Ir al contenido principal

Carole King - Tapestry (1971, A&M Records)

 

 


 

Vuelvo a las andadas de traeros clásicos y, además, reivindicando figuras femeninas. En este caso, os voy a escribir de una neoyorquina de Brooklyn, Carole Joan Klein, más conocida en esto de la música como Carole King, y su obra maestra, Tapestry. Y lo traigo este mes de febrero en el que ella cumple 82 años y el LP 53. Hay un montón de artículos por ahí sobre ella (y su historia) y sobre este disco (y su historia) que son mucho mejores de lo que yo pueda escribir, por lo que debería limitarme a lo mínimo para presentaros el disco. Pero, si os parecéis mínimamente a mí, no vais a buscarlos y sólo leeréis lo que se ponga aquí, por lo que la única forma de que os enteréis de algo es dándoos la brasa con todo. Así que, haré el esfuerzo y, como cuando hacíamos trabajos en el insti, a ver qué tal me sale juntar toda la información.

Carole estaba predestinada para esto de la música. Partiendo del hecho importante de que su familia judía de clase media pudo pagarle unos estudios de piano, en su instituto tuvo como compañeros a un tal Paul Simon y otro tal Neil Sedaka. Ella y Neil fueron novietes, aunque es posible que para Sedaka fuera algo más, pues no en vano llegó a dedicarle, con el tiempo, la incombustible “Oh Carol”. Con quién sí terminó casándose a la tierna edad de 17 años, fue con otro compañero, Gerry Goffin, junto al cual, además de tener dos hijas, parió unas cuantas de las canciones más conocidas de la década de los sesenta: “We Will love me tomorrowThe Shirelles, “Take Good care of my babyBobby Vee,The Loco-MotionLittle Eva, “Don’t bring me downThe Animals, ”(You make me feel) Like a natural womanAretha Franklyn…No en vano, al inicio de su carrera Lennon llegó a decir que él y McCartney querían ser los Goffin-King de Inglaterra. Se quedó corto y los superaron con creces, menos mal.

El tema es que Goffin tuvo problemillas con el LSD, la mescalina, la cremallera de su bragueta que se bajaba sóla y le hacía tropezarse entre las piernas de otras mujeres…y Carole decidió que el momento de coger a sus dos hijas y mudarse a California, donde gracias a sus contactos en el mundo de la música consiguió casa en el barrio de Laurel Canyon en las colinas de Hollywood. Muy importante esto porque en los buzones del vecindario podías leer nombres como Jim Morrison, Frank Zappa, Neil Young, integrantes de Eagles, Mamas & The Papas, The Byrds y, gran influencia para ella, la poetisa Toni Stern que la introdujo en la escena musical que se cernía en torno del mítico Troubadour, y donde conoció a los músicos James Taylor y Joni Mitchell. Formó un trío, The City, con el sacó un disco y un marido (el bajista Charles Larkey) pero con poco éxito. Sin embargo, Lou Adler, productor y manager de los Mamas & The Papas, entre otros, se empeñó en tomarla bajo su tutela. Primero hizo de músico de sesión con BB King o en el maravilloso Sweet Baby James de James Taylor. Precisamente fue Taylor quien animó a King a que abriese en solitario sus shows. Uno de esos días, se sentó al piano y tocó un temilla que había compuesto en sus tiempos muertos, “You’ve got a friend”, que Taylor grabó más tarde en el Mud Slim Jim y que se convirtió en su “Imagine”. Mientras, King grabó un disco en solitario, Writer que le salió rana. Pero Adler siguió apostando por ella. Y llegó el momento en el 71. En el relajado ambiente de los estudios A&M, con las hijas de King correteando por allí, se grabó este Tapestry. Por ejemplo, usando el piano Steinway del estudio de al lado donde Joni Mitchell estaba grabando su Blue. Y bueno, ya os adelanto el resultado de todo aquello antes de hablar sobre la música que encierra el plástico: llegó al número uno durante más de 15 semanas, se mantuvo en el top 100 del Billboard durante más de seis años, por más de 20 años tuvo el record de mayor cantidad de semanas no consecutivas de número 1, el número 15 de discos más vendidos en EEUU en los setenta y entre los 100 de toda la historia, 4 Grammys en la edición del 72…Pero aún más, si hablamos desde la óptica feminista: fue el primer álbum de una mujer que vendió más de 10 millones. Junto con leyendas como su amiga Joni Mitchell, pusieron sobre el tapete o tapiz unos hechos: Soy mujer, autora de mis canciones, canto, toco, sé exactamente cómo quiero sonar, domino la situación… Y triunfo más y mejor que ninguna. Por todo lo alto. Eso es lo que dijo bien alto con este disco Carole King. Y por eso ahora, cincuenta y tantos años después de su aparición, su mensaje sigue vigente. Igual que su sonido y sus maravillosas canciones, que no han envejecido un ápice. Se convirtieron en símbolos de la lucha feminista y demostraron que las mujeres podían y debían estar ahí, que el talento se da igual en los hombres que en las mujeres, pero que ellas han estado sepultadas años bajo una montaña de machismo, de condicionantes sociales y, por qué no, de estupidez, que siempre les ha impuesto todo tipo de barreras para brillar LIBREMENTE. 

