Ir al contenido principal

Alacrán - Alacrán (Zafiro, 1971)




Comienzo esta reseña confesando que me declaro un admirador absoluto de Fernando Arbex. Extraordinario baterista y fundador de Los Estudiantes, uno de los grupos pioneros del rock and roll en España. Mas tarde fundador de Los Brincos. Grupo legendario que modernizó el panorama del pop español, y cuya obra forma parte de lo mejor de la historia de la música popular española. Además de músico, fue productor, compositor y arreglista para sus propios grupos, y para multitud de artistas, cuya lista seria inabarcable en este texto. Entre sus composiciones, destacaría su mítico “El rio” (cuya reseña podéis encontrar aquí: ), o “Yo solo soy un hombre”, escritas ambas para Miguel Rios.

Os doy algunas cifras para dar una idea de la magnitud de su obra en todas sus facetas: 33 millones de discos vendidos, 600 obras registradas en la SGAE, más de 50 discos de oro.

Lo que hoy traigo es una de esas joyas ocultas del rock español. Un disco del grupo que Fernando Arbex creo tras la publicación del último disco de los Brincos, el incomprendido “Mundo, Demonio, Carne” (1970). Un disco, el último LP de los Brincos, que es uno de esos discos “malditos” de la historia de pop español. Una obra que nadie entendió en el momento de su publicación, y que daba una idea de lo avanzado de las ideas musicales de Fernando Arbex (incluía una “suite” progresiva, además de soul-rock, pop, y psicodelia). El hecho de que el público asociase a Los Brincos con otro tipo de canciones (“Flamenco”, “Un sorbito de Champan”) provocó un aluvión de críticas negativas y el rechazo del público.

La consecuencia fue que Arbex decidiese quitarse el “lastre” del nombre de los Brincos para poder dar rienda suelta a su afán de experimentación, lo que ya llevaba haciendo de manera continuada desde el disco de Los Brincos “Contrabando” (1968). En ese empeño por buscar nuevos sonidos, monta un grupo con otros dos músicos de altísimo nivel: Oscar Lasprilla (guitarrista y organista que ya había colaborado en el disco “Mundo, Demonio, Carne”), e Iñaki Egaña (cantante y bajista, que venía de Los Buenos), y se bautizan como “Alacrán”.

Hay que precisar que Los Brincos aún no se habían separado cuando se grabó este (el único publicado por el grupo). De hecho, Los Brincos publicarían su último single en 1971, después de la publicación de este disco de Alacrán.


  


El caso es que la química entre los tres músicos es inmediata, y surge esa magia difícil de explicar (y que ocurre en contadas ocasiones) en la que cada musico sabe exactamente cuál es su papel, y lo desarrolla de manera magistral. Además, los tres músicos aportan composiciones y arreglos al disco. Las canciones van surgiendo con naturalidad, y las ensayan tanto en casa de Fernando como de Oscar. Las tienen tan ensayas y tan controladas que el disco se graba en tan solo seis días. Por la mañana cerraban las canciones ensayando en sus casas, y por la tarde las grababan en el estudio. Eligieron los estudios Celada, en Alcorcón. Unos estudios de extraordinaria calidad. El propio Arbex paga el estudio, toma las riendas de la producción, y se encarga de las mezclas. Pepin Fernández está acreditado como ingeniero de sonido, y Carlos Gama como ayudante.

La producción es una absoluta maravilla. Un sonido mucho más agresivo de que lo que Arbex nos tenía acostumbrados. El sonido de la batería es rotundo, el tono de los guitarras es feroz, se escucha el rugido el órgano Hammond de una manera brutal, y esa voz de Iñaki Egaña suena con una presencia espectacular. Y es que esa voz es de lo mejor del disco. Rasposa, llena de “negritud”, soul y “serrín”. Estremecedora. En general, se aprecian todos los instrumentos y los sonidos con una claridad y una rotundidad excepcionales. Lograr que destaquen los dos aspectos al mismo tiempo es algo muy difícil de conseguir.

Por eso hay que agradecer al sello Sommor reediciones como la que os trago hoy (del año 2020). Además de permitir tener en la colección un disco “de coleccionista” a un precio razonable (la edición original esta fuera del alcance de la mayoría de los bolsillos), el mimo y cuidado que han puesto es esta edición es digna de elogio. Según los créditos del disco, se ha remasterizado digitalmente del master original, con una masterización específica para el vinilo. No, esto no es un CD grabado directamente en un vinilo (esto se hace, lamentablemente). Y eso se nota para todos los que amamos el sonido. Además, por supuesto, del libreto interior con fotos y datos del grupo, y una carpeta con cartón grueso de gran calidad.

