Ir al contenido principal

Dio - Lock up the wolves (Vertigo, 1990)


El vinilo que hoy os traigo es este Lock up the wolves de Dio, un álbum al que no menciona demasiada gente cuando se le pregunta por los momentos más memorables de la carrera en solitario del pequeño gran Ronald James Padavona. De hecho, supuso un fracaso comercial al vender menos que sus predecesores lanzamientos. Y pese a ello, creo que es un estupendísimo disco, mucho mejor que algunas cosas que estaban por venir aunque debo confesaros que en su día también me decepcionó un poco al no tener el sonido clásico de los primeros álbumes del elfo. Parte de la culpa es del propio Ronnie. Quinta obra de la banda, no sólo supuso un nuevo cambio de guitarrista tras el despido de Craig Goldy –que a su vez había grabado el primer álbum del grupo sin Vivian Campbell– sino que fue la primera sin los habituales Vinnie Appice, Jimmy Bain y Claude Schnell, ofreciendo más que nunca la imagen de un proyecto en solitario con mercenarios al servicio del amo y señor de su banda. 
 

Como ya conté en mi reseña del Sacred Heart, el responsable total del sonido Dio era Ronnie James, quien –según asegura su viuda y manager Wendy Dio– era el autor de música, letra y melodía de los solos de todos los temas, diciendo a los guitarristas lo que tocar y de qué manera. Cierto o no, la verdad es que la energía, desparpajo, frescura y emoción que desprendían los solos de Campbell nunca más volvieron a salir de su guitarra desde que fue despedido así que... que cada uno piense lo que quiera. 
 
Y esa fue la razón por la que Ronnie prescindió de Goldy. En alguna entrevista declaró que el problema de los guitarristas norteamericanos era que eran incapaces de tocar lo que se les mandaba. Por supuesto, Craig no comparte esa versión. En el pasado llegó a decir que en su momento pasaron algunas cosas que deberían ser contadas y que algún día lo haría. Sin embargo, tras la muerte de Ronnie James, echó tierra sobre el tema y a estas alturas no creo que se sepa nunca lo que ocurrió entre ellos realmente. De todas formas, no sería tan grave porque ambos siguieron siendo amigos y ya sabemos que Goldy regresaría a Dio para participar en la grabación de varios álbumes más que recomendables. 
 

Pero Dio tenía en ese momento una necesidad acuciante, le urgía conseguir un guitarrista para la banda, solvente pero desconocido a poder ser –no era cuestión de que le hiciese sombra al jefe cualquier guitar hero endiosado– y se puso manos a la obra. Y si Ozzy había reclutado al jovencito Zakk Wylde de veintiún años para grabar su primer disco sin el despedido Jake E. Lee, Ronnie contrataría a un más joven todavía Rowan Robertson, un guitarrista británico de dieciocho años, fan de la banda y emulador de Jimi Hendrix, Billy Gibbons, Eddie Van Halen y Steve Vai fogueado en bares y pubs de Cambridge. Tras asistir a un concierto de Dio en Donnington y enterarse más tarde de la salida de Goldy de la banda, Rowan había decidido enviar una cinta a la oficina de management de Dio primero así como al club de fans del grupo al ver que no obtenía respuesta. Y casi dos años después, de forma inesperada, el joven recibió una llamada de teléfono de Wendy Dio interesándose por su disponibilidad para ir a Los Angeles. 
 

Y así es como comenzaron los ensayos del siguiente álbum de Dio... y la progresiva salida de cada uno de los miembros originales del grupo, por su falta de compromiso e ilusión según Ronnie y en parte por los tiempos convulsos que el heavy metal estaba viviendo en ese momento y que estaba llevando a todas las bandas clásicas a unos cambios y reinvenciones bastante drásticos. Así entraron el bajista Teddy Cook –que había pasado por Hotshot, la banda germen de Danger Danger–, el batería de AC/DC Simon Wright y el teclista Jens Johansson, habitual en las filas de la banda de Yngwie Malmsteen
 
Producido por Tony Platt y Ronnie James Dio en los estudios Granny’s House de Reno, Lock up the wolves consta de una tenebrosa portada a cargo de Wil Reese, la primera en la que no aparece Murray –lo sé, en Sacred Heart aparece un dragón pero ¿de quién son las manos que lo sostienen?–, a no ser que la calavera de la contraportada... en fin, que vamos a meternos en harina. 
 

