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Marillion - Script For a Jester Tear (EMI, 1983)


En aquellos tiempos en los que servidor no tenía un duro compraba música cuando podía o grababa cassettes de uno o varios colegas. Pero había que afinar con lo que comprabas, y si algo no te gustaba como esperabas, o intentabas cambiarlo por otro disco o cassette de un colega, o te jodias y te aguantabas.

 Otra de las cosas que se hacía era escuchar lo que de mano no te gustó tantas veces hasta que te gustaba. Con Marillion no ocurrió exactamente eso pero casi. Para heavy rockero los teclados de Marillion te dejaba con el culo torcido de primeras y la voz de Fish de mano tampoco parecía ayudar, pero había algo que te cautivaba y que te hacía volver al disco en cuestión, así que en unos pocos meses los británicos ya eran de los tuyos, Fish molaba y los teclados ya no eran un problema.

 Es 1988 "Script For a Jester Tear" entra en mi vida. Recuerdo estar una mañana lluviosa en Gijón con la carpeta doble abierta del disco en mis manos (como fui muy locaza del disco acabé comprando otra copia más adelante, la que tenéis en dispositivos)  poco después se iba en una bolsa para mi casa.

 De mano ya conocía prácticamente la mitad del álbum, pues tres de las canciones más carismáticas del disco venían en el directo "Real To Reel"  del que también os hablé en esta bendita web. 

 Aunque a primera vista me gustaron menos que las crudas interpretaciones de la banda durante el "Fugazi Tour" las canciones seguían pareciendo gigantescas, no tenían ese punto rockero pero "Forgotten Sons" era pila más insana y "Garden Party" más degenerada que en el directo. Pero volvamos atrás, concretamente démosle la vuelta al disco y hagámoslo sonar desde la primera canción de la cara A.

 " Script for a Jester Tear" tema, el susurro que se hace grito, el dolor y el lamento de Fish, el barroquismo infernal de sus casi nueve minutos. La guitarra de Steven Rothery suena como si David Gilmour estuviese pasado de ácido y anfetas y el ambiente del teclado es simplemente magistral.

Copia española EMI Fama 1985

 Esta canción de amor maldito siempre te hace volver a ella, es hipnótica y el desenlace es como el de las grandes películas, la estás escuchando pero parece que la estás viendo reflejada en la pared o en la ventana de tu habitación. Bien mirada tengo claro que Peter Gabriel y seguramente "The Musical Box" de Genesis tuvieron un impacto total tanto en Fish como en el teclista Mark Kelly, cero dudas. 

 Dicen que Marillion tiene su lado Punk y siniestro, de lo segundo doy fe porque el disco es oscuro como una puta ciénaga, pero lo Punk no lo descarto en momentos en los que la voz de Fish parece una simbiosis entre Peter Gabriel y Johnny Rotten.

 "He Knows you Know" puede tener todo eso y todavía mas; tiene un punto New Wave que le dan ese bajo trotón de Pete Trewavas y esa batería despreocupada de Mick Pointer, imposible olvidar las locas melodías vocales de Fish envueltas en riffs incluso Funkys de Rothery y el teclado peliculero de Mark Kelly.

 "The Web" que cierra el primer acto del disco creo que es la gran olvidada  pues encierra una intensa película de recovecos prog rockeros con varias idas y venidas a lo largo y ancho de sus casi nueve minutos.

 Luego llega un poco de luz con "Garden Party", que fue single, tuvo un bizarro video clip y fue mutilada para su emisión, eliminando sus partes más cochinas. La letra es una sátira total de la sociedad inglesa, sobre todo la que pululaba por los campus de Cambridge y Oxford vista bajo la flema de un escocés de más de metro noventa de nombre Dereck William Dick, de Edimburgo y seguidor del Hibbernians, como los protas de "Trainspotting".

 La canción, su letra coreada hasta el éxtasis en los shows de la banda la convirtieron en un clásico instantáneo y soluble de la banda y sigue sobreviviendo en la etapa de Steve Hoghart como vocalista de Marillion, lo que es lo mismo que decir desde hace casi cuarenta años .

 "Chelsea Monday" recupera el tono neblinoso y gris del álbum; un medio tiempo de lo más prog del disco con pasajes repletos de melancolía, una letra pesarosa donde Fish señala la superficialidad de unos personajes deprimidos entre la bruma de Chelsea con unos solos de guitarra evocadores, un estribillo magnífico y un final magistral donde se repite la estrofa y la música con la que comienza el tema.

 El tema final es "Forgotten Sons", el conflicto de Irlanda del Norte tratado en una mini suite que supera los ocho minutos con el Fish más Heavy del disco rodeado de riffs hard rockeros y un teclado que contribuye en el clima insano y chungo de la canción.

 "Forgotten Sons" en directo era mucho más potente porque tenía un impacto visual de la hostia, el gigantón escocés se disfrazaba de militar para dar fuerza a la canción y la banda sonaba realmente dura. De todas formas la versión de estudio me parece magistral.

 "Script for a Jester Tear" fue publicado en Marzo de 1983 y vendió más de 300 mil copias en todo el mundo.



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