El disco original fue distribuido por el sello Zafiro, que curiosamente era filial de Novola, el sello que había tratado con tanto desprecio el “Mundo, demonio, Carne”.





El LP se abre con “Sticky” y la percusión de Arbex a los bongos, y a continuación, la potencia de la guitarra de Oscar Lasprilla, y la voz apabullante de Iñaki Egaña. Un tema con un groove funky irresistible, que sería el germen de lo que Arbex desarrollaría después con su siguiente grupo: Barrabás. Soberbio el solo de guitarra, y esos rellenos de batería de Arbex. Esta canción sería el single de adelanto que se publicó en 1970.

En la segunda canción del disco es donde se produce una confusión con el listado de las canciones. En todas las ediciones del disco que he encontrado ocurre lo mismo: hay un error en el orden de las canciones. Os juro que he buscado datos por internet y no he encontrado ninguna información al respecto, pero la segunda canción que suena en el disco es “San Francisco”, y no “Son”, como se indica en todos los créditos de los discos físicos, en Spotify, en Youtube, … (por favor, si alguien sabe algo más al respecto de este curioso error no documentado, os agradecería que aportaseis vuestro conocimiento en los comentarios).

“San Francisco” es puro Santana. Tanto por la guitarra como por las percusiones de fondo. Aquí aparece ya ese sonido demoledor del Hammond. Y tampoco os perdáis las armonías vocales de Fernando y Oscar. Otra vez lucimiento de este último a la guitarra y al Hammond.

Llegamos al momento del más genuino sonido “costa oeste” con “Son (América, América)” (y no “My Soul” como se indica en los créditos). Composición de Arbex que se acerca al sonido de california de finales de los 60, con guitarras psicodélicas, y un ritmo hipnótico.

La cara B comienza con mi canción favorita del disco: “My Soul (suddenly)”, erróneamente titulada “San Francisco” en el disco. Intensa, épica. La voz “alterada” de Iñaki pasada por un filtro, llega a su punto culminante de intensidad. El Hammond, omnipresente, le da a la canción un toque solemne. Sorprende el sonido de un clavicordio, además de algunos pianos. Y ese solo de guitarra al final de la canción es emocionante. Música de Iñaki Egaña, letra de Arbex, y lucimiento, una vez más, de Oscar Lasprilla (guitarra, clavicordio, hammond y piano). A esto le llamo yo “soul progresivo”.

“Take a look around you, baby” se abre con un riff de guitarra juguetón, que da paso a su tema más “hard-rock”. Esta fue la cara B de su single de adelanto.

El disco se cierra con la balada “Will you keep my love forever”, esta vez cantada por Oscar Lasprilla, con presencia prominente del órgano Hammond, además de, nuevamente, el sonido de un clavicordio. 

Una lástima que este proyecto no tuviera continuidad. Se dieron todas las circunstancias para impedir que la vida del grupo fuera más allá de este disco. La llamada a la mili para Iñaki Egana paralizó el proyecto, que se vio definitivamente truncado cuando Oscar Lasprilla se marchó a vivir a Londres.

Pero, una vez más, las circunstancias no fueron capaces de parar a Fernando Arbex, quien aprovecha la oportunidad para, junto a Iñaki Egaña, ya disponible tras el servicio militar, reformar el grupo, orientando su sonido hacia una mezcla de rock, funk, disco y salsa, con unos músicos tremenda calidad, y creando uno de los grupos españoles de mayor éxito internacional de la historia. Barrabás (por aquí una reseña de uno de sus discos: “Bestial”).

Como curiosidad, Inaki Egaña, tras dejar Barrabás, formaría parte de uno de los grupos más afamados del rock andaluz: Imán Califato Independiente.


  


Espero que disfrutéis de este disco de Alacrán, una de las cimas del rock español.




Un saludo.

Ruben Diskobox

Podcast Diskobox

Comentarios

  1. Estupenda entrada, con un discarral de protagonista, un disco y unos músicos con nivelazo impresionante. No entiendo la calidad de muchas obras de rock y sus derivados que se grabaron en este país en los 70, a la altura de producciones internacionales y -por contra- la de álbumes que en los 80 adolecieron de un sonido horroroso por culpa de una producción de pandereta. ¿No había dinero? ¿no había ganas? En fin, un gustazo estos Alacrán. KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario. Si, esta es una de tantas producciones de calidad que se hicieron en España en los 70. ¿Por que hubo en los 80 tantas producciones infames? Creo que, por una parte, la forma de grabar y el sonido que se buscaba no era el mismo (cada época tiene su sonido, y muchas grabaciones de esa década no han resistido bien el paso del tiempo). Por otro lado, quizá se abrió la puerta en un momento dado a muchos grupos y productores cuyo estándar de calidad estaba a unos niveles demasiado bajos. Lo de el dinero también cuenta, claro. En fin, me alegro de que el disco te haya gustado. Un saludo.

