Ir al contenido principal

Stryper – To hell with the devil (Enigma, 1986)


Amigos del vinilo, hoy os traigo el To hell with the devil y con esta son ya tres las entradas que le he dedicado a los californianos Stryper por lo que queda claro el respeto que les tengo. Soy de los que piensa que la música es sólo eso, música, una manifestación artística que puede revestirse de otros aspectos que le aporten un enriquecimiento estético pero que no deben alejarnos de la enjundia, el meollo, lo que importa. De la misma manera que Tom Araya canta temas de lo más escabroso y ha declarado ser cristiano y creyente en numerosas ocasiones, me importan bastante poco las creencias de los miembros de Stryper. Vamos, que me parecen irrelevantes. Así pues, obviaré el tema del metal cristiano, el lanzamiento de Biblias en sus conciertos o sus mensajes evangelistas en las redes y en sus letras y me centraré en la valía instrumental y compositiva de Michael Sweet y compañía. 
 

Así, estamos ante el tercer vinilo de la banda, el que supuso su afianzamiento en el mundo del metal a mediados de los gloriosos ochenta y les otorgó un puesto en la historia. Producido por los hermanos Sweet y Oz Fox junto a Stephan Galfas en los estudios Master Control, tuvo una vez más a los mencionados Michael a la voz principal, coros y guitarras 
–nunca se ha dado suficiente crédito a este hombre y es un guitarrista estupendo–, Robert a la batería, Oz Fox a las guitarras y coros y a John van Tongeren a los teclados. Y pese a mostrar a Tim Gaines como bajista, en realidad las pistas de ese instrumento las grabó el músico de sesión Brad Cobb
 

La portada original me parece estupenda e ilustra perfectamente el título del álbum. Ideada por Robert Sweet e injustamente acusada de falta de gusto –los integristas estadounidenses es lo que tienen–, fue cambiada en ediciones posteriores por una anodina cubierta con el logo del grupo. Para mi, la primera edición –la que poseo– siempre será la buena, aunque como en muchas otras ocasiones en la historia de los lanzamientos musicales, nunca se hizo constar el nombre del artista responsable de la ilustración de la portada. 
 
El track list era: 
 
A 
Abyss (To hell with the devil) 
To hell with the devil 
Calling on you 
Free 
Honestly 
The way 
 

B
 
Sing-along song 
Holding on 
Rockin’ the world 
All of me 
More than a man 
 
La primera cara comienza con una Abyss enigmática y evocadora, una instrumental de teclados y sintetizadores que sirve de preámbulo a To hell with the devil, un temazo con un riff inconfundible, estupendas guitarras, una base rítmica machacona y el vozarrón de Michael Sweet como protagonista. Calling on you es del mismo estilo, con unos arreglos de guitarras muy trabajados, un sólido trabajo de batería y bajo y unos bonitos coros que arropan la gran voz del menor de los hermanos Sweet. Para mi, es otra de las imprescindibles del álbum. Le sigue Free, con un buen inicio y un solo que me encanta, aunque su desarrollo no me ha atrapado nunca al nivel de sus precedentes. Honestly es una baladita con muchos teclados, ñoña y demasiado empalagosa para mi gusto aunque no se puede negar el magnifico trabajo que hace una vez más Michael Sweet a las voces. Por suerte se acelera el ritmo con la última de la cara, The way, la más rápida de las escuchadas hasta el momento con un estupendo solo y que podrían haber grabado perfectamente los alemanes Helloween
 

Ya en la cara B, Sing-along song es otra de mis favoritas del disco, pesada, arrastrada, con cierta crudeza aunque con unos coros muy bien puestos –como ya anuncia el propio título, el típico tema para cantar en los conciertos con el público– y una batería que conduce el tema. Holding on tiene un inicio que sin ser igual del todo me recuerda sin remedio al de Mystery de Dio y es otro tema resultón con bonitos coros y poco más. Más fuerza y energía tiene Rockin’ the world, todo lo contrario que All of me, que es la segunda balada del disco y en este caso carece del encanto de la primera, por lo que en mi humilde opinión resulta de lo más prescindible. Menos mal que More than a man finaliza con más arrestos y pasión guitarrera este álbum con el que Stryper pretendian devolver a Satán a los abismos del averno y que le deja a uno con buen sabor de boca. 
 