   

En fin, después de este alegato, pasemos a la música. Disco producido por Adler. Con unas enérgicas notas de piano se presenta Carole al mundo. “I feel the earth move” es un temazo, con una gran melodía y los músicos a un gran nivel y me flipa cómo termina tan abrúptamente. Es mi preferida del álbum. Y eso es mucho decir. En los 80, Martika hizo una gran revisión del tema (quizás algún día aparezca por aquí, amenazo). Pasamos a una balada típica de los setenta, con Taylor a la guitarra a pesar de ser el piano el protagonista. Con la melancolía de “So far away” todavía en nuestra cabeza gracias a esa flautita que suena al final, nos encontramos con “It’s too late” que fue número 1 cinco semanas seguidas, con un Groove un pelín más funky. Compuesta mano a mano con Toni Sterm fue elegida como cara B del sencillo “I Feel the earth move”, pero gozó de más favor en las emisoras de radiofórmulas. Supuestamente habla del fin de la relación entre King y Taylor, de un corto y apasionado romance. Oye, pues tres joyas consecutivas, tres canciones que están en la historia de la música, normal que fuera inducida en el Rock And Roll Hall of Fame (dos veces, como intérprete y como compositora). “Home again”, de nuevo con Taylor a la guitarra acústica y ese solo de piano de King, y su voz tan peculiar vulnerable, pero, al mismo tiempo, expresiva, que confiere al tema una mezcla de romanticismo, añoranza y ternura. Te puede gustar más o menos el tipo de música, pero tienes que reconocer que la jodía estaba engarzando una obra maestra de orfebrería musical.  La empoderada “Beautiful” suena con el onmipresente piano completado por el Hammond, ambos a las manos de Carole. Y cerramos la cara A con “Way over yonder”, con toques de soul y gospel. Los coros espectaculares de Merry Clayton y los arreglos de cuerdas sobre el piano de King y el saxo de Curtis Amy para rematar otra gran canción que también cuenta con James Taylor a la acústica.

Uff, el nivel de este lado del plástico es demoledor. A ver si el segundo se acerca mínimamente. Creo que Carole era consciente de ello y tiró de tres de sus mejores composiciones, que otros artistas habían o llevarían a lo más alto. Una apuesta complicada, pero que le salió bien porque consiguió llevarlas a su terreno y a su juego. Comenzamos con el “You’ve got a friend”, el inmortal himno que popularizó James Taylor. Lo curioso es que las dos versiones, la de Taylor y la de King fueron grabadas casi al mismo tiempo, compartiendo músicos (Danny Kortchman, Joni Mitchell, y Taylor y King aparecen acreditados en ambas). Carole la compuso a partir de un verso de la canción “Fire and rain” del primer disco de James Taylor. La de King da protagonismo al piano mientras que la de Taylor lo hace con la guitara: cada uno con su instrumento. La de Taylor es más minimalista, esta de Carole King tiene arreglos de cuerdas y es más grandiosa. Aunque, cosas de la vida, la que fue número uno y todo el mundo tiene en mente es la de James Taylor. En mi opinión, la grabación de Carole King es superior de todas todas. Y eso que conocí primero la de James Taylor. Pues señoras y señores, comenzamos la cara B quizás subiendo el nivel. “Where you lead”, otra coescrita con Toni Stern, vuelve a las influencias soul. Recupera el gran éxito de las Shirelees, “Will you love tomorrow” de su época compositora con Goffin, aunque en este caso lo convierte en una balada. Y qué balada. Retoma otra composición con Goffin, “Smackwater Jack”, que bueno, es efectiva y de buen rollo. A continuación, la canción que da título al disco, “Tapestry”, sólo la voz y los teclados de Carole. Y se cierra esta magna obra con la versión personal del “(You make me feel like) A natural woman”, compuesta a dúo con Goffin y que hizo inmortal Aretha Franklin (y que otras super divas como Bonnie Tyler, Celine Dion o Mary J. Blige también han versionado). Está claro que la voz de Carole no es la de Aretha, pero lo lleva a su terreno regalándonos una interpretación especial y mágica. Y fin.

