e incluso el hip-hop. Y creo que comparten en común, además de tener un guitarrista fuera de serie, contar con un bajista que le da un groove increíble e incontestable a todos y cada uno de sus temas. Por ejemplo, Flea, Tim Commerford y Muzz Skillings son bajistas que, ellos solos, le dan entidad a un tema, por la fuerza de sus riffs y la calidad de sus melodías y submelodías dentro de las canciones.

 

Desperate people” es un pelotazo de proporciones bíblicas a pesar de no ser una de sus composiciones más famosas. Y es que, quizás, es la canción en la que demuestran todas sus virtudes al mismo tiempo. Os dejo una actuación en directo para que disfrutéis y comprobéis el virtuosismo del que hacían gala.



Se cierra la cara 1 con “Open letter (to a landlord)” muy melódica, al menos eso me parece a mí, con cierto toque soul. Ah, y la letra podría poner la banda sonora a un documental sobre la gentrificación de los barrios clásicos de nuestras ciudades: “I call this place my home / you call this place a slum” y “Now You can tear a building down / But you can’t erase a memory / These houses may look all run down / But they have a value you can’t see.”


 

Pasemos ahora a la cara B, a ver si mantiene el nivelazo mostrado en la primera parte del vinilo. No empezamos bien, porque “Funny vibe” no es lo que más me gusta. Reconozco que el inicio sigue demostrando el virtuosismo de los músicos, un sonido super metalero, pero no me gusta la colaboración de Public Enemy. Eso sí, siguen “mojándose” en las letras, denunciando los estereotipos atribuidos a los negros en su país…y en muchos más países: “No I’m not gonna rob you/No I’m not gonna beat you/No I’m not gonna rape you/So why you want to give me that”. En este sentido están más cercanos a los reivindicativos Rage againts the machine que a los Extreme, ya que sus letras están más enfocadas a la crítica social de aquellos.

Seguimos con una versión de los Talking Heads, uno de los precursores o representantes del funk punk. “Memories can’t wait” está claro que los influenció e intentan llevarla a su terreno echando más leña al fuego que en la original de Byrne y compañía.


 

La balada del disco es “Broken hearts”, un medio tiempo como mandan los cánones, con aire blusero, remarcado por el solo de armónica de Mick Jagger, pero con ese groove funky, con un solo de bajo seguido de otro de guitarra.


 

Glamour boys” comienza, de nuevo, con un riff del bajo de Skillings, en este caso me parece un ritmo más jamaicano. Este es uno de los dos temas producidos por Jagger y habla de la superficialidad de sus tiempos (no hemos mejorado mucho, la verdad). Es la canción más popera (o más comercial) de todas. 


 

Un pequeño tema, de menos de dos minutos, titulado “What’s your favorite color? (theme song)” nos lleva al broche final del LP. También producida por Jagger, cierran con la fantástica y muy heavy “Which way to America?”. Una crítica a la realidad del sueño americano basada en el contundente bajo de Skillings y otro vertiginoso solo de Reid: “I look at the TV / Your America's doing well / I look out the window / My America's catching hell”.

 

Como desvelé al principio de la entrada, Vivid es un disco que compré sin saber que me iba a gustar más tarde. Sin saber que me iba a abrir el oído a este tipo de ritmo y fusión. Me condujo, sin saberlo a Red Hot Chili Peppers que, a pesar de que publicaron discos antes que ellos, no fueron famosos hasta más tarde. Me llevó a Extreme, aunque a ellos tampoco los disfruté en su momento. Y terminé en Rage againts the machine y Faith no more. Por todo ello, es uno de los vinilos de los que estoy más contento de tener en mi colección y mucho más teniendo en cuenta que estuvo arrinconado en su momento. Y además, es que un un trabajo rico rico y con fundamento.

Ah, por cierto, el piltrafilla que tenemos como rey en el blog, tiene una reseña desde la perspectiva de un heavy de verdad, no como yo. Si os apetece completar la mía con la suya, la dejo por aquí, con su permiso (bueno, no se lo he pedido, la verdad)

Comentarios

  1. Y tanto que te doy permiso, pero no era necesario. De hecho, en esa reseña -por cierto, el link no es de mi página jejeje- no hablaba nada de las canciones, por lo que tu entrada es mucho más completa. A mi también me gusta mucho este álbum, incluso lo escuché hace muy poquito, por lo que esta vez me saltaré la tradición. Sin embargo, me ha servido para darme cuenta de que no conozco nada de lo que han grabado Vernon & Co. este siglo por lo que me lo programo para mañana. Que tengas un feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este sabía que te iba a gustar pero que no te iba a aportar nada. Por lo que me alegro que te haya servido para investigar su siglo XXI. Por cierto, el batería ha tocado hasta con BB King pero vende mucho más hablar del guitarra o del bajo, jeje. Enlace cambiado, aunque me ha costado un huevo encontrarlo, parece que a google no le mola tu blog. Abrazo.

      Eliminar
    2. Como en el blog aparecen cuadros, fotogramas o fotografías en las que abunda el erotismo o la sensualidad, hace años que tuve que poner un aviso de contenido para que Blogger no me lo cerrase. Al parecer, eso lo relega a posiciones bajas en los motores de búsqueda. Sin embargo, si pones en Google King Piltrafilla aparece rápido. Saludos.

      Eliminar
    3. Mi búsqueda era King Piltrafilla Living Colour, y sólo me salía el blog de Ángel. Pero me acordé que lo pusiste hace poco comentando un tweet mío.

