Ir al contenido principal

Parchís y sus amigos - 25 grandes éxitos (Discos Belter, 1981)



Clásicos entre los clásicos a principios de los ochenta, Parchís eran la banda de oro. Desde su aparición en 1979 hasta, más o menos, 1983, se comieron el mercado audiovisual, fabricando mucho dinero con sus discos, giras y películas. En su época gloriosa, estaban formados por Tino (ficha roja), Yolanda (ficha amarilla), Gemma (ficha verde), David (el dado, vestía de blanco) y Óscar (el benjamín, ficha azul, quien abandonó el barco poco después). La compañía Belter lanzó este doble vinilo ya en plena cresta de la ola: el primero lo ocupa entero Parchís, con diez canciones y un medley; el segundo, varias de sus estrellas mediáticas, protagonistas, además, de algunos espacios televisivos de la época.


Así, Parchís nos regala su megaéxito Cumpleaños feliz: ¿a quién no le han cantado esta canción el día de su aniversario? Junto a ella, ocupan la cara A otros cinco cortes. Abre el tema principal de la serie Érase una vez... el espacio (titulado El espacio), otro clásico. Acompaña una versión libre de Los Picapiedra, el imprescindible Tintarella di Luna (cover de una vieja canción italiana que popularizase Mina a finales de los años 50). Y para redondear, Qué barbaridad y El baile del stop (de compleja coreografía). La cara B comienza con el medley Vamos a cantar, lleno de clásicos en versión exprés: Cómo me pica la nariz, Susanita, La yenka, en fin, una catarata que es imposible no cantar. Los teclados más modernos campean por la versión acelerada de El baile de los pajaritos. Y el final del disco no da respiro, con el twist Ven a mi fiesta, el rock Verdad o mentira y el cierre con la ranchera Cuando me miras. Aquí tocamos todos los palos.


El segundo disco tiene como protagonistas a otros grupos infantiles siguiendo la estela de Parchís. En primer lugar, Regaliz, en este caso cuartero, formado por Jaime Benet, Eduardo Navarrete, Astrid Fenollar y Eva Mariol. Estuvieron activos entre el 80 y el 83, pero bien explotados: seis discos y dos películas. Aquí aportan cinco temas: en solitario la versión de Vaya mentira, Zipi y Zape, narrando las andanzas de estos dos pillines, y Spiderman, de la serie de dibujos animados El hombre araña; junto a Horacio Pinchadiscos se marcan El disc-jockey campeón, pedazo de rock de época, y junto a Popy un tema homenaje a Popeye ("cuidado Bruto, que ya me comí las espinacas"). El propio Horacio se marca en solitario Horacio bla-bla-bla (sí, le gustaba mucho hablar y cantar sobre sí mismo, es lo que tiene ser tu propia marioneta). Aparece con un corte, titulado Campeón, el Grupo Nins, surgido en Barcelona, sexteto formado por Laura, Montse, Maite, Santi, Javi y Marta. Otros dos los aportan Menudos (no confundir con Menudo) y, para completar el subidón televisivo, aparece Petete, con su angelical voz, en La canción del To-To-To, educando en Las estaciones del año y Gracias, señor viento.


La edición es la original de 1981, carpeta gatefold, con el primer disco coloreado en azul y con una galleta también colorida, el segundo en aburrido negro y un montaje interior para enmarcar.

Espero haberte sacado una sonrisa. Y si, además, te ha servido para recordar, mejor. Este era nuestro "cantajuegos". Más o menos. Disfruta del fin de semana.