Y es que como ya he dicho al inicio de la entrada, obviando el mensaje cristiano de sus letras que en el fondo no hacía daño a nadie, musicalmente siempre consideré a los Stryper como una estupenda banda de hard rock con unos buenísimos intérpretes. To hell with the devil, junto con el Soldiers under command (comentado aquí) –que me gusta mucho mas, todo hay que decirlo– y el In God we trust (comentado aquí), suponen para mi la Santisima Trinidad de la banda en los 80. Luego empezaron a desbarrar y nunca más fueron lo mismo, al menos hasta su más que digno renacimiento de la última década.
 
Eso es todo por este año. ¡Feliz viernes y felices fiestas! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Este lo he escuchado bastante, lo tenía mi hermano y era muy accesible para mí. Las baladas entraron en mis cintas de lentas y los vídeos me hacían mucha gracia, con esos informes amarillos y negros. Lo del tema cristiano pasó tiempo hasta que lo supe, aunque lo intuía. Gran entrada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así que esta vez he acertado con el regalo de Navidad jejeje. Pues nada, a disfrutar. Como has leído, a mi las baladitas estas me parecían melífluas a más no poder.

      Eliminar
  2. DISCARRAL. Stryper me encanta en general y creo que este disco es su ibra máxima. Nunca se valora lo suficiente a Michael Sweet ni como cantante ni como compositor ni como guitarrista. Un bicharraco. Te doy la razón con la portada y una vez más con el buen hacer de los últimos discos. Además, en muchas canciones las letras, teniendo ese trasfondo cristiano, hablan de valores universales y del amor "en general". Ya depende de cómo lo interprete cada uno. Un imprescindible que ya vive en nuestro blog. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues abrazo de vuelta y... no puedo añadir nada más. Celebro haber acertado. ;)

      Eliminar
  3. Recuerdo ver el clip de Calling on You y volverme loco totalmente, fui fan de Stryper parte del verano del 87, hasta que salió el Hysteria se publicó. Tengo el vinilo pero hace muchos años que no lo escucho. Muy buena reseña

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo llegué a Stryper con el Soldiers, que me parece mejor, quizás porque fue el primero que escuché. Pero este es genial. Por cierto, soy mucho de los primeros de Def Leppard y Pyromaníaco a muerte. El Hysteria me costó. Demasiado almibarado y sobreproducido para mi gusto en la época. Saludos.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - Yo, minoría absoluta (DRO, 2002/2014)

  Cuando una banda de rock alcanza el éxito tiende a repetir la fórmula o a dejarse domar por los sonidos que le imponga la discográfica. En el caso de Roberto Iniesta, el Robe, alma, cerebro, venas y corazón de Extremoduro, el éxito le pilló preparado. "La masa es imbécil. Si sales en la tele puedes hacer un libro, un disco o lo que se te ponga en la punta del nabo. A mí eso no me interesa ni vender más discos ni que me conozca más gente. Como estoy ahora estoy bien, pudiendo organizar una gira y no tener que decir «no puedo dejar de tocar en noviembre porque no tengo un puto gil», así me vale". Y continuó haciendo lo que le dio la gana después del éxito de Agila (1996): editaron el directo Iros todos a tomar por culo (1998) y el controvertido Canciones prohibidas (1999), donde daban rienda suelta a su creatividad, con éxito y críticas reguleras.  Y se tomaron un descanso. "Creo que cuando siguen haciendo cosas buenas y nuevas los grupos funcionan, aunque estén dos o...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...

