Que el nombre del quinteto más acorde con una conocida marca de purés de sobre, y sus pintas de roadies de Journey en 1975 no te nublen la vista, este "Win or Lose" que ha permanecido décadas en el ostracismo merece muchísimo la pena.
" Win or Lose" abre con un riff totalmente Frehley que lleva la palabra peligro tatuada en los trastes de las cuerdas de las guitarras de la dupla Larry Stutzman y Steve Vanlanigham, que cruzada con la chuleta voz de John Gaut es un decálogo Hard Blues rockero a la Ted Nugent, los Skynyrd más correosos, los Moxy canadienses con Tommy Bolin a las seis cuerdas y los Y&T de cuando eran Yesterday & Today; fenomenal carta de presentación pues.
"Undecided Man" apuesta por un sonido de Rock forajido electro-acústico que bien pudo servir a los primeros Eagles o a los Outlaws del Hurry Sundown.
Si te va más el rollo Funk en la onda de unos Mother's Finest escucha atentamente el tercer corte "I Didn't Ask You" donde se funden a más de cien grados de Rock Duro con los Aerosmith del debut, el album de Marcus por los ramalazos Hard-Funk sicodélicos que contienen sus riffs y los Zeppelin del II o del IV.
Para cerrar la primera parte del álbum eligen "Steve's Jam", un instrumental dominado principalmente por los solos de guitarra de Vanlanigham/Stutzman y por el sonido del bajo de un Tom Stevens que en los 80 nos seguirá deleitando con los imprescindibles The Long Ryders (en este mismo blog encontraréis una entrada sobre el fenomenal "State of Union")
Al darle la vuelta al vinilo nos damos de bruces con "Fryin' Away Time", el tema más largo del disco, casi siete minutos de furia contenida que abre una ventana sónica que al asomarse lo mismo ves a UFO que a Aerosmith, pero sin perder la perspectiva de que el sonido de MAGI es genuino.
Magi tienen un aura que encierra sicodelia hippy en alguno de los temas del disco, llevándote a finales de los 60 en la balada crepuscular "Snow Bound" con un rollo tan Steppenwolf como Skynyrd, pero vuelven a sonidos que tienen más que ver con los UFO del "Phenomenon" en la penúltima "Runnin' Low", ese tipo de canción que harían suya sin pensárselo dos veces unos tales "Mammoth" de habérsela encontrado en un camerino de un tugurio del medio oeste. La verdad es que es un temazo y así hay que recordarla.
Y para el final "Everytime I'm With You" que es puro KISS y que incluso podría cantar un tal Peter Criss pero que está más cerca de Steve Tyler. Aquí el trabajo de Stevens al bajo y de Jerry Wiggins a la batería me parecen brutales.
Hay que destacar que tanto los músicos como el vocalista están tremendos para tratarse de una producción modesta, y que en esta reedición del sello ilerdense Guerssen suena perfecta. Para que esto ocurriese, las canciones fueron remasterizadas y mezcladas desde una cinta de bobina directamente de la grabación original por T. Dallas Reed (Electric Wizard, Poobah, Saint Vitus, Truth & Janey...)El sonido final sigue estando lejos (obviamente) por falta de presupuesto y medios en general de lo que podía ser un disco de Aerosmith o Montrose mismamente, pero el encanto que posee con ese sonido en general rallando el bootleg es lo que le da ese punto de autenticidad que suele ser característica de esta clase de grabaciones para sellos privados durante los años 70 y primeros 80 en géneros como el Rock Duro o el Heavy Metal.
Estas canciones originalmente fueron grabadas en una demo por la banda antes de ser llevadas a los Uncle's Dirty Sound Machines Studios de Kalamazoo, ciudad situada 140 millas al oeste de Detroit, donde las registraron con Bryan Roberson y la propia banda como productores.
Se prensaron unas mil copias de las cuales unas doscientas fueron a parar a diferentes radio estaciones del área de Michigan, sin que la cosa fuese a mayores, el resto de copias se fueron vendiendo durante el año 77 en los conciertos que la banda llevó a cabo, shows que llegaron hasta 1980 cuando se separaron en Los Angeles. La banda había emigrado a California un año antes, más que nada por que en ese estado se podía beber alcohol antes de los 21 años.
Joder, este no es un disco para ponerse de fondo mientras se dedica uno a sus quehaceres, es para disfrutar estirado en la oscuridad y con los auriculares puestos. La de capas y matices que tiene. Vaya joyita. No es del todo el género que más me emocione, pero hay momentos en los que abandonarse a sonidos así son reparadores. Y es tal la mezcla de estilos que es imposible no encontrar pasajes del gusto de uno. Por supuesto, no recuerdo haber oído hablar de ellos nunca. Así que, otro gran aporte para la lista de grupos de este humilde blog sin pretensiones. Saludos. KING
ResponderEliminarPues suenan muy bien estos tipos. Me ha gustado esa descripción Nugent / Moxy / Skynyrd / Y&T. Otra joya escondida de hard rock setentero (el pozo es inagotable). Buen descubrimiento. Y sí, estoy de acuerdo en que ese sonido poco pulido le da el encanto a este tipo de bandas. Un saludo.
ResponderEliminargracias por los comentarios. El periodo 69-79 debería de enseñarse en las universidades de tal cantidad de material fabuloso que hay, y la cantidad de discos perdidos que poco a poco van saliendo es para celebrarlo.
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