Podría compartir este vinilo por muchas razones, de las que os iré hablando, aunque la principal es homenajear a un músico sencillo que siempre tenía una sonrisa en su vida para todo el mundo y merecía tener en nuestra vinilopedia una obra con su nombre en la portada. Un currito del rock.
Bernie Marsden se hizo famoso como parte de una de las mejores bandas de hard rock de la Historia (y punto en boca): los Whitesnake de los primeros ochenta, aquellos que grabaron Ready an’ willing (1980), Come an’ get it (1981) y Saints & sinners (1982). Antes de esto, Marsden dio muchos tumbos. Arrancó con varios proyectos: Wild Turkey, Cozy Powell’s Hammer, Babe Ruth (grabaron dos discos), los primeros UFO y un breve periodo en Paice Ashton Lord. Desde 1978 hasta 1982 se convirtió casi en exclusiva en el guitarrista de Coverdale, junto a Micky Moody, Jon Lord, Neil Murray y las baterías de Ian Paice y Dave Dowle. Le dio tiempo, eso sí, a hacer algunos pinitos en solitario, como este de hoy, o colaborar con amiguetes.
Tras los años en la banda de la serpiente blanca intentó formar la suya propia (Bernie Marsden’s SOS), sin cuajar, y pasó al line-up de Alaska editando dos discos: Heart of the storm (1984) y The pack (1985). A partir de ahí, diversas aventuras, todas sin éxito, y muchas con exmiembros de Whitesnake. A finales de los noventa formó The Snake con Jorn Lande y Micky Moody, y, después, The Company of Snakes, con Don Airey y Neil Murray, entre otros. Sus últimos años como músico los dedicó a recuperar su catálogo emocional publicando varios discos de versiones en los que evidenció su gran pasión por el blues y su enorme maestría a las seis cuerdas.
Otra de las razones por las que podría compartir esta obra se llama Martin Birch, productor aquí y de una colección de álbumes constructores del hard & heavy tal como lo conocemos. Agárrate: Machine head, Made in Japan, Who do we think we are, Burn, Stormbringer, Argus, Rising, Long live Rock’n’Roll, Heaven and Hell, Mob Rules, The number of the beast, Piece of mind, Seventh son of a seventh son (venga, todos los “buenos” de Maiden) o Assault attack, más los nombrados de Whitesnake. Cómo te quedas.
Más razones. La pléyade de músicos participantes quita el vértigo y el hipo: Jack Bruce (Cream, BBM) y Neil Murray (Coosseum II, Whitesnake, Gary Moore) al bajo, Jon Lord (Deep Purple, Whitesenake, Paice Ashton Lord) y Don Airey (Rainbow, Ozzy, Deep Purple) a todo lo que tenga teclas y Cozy Powell (MSG, Black Sabbath, Whitesnake, Jeff Beck y mucho más), Ian Paice (Deep Purple, Whitesnake) y Simon Phillips (Judas Priest, Toto, Gary Moore) a las baterías. Fijaos en las múltiples coincidencias, juntos y revueltos de diferentes maneras, intercambiando bandas, apoyándose unos a otros. Por aquí ya compartimos algunas de estas joyas, claro.
Quédate con la razón que quieras o con esta última: es un discazo. Pero no esperes una copia de “aquellos” Whitesnake; Marsden se deja querer por sonoridades poperas o por los sonidos West Coast en algunos momentos, siempre con ese poso blues rock tan suyo. Y su voz no tiene la potencia ni la versatilidad de otros, pero compensa con técnica, sentimiento y capacidad melódica.
