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Smash - We come to smash this time (Philips, 1971)

 



Creo que la muerte de Antonio “Smash”, anunciada el pasado 5 de enero, ha pasado demasiado desapercibida en los medios. Soy de los que piensan que Smash es uno de los grupos mas importantes de la historia de la música popular española, pero que su (creo) escasa popularidad no se corresponde con el nivel de reconocimiento que merecen.

Ya pasó por aquí su primer disco, el mítico “Glorieta De Los Lotos”, cuya reseña ya describía de manera precisa y perfectamente detallada parte de la historia del grupo, y daba pistas sobre sus señas de identidad musicales, y también algunas de las razones del porqué son una de las bandas mas importantes del rock nacional. Así que voy a intentar aportar algunos datos, y algo de contexto adicional para entender la importancia de esta banda.

Nacieron en el underground sevillano, a finales de los sesenta, tutelados por un personaje que seria fundamental en la historia del rock andaluz: Gonzalo García Pelayo. El mismo que luego sería director de cine, jugador en casinos, productor, y fundador del sello Gong, donde se publicarían discos de, entre otros, Eduardo Bort, Gualberto, Granada, o los míticos Triana. Fue el sello que dio salida a lo que se denominó “rock andaluz”. Un movimiento que tiene como máximos exponentes a Triana, pero del que Smash es considera como el grupo precursor. Pero no nos adelantemos.

Por entonces, Antonio García Pelayo regentaba un bar llamado “Dom Casino”, frecuentado por músicos sevillanos, y al que también acudían militares de las bases de Rota y de Moron, que iban al local con sus discos americanos, que se pinchaban en el local. Al igual que la radio de la base de Rota, las bases americanas fueron el punto de entrada y la influencia fundamental para que los músicos locales se empaparan de los grupos extranjeros que estaban por entonces revolucionando el sonido del rock: Cream, Hendrix, Frank Zappa, Pink Floyd, King Crimson, …

Dentro de ese ambiente es donde nace Smash: con Gualberto (Guitarra), que venía de “Los Murciélagos”, y con Julio Matito (bajo y voz) y Antonio Rodríguez (batería), provenientes de “Foren Dhaf”. Animados por Antonio García Pelayo, éste se convierte en su manager, y además les presta el material y los instrumentos, pertenecientes al grupo Gong, del que García Pelayo era manager, y que se habían separado recientemente (el nombre del sello que luego fundó venia del nombre de este grupo). El danés Henrik Liebgott (guitarra) se les unió justo antes del concierto que los llevaría a ganar el Festival de grupos del Estrecho, en 1969.

Comenzaron haciendo versiones de los Rolling Stones, o de Hendrix, pero poco a poco su música fue convirtiéndose en una mezcla particular de difícil clasificación. Evidentemente, en sus influencias estaban Hendrix, Zappa y Cream, pero, además, y esta fue una de las grandes particularidades del grupo, también había una “libertad creativa” que hacía de la música de Smash una especie de “caos maravilloso”. No solo en directo, sino en el propio estudio, el grupo se inclinaba por las improvisaciones, y en numerosas ocasiones, por la experimentación. Hasta el punto de que incluso antes de grabar alguna toma en el estudio, ni siquiera se ceñían a estructuras cerradas, o a temas exactamente definidos. Esta era parte de la magia del grupo. Porque para ellos, la música que hacían no era solo arte, o canciones. Era una forma de vida, una forma de “expresión vital”. Hay que entender el contexto. Ser “melenudo” en la España de finales de los 60 era una forma de expresar tus convicciones, una forma de situarte desde un punto de vista social et ideológico. Y el grupo Smash tenía también mucho de ideológico, hasta el punto de que el grupo publicó, lo que ellos llamaron, el “Manifiesto de lo borde”. Por favor, ampliad la imagen y leedlo:


Las influencias más vanguardistas del grupo venían de Gualberto, quien había vivido en EEUU, y había asistido al mítico concierto de Woodstock. Por cierto, era el único que hablaba inglés con cierto nivel. Empezó tomando el rol de cantante, pero luego fue Julio Matito quien se puso a las voces.

Firmaron por el sello Philips, y grabaron sus dos únicos LPs: “Glorieta de los Lotos” y “We come to smash this time”, en los estudios del propio sello, en Madrid, donde se les dio total libertad para desarrollar sus ideas.

Aunque se encuadre en numerosas ocasiones a Smash dentro del “Rock Andaluz”, personalmente me es imposible poner una etiqueta a este grupo. Me niego a hacerlo.