      Eliminar
  2. Bien sirve este pedazo de entrada para que me ponga al día con esta gente. No les hice caso en su momento, más que escuchas ocasionales, y nunca he recuperado este disco, así que apuntado para la semana, tanto el álbum que reseñas como sus extensiones en el tiempo. Un saludazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Voy a ser sincero: este es el único suyo que me he escuchado entero. De los dos siguientes, canciones sueltas. De los modernos, creo que sólo del último me escuché un par. Con ellos y con Extreme me quedé en poco, me sirvieron de introducción a RHCP, RATM y Faith no more, que sí los he escuchado mucho más. Pero bueno, un gran papel desempeñaron.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - Yo, minoría absoluta (DRO, 2002/2014)

  Cuando una banda de rock alcanza el éxito tiende a repetir la fórmula o a dejarse domar por los sonidos que le imponga la discográfica. En el caso de Roberto Iniesta, el Robe, alma, cerebro, venas y corazón de Extremoduro, el éxito le pilló preparado. "La masa es imbécil. Si sales en la tele puedes hacer un libro, un disco o lo que se te ponga en la punta del nabo. A mí eso no me interesa ni vender más discos ni que me conozca más gente. Como estoy ahora estoy bien, pudiendo organizar una gira y no tener que decir «no puedo dejar de tocar en noviembre porque no tengo un puto gil», así me vale". Y continuó haciendo lo que le dio la gana después del éxito de Agila (1996): editaron el directo Iros todos a tomar por culo (1998) y el controvertido Canciones prohibidas (1999), donde daban rienda suelta a su creatividad, con éxito y críticas reguleras.  Y se tomaron un descanso. "Creo que cuando siguen haciendo cosas buenas y nuevas los grupos funcionan, aunque estén dos o...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...

Kansas – Audio-Visions (Epic, 1980)

Inauguro mis colaboraciones del nuevo año –uno más– con este vinilo de Kansas , que si no es el más denostado, es uno de los menos valorados de su carrera. Yo me lo compré por tres razones, a saber: Su carátula me llamó la atención, por colorida y por el psicópata puesto de drogas hasta las cejas de la contraportada. Me resultó exótico que se tratase de una edición venezolana. Y aún no tenía ningún disco de la banda aunque en general, siempre que había escuchado a Kansas , la experiencia me había resultado placentera. Total, que después de que hayan visitado el blog en dos ocasiones gracias a sendas reseñas a cargo del amigo Rockología [ aquí ] y [ aquí ], este viernes se me ha presentado la ocasión de aportar mi granito de arena a la causa kansana reivindicando este Audio-Visions .    En ese sentido, lo bueno de no ser un seguidor de la banda es no tener la base de conocimientos necesaria para comparar esta...

Linkin Park - Hybrid Theory (2000, Warner Music)

    Retomo tras el paréntesis del recuerdo a mi madre y el homenaje a Robe , mi intención de compartir en este blog alguno de los discos que a principios de siglo me volaron la cabeza y que se han reeditado en vinilo en los últimos años…aunque el disco de La Ley Innata ( aquí ) puede entrar en esa categoría a pesar de que en principio no iba a reseñarlo. En fin, a lo que iba que me pierdo. Recordad el año 2000. A todos nos viene a la mente ese famoso “efecto 2000”. Por ejemplo, yo acababa de entrar a currar en mi empresa y la nochevieja del 99 nos pilló a muchos trabajando, esperando el fin del mundo como lo conocíamos, una especie de apocalipsis bíblico…aunque al final no pasó nada. Bien, pues en el mundo musical convivían dos tendencias que destacaban sobre cualquier otra. El reinado del pop adolescente de Britney Spears, NSYNC, Destiny’s Child, Backstreet Boy s y similares, convivía en las listas con el rap de Eminem , el resurgimiento de Santana y la latinidad de Sha...

Ilegales - Todo está permitido (Hispavox, 1990)

  La muerte de Jorge Martínez me está afectando más de lo que pensaba. No soy de los que se pone a escuchar a un artista tras su fallecimiento. No me apetece. Me cuesta bastante trabajo. Y con Ilegales, el periodo de duelo se está alargando más de lo habitual. No es la primera desaparición de alguno de mis ídolos musicales que he vivido, pero ésta me ha dolido especialmente. Quizás me estoy dando cuenta ahora de lo importante que han sido Ilegales en mi vida. También puede ser que esta pérdida sea especialmente dolorosa por el espectacular momento de calidad y popularidad que tenia el grupo, que desde su regreso en 2015 ha tenido una carrera inusualmente prolífica y brillante. Cuando desaparece alguien ha formado parte de tu vida durante 40 años de manera ininterrumpida es normal que a uno le inunde un sentimiento de tristeza. Pero viendo nuevamente el documental del grupo “Mi vida entre las hormigas” (que aconsejo a todo el mundo, incluso si no sois seguidores del grupo), tuve u...

Chris Rea - The road to hell (1989, Magnet Records)

    Para este viernes me debatía entre traer otro clásico (al menos para mi) del siglo XXI o, debido a la proximidad del día de los inocentes, compartir algún disco menos serio, que alguno tengo por ahí. Sin embargo, todo saltó por los aires con la noticia de la muerte el día 22 de diciembre del británico Chris Rea . Y, como ya sabéis, me siento obligado a un pequeño homenaje si cuadra que tengo algún vinilo en mi pequeña colección. Como he contado infinidad de veces, y no será la última, Rea es uno de los múltiples músicos y bandas que descubrí gracias a las cintas VHS donde grabábamos en casa los videoclips de la época. Para ser más exactos, debería decir que los descubría en los programas musicales que teníamos en esa televisión pública que cuidaba la música. Pero, en realidad, era en el visionado posterior cuando asimilaba todo lo visto y oído. Y como una gran cantidad de gente, me compré este LP por la canción que le da título. Antes de nada, he leído varios artíc ...