Este mes me voy a dejar guiar por las efemérides y por otras circunstancias para las entradas y ya retomaré el plan que tenía para noviembre. Si la semana pasada traje a Stevie Wonder para celebrar el 50 aniversario del Songs in the key of life, hoy me centro en que mañana, los Europe estarán en Leganés de concierto. Y yo viéndolos.
La gira en cuestión celebra el 40 aniversario del The Final Countdown, que hace unos meses reseñé por aquí, por lo que también estaría bien un repaso a esa entrada. Pero ahora traigo uno de sus trabajos de este nuevo siglo, siglo en el que han demostrado que son un grupo más allá de ese archiconocido tema y elepé. Y como ya hemos hablado en el blog de esa época de los ochenta y noventa, hoy me centraré en su carrera posterior, cuando volvieron a reunirse. Tras su regreso en 2004, Europe inició una segunda vida artística mucho más madura e interesante de lo que muchos imaginaban, y probablemente War of Kings, publicado en 2015, sea la mejor prueba de ello.
A esas alturas, Joey Tempest, John Norum, Mic Michaeli, John Levén e Ian Haugland ya no tenían nada que demostrar. Lejos de intentar recrear constantemente los éxitos de los años ochenta, la banda había desarrollado una personalidad diferente, más cercana al hard rock clásico de los setenta que al sonido que les convirtió en estrellas mundiales. En discos como Start from the Dark, Last Look at Eden o Bag of Bones ya se vio esa evolución, en mi caso con una predilección especial por el Bag of Bones. Y todo eso desembocó en el War of Kings donde ya alcanzaron una madurez fantástica. Venga, hoy tengo el tiempo justo por lo que vamos al lío.
Desde la intro del tema que da título al álbum queda claro cuáles son las intenciones del grupo. “War of Kings” es una declaración de amor al hard rock más clásico, con evidentes influencias de Black Sabbath, Deep Purple, Rainbow, Led Zeppelin...A mi también me da aires a los primeros Whitesnake. El riff principal es demoledor, mientras que Joey Tempest ofrece una interpretación llena de fuerza y personalidad. No suena como una banda intentando recuperar viejos tiempos, sino como un grupo que sigue disfrutando del rock con la misma pasión de siempre…o una renovada. Uno de los mayores aciertos del álbum es precisamente su equilibrio entre potencia y melodía y una producción que intenta sonar, no sucia, sino no tan pulida, a pesar de que esté pensada hasta el último detalle. No sé si me explico. Temas como “Hole in My Pocket” o “The Second Day” muestran a una formación compacta, apoyada en un sonido orgánico más alejado de esa excesiva producción del rock moderno y más cercano a lo añejo: las guitarras vuelven a ocupar el lugar protagonista que les corresponde y la voz encaja a la perfección. “Praise You” es otro de los momentos destacados. Con una base pesada y un estribillo irresistible, es un medio tiempo con alma blusera (en la línea del Bag of bones) que demuestra la capacidad de Europe para construir canciones memorables sin necesidad de recurrir a fórmulas del pasado, nada que ver a “Carries” o similar y con un Norum en la senda del mejor Gary Moore. El cierre de a primera cara con “Nothin’ to ya” y “California 405” no hace más que reforzar esa idea del hard de los setenta, pero con toques modernos, con mayor densidad y oscuridad, un equilibrio perfecto entre el pasado y el presente y unos músicos muy maduros y con mucho detrás. Quizás por eso me gusta tanto esta época de Europe.
Vamos a la cara B, con “Days of Rock 'n' Roll”, probablemente el corte más festivo del disco. El título ya deja pocas dudas sobre sus intenciones: un homenaje a toda una vida dedicada al rock. “Children of the Mind” ofrece uno de los mejores trabajos vocales de Tempest, mientras que “Rainbow Bridge” aporta un clima más oscuro y atmosférico que rompe acertadamente la dinámica del disco con ese estilo arabesco que tan bien usaba Blackmore en sus Rainbow. Por su parte, “Angels (With Broken Hearts)” permite al grupo mostrar una faceta más melódica sin caer en la sensiblería cosa bastante improbable cuando te inclinas al blues. Cierra la cara con “Light it up” que es un compendio de todo esto de lo que he estado escribiendo, al menos en mi limitado conocimiento. Y es un cierre genial con un solo de guitarra como dios, o la entidad imaginaria preferida de cada uno, manda.
