Ir al contenido principal

Arctic Monkeys - Favourite Worst Nightmare ( 2007, Domino Records, 2013)


No es que este discazo saliera en 2013, que ese fue el año del AM, pero resulta que Domino reeditó este segundo LP de los Arctic Monkeys aquel año y nada, pues me parecía de justicia aclararlo por todo aquello de que como alcalde vuestro que soy os debo una explicación y esa explicación que os debo os la voy a dar... en fin, que bajamos la criatura de la estantería y subimos bien el volumen, qué demonios.

En estos momentos este disco es mi favorito de estos tipos. Favourite Worst Nightmare continúa sabiendo a instituto, a local de ensayo en compañía de animales de dudosa reputación y a tardes gloriosas donde el estudio intensivo jamás interpretó el papel protagonista de la función. En fin, antes de nada procederemos con una puntualización necesaria: quiero a los Arctic Monkeys más que a ciertos seres humanos con los que mi dni ha tenido a bien compartir apellidos en común, así que efectivamente, aquí los análisis objetivos son los padres.

La alineación
 

El verano de mis catorce años comenzó conmigo apuntado a clases de batería. Yo deducía que si en mi habitación era capaz de tocar aporreando el aire de una manera tan brillante, en cuanto tuviera delante el instrumento iba a dejar a Ginger Baker a la altura del betún. Por lo que sea no fue así, pero de aquellas clases logré dos proezas para reflexionar de cara al futuro: asumir que soy peor batería que cantante y perder varios meses de pagas de mis abuelos. ¿Y de quién es la culpa de todo eso? Pues de la canción que abre este disco, es decir, de Brianstorm. Yo me volvía loco cada vez que Matt Helders, batería de los Arctic Monkeys, hacía retumbar medio planeta tierra cuando esta canción sonaba al mayor volumen posible, y el cabronazo me hizo pensar que yo podría hacer lo mismo. Lo mejor es que a día de hoy cuando escucho esta canción sigo pensando que humillaría a Neil Peart, especialmente cuando la interpreto en mi Madison Square Garden particular: la ducha. Teddy Picker continúa todo en lo más alto, con un puente que no será como los de Madison pero me gusta lo mismo. Cuando poco después el tema desemboca en ese estribillo de los dioses, es inevitable gritar como si fuese la última canción que vas a cantar en tu vida. Por supuesto, sabe mejor en directo. D Is For Dangerous es realmente una canción peligrosa, tiene una letra ácida pero sugerente y un desarrollo instrumental adictivo. Imposible no acabar chillando eso de "you should know you're his favourite worst nightmare". Balaclava continúa en la misma línea, acelerar hasta el infarto, muerte o lo que cada cual tenga a bien elegir. Me confieso enamorado del comienzo suave con el bajo, como la calma que precede a la tempestad. Fluorescent adolescent, cuya letra la escribió Alex junto a su novia de entonces, Johanna Bennett, es mi favorita del disco. Puede ser tranquilamente una de las cinco canciones que más veces he destrozado a la guitarra, y me sigue transmitiendo emociones nuevas cada vez que la vuelvo a escuchar. Para terminar la primera cara, Only Ones Who Know se encarga de relajarnos un poco después del huracán constante en el que hemos vivido durante los últimos tiempos, donde una deliciosa guitarra parece como susurrarnos al oído que todo va bien mientras la voz de Alex Turner nos calienta el alma. Uno de los temas más complejos que había compuesto hasta el momento la criatura que, no olvidemos, tenía 21 añitos cuando este disco vio la luz. Un abuso en toda regla.

 

Mírale, qué cosita
 

Do Me A Favour da comienzo a la segunda cara del LP, y empieza tranquila pero termina sacando las garras, estallando en una sucesión a golpe de guitarrazo que resucita a cualquier muerto. La letra vuelve a dar señales del humor de Alex (perhaps fuck off would be too kind) y tenemos hasta un guiño a Bruce Springsteen, en concreto a The Ties That Bind. This House Is A Circus es un ejemplo idóneo para patear duro en la boca de todos aquellos que dicen que un bajo no sirve para nada. Sugerente y con un toque picante (the more you open your mouth, the more you're forcing performance), galopando a lomos del bajo en su papel de capitán general, se convierte por méritos propios en una joya oculta del disco. The Bad Thing vuelve a pisar el acelerador al máximo mientras te invita a ponerle una buena cornamenta a tu matrimonio. Desde luego, con otro estribillo marca de la casa parece complicado llevarle la contraria a Alex Turner. Todavía pensando en la toma de decisiones llega el riff de Old Yellow Bricks, de esos diseñados para que lo griten miles de personas en directo, mientras que la letra no se queda atrás: "you're a fugitive but you don't know what you're running away from", porque al fin y al cabo, "who wants to sleep in a city that never wakes up?"

