Veamos, en este blog ya os he hablado del hard rockero y fabuloso
In rock we trust [aquí], el estupendo aunque un poco más comercial Down for the count [aquí] y el fantástico Contagious de sonido tardoochentero [aquí]. Pero este que os traigo hoy es el que más ganas tenía de conseguir desde
hace años y por fin, directamente desde No.2 Records en
Sachsenhausen -barrio de Frankfurt al que se accede cruzando el
Meno-, os puedo hablar de él mientras lo escucho y lo acaricio. La semana
pasada ya se ocupó Rafa de
alabar la figura de
Dave Meniketti (un poco más y
coincidimos con el grupo), así que hoy no es momento de hacerlo de nuevo.
Sin embargo, dejadme que os diga -al fin y al cabo, de momento soy el que
más discos del grupo os ha traído- que
Dave es un magnífico guitarrista
y además un vocalista enorme, el alma y motor de Y&T -hoy en día
sigue actuando, siendo él el único miembro original- aunque siempre, en su
formación más clásica, rodeado de
Joey Alves a la rítmica,
Phil Kennemore al bajo y
Leonard Haze a la batería como
elementos indispensables. Y es que eso eran Y&T, una
banda.
Black Tiger es su cuarto disco, el segundo como Y&T abreviando el nombre Yesterday and Today con el que grabaron sus dos primeros álbumes y el primero con el logo que quedaría definitivamente unido al grupo. La banda había conseguido una gran repercusión con su anterior Eartshaker y A&M decidió enviarlos a la Gran Bretaña con Max Norman a la producción para superar el listón alcanzado. Grabado en los Ridge Farm studios del condado de Surrey, el propio Meniketti ha comentado que tanto la energía que recibieron del público en sus primeros conciertos -el grupo desconocía lo fuerte que el mencionado Earthshaker había calado en Inglaterra y fue toda una sorpresa- como estar en un edificio del siglo XVII rodeado de ovejas y verdes colinas ayudaron a conseguir la atmósfera que Black Tiger necesitaba.
Y así es como, con portada de John Taylor Dismukes -la primera de las que hizo para el grupo y la más lograda en mi opinión-, en verano del 82 salió a la venta este vinilo del que poseo la edición neerlandesa de la época.
El disco comienza con una obertura titulada
From the Moon, una inconfundible melodía que más tarde volveremos a encontrar y que
sirve de preámbulo a la enérgica
Open fire, un temazo hardrockero con una batería machacona y un bajo acelerado. Y
qué decir de sus guitarrazos. Vamos, que si escuchando esto no os recorre
una descarga de adrenalina por las venas no merecéis seguir leyendo. Las
revoluciones bajan un pelín -aunque eso no le resta fuerza precisamente- con
Don’t wanna lose, un tema en el que encontramos unos preciosos coros y donde
Meniketti imprime aún más
sentimiento, tanto a su interpretación vocal como a su solo. Le sigue
Hell or high water, un medio tiempo en el que
Meniketti casi recita su texto
en algunos momentos, crudo y falto de artificios, de estribillo repetitivo,
con una batería marcando el ritmo y unos guitarrazos de
hard rock potentes y efectivos. Y entonces llega el himno, la
imprescindible Forever con esa
melodía inicial que daba comienzo al álbum. Temarral donde los haya y la
canción por la que ya vale la pena poseer este disco. Aquí no hay
prima donnas, todos se lucen con su interpretación.
Con unos guitarrazos amenazadores comienza
Black tiger, el tema que da título a la obra y otro ejemplo de hard rock con
ritmo y energía en el que voz y guitarras dirigen el tema arropadas por la
potente base rítmica a cargo de
Kennemore y
Haze. Es la típica canción Y&T style. Le sigue
Barroom boogie, otro de esos temas en los que
Meniketti no canta, interpreta,
arropado por sus guitarrazos y un bajo con enorme protagonismo. El solo es
de los que salen del estómago.
My way or the highway es un
hard rock un poco más comedido, con un estribillo creado para corear
y un riff que se asemeja a una versión con esteroides del
Get it on de
T.Rex en algunos momentos. Y el
momento de la power ballad llega para finalizar el álbum con una
Winds of change emotiva a más no
poder, con un solo de los que le ponen a uno un nudo en la
garganta.
En fin, un estupendo álbum que pasa a engrosar mi colección y añade una
nueva tesela al blog. Además, estoy contento porque sé que entre los habituales del
lugar somos varios los Menikettians que disfrutamos del sonido de
Y&T.
¡Feliz viernes!
@KingPiltrafilla
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