Ahora toca hablar del productor porque, ya que ayuda a entender esta propuesta de los Europe que buscaba dar un paso más en la evolución que había iniciado tras su regreso discográfico. La banda llevaba años alejándose progresivamente del hard rock melódico que la hizo famosa para acercarse a sonidos más orgánicos y clásicos, pero todavía necesitaba a alguien capaz de capturar definitivamente esa nueva identidad. La inspiración les llegó escuchando los discos que Dave Cobb estaba produciendo para Rival Sons. Fascinados por aquel sonido crudo, cálido y profundamente setentero, Joey Tempest y sus compañeros decidieron que era exactamente lo que buscaban para su siguiente trabajo. Lo habitual habría sido que Europe viajase a Nashville para trabajar con el productor estadounidense. Sin embargo, ocurrió justo lo contrario. Cobb aceptó desplazarse a Estocolmo para conocer de primera mano las canciones y trabajar con la banda en su propio entorno. Las sesiones se desarrollaron en los estudios PanGaia de la capital sueca y, lejos de limitarse a pulsar botones desde la mesa de mezclas, Cobb se implicó activamente en el proceso creativo. Escuchó las maquetas que Joey Tempest había grabado de forma muy rudimentaria, sugirió cambios en varios arreglos, participó en la construcción de algunas canciones e incluso contribuyó directamente en temas como “War of Kings”, “Praise You”, “Children of the minds” y “Angels” en las que aparece acreditado. Más claro no lo pudo decir Tempest en la presentación del disco: "War of Kings es el álbum que siempre quisimos hacer, desde que éramos niños escuchando a bandas como Led Zeppelin, Deep Purple y Black Sabbath. y después de escuchar a Dave Cobb en su increíble producción para Rival Sons simplemente tuvimos que trabajar con él. Nuestra aventura es todavía ON!" Y no mentía, porque el resultado fue tan satisfactorio que la colaboración no terminó con este álbum. La química entre productor y banda fue inmediata y Cobb regresaría para encargarse también de Walk the Earth (2017), consolidando una de las etapas más inspiradas de la segunda vida de Europe. Gracias a su influencia, el grupo encontró un sonido robusto y atemporal que conectaba directamente con sus héroes de juventud, esa santa trinidad rockera que mencionaba Tempest, pero sin caer en la nostalgia ni en la simple imitación (que tampoco sería malo ojo, que hay grupos modernos de ese estilo que me gustan, como los Greta Van Fleet, por poner solo un ejemplo).
Termino ya, como suele ser habitual con una pequeña reflexión. Quizá War of Kings nunca alcance la popularidad de los grandes clásicos de Europe. Tampoco parece pretenderlo. Lo que ofrece es algo mucho más valioso: una colección de canciones excelentes interpretadas por una banda que ha sabido envejecer con dignidad, evolucionar sin renunciar a sus raíces y mantener intacta su credibilidad artística. Para muchos aficionados y no aficionados seguirá siendo una sorpresa descubrir que algunos de los mejores discos de Europe han llegado varias décadas después de su época de mayor éxito comercial. Sin embargo, quienes se acerquen a War of Kings con la mente abierta encontrarán uno de los trabajos de hard rock más sólidos de la década de 2010. Y eso, para una banda a la que muchos daban por acabada tras los ochenta, es quizás la victoria más importante de todas.
PD: por lo que he curioseado en el setlist que está tocando Europe en esta gira, sólo cae una canción de este Lp y del Walk the earth y ninguna del Bag of Bones, que son mis preferidos. Lástima.
PD2: Mi versión parece que es una reedición del 2017, fabricada en Polonia, a cargo de la discográfica Hell & Back Recordings, perteneciente a UDR Records.


Gran aporte. En efecto, para disfrutar de este álbum -que por cierto no recuerdo haber escuchado antes- cabe olvidarse de final countdowns, carries y cherokees. Es un discarral de hard rock que como dices bebe más de los 70 que de los 80. Aún así, estupendo. Disfruta mañana en el concierto y tómate una birra a la salud de la comunidad del vinilo. 🤘🍺
ResponderEliminarMe encanta esta etapa de Europe. Disfruté bastante de Last Look at Eden y sobretodo Bag of Bones que me parece un discazo. Este disco sería el tercero en discordia. Coincido en lo que comentas de ese sonido tan retro pero con personalidad; a mi a los clásicos a los que más me recuerdan es a Rainbow seguramente. Los vi en 2012 en Barcelona junto a Def Leppard y Whitesnake y la verdad es que se comieron a Coverdale y sus chicos. Saludos.
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