Resumiendo, un disco, por etiquetarlo de alguna manera, folk-pop-rock con ramalazos de soul y gospel, lleno de sentimiento, con grandes canciones, algunas enormes. Luego la King no volvió nunca a estar a esa altura, pero ni falta que hacía.

Mi versión es una de esas españolas tan graciosas en las que se traduce el título de las canciones a nuestro idioma y que tiene las letras en la contraportada y que llegó a mi a través de la colección de un antiguo cliente de mi hermano como pago de alguna deuda.. Algún día se la tendré que devolver.

Y para terminar, os dejo la bizarrada correspondiente: Slash tocando un par de canciones con Carole



Comentarios

  1. Que alegría me he llevado al ver esta portada asomando por aquí. Tu lo has dicho todo: un clásico, disco histórico, un disco perfecto, … Independientemente de las cifras y los reconocimientos, este disco en esta en mi (larga) lista de discos favoritos de la historia del pop. No tiene desperdicio. Todas las canciones son sobresalientes. El sonido, la voz de Carole, los arreglos, la portada, … ¿he dicho ya que me parece un disco perfecto? Este es un disco que tengo que escuchar entero, no puedo dejarlo a medias. Y es lo que voy a hacer este fin de semana, gracias a tu entrada. Por cierto, has contado perfectamente la historia, y los datos que envuelven la grabación del disco. Y no sabía que “Oh, Carol” estaba dedicada a Carole King.
    Bendito el día en el que Carole King decidió cantar sus propias canciones, en vez de dárselas a los demás.
    Por cierto, lo siento por el cliente de su amigo, ¡no te deshagas de esta joya!
    Saludos, y buen fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias.Hay discos clásicos que hay que oír sí o sí. Pero es que este, además, es bueno. Lo que me llama más la atención de King es que, a pesar de seguir haciendo música y canciones, creo que a partir de los 80 no tuvo tanta repercusión. O eso me parece porque no hay tantas canciones modernas conocidas suyas.
      Pues ejemplo, hace un tiempo traje por aqui el It never rains in southern California de Albert Hammond, otro clásico. Y Hammond ha servido firmando canciones populares en todas las décadas y trabajando con artistas punteros y no haciendo versiones.
      Sea como sea, King se merece estar aquí y mas. Un saludo.

      Eliminar
  2. Una entrada cojonuda. Pero mira que desearme el sufrimiento... Sin embargo, no te daré el gusto. No buscaré nunca el disco en las cubetas de segunda mano, evidentemente, pero esta música me resulta muy agradable, sobre todo para una relajada mañana de sábado invernal. I feel the earth move, la archiconocida It’s too late o la emocionante Way over yonder son preciosas. You’ve got a friend es otra de las que los que correteábamos por la vida en los 70 también tenemos que reconocer por fuerza (no sé decirte si me suena más la versión de Taylor o la de King, mira lo que te digo). Otras gemas son Will you love me tomorrow y por supuesto la final (You make me feel like) A natural woman, que aquí sí reconozco más en la voz de Aretha aunque en la interpretación de King resulta mucho más delicada e intimista. En resumen, que ahora me pondré el de Manu que, a priori, supongo que me emocionará más, pero con este de Carole, de sufrimiento nada. Eso sí, lo de Martika no, por favor ¿qué necesidad hay? En fin, feliz fin de semana. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para la próxima seré bueno y Martika no. Ya me estoy metiendo en vuestro jardín con un disco con el que hice junto con el de Opus. Saldré trasquilado...
      Puede que sea el rey de los blandenguers por aquí, pero siempre suele ser de calidad, hombre. Un abrazo

      Eliminar
  3. Articulazo! El disco es un imprescindible, pero cómo lo desarrollas en tu entrada, con todas esas historias, me parece espectacular. Así que lo he desempolvado y aquí me tienes, disfrutando de esta joya una vez más. Poco más puedo decir, en lo musical lo describes a la perfección y a partir de ahora, hay una reseña más de este disco pero para tomarla de referencia!! Un abrazo, Javier

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. El copy paste funciona de maravilla. Lo intenté con el chatgpt pero era un poco inconexo jeje.
      El disco es una maravilla que hay que escuchar, sí. Un saludo

