Ir al contenido principal

Nudozurdo - Sintética (2018, Everlasting Records)





Quiero haceros saber que YO, yo soy el hijo de Dios (hay que escuchar la canción)

Y comienzo. Este vinilo lo compré a principios de año en una super oferta de 3x2 en vinilos de una superficie comercial. Los otros dos discos también aparecerán por aquí en un futuro. No los he abierto hasta este mes pues los dejé almacenados para autorregalármelo (o que me lo regalasen) por mi cumple(no penséis que soy tan previsor o raro: mi amigo César hace todos los años carta abierta de Reyes Magos indicando qué quiere, dónde encontrarlo e incluso precio).

Durante muchos años tuve la intención de comprar el CD de Sintética, trabajo publicado en el 2008, pero nunca lo encontré en stock o a precio razonable. Sin embargo, cuando vi esta reedición, en realidad primera edición en este formato, de Everlasting Records en vinilo transparente, no dudé en hacerme con él. Masterizado por JJ Golden en California. Grabado en cinta analógica y listo para que las agujas le saquen todo el partido. Bueno, muchos años es exagerar. Sería el 2009 cuando descubrí a Nudozurdo. Un poco antes había descubierto a Vetusta Morla, ya sabéis, si te gustaban Radiohead era fácil caer en sus redes. Incluso les compré su CD, creo que había que hacerlo en su web porque se lo autopublicaron. Pero empezaron a ser famosos y, a veces, me pasa que cuando algún artista empieza a sonar demasiado, me puede causar un pequeño rechazo. Así me pasó con los Vetusta. Me reconcilié con ellos tras verlos en un directo en Santander acojonante, pero eso es otra historia y no quiero desviarme. El caso es que decidí investigar algún otro grupo español nuevo que no fuera conocido. Y me topé con el mp3 de Sintética de Nudozurdo. Y, con sólo la primera escucha de este trabajo quedé fascinado con el TEMA del disco. Con “El Hijo de Dios”. Lo escuché de forma compulsiva y perturbadora. Todos los días sonaba en mi coche en los viajes de ida y vuelta de trabajo. El resto del disco tampoco desmerece. Podríamos describirlo como un estilo post punk (o afterpunk que dicen los entendidos), post rock, stoner pop…Cualquier combinación de palabros pero, nunca lo metería en el saco del indie español, como tampoco a Vetusta, Standstill o León Benavente por poner ejemplos conocidos. Porque su rollo es distinto y lo notas. Estos Nudozurdo son demasiado oscuros. Suenan a Cure, Smiths, Jesus and Mary Chain, incluso Joy Division: bajo y baterías muy marcados y guitarras entre atmosféricas y sucias. Por eso mismo la definición de pop sucio es que el más se aproxima a su realidad. Además,  tuvieron la suerte de que ningún DJ indie despiadado le robara el alma al “Hijo de Dios” con un remix pensado para ser consumido por la ordas indies, como sí le pasó al “Toro” de El Columpio Asesino. Consiguieron quedarse en otra liga.

El vinilo transparente es una pasada. Me acuerdo de peque que teníamos en casa singles de plástico que se doblaban, no de vinilo, que regalaba alguna marca comercial con cuentos y canciones infantiles. Eran de colores y alguno era así, transparente. Pero esta edición está muy lograda. No es de 180gr pero te quedas con la peña.


Mil espejos” abre la primera cara con una introducción musical de más de dos minutos (me gusta como van entrando los instrumentos poco a poco creando una atmósfera vaporosa) para luego una interpretación serena, que no triste, de Leopoldo Mateos donde nos cuenta sobre una relación sentimental pasada. Quizás la que me recuerda más a The Cure.


Negativo” es un poco más aguerrida, más angustiosa. De nuevo se monta alrededor del bajo y la batería. Los León Benavente hacen algo bastante parecido hoy en día.


El tercer corte sería lo que entiende esta gente por balada.  En “Ganar o perder” de nuevo nos hablan de una relación pasada aunque con mala leche dentro de un tema cadencioso:  “Y creo que lo que más echo de menos es discutir contigo hasta hacerte llorar, para que me perdones primero y para ponerte de nuevo contra la pared”.


Seguimos hundiéndonos en la oscuridad y el post punk con “Kamikaze”. Me gusta la base rítmica constante y los cambios de ritmo.


Y llegamos al momento orgiástico del vinilo al dar la vuelta al mismo. Al menos para mí. Es un puñetazo en la cara y en el pecho por esa letra con historias de perdedores. No, más que de perdedores, de perturbados con delirios agudos. Con una línea de bajo hipnótica. Y esa es la mejor definición que le puedo dar a esta canción: hipnótica. Quizás por eso la reproducía en bucle una y otra vez. Como me pasa con el “Fools gold” de los Stone Roses. Canciones de siete minutos que me atrapan en su telaraña. Las inflexiones de voz de Mateos reflejando la ira de los protagonistas. La referencia al viaducto madrileño con “las perversas mamparas de metacrilato con las que el perverso Manzano te impedía saltar”. Quizás la introducción recuerde un poco al "Love buzz" de los Nirvana. Si sólo podéis escuchar una canción de todas las que os estoy poniendo, por favor, que sea esta.