Repasando las canciones una a una, el disco empieza con un Hard-rock frenético y salvaje en “Well, you know”, para luego pasar a la delicadeza de un clavicémbalo (tocado por Gualberto) en la balada “First Movement”, subrayada por un órgano Hammond y con un emocionante solo de guitarra. Después llega una de las razones para considerar a este grupo como pionero: “Behind the Stars”. El sonido de un sitar (Gualberto) y un “quejío” flamenco por interpretado por “El Lebrijano” (en el canal derecho), se mezcla con el sonido de percusión de una tabla hindú (Gualberto), mientras se escuchan sonidos psicodélicos por el lado izquierdo. ¿Quién hacia esto en 1971 en España? Nadie, solo ellos.

Llegamos a uno de los himnos del grupo, y que da titulo al disco: “We come to Smash this time”. Esta vez venimos a golpear, de estribillo repetitivo y pegadizo, que fue el single promocional del LP, y cuya cara B fue la siguiente canción, “My funny girl”, de aire claramente Folk. Lo mejor de esta canción es como se mezclan el sonido de la guitarra acústica (laso izquierdo) con los de guitarra eléctrica (canal derecho). Y es que se nota que Smash también escuchaban a Crosby, Stills, Nash & Young.

“Don’t be sad, baby” permite al grupo adentrarse en el terreno del blues-rock psicodélico. Atentos al bajo de Julio Matito y la batería de Antonio. La canción pega un acelerón en el minuto 2:05, acabando de forma frenética, para enlazar con la obra cumbre del disco: “Fail Safe”.

Si tuviera que poner solo una canción del disco para definir el sonido de Smash en esta época seria ésta. Este es el “caos maravilloso” del que os hablaba antes. Improvisación salvaje de mas de diez minutos, donde cada musico tiene tiempo de mostrar sus habilidades. Desde la batería de Antonio, hasta los solos salvajes de las guitarras. El bajo de Matito también esta muy presente, pero es sobre todo su voz distorsionada lo que mas destaca. En fin, Smash en estado puro: caos, improvisación, libertad, distorsión. Smash era esto. Había que “dejarse llevar por la música”, y no dudaron en llevar su consigna hasta el límite. Fantástico.

Despedida en calma, tras la tempestad de la anterior canción, con “Good Bye”, de guitarras delicadas. Preciosa la combinación del sonido y los arreglos las dos guitarras.



Tras este disco, la orientación de la música de Smash cambió de rumbo. Antes de la grabación de este disco, Antonio García Pelayo había tenido una especie de revelación al escuchar el disco de Miles Davis “Sketches of Spain”. ¿Como podía ser que un tipo norteamericano hubiera conseguido integrar el flamenco con el jazz, y nadie es España hiciera algo parecido? Aquí es donde surgió el concepto del “rock andaluz”, y eso es lo que propuso al grupo. Así que una vez grabado este segundo disco (que como el propio grupo reconoce se grabó con prisas para responder al contrato que tenían con la compañía), se orientaron hacia una mezcla de flamenco y rock. Ya habían integrado el flamenco en este segundo disco, pero ya con la entrada de Manuel Molina al grupo (si, el de Lole y Manuel), grabaron el histórico single “El Garrotín”, para el sello Bocaccio, con producción de Alan Milhaud.  Lo que se considera la primera piedra del rock andaluz. Esa idea de Gonzalo García Pelayo de mezclar el rock con lo autóctono, y cuya formula llevarían a otro nivel grupos como Triana.

Diversos problemas con la compañía, y la marcha de Gualberto, llevarían a la desaparición del grupo, que se volvería a reunir en 1978. En 1979 llegaron a grabar una actuación para el programa de Ángel Casas, “Musical Express”. Al día siguiente de la grabación Julio Matito fallece en accidente de automóvil.


ACTUACION MUSICAL EXPRESS


 


Antonio Rodríguez, tras la separación inicial de Smash, se integra en el grupo Goma, con los que graba, entre otros, uno los discos mas legendarios del rock progresivo español de los 70: “14 de abril”. Después colaboraría con grupos como Pata Negra, o Kiko Veneno.

Espero que sirva esta reseña como homenaje uno de los grupos históricos de nuestro rock, y en particular a Antonio “Smash” desaparecido recientemente.

 

Enlace al discocompleto Youtube


Mi disco no es una edición original. La copia del 71 está a precios de coleccionista. Pero esta que compré en 2023 tiene un buen sonido, y un encarte de calidad. Es de esas reediciones, a precio razonable, a las que hay que lanzarse de cabeza cuando son publicadas porque desaparecen en muy poco tiempo.

 

Espero que lo disfrutéis.

 

Un saludo.

 

Ruben Diskobox

PODCAST DISKOBOX


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