Comienza la cara A con Wild one, que continúa la evolución a un sonido más pesado y monolítico ya visto en su álbum anterior pero recuperando la alegría de la época Campbell. Le sigue Hey angel, en la que bajan las revoluciones y que podría haber encajado perfectamente en su anterior obra, de estribillo pegadizo y con una gran presencia de teclados. Una guitarra acústica y la delicada voz de Ronnie nos introducen engañosamente en la preciosa y oscura Between two hearts, un medio tiempo en el que Robertson se luce sin florituras creando un solo cargado de sentimiento. Es uno de mis temas favoritos del álbum. Con un tapping a lo Van Halen llega Night music, con más ritmo y energía que la anterior aunque contenida, sin que la banda pise el acelerador en ningún momento, aunque tiene un bonito solo. La cara finaliza con el tema título, un Lock up the wolves en el que se nota la mano de Bain. Se trata de otro medio tiempo con sonido grueso y cadencia arrastrada, con una preciosa ambientación de teclados y una perfecta unión de la voz maravillosa de Ronnie –aquí se luce a lo grande una vez más– y la guitarra precisa del neófito Rowan, que debió estar pellizcándose todo el tiempo para creerse que estaba formando parte de algo así. Con sus ocho minutos y medio, es otra de mis canciones favoritas del disco. 
 


Cambiamos de cara y nos encontramos con un tema de ambiente sabbathiano, una Evil on Queen street que raya el doom descaradamente. La rapidez regresa finalmente al disco con Walk on water, con ritmo y un solo que nos evoca los tiempos de Campbell. Le sigue Born on the sun, compuesta por el grupo original junto a Rowan, arrastrada, gruesa y sabbathiana a más no poder, en la que Robertson sigue demostrando que pese a su juventud es un talentoso guitarrista. Es otro exponente de ese sonido con el freno echado que caracteriza el disco. Twisted es de la misma época que la anterior, con Vinnie y Jimmy aún colaborando en la composición junto al gran jefe, un tema resultón pero que no me emociona especialmente. Y el punto final lo pone una estupenda My eyes en la que Rowan realiza un buen trabajo a la guitarra y en la que se alternan pasajes delicados con momentos enérgicos envueltos en unas melodías llenas de emoción, con Ronnie haciendo guiños a su paso por Sabbath y la banda de Blackmore y donde se declara keeper of rainbows. Eterno. 
 




Y eso es todo. Como ya os he dicho al principio de la entrada, el álbum pinchó estrepitosamente y propició que Ronnie aceptase unirse de nuevo a Black Sabbath para grabar Dehumanizer. Sin embargo, a mi me gusta mucho el disco y creo que debe ponerse en valor. En cuanto a la promesa de las seis cuerdas, bueno, eso fue todo. La carrera de Robertson nunca despegó y en la actualidad consta como miembro a sueldo de unos Bang Tango que viven del recuerdo, como tantas otras bandas de la época. Pero no todo el mundo puede decir que tocó en un disco de Ronnie James Dio
 
¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Me uno a la reivindicación de esta obra. Ronnie iba buscando el santo grial del disco de oro como miembro de una generación de músicos trasnochados. Buscaba su nicho. Y no lo consiguió. La elección de Platt como productor ya daba pistas de un sonido más amable, aunque sin perder la esencia. Una continuación del anterior. Igual si hubiera sido capaz de mantener un grupo cohesionado no se habría plegado a las modas de los noventa. En cualquier caso, uno que falta en mi colección y que gracias a tu entrada pongo en la lista de prioridades. Un abrazo .

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Queens of the Stone Age - Songs for the deaf (Interscope Records, 2002)

  Como no tengo en vinilo el Toxicity de System of a down , termino hoy mis entradas sobre discos que me volaron la cabeza al inicio del siglo (tras Audioslave , LinkinPark y Muse ) con unos de los mejores discos de rock del nuevo siglo, este Songs for the deaf de los Queens of Stone Age . Bueno, si eres de clasificar a tope, el estilo es el llamado stoner rock (lo que en el fondo era traer Black Sabbath , con sus riffs pesados y lentos, atmósferas psicodélicas, hard rock y blues, a los años 90, con mucha distorsión y fuzz en las guitarras). Entonces, ya no hablamos de uno de los mejores discos sino el mejor disco de stoner rock del silgo XXI. El líder de los Queens es Josh Homme (también fundó posteriormente los Eagles of Death Metal con su amigo Jesse Hughes ), que salió de una de las bandas pioneras del stoner rock, los Kyuss . El resto de los músicos ha ido variando a lo largo de los años, con colaboraciones de artistas como Dave Grohl , Elton John , Tr...

