Penúltima entrega de la serie dedicada a “Los vinilos perdidos”.
En esta ocasión fue especialmente doloroso porque se trata de uno de mis discos y grupos preferidos de Metal americano de siempre. Por supuesto tengo en CD tanto “Fifth Angel” como “Time will tell”. Imprescindibles
¿Qué pasó entonces? Que se ralló. Era un suplicio escuchar con saltos la primera canción de cada cara. El inconmensurable comienzo con 'In the fallout' y la apertura de la cara B con la consistencia metalera de 'The night'.
Mi familia siempre ha sido muy musical y desde mis primeros pasos, la zarzuela y la ópera han sido parte de mi banda sonora. Tanto en mi casa como en la de mi abuela había sendas radiogramolas Blaupunkt donde se ponían los primeros vinilos de la época. Eran unos muebles de madera preciosos con una tecnología excepcional para la época y un sonido con sus ocho altavoces que hoy en día dejaría de piedra a más de uno. Ese aparato, que también era radio y que era tan potente que sintonizaba frecuencias marroquíes desde el salón de mi casa, todavía existe y funciona. Aunque no su diabólico giradisco.
Antes de poder comprar mi primera cadena HI-FI, poníamos nuestros primeros vinilos en aquella radiogramola que estaba preparada para vinilos de una sola cara y con un grosor como el de una rebanada de pan de molde. Algunos de nuestros vinilos modernos no aguantaron el peso de aquella aguja y terminaba rallando los discos. Entre ellos, la obra maestra de heavy metal que hoy nos ocupa.
No voy a hacer ningún análisis ni disección de las canciones que componen este álbum, porque si no conocéis a este grupo de Seattle y os gusta el metal americano clásico, ya estáis tardando en escuchar y compraros este disco y el 'Time will tell'. Difícil saber cuál es mejor de los dos. Absolutamente mítico.




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