Comentarios

  1. Me quito el sombrero.
    Mi esado anímico no es el mejor del mundo últimamente y la mañana ha sido estresante, así que cuando he entrado para ver de qué vinilos habíais hablado hoy y me he encontrado con este disco... me has sacado una sonrisa.
    Ya he explicado alguna vez que fui uno de los testigos del nacimiento de Parchís, ya que Constantino estaba en mi clase del colegio y en una fiesta de fin de curso en la que hicimos actuaciones de teatro y música, él cantó Gloria de Umberto Tozzi con una acústica. En el patio de butacas había un ojeador de Belter y -como se dice en estos casos- el resto es historia.
    En fin, un vinilo que no tengo entre mis preferidos y al que desde ya te digo que no pienso dedicar escucha alguna. Aun así, fantástica entrada.
    Un abrazo y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acepto tu sombrero. Quizá si hubieras cantado tú ese día serías ahora un juguete roto. Yo sí escuché el vinilo antes de hacer la entrada y, créeme, debería habérmelo ahorrado. Profesional que es uno. Un sonrisa era el objetivo principal de este post, que muchos andamos aún renqueantes tras tantos meses de confinamiento y jefes de mierda. Un abrazo.

      Eliminar
  2. Esta entrada para el día de los inocentes hubiese pegado más. Yo me acuerdo que en casa lo que pululaban eran casetes de las canciones de series de dibujos y similar, de esas que se compraban en el puesto de cintas del mercadillo. Y los tengas de Parchís eran lo más. Ten cuidado que yo tengo discos de Enrique y Ana, otro de cuentos Disney e incluso tengo algunos singles de Tony Leblanc contando cuentos de miedo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por aquí ya han aparecido algunas lindezas de esas, no te creas, que de todo hay en la viña de Señor Dio. Apetecía cambiar de registro y darle un corte de mangas a la seriedad, sacar alguna sonrisa y, a quien le tocara, algún recuerdo infantil. Un abrazo.

      Eliminar
  3. Tengo que confesar que a mí Parchís me sacó al escenario una vez.. Aquí por mucho que nos guste el rock, el blues o el metal tod@s tenemos un pasado... 🤣
    La entrada me ha sacado una sonrisa bien grande y eso, créeme, vale oro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todos tenemos un pasado, es verdad, y algún presente oculto que nos cuesta compartir con los demás, no te creas. La sonrisa era el objetivo principal, así que me doy por satisfecho. Un abrazo.

      Eliminar
  4. Qué maravilla de entrada, creo que este disco debe tener una importante colección de sonrisas a sus espaldas. A mí desde luego me la ha puesto, y qué coño, nunca hay que tomarse la vida demasiado en serio. Larga vida al eclecticismo. Abrazos!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Whitesnake - Saint & Sinners (Sunburst, 1982)

  Querido fan: soy David Coverdale y voy a presentarte mi nuevo disco, Saints & Sinners , que muy pronto tendrás en tu tienda de confianza. O eso espero. Para empezar, seguramente sea la mejor colección de canciones que he grabado nunca ¡y no es mentira! Canciones de celebración y amor, pero también canciones sobre el dolor y la pérdida. ¡Qué bonito y qué duro es vivir! Solo tienes que pinchar el disco por la cara A y menear el culo con el rifazo de Young blood para entender lo que digo: “ Young blood, you are hot property” . Tremendo puñetazo el estribillo. Esta la compuse con Bernie (Marsden, nuestro guitarrista, ya sabes) y se marca un solo sencillo, de los suyos, todo sentimiento. Salimos de fiesta en Rough An’ready “ all lof you women better lift up your skirts an’run ”. Lo llaman amor cuando todos sabemos que con ese solazo de Micky Moody es otra cosa. Por cieto, el otro día leí a Ian Paice que había tocado la batería sin mucha pasión. Disculpa compañero, qué barbar...

