Ir al contenido principal

Entradas

Terence Trent D'arby - Neither fish nor flesh (A Soundtrack of love, faith, hope and destruction) (1989, CBS/Sony)

    Mi última entrada de Europe fue porque ese fin de semana acudía a un concierto suyo en la cubierta de Leganés. Este fin de semana, también voy a llevar al adolescente de finales de los ochenta que aún vive dentro de mí a un nuevo concierto de otro icono de aquella lejana época. Ya no se llama Terence Trent D’Arby , sino Sananda Maitreya . Y hace tiempo que su voz perdió alguna octava que otra (la edad y el exceso de uso del belting es lo que tiene) pero estoy ilusionado por acercarme a la sala Changó. Así que, esa es la razón de traer este viernes el disco maldito de TTD , este segundo larga duración que, a día de hoy, sigue desconcertando a todo el mundo. Ya lo he comentado en alguna otra ocasión: siento debilidad por esos discos estigmatizados dentro de la carrera de algunos artistas. Por eso está aquí. Y porque se publicó un 23 de octubre de 1989. Justo hoy cumple 37 años de nada. Partimos del primer LP que ya os traje en el blog aquí : su debut, Introducing the Ha...

Led Zeppelin - Presence (Swan Song - Atlantic, 1976)

  Presence fue el segundo trabajo que escuché de Led Zeppelin . Primero fue el debut, que me dejó con el culo torcido incluso siendo un chaval de trece años. Cuando me pasaron la cassette de "Presence " digamos que el impacto inicial no fue exactamente como con el debut.  Si comparas las dos canciones que abren esos dos discos os diría que ambas son tremendas aunque con diferentes matices. " Good Times Bad Times" es mucho más urgente, sabes que después de sus primeros compases algo va ocurrir con rapidez.  " Achillest Last Estand " es otra cosa, va a dejar huella pero entra despacio y casi sin hacer ruido, como Bela Lugosi adentrándose en tú habitación casi a cámara lenta y en blanco y negro, para luego explotar en una colorida pátina Hard rockera de diez minutos epopéyicos donde Page arremete con sus riffs, Bonham aporrea como un poseso con Paul Jones de escudero rítmico y Robert Plant  nos canta con épica una metáfora en la que hay mucho de su vi...

Saxon – Saxon (Carrere, 1979)

Tras una involuntaria ausencia causada por la definitiva defunción largamente anunciada de mi ordenador, regreso al blog con mi entrada quincenal, en esta ocasión dedicada a Saxon , unos chicos de Barnsley que el año próximo cumplirán medio siglo como banda aunque comenzaron su andadura con el poco edificante nombre de Son of a Bitch . Mi primer vinilo del grupo fue Crusader , que corrí a comprar tras ver en televisión el vídeo de Just let me rock . A partir de ahí me dediqué a adquirir los que salieron a continuación y a completar la colección con los anteriores... aunque sólo de la década de los 80, un TOC como cualquier otro. Sin embargo, uno lo supera (casi) todo y este verano he puesto remedio a tal despropósito trayéndome a casa como recuerdo de Frankfurt una edición francesa del disco homónimo de la banda, su debut de 1979, la obra seminal de una de las bandas estandarte de la NWOBHM –a estas alturas ya tiene poco d...

Santa – No hay piedad para los condenados (1985, Chapa Discos)

Hay discos que se escuchan, hay discos que se recuerdan. Y después están esos discos que, cuando vuelven a sonar muchos años después, te devuelven de golpe a quien eras cuando los descubriste, discos que pertenecen a una época y otros que, directamente, son una época .   No hay piedad para los condenados pertenece a esa última categoría. Pon el vinilo. Baja la aguja. Sube el volumen.  Y prepárate. Porque Santa no viene a pedir permiso. No hay piedad para los condenados , el segundo trabajo de Santa , es uno de esos discos que, cuando vuelven a sonar muchos años después, tienen la capacidad de transportarte inmediatamente a aquel heavy español de mediados de los ochenta: vinilos, cazadoras vaqueras, camisetas negras, cintas grabadas y una escena que todavía estaba peleando por hacerse respetar. Viene a recordarnos que hubo un tiempo en España en el que hacer heavy era mucho más que tocar   (generalmente mal) guitarras distorsionadas. Era una actitud. Era una forma de vest...