505 merece una mención aparte. Cuenta con su amigo Miles Kane a la guitarra, con quien luego se embarcaría en ese glorioso proyecto llamado Last Shadow Puppets, y supone una de las mayores cimas de Alex y los Arctic Monkeys hasta el momento. Los haters dirán que "solo" es una canción de amor (I'd probably still adore you with your hands around my neck), pero hay algo en la manera de cantar de Alex y en esas guitarras que se te mete muy dentro. Broche dorado para uno de los discos de mi vida. Cuando lo vi en Sister Ray, la segunda vez que fui a mi Londres de mi alma y mi corazón, pegué un grito y no lo dudé. Para que luego digan que el amor a primera vista no existe. En fin, larga vida a mis Arctic Monkeys y feliz Navidad para todos los locos que no concebimos la vida sin discos.

Comentarios

  1. Divertida e interesante entrada Alberto, como todas las tuyas, con ese lenguaje futbolero latente y encubierto, que deja de serlo al ver los colores rojo y azul en tu estantería ;D. De Arctic Monkeys conozco poco, la verdad, algunos temas sueltos. El disco lo estoy escuchando ahora y oye se dejan escuchar, disfrutables... Desearte también lo mejor para el 2025 para ti, familia y amigos, un fuerte abrazo. P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias Paco, el Atleti al final siempre está presente jjaja. Me alegro de que no te haya hecho pasar un rato terrible con estos tipos y lo mismo, que 2025 vaya fenomenal. Abrazos!

      Eliminar
  2. Pues buen regreso, una entrada muy sentida y entretenida. El disco y los monos estos, bueno, escuchables, lo que ya es mucho para mis gustos. Eso sí, me los has hecho descubrir, que es de lo que trata este blog. Saludos. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada vez que un comentario tuyo va en la línea de escuchable, soportable o similar me doy con cinco cantos en los dientes jajaja, me alegro de haberte descubierto a los Arctic Monkeys :)

      Eliminar
  3. Tiene que ser toda una experiencia verte en la ducha aporreando la batería 😂 Gracias a tu magnífica entrada de hoy voy a dedicar mis futuras escuchas a este disco y a otros del grupo. Confieso mi ignorancia más allá de algún contacto puntual. Vuelve pronto; ha sido una lectura divertida. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiene que ser un espectáculo, igual empiezo a cobrar entrada jajajajajjj. Me alegro de que te haya gustado la entrada, a ver si sucede lo mismo con estos tipos. Con lo de volver ya sabes, eterno rematador :) a ver si me pongo un poco las pilas. Abrazosss

      Eliminar
  4. Feliz navidad para ti también!!!

    Es que eso de escribir con objetividad tiene que ser aburrido de cojones. Yo ya lo siento, es que el rock indie me da urticaria y a la segunda canción lo he tenido que quitar XD. Clásico que es uno. Pero siempre mola leer a alguien escribir sobre lo que le apasiona.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaaa oye has aguantado una canción entera y todavía te has animado a por la segunda, ya es más de lo que yo he logrado con muchos discos heavies de por aquí :) pues nada, mil gracias por la parte que me toca. Lo dicho, nos leeremos por aquí, un abrazo!

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Alacrán - Alacrán (Zafiro, 1971)

Comienzo esta reseña confesando que me declaro un admirador absoluto de Fernando Arbex. Extraordinario baterista y fundador de Los Estudiantes, uno de los grupos pioneros del rock and roll en España. Mas tarde fundador de Los Brincos. Grupo legendario que moderniz ó el panorama del pop español, y cuya obra forma parte de lo mejor de la historia de la música popular española. Además de músico, fue productor, compositor y arreglista para sus propios grupos, y para multitud de artistas, cuya lista seria inabarcable en este texto. Entre sus composiciones, destacaría su mítico “El rio” (cuya reseña podéis encontrar aquí : ), o “Yo solo soy un hombre”, escritas ambas para Miguel Rios. Os doy algunas cifras para dar una idea de la magnitud de su obra en todas sus facetas: 33 millones de discos vendidos, 600 obras registradas en la SGAE, más de 50 discos de oro. Lo que hoy traigo es una de esas joyas ocultas del rock español. Un disco del grupo que Fernando Arbex creo tras la publicación d...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...

David Drew – Safety love (MCA Records, 1988)

Amigos, ya estoy aquí un viernes más, dispuesto a comentaros mis impresiones sobre un vinilo que –puedo equivocarme, claro– supongo que no tendréis muchos en vuestra colección. Y si hace quince días os hablaba de un guitarrista que no había llegado a obtener reconocimiento a nivel mayoritario o fama internacional precisamente, aunque pude incluso deciros en que pueblo había nacido, el protagonista de hoy es tan anodino que ni información he podido encontrar sobre él. Como veis, me estoy refiriendo a David Drew y a su único álbum, el titulado Safety love . Editado en 1988, el disco en cuestión tiene una poco atractiva portada de Chris Callis , que se limitó a seguir las instrucciones de Jeff Adamoff , el director creativo de MCA por aquel entonces. Grabado en Nueva York entre los Media Sound studios , los RPM studios y los Skyline studios , está producido por el mismo David Drew –que también canta, toca la guitarra, ...