Presence fue el segundo trabajo que escuché de Led Zeppelin. Primero fue el debut, que me dejó con el culo torcido incluso siendo un chaval de trece años. Cuando me pasaron la cassette de "Presence" digamos que el impacto inicial no fue exactamente como con el debut.
Si comparas las dos canciones que abren esos dos discos os diría que ambas son tremendas aunque con diferentes matices. "Good Times Bad Times" es mucho más urgente, sabes que después de sus primeros compases algo va ocurrir con rapidez.
"Achillest Last Estand" es otra cosa, va a dejar huella pero entra despacio y casi sin hacer ruido, como Bela Lugosi adentrándose en tú habitación casi a cámara lenta y en blanco y negro, para luego explotar en una colorida pátina Hard rockera de diez minutos epopéyicos donde Page arremete con sus riffs, Bonham aporrea como un poseso con Paul Jones de escudero rítmico y Robert Plant nos canta con épica una metáfora en la que hay mucho de su vida personal.
"Aquiles Last Stand" es la gran canción de "Presence" junto a "Nobodys' Fault But Mine" que abre la segunda cara.
"Nobodys' Fault But Mine" es uno de esos "robados" característicos de Jimmy Page que luego arma como un lego que empezó siendo de cien piezas y acaba con más de mil por la cantidad de capas de guitarras que van curtiendo una canción original de Blind White Johnson.
El tema además de por los superpuestos riffs de Page destaca por los devaneos sensuales de Plant y nuevamente una enérgica sección rítmica, si por algo destaca "Presence" en mi opinión es por Bonham -Paul Jones.
Después de estas míticas canciones y pese a lo que me puedan decir todos sus miles de detractores el álbum esconde una estupenda colección de tapados que siguen sonando frescos cincuenta años después sobre todo por su nula sobre exposición, solo los fans de la banda siguen celebrando en torno al tocadiscos una nueva vez de "Candy Store Rock" o "Royal Orleans", canciones que pasaremos analizar en un rato.
Pero primero "For Your Live" que entra con ese ya clásico ritmo de los Zepp de arranque -parón y la caja-bombo de Jason Bonham llenándolo absolutamente todo; ojo también al bajo de Paul-Jones que taladra como una black & deker.
Los cambios de ritmo y de compás con incursiones funk son un acierto total, Zeppelin ya habían coqueteado con el estilo en "The Houses of the Holy" (en "The Crunge" concretamente), aquí vuelven a no cortarse; el solo de Page es sensacional y Plant va a lo suyo, inimitable en su parafraseo vocal.
Cuando hablaba de que "Presence" era un disco de temas escondidos no lo decía a la ligera. La primera cara cierra con "Royal Orleans", un divertido Funk-Rock que cuenta las desventuras de uno de los miembros del grupo con una Drag Queen que terminó en susto por el incendio de la habitación del hotel que lleva el título de la canción por culpa de un porro mal apagado.
"Candy Store Rock" es otro de esos series B de Led Zepp que tanto me gustan, tiene un regusto a viejo Rock & Roll de los 50, nuevamente la base rítmica está de escándalo, en serio, Como cojones se puede decir que "Presence" es un disco malo? La canción por cierto la grabaron a toda hostia por culpa de que los Stones estaban esperando a que finalizase la grabación del álbum para entrar a grabar imagino que "Black & Blue", y Robert Plant la grabó enteramente en una silla de ruedas en la que estaba postrado después de su terrible accidente automovilístico de Grecia.
"Hots on for Nowhere" posiblemente sería el tema bobalicón del disco pero a mi me parece un temazo, las guitarras suenan tremendas y Bonham vuelve a estar asesino detrás del resto de sus compinches con sus arranques y parones, máxima sincronización con John Paul Jones.
La última es "Tea for One", aquí los Zeppelin recuperan el Blues descarnado que también pilotaban en el debut o en "III" (Since I've Loving You) imprimiendo más melancolía y minutos con una guitarra de Jimmy Page que no deja de llorar a largo de sus nueve minutos y veintisiete segundos.
La copia que comparto con vosotros la pillé en la mítica "Discos Melocotón" hace unos cuantos años, vinilo de 200 gramos reedición del 2001 que en discogs actualmente está a un precio entre 190 y 500 euros y cuya portada fue realizada por "Hipgnosis", en la que todas las fotos están dominadas por un objeto negro que fue llamado "The Object" y que guarda cierto paralelismo con el "Monolito" de la peli de Stanley Kubrick "2001 Una Odisea en el Espacio", y que personalmente siempre me ha parecido bastante maléfica.




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