Kansas – Audio-Visions (Epic, 1980)

Inauguro mis colaboraciones del nuevo año –uno más– con este vinilo de Kansas , que si no es el más denostado, es uno de los menos valorados de su carrera. Yo me lo compré por tres razones, a saber: Su carátula me llamó la atención, por colorida y por el psicópata puesto de drogas hasta las cejas de la contraportada. Me resultó exótico que se tratase de una edición venezolana. Y aún no tenía ningún disco de la banda aunque en general, siempre que había escuchado a Kansas , la experiencia me había resultado placentera. Total, que después de que hayan visitado el blog en dos ocasiones gracias a sendas reseñas a cargo del amigo Rockología [ aquí ] y [ aquí ], este viernes se me ha presentado la ocasión de aportar mi granito de arena a la causa kansana reivindicando este Audio-Visions .    En ese sentido, lo bueno de no ser un seguidor de la banda es no tener la base de conocimientos necesaria para comparar esta...

Linkin Park - Hybrid Theory (2000, Warner Music)

    Retomo tras el paréntesis del recuerdo a mi madre y el homenaje a Robe , mi intención de compartir en este blog alguno de los discos que a principios de siglo me volaron la cabeza y que se han reeditado en vinilo en los últimos años…aunque el disco de La Ley Innata ( aquí ) puede entrar en esa categoría a pesar de que en principio no iba a reseñarlo. En fin, a lo que iba que me pierdo. Recordad el año 2000. A todos nos viene a la mente ese famoso “efecto 2000”. Por ejemplo, yo acababa de entrar a currar en mi empresa y la nochevieja del 99 nos pilló a muchos trabajando, esperando el fin del mundo como lo conocíamos, una especie de apocalipsis bíblico…aunque al final no pasó nada. Bien, pues en el mundo musical convivían dos tendencias que destacaban sobre cualquier otra. El reinado del pop adolescente de Britney Spears, NSYNC, Destiny’s Child, Backstreet Boy s y similares, convivía en las listas con el rap de Eminem , el resurgimiento de Santana y la latinidad de Sha...

Ilegales - Todo está permitido (Hispavox, 1990)

  La muerte de Jorge Martínez me está afectando más de lo que pensaba. No soy de los que se pone a escuchar a un artista tras su fallecimiento. No me apetece. Me cuesta bastante trabajo. Y con Ilegales, el periodo de duelo se está alargando más de lo habitual. No es la primera desaparición de alguno de mis ídolos musicales que he vivido, pero ésta me ha dolido especialmente. Quizás me estoy dando cuenta ahora de lo importante que han sido Ilegales en mi vida. También puede ser que esta pérdida sea especialmente dolorosa por el espectacular momento de calidad y popularidad que tenia el grupo, que desde su regreso en 2015 ha tenido una carrera inusualmente prolífica y brillante. Cuando desaparece alguien ha formado parte de tu vida durante 40 años de manera ininterrumpida es normal que a uno le inunde un sentimiento de tristeza. Pero viendo nuevamente el documental del grupo “Mi vida entre las hormigas” (que aconsejo a todo el mundo, incluso si no sois seguidores del grupo), tuve u...

Chris Rea - The road to hell (1989, Magnet Records)

    Para este viernes me debatía entre traer otro clásico (al menos para mi) del siglo XXI o, debido a la proximidad del día de los inocentes, compartir algún disco menos serio, que alguno tengo por ahí. Sin embargo, todo saltó por los aires con la noticia de la muerte el día 22 de diciembre del británico Chris Rea . Y, como ya sabéis, me siento obligado a un pequeño homenaje si cuadra que tengo algún vinilo en mi pequeña colección. Como he contado infinidad de veces, y no será la última, Rea es uno de los múltiples músicos y bandas que descubrí gracias a las cintas VHS donde grabábamos en casa los videoclips de la época. Para ser más exactos, debería decir que los descubría en los programas musicales que teníamos en esa televisión pública que cuidaba la música. Pero, en realidad, era en el visionado posterior cuando asimilaba todo lo visto y oído. Y como una gran cantidad de gente, me compré este LP por la canción que le da título. Antes de nada, he leído varios artíc ...