Después del clímax, es imposible mantener el nivel. Con “Otra vez”, una conversación de alcoba, de follar, de correrse, intentan no decaer. Más progresiva que las anteriores.


Seguimos con “No hay nadie más”, con un poso mucho más rockero. Corta y al pie.


Ha sido divertido” es perfecta para un single. Con un ritmo más acelerado y contagioso nos cuentan sobre esas relaciones que podrían haber sido la hostia pero que al final se van por el desagüe y terminan en dolor y desolación: “esto funciona así”. Sí, estos señores de Nudozurdo tienen claro que el dolor es lo más real que existe.


Para cerrar el vinilo, algo que se estila muy poco en la industria musical hoy en día: un tema instrumental. “Ido” funciona muy bien. Quizás con ciertos toques a Héroes del Silencio. Pero ni cansa ni te da la sensación de relleno. Es como un bálsamo tras la tormenta, tras el dolor que destilan las canciones. Como relajarse viendo la lluvia caer a través del cristal de la ventana de tu habitación.

En este trabajo Nudozurdo eran Leopoldo Mateos a las guitarras y voces, Daniel Asúa al bajo y Felipe Salazar a la batería. En los siguientes trabajos sólo permanece Leo Mateos. Este fue su segundo LP. Y llegaron cuatro más después de este Sintética hasta su separación. Fuera de los focos, eso sí. Con la música que hacen es difícil que suenen en las radios.


Comentarios

  1. Evidentemente, voy a tener que escucharlos para ampliar conocimientos. Pero, miedo me da.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Piensa que la gente siempre te decepcionará para no llevarte sorpresas. Si luego no es asi, mejor.

      Eliminar
    2. Me ha sorprendido que, si bien no se encuentrará nunca entre mi top de preferencias, lo he encontrado bastante escuchable. Ciertas melodías las encuentro repetitivas pero otras me han parecido atractivas. No sé decirte si es orgiástica, pero también me ha gustado la del hijo de Dios. Por cierto, que a ratos, la voz y la manera de cantar/recitar me ha recordado la de Germán Coppini. En fin, entretenido. Pero no me hagas mucho caso, solo soy un jebi viejuno jejejejeje. ¡Feliz finde!

      Eliminar
    3. Pues también sorprendido me hallo de que no te haya dejado indiferente. Le recomendé a un amigo El hijo de Dios y me dijo algo muy parecido a ti: sorprendentemente me ha gustado.
      Rompe un poco con lo que estamos acostumbrados... Pero no tanto como para que no nos agrade. Cuidado con los vermuses y las barbacoas este fin de semana, que son muy traicioneras.

      Eliminar
  2. Me ha gustado mucho cómo está escrita la entrada, debo decir. Voy a buscarlo para añadirlo a la cola de reproducción, aunque espero que no suene demasiado a León Benavente jeje. El indie español me provoca mucha indiferencia en casi todos sus grupos. Veremos estos tipos qué tal. Buen finde Dani!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es indie, ya verás. No es electrónico como León Benavente. Es oscuro y sucio. Ya me dirás cuando escuches. Quizás no te guste pero seguro que coincides conmigo en que no es indie.

      Eliminar
  3. Lo voy a escuchar, pero tengo que decir que me flipa el vinilo transparente 😍 ¡Es una pasada!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es muy curioso. Espero que también te guste su contenido

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Scorpions - Animal magnetism (Harvest/Mercury 1980)

Lo han explicado más de una vez los propios protagonistas. Este disco fue grabado de una manera inapropiada. Entre el éxito del anterior Lovedrive , que les llevó, por fin, a un gran tour por Estados Unidos y a su primer disco de oro, hasta que editaron el siguiente, Blackout , no pararon de girar. De hecho, dedicaron seis semanas a recoger el grueso de este Animal magnetism en dos estudios diferentes. Esa prisa los llevó a tener menos canciones terminadas de lo habitual y a no poder valorar en el propio estudio su trabajo. Si le sumas que, intentando adaptarse a los “nuevos” oídos yanquis, endurecieron su propuesta con canciones algo más rápidas y rudas, pero también menos complejas, quizá más directas para las radios, de escucha sencilla, tienes esa inmediatez, ese puñetazo en la mesa que Animal magnetism ocupa en la discografía de aquellos Scorpions. ¿Un disco de transición? Quizá en el mismo sentido que lo fue el anterior Lovedrive , un viaje desde los sonidos con Uli Jon Roth has...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...