Bernie compuso con David Coverdale (acreditado como “C.C.Songs”) cuatro cortes, todos recogidos en la cara A. La que inicia, Your’re the one, tiene un toque funky divertido, buen estribillo y un fantástico Jack Bruce en la ejecución. Love made a fool of me, este con Murray en el bajo y Powell en la batería, tiene un rollo más rocanrolero, pero al estilo The Doobie Brothers, más bien. Estupendo (breve) solo de Moog de Don Airey. Here we go again ya nos acerca a lo que sería el álbum Lovehunter, aunque con presencia de un piano protagonista y un coro femenino. Pero ese estribillo… pura serpiente. Y, quizá, la balada Still the same podría haber encajado aún mejor en el nombrado álbum; fácilmente me imagino a Coverdale dando su toque. También es el corte (de este cuarteto) en el que más se luce Marsden con la guitarra. Escucha cómo Powell trabaja los platos.
El álbum contiene tres cortes instrumentales. Además de las canciones anteriores, en la cara A escuchamos Song for Fran, un homenaje a su esposa, quien le acompañó hasta su fallecimiento en el 2023. Apenas tres minutos de sensibilidad blusera a las seis cuerdas; qué sencillo parece tocar así. Gary Moore escuchó alguna vez esta canción. Ya en la otra cara, Brief encounter es uno de los puntos fuertes del disco, por la mágica ejecución de Bernie y por el aporte del nunca suficientemente valorado Jon Lord y, de nuevo, Bruce. Te revienta. El más rocanrolero de esta terna cierra el disco, Head the ball, dejando la sensación de que por ahí hubiera debido tirar más el tito Bernie, que por momentos se suelta unos punteos realmente heavies. Simon Phillips a la batería parece tocar con tres brazos y Airey le da al Moog otra vez con maestría (qué hubiera hecho un tipo así en una banda como Iron Maiden, por ejemplo, curioso experimento).
Las dos canciones restantes las firma en solitario nuestro protagonista. Los cinco minutos de Sad clown resultan de lo más apetecible de este viaje, con su juego de guitarras (dos y hasta tres suenan por momentos) con el bajo. Quizá en el que mejor canta Marsden también. Are you ready? se acerca más al blues-boogie de los primeros Whitesnake, con un ritmo espléndido y fabulosa ejecución. Un puntito las voces femeninas intercambiando protagonismo.
Lo editó solamente en Japón el sello Trash. Al poco se convirtió en el disco más importado en el Reino Unido y EMI adquirió los derechos para una versión europea, que compartió con Parlophone. Mi copia la imprimió EMI Services Benelux B.V. en Holanda.
La última razón para compartirlo hoy, 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores (así, con mayúsculas) está en la portada y, en general, la temática del envoltorio. En el frontal vemos a Bernie con su mono en la zona de fichaje enfrentado a, suponemos, el jefe. En la trasera y en el insert varias imágenes de hojas de fichaje y cobro. Todo, además, está en relación a una frase con la que se cierran los agradecimientos: “this álbum is dedicated to al musicians who are told to “get a proper job”… Don’t”. Otro detalle de los agradecimientos: “Willy Fyffe for the McBurgers, Kebabs and alcohol”. Como dijo Robe Iniesta, no solo de pan vive el hombre.
Un currante del rock para un día de reivindicación como este.




Qué bien traído lo del mono, el reloj de fichar y el Día del Trabajo. No me parece un discarralus maximus, pero no negaré que quizás se acerca. Me ha resultado muy entretenido y disfrutable, con calidad a raudales y unas colaboraciones de aúpa. Y la producción limpita y clara también es de remarcar. Qué buena entrada para hoy, amigo. Y para casualidades de la vida, dos portadas diseñadas por Shoot that Tiger! en este viernes. Por cierto, que no salga Don Airey en las fotos de la contraportada ¿se sabe por qué fue? Un abrazo. KING
ResponderEliminarLlevaba escrita varias semanas la reseña, pero caí en hacerla coincidir con el día de hoy, ya ves, cosas mías. Es un gran disco con una producción de diez, aunque, quizá, poco enfocada en un estilo propio o concreto. No había caído en los autores de la portada, sí es casualidad, sí, pero ya estamos acostumbrados 😉 Los motivos de la ausencia de Airey los desconozco. Abrazo de vuelta.
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