Hace ya unos cuántos años, publiqué en mi antiguo blog Rockologia.com un especial que titulé "Clon Zeppelin" y en el que, obviamente, recogía imitadores y bandas muy inspiradas en Led Zeppelin. No me pareció correcto meter entonces a Detective ahí, aunque algunos cortes os van a resonar brutalmente a Plant y compañía, porque podrás escuchar mucho más que un copia-pega, quizá una evidente inspiración, pero supieron nadar entre blues, funk, soul y mucho rock para regalarnos excelente música. Qué va a decir Jimmy Page de ellos si no cosas buenas: "They were good- That first album of theirs, it was really good. It should have been more popular, shouldn't it?". Los muchachos le entraron por el ojo a Mr. Page que les llevó a los Record Plants en Los Angeles, con Jimmy Robinson junto a Andy Johns en la producción y las mezclas. Editaron sus dos discos oficiales bajo el sello Swan Song, propiedad de "los zeppelin": este Detective y el siguiente It takes one to know one, ambos en 1977.
La banda estaba formada por el voceras Michael Des Barres, el guitarrista Michael Monarc, el bajista Bobby Pickett, el baterista Jon Hyde y el teclista Tony Kaye. Des Barres venía de una banda llamada Silverhead que, curiosamente, había editado dos discos en el sello de Deep Purple (Purple Records); se dedicó a componer y cantar en diversas aventuras sin mucho éxito, pasando por la pequeña y la gran pantalla con frecuencia; su momento de fama le llegó en la serie McGyver, donde su personaje de Murdoc hizo de antagonista maléfico en varios episodios. Michael Monarc venía de regalarnos algunos riffs imperecederos en los tres primeros discos de Steppenwolf (exacto, la guitarra original del Born to be wild la grabó él); a lo largo de los años trabajó con Janis Joplin, Roger Glover o Andy Fraser, entre otros muchos. Tony Kaye tocó las teclas en los primeros discos de Yes, hasta que los problemas de "creatividad" le apartaron del grupo tras The Yes Album (1971); retornó a los Yes ochenteros, participando en 90125 (1983), Big Generator (1987), Union (1991) y Talk (1994).
No está mal la colección de músicos.
Arrancan con Recognition "everybody wants to be recognized/It doesn't matter what you've done/Some people find it on a big silver screen//Some find it behind a shotgun". Entrada blusera, donde un slide y una electroacústica dan vida a esta canción de espíritu soul y excelente bajo. Got enough love es Zeppelin puro, con esa batería que parece tocada por el mismísimo Bonham, el añadido de las trompetas le da un aire pintoresco. Buen estribillo y el toque del Hammond, estupendo. Sin perder el mismo tufillo, sobre todo por el riff de guitarra, Grim reaper trae un toque Blue Oyster Cult en lo profundo de su sonido y una interpretación caliente de Des Barres. Nightingale, con su preciosa melodía, evoca sentimientos genuinos de amor, en una plegaria que acaba a guitarrazos. A pesar de los años, suena muy actual.
La cara B arranca con un deje The Faces de buen rocanrol titulado Detective man, qué buen rollo transmite esta canción y qué buenas guitarras. El piano le da un punto diferente. Ain't none of your business me recuerda más a Free, aunque al final se vuelve intensamente Zeeppelin, y la interpretación de Des Barres incluso evoca las de Rodgers. Atentos a los cambios, un tema muy bien trabajado. La calma y el blues aparecen en Deep down, instrumental donde Monarc va luciéndose con delicadas melodías (por momentos parece que estemos en una película de James Bond). Wild hot summer nights tiene un punto funk agresivo en su construcción y cierto regusto sexual en el estribillo, animando a la fiesta salvaje de las cortas noches de verano. Cierra One more heartache con más inspiración Zeppelin, aunque le dan un toque distinto y no suena tanto a recorta y pega, sobre todo en la resolución del estribillo.
"Those were the days, when nothing was thought to be too outrageous", decía Des Barres al recordar aquellos años: nada era suficientemente escandaloso, nada podía sorprender lo suficiente, no había fronteras para la nueva música o para el comportamiento social de un artista. Porque todo estaba por hacer. Y Detective puso su granito de arena en aquellos años de cimentación y crecimiento del hard rock. En realidad, no alcanzó más que un modesto puesto 135 en las listas estadounidenses. Puede no parecer particularmente impresionante, pero hay una agitación y pasión inconfundibles en el disco que le permite sonar fresco incluso hoy en día.
La edición que comparto es original yanqui de la época, con un encarte totalmente negro y sin créditos ni letras. Sorprende lo rotundo, profundo del sonido tantos años después. Y qué me decís de las pintas de los muchachos en esa fotografía de Sam Emerson. Diseño (o no diseño de tan simple) a cargo de Kosh (hizo una similar para el Smokin' de Humble Pie), artista a quien, por otro lado, le debemos incontables portadas míticas.
Dale al play y disfruta del fin de semana.


Otro grupo desconocido para mi y que solo puedes encontrar aquí.
ResponderEliminarCon ese estudio, productor y padrino, más su experiencia, se antoja difícil que lo hubieran hecho mal. La producción es muy buena y me han parecido excelentes composiciones. Como tú dices, con influencias Zeppelin, pero mucho mas funk y soul en varios temas. No me extrañaría que hubieran influenciado a The Black Crowes, por ejemplo. Fresco y reconfortante. Gracias