Reaction - Reaction ( Polydor, 1972)

  Hamburgo es una ciudad en la que el Rock & Roll se expandió desde sus muelles hasta las fábricas, garitos y salas de baile desde comienzos de los años 60. Hasta nuestros queridos " Salvajes " pasaron un periplo por la ciudad de Jutlandia.  En los años 70 los muelles que daban al rio Elba seguían rezumando Rock, aunque ese Rock había evolucionado una barbaridad desde que arribasen los Beatles o nuestros Salvajes barceloneses con Xavier Alegret en cabeza.  Para cuando REACTION  cometieron su único delito sónico ("Polydor" 1972) el " Kraut-Rock"  mandaba en todas las regiones bávaras, lo que por otra parte no parecía importar en absoluto a nuestros protas de hoy, un trío que como buen trío estaba bastante más interesado en Cream o en el grupo de un tal James Marshall Hendrix. Todo empezó en el momento en el que el bajista Luigi de Luca se busca un compinche para cerrar la sección rítmica de su grupo asociándose con el batería Holger Tempel . Solo fal...

Beck, Bogert & Appice - Beck, Bogert & Appice (Epic, 1973)

Hoy por fin es el día en el que dedico una entrada a uno de mis guitarristas favoritos. Mi admirado Jeff Beck. No voy a repetir eso que siempre de dice de él: que es un guitarrista infravalorado, que no esta a la altura, en cuanto a reconocimiento y popularidad, de otros compañeros de generación como Jimmy Page, Jimi Hendrix o Eric Clapton. Ni siquiera que debería aparecer siempre en esos primeros puestos de las listas de los mejores guitarristas eléctricos de la historia. Aunque lo pienso. Porque eso de ser “el mejor” es siempre subjetivo. Hay muchos y muy buenos guitarristas, pero hay un criterio que no falla si uno quiere establecer esa famosa lista de los mejores guitarristas. Si uno pregunta a los propios guitarristas quién es aquél que más les ha influido, o al que más admiran, hay un nombre que se repite: “Jeff Beck”. Algo debe de haber hecho bien para que la mayoría de los guitarristas de rock a partir de los años 70 le nombren como una de sus grandes influencias. Aquí tenéis...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Agnetha Fältskog – Eyes of a woman (Polydor, 1985)

Hoy voy a rivalizar a blandenguer con Dani ... y eso sin que haya fallecido la artista de la que os voy a hablar, ojo. Parte de la banda sonora de mi infancia estuvo marcada por ABBA –mi madre era muy fan– y lo cierto es que actualmente respeto mucho a ese grupo y opino que un buen número de sus canciones son temarrales y composiciones imprescindibles de la música de todos los tiempos. Pero os soy sincero. En aquellos años no sentía por ellos el mismo reconocimiento que ahora y si algo llamaba mi atención de los suecos era la voz excepcional, los cabellos dorados y esas piernas embutidas en pantalones y mallas ajustadas de la diosa nórdica Agneta Fältskog .    Esa nostalgia fue en gran parte la que a principios de año me obligó a sacar de la cubeta de una tienda este disco y –previo pago, claro– llevármelo a casa. Pero es que además, el álbum es una muestra de tonadas alegres caracte...

Johnny Winter And - Live (CBS, 1971)

El genial guitarrista de largo cabello blanco comenzaba en esto de la música con la publicación de cuatro álbumes en apenas dos años, básicos para cualquier amante del blues rock. Este quinto que hoy traigo se grabó en directo a finales de 1970 y se publicó en la primavera del año siguiente. Winter se había asociado meses antes con los miembros de The McCoys : el fabuloso Rick Derringer  a la guitarra y voz, el bajista Randy Jo Hobbs y el batería Randy Zehringer . Juntos formaron una banda que recibió el nombre (poco original) de Johnny Winter And. Editaron un álbum en estudio homónimo (que no puedes dejar de escuchar) y se fueron de gira. Bobby Caldwell sustituyó a Zehringer en la batería. La magia que Derringer y Winter destilan en sus efervescentes interpretaciones de clásicos del blues y el rock se recoge con acierto en las dos caras del vinilo. Una explosión de riffs, solos y juegos armónicos que maravillan de principio a fin. Incluyen una única composición ...