Stevie Wonder - Innervisions (Tamla Motown, 1973)

El año pasado pasó por aquí un recopilatorio de Stevie Wonder ( The Original Musiquarium I ), donde el compañero “Rlguitarra” os hablaba de la “era clásica” de este musico. Hoy me quiero centrar en ese periodo, y os traigo uno de sus discos más memorables de esta época. Un absoluto clásico que en algún momento tenía que estar en este blog. Como para muchos de mis coetáneos, Stevie Wonder fue durante un tiempo el de “Si bebes no conduzcas”, o “I just called to say I love you”. Hasta que uno tiene curiosidad de saber por qué se le aclama como un genio. Es entonces cuando uno comienza a investigar si carrera y su discografía, y descubre la razón de tantos elogios. Exactamente por discos como éste que os traigo hoy. El contexto es el siguiente. Stevie Wonder ya era considerado un niño prodigio (cantaba, componía, y tocaba con destreza multitud de instrumentos, ya desde una edad muy temprana), lo que le hizo unirse a la Motown con solo 12 años. Fue incluso comparado con Ray Charles (no ...

Coney Hatch - Friction (Anthem, 1985)

  Hace unas pocas semanas mi Brokeback Mountain FFvinilo particular (conocido como KingPiltrafilla) publicó el segundo disco de Coney Hatch , justo la misma semana en la que yo andaba preparando este tercer y definitivo largo de los canadienses. Como no me gusta trabajar en balde, hoy he decidido dejar por aquí esta joyita de hard rock que nada tiene que envidiar a sus obras anteriores.  Y comienzo contando cómo "descubrí" a la banda, porque es curioso como llegas a veces a un disco. No soy consciente de haber oído ninguna canción de Coney Hatch hasta que nuestro nunca bien ponderado compañero Dani lo compartió en un comentario del único disco de KISS que ha reconocido disfrutar (el de Ace Frehley en aquello de los “solo albums” ). Al parecer, le había salido de manera aleatoria tras la escucha en alguna plataforma. Y allí que fui a darle al play. Y me gustó. Como soy de natural inquieto, curioso y poco dado a dormir me empapé de aquel disco y de toda la discografía de la...

Ghost – Opus Eponymous (Rise Above Records, 2010)

Pues, habiendo ya comentado por aquí Prequelle e Impera , me decido hoy por traeros el debut de los suecos Ghost . Opus Eponymous , contigo empezó todo. Y es que un buen día me encontré en YouTube con un vídeo de Ghost en directo, concretamente del tema Con Clavi con Dio con una intro con Masque Ball de Jocelyn Pook . Ese sonido y su imagen me tuvieron obsesionado hasta que me hice con su álbum, con portada a cargo de un tal Basilevs 254 claramente inspirada en el cartel de la serie El misterio de Salem’s Lot .    Ya lo dije en entradas anteriores dedicadas a la banda, pero no está de más recordar que Ghost es el retoño de Tobias Forge , cachondo y talentoso músico sueco que con el nombre de Mary Goore –espero que la mayoría pilléis el chiste– lideraba la banda death Repugnant . En 2008 graba varios temas junto a su compañero Gustaf Lindström con letras ...

Harlequin -Love crimes (1980, EPIC)

Hoy te propongo dar un paseo en coche por la margen derecha del río Assiniboine, a principios del otoño de 1979, contemplando a lo lejos las primeras casas de Winnipeg. En el coche, un Volkswagen Rabbit, van apretados en el asiento de atrás Ralph James, David Budzak y Gary Golden, un poco a su aire, mientras delante George Belanger y Glen Willows mantienen una conversación sobre el siguiente paso en su carrera. Mañana es el día. Cogen un autobús hasta Toronto y de allí un vuelo a Nueva York. Donde les espera su gran oportunidad. Durante los últimos meses han estado bregando de garito en garito haciendo tres pases diarios de cuarenta y cinco minutos llenos de versiones, donde colaban alguna canción propia. Ahorrando el suficiente dinero para este viaje. Y lo curioso es que ya tenían un disco en el mercado, Victim of a song (1979), un estupendo álbum de rock melódico que editó la compañía Inter Global Music unas semanas antes de ser comprada por Epic. Ni promoción, ni gira. La falta de a...