      Eliminar
  4. Magnífica propuesta, Dani. No soy nada seguidor de la King ni su estilo, pero un cedé recopilatorio tengo por aquí y en alguna playlist de la época ya caen sus temas. Tu entrada ha servido para que escuche adecuadamente este álbum y lo ponga en el sitio que tanto tú como otros que comentan por aquí lo tenéis. Con los años me voy haciendo más permeable a estas baladas, medios tiempos y demás tonadas sin guitarreo ni aullidos. La tipa canta de miedo, qué cojones. Si lo encuentro en alguna cuneta o en alguna cubeta igual lo pillo. ¡Ah, se me olvidaba! Un homenaje a las ediciones españolas cutres que te cagas. Me encanta pillar de vez en cuando alguna. Adorables. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja, hay algunas ediciones que son muy malas. Esta por ejemplo. Se suelen dejar en el camino los inserts, los gatefold y tal... Cuántos palabros ingleses jeje.
      Un abrazo

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

Marshall Monroe – Lujo y Pasión (1987 – Avispa)

Hoy os recomiendo otro de esos discos a los que les tengo un aprecio especial. En primer lugar porque es todo un señor disco, el único de un excelente grupo español, y por último, y no por ello menos importante, porque tras años de búsqueda, escuchándolo mientras tanto en una vieja cassette negra y amarilla marca basf de 60, por fin logré pillarlo en vinilo para su disfrute. Todo un logro personal. Marshall Monroe , nombre originado de la combinación de la marca de amplificadores Marshall y del apellido Monroe (de la Marilyn, por supuesto), fue una banda madrileña en la onda del AOR americano, cuyo primer reconocimiento importante fue el de quedar segundos nada menos que en el apartado de Rock Duro del “ Villa ”. En concreto en su edición de 1986, quedando por detrás de Polvo Blanco y por delante de Shazan. Ser finalistas les permitió grabar un single con dos temas: “ No te detengas ” y “ Solo tu me haces sentir ”. Tras varios conciertos, cambios en la formación y la i...

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Whitesnake - 1987 (EMI Records, 1987)

Tras un parón, retomo la serie de esos tres discos que me introdujeron al mundo heavy y a ver si soy capaz de trasmitir mínimamente lo que quiero. Porque ya he borrado dos o tres veces la entrada al no gustarme nada cómo quedaba. Este trabajo de Coverdale y los suyos fue un descubrimiento aún mayor que el Slippery y Final Countdown para un adolescente (estamos hablando de alrededor de quince años) un poco ñoño. Porque, si Bon Jovi eran los chicos guapos del instituto y Europe los suecos del teclado interplanetario, Whitesnake con este disco representaban otra cosa: la sensación de que aquello era más adulto, más peligroso, más macarra. Qué cojones, más sexy. Y no sólo por una música más contundente y cargada de electricidad, sino también por la imagen construida alrededor de la sensualidad y el exceso (sin llegar al desfase de Mötley Crüe , por ejemplo). A eso también ayudaron los videoclips, con una carga de erotismo que para los que éramos chavales, resultaba casi tan impactante c...

Eh, Mertxe! - "Reza al Pop" (2026)

...su opción sónica y estilística es principalmente el rock and roll enérgico de guitarras, con arrumacos al punk, al garage y también al powerpop e incluso al glam... Por Jorge García . El cuarteto Eh, Mertxe!  se creó en Oyón (Álava) hace más de diez años, cuando eran poco más que unos adolescentes vigorosos y enamorados del rock and roll. Desde entonces, han movido la osamenta de lo lindo por cualquier lugar donde había un escenario al que les dejaban escalar y además han fabricado material para hacer estallar en sus conciertos, pues cuentan con un considerable número de EP's, singles y elepés en su haber. Además, ya han ejecutado una flamígera celebración de su décimo aniversario durante 2025, fastos que les han llevado por toda la geografía patria. Precisamente sobre el escenario les conoció un servidor hacer un par de años y 2025 fue el año que me enganchó definitivamente a su enérgico modus operandi, operándose en el Festivalle del agosto pasado en Quintana Martín Galíndez, ...

Magnum - Mirador (FM, 1987)

  Este "Mirador " con esa ensoñadora y épica portada con una especie de "Dragón Mamut" caminando sobre un hermoso manto de nieve obra de  Rodney Matthews fue una jugada del sello " FM " para volver a poner sobre la mesa la discografía pre " Vigilante" del quinteto comprendida entre 1978 y 1985, y entre los discos " Kingdom of Madness" y "On a Storyteller's Night " pasando por " Magnum II " del 79, el directo " Marauder " del 80, " Chase the Dragon " del 82 y " The Eleventh Hour " del 83.  Esa jugada del sello anterior de Magnum quería aprovechar el tirón de " Vigilante " pero no significó absolutamente nada en términos comerciales, además era el tercer recopilatorio del grupo en poco más de dos años, aunque en esta ocasión se trataba de un álbum sencillo (" Antologhy " publicado por "Castle Records" en Francia e Inglaterra era un doble LP) que eso sí,...