      Eliminar
  2. Pues aunque no conocía el disco si que conozco tanto a Barrabás como (obviamente) a los Brincos. "Mundo Demonio Carne" lo he tenido en mis manos varías veces pero nunca me decidí a comprarlo. La reseña me ha encantado, felicidades!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Me alegro de haberte dado a conocer este disco. Por eso hablo de joya "oculta", un disco que merece, a mi entender, más visibilidad y reconocimiento. Es verdad que se grabó en plena transición entre Brincos y Barrabas, y quizás por eso quedó algo eclipsado. Le pasó algo parecido al "Mundo Demonio Carne". Me encanta también ese disco (aunque no lo puedo traer por aquí porque lo tengo en CD). En los dos casos, discos que fracasaron en su momento, y han adquirido con el tiempo un estatus de culto. Gracias por el comentario. Un saludo.

      Eliminar
  3. Por alusiones. Vaya crítica negativa hice de ese disco de Barrabas. No voy a retractarme, porque en los años pasados he escuchado más musica de Arbex y no sé en qué estaría pensando por entonces. Vaya joya traes. Los tenía poco y malamente escuchados. Como ya han comentado, una pena que estas producciones hechas tan bien derivaran en los engendros de muchos productos posteriores. Y para cerrar. Qué poco valoramos nuestro background musical en España. Aquellos últimos sesenta y primeros setenta dejaron obras de nivel máximo. La propia historia de Arbex: uno de los músicos más exitosos de la Historia musical moderna en español y nadie le conoce. ¿Cuántas calles tiene con su nombre? Pues eso. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, no creo que Arbex haya obtenido todavía el nivel de reconocimiento que merece. Y este disco es una prueba. Me alegro de haberte permitido redescubrirlo como se merece. También me pasa a mí. No hay tiempo material para poder escuchar atentamente toda la música del universo, y hay cosas que se nos pasan de largo, por el momento vital, o por la imposibilidad de abarcar todo. Nunca es tarde para volver a escucharlos. Con respecto a Barrabas, a mí personalmente me gustan sobre todo sus dos primeros discos. Luego se fueron acercando cada vez más a la música disco. La verdad es que Arbex ha tocado casi todos los palos, musicalmente hablando. Una leyenda de la música española. Gracias por el comentario. Un saludo.

      Eliminar
  4. Un descubrimiento para mi. Pero me alegra saber que todavía puedo sorprenderme con música española. Como andaluz soy muy fan de Triana. Medina e incluso de Los Puntos, pero esto es otra cosa. En mi desconocimiento he escuchado en este disco a Hendrix, Beatles o Cream. La voz de Iñaki me parece sublime y la producción increíble.
    Ni había nacido cuando estos tipos hacían estas cosas. Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabes cuanto me alegra descubrir grupos o discos por aquí. Y si, hay mucha y muy buena música española aun por descubrir. La década de los 70 es una mina de joyas de la música española. Y Andalucía fue una de las puntas de lanza de la evolución del rock en España. Espero ir rescatando por aquí algunas de esas joyas que quedan por descubrir. Este de Alacrán me parece un discazo. Y si, hay influencias de casi todo rock anglosajón de finales de los 60. Un saludo, y gracias por el comentario.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Rough Diamond – Rough Diamond (Island, 1977)

  Ya sabemos los habituales del blog lo placentero que es rebuscar en las cubetas vinílicas durante los viajes a ciudades ajenas a la habitual; el vinilo que hoy comparto estaba hace unas pocas semanas dentro de una en la recomendable New Bullit, de Toulouse, ciudad francesa a la que os animo a acercaros alguna vez. Paseando los dedos por una cubeta de “recién llegados” encontré esta sobria portada y una lucecita se encendió en mi cabeza. Como fan de Uriah Heep , recordaba que cuando el genuino y fantástico voceras David Byron dejó la nave, se enroló en esta aventura llamada Rough Diamond . El colega había cantado en nueve discos de la banda durante poco más de seis años, incluyendo joyas como Look at yourself (71), The magician’s birthday (72), Demons and Wizards (72) o el magnífico directo del 73, acabando con High and mighty (76). La historