Mötley Crüe en los días en los que grabaron "Too Fast For Love" vivían como auténticos vagabundos, de casa en casa de quien tuviese las pocas luces de dejarles entrar, lugares abandonados, furgonetas cutres y un sinfín de cuchitriles a cual peor donde los cuatro solían dejarse caer totalmente colgados de caballo.
No era algo exclusivo de ellos, así coexistían muchas de las bandas de la ciudad de los Angeles justo cuando entraron a grabar su debut en Octubre de 1981. La cosa fue muy rápido, en cinco días ventilaron las canciones en una vieja consola API de 24 pistas con Michael Wagener de ingeniero de sonido, el alemán venía directamente de terminar con Accept su tercer disco en estudio "Breaker" .
La grabación se la costeo el propio manager de la banda, y les costó unos cinco mil dólares. Vince, Nikki, Mick y Tommy no tenían casi ni para comprar hamburguesas, pero se las arreglaron para prensar inicialmente 900 copias de Too Fast For Love y venderlas con rapidez desde que pisaron las calles del Sounset Boulevard un 10 de noviembre de aquel 1981.
Finalmente salen unas 26 mil copias del álbum antes de que Elektra se fije en ellos y los fiche. La mayoría de copias de Leathur inicialmente son vendidas en conciertos del propio grupo o por el manager, que prácticamente no deja tienda de discos de la cuidad sin su copia del Too Fast For Love.
Mi copia del disco que es la que estáis viendo pertenece a la tercera tirada del álbum, se puso a la venta en Enero del 82 distribuidas por "Greenworld Records" con quien la banda había firmado un contrato ese mes.
Entre los tres prensajes originales hay alguna diferencia, por ejemplo en el primero las letras del logo eran blancas mientras que en la que yo tengo (tercera) ya aparecen en rojo, cambiando también el color de la galleta del vinilo, que es negra con los títulos de las canciones en blanco.
Con respecto a la edición que Elektra publicará el 20 de agosto del 82 hay tres cambios significativos; el sonido remezclado y en algún caso regrabado por Roy Thomas Baker, el orden de las canciones y la quita de uno de los temas que venían en la versión original: "Stick to Your Guns ", la macarrísima canción que ocupaba el segundo lugar de la cara B en esta remozada versión deja de existir.
El cancionero del disco de Leathur muestra a unos Mötley Crüe más Punkrockeros, sucios e incluso garajeros. Obviamente el comienzo sigue reservado para un tema que es puro Glam Metal, "Live Wire", pero luego te das de bruces con " Public Enemy Number One", esa canción Glam que atesora Power Pop a raudales por la entonación de Vince Neil principalmente, y que fue compuesta por Nikki Sixx y su colega de los London Lizzie Grey.
Lo que viene a continuación son clásicos para mi que representan tardes de mi adolescencia con la cassette de Elektra mientras juego al Scalextric y "Take me to the Top", "Merry-go-Round" y la heavy "Piece of your Action" suenan sin parar una y otra vez.
Mientras que era esta última canción nombrada la que abría (abre) la segunda cara del "Too Fast Elektra", es la más Bubblegum-Metal si se me permite tal etiqueta "Starry Eyes" la que abre el segundo acto del "Too Fast Leathur Records", seguida por la injustamente omitida posteriormente en el vinilo "Stick to your Guns" y una más macarra "Come On & Dance", tema Glam metalero sucio que siempre me pareció de lo más excitante del primer material de Mötley Crüe y que fue regrabada para la copia Elektra.
También el tema título es diferente en las dos versiones, aquí tengo que decir que me gusta más la versión de Thomas Roy Baker, más rápida y dinámica que la "antigua".
El disco cierra con la misma canción en las dos versiones, la exquisita y autobiográfica "On With The Show", una de las más atinadas composiciones de un Nikki Sixx que siempre ha tenido detractores, pero también un puñado de buenas canciones de su pluma, otra cosa es su valía como bajista, pero que en este disco demuestra que su lado Punk y salvaje Iggy/Dolls combina perfectamente con su faceta amable y Pop Raspberries, algo que irá perdiendo según se vaya metalizando el sonido de su banda.
El "Too Fast For Love" de "Elektra" ya había sido reseñado por el colega "king Piltrafilla" (https://ffvinilo.blogspot.com/2014/01/motley-crue-too-fast-for-love-1982.html) y esta nueva reseña que estáis leyendo espero que sirva de complemento a la publicada originalmente en 2014).
¿Qué puedo decir? Por fin están en el blog las dos versiones de un álbum de debut icónico, aunque con el que lo petaron fue con el siguiente. Estupendo complemento a mi entrada, en la que por cierto incluía el enlace a la grabación de la edición de Leathur... que ha dejado de existir completa y ahora se encuentra troceada tema a tema. Saludos. KING
ResponderEliminarteniendo el disco por casa era obligatorio sacar esta reseña y pegarla a la tuya
EliminarMi relación con este grupo es curiosa. No termino de conectar del todo con ellos, aunque reconozco el valor histórico de este disco, y de su carrera. Suelo acudir de vez en cuando a su "Decade of decadence", pero rara vez escucho un disco completo del tirón, excepto el “Dr. Feelgood”, que escuché mucho en su momento. En fin, que, aunque no soy un superfan del grupo, disfruto de su música. Pero este disco nunca lo habia escuchado entero, hasta hoy. Y me ha gustado más de lo que pensaba. Reconozco que me tira más su lado "bubblegum" / Power-pop. Muy interesante la historia de las diferentes versiones y el análisis tan detallado que has hecho. Un disco muy disfrutable, para una banda que empezaba a hacer historia. Saludos.
ResponderEliminarDR Feelgood fue un disco que devoré en su momento pero que enseguida me cansé de él, y mira que tiene temazos y un sonido de la hostia. En cambio Too Fast con ese sonido de andar por casa me sigue encantando tío.
EliminarVaya entrada guapa que te has marcado a la altura del disco que presentas. Vaya por delante que me considero MUY FAN de la banda y a la vez abandero el lema "la banda más sobrevalorada del rock". Así soy. Este debut me parece la hostia: tienes la rabia, la inocencia, la suciedad, la juventud en cada canción. Algunas tonadas de estas son habituales en mi repertorio de grandes hits fiesteros. No digo más. Un saludo.
ResponderEliminaryo también fui muy fan de la banda, imagino que a mediados de los 80 sería algo parecido a ser fan de los primeros Kiss. En poco tiempo escuché un adelanto del Theatre of Pain en la "Emisión Pirata" y ya me fliparon, a los pocos meses vi la cassette del Too Fast en una tienda de Gijón con ese rollo tan Sticky Fingers (en aquel momento esto no lo sabía :)) y la compré. Durante años fueron mi banda favorita junto a Ratt y Black N Blue.
EliminarPues estoy de acuerdo contigo, esta frescura del debut hace que casi me guste más que cualquier otro disco suyo. A ver, los Crue luego sacaron mejores canciones pero es que el buen rollito de este álbum completo es complicado de explicar/replicar y más si te pones The Dirt antes o después de su escucha. Que buen inicio de domingo tirándole la pelota a la perra y escuchando esto por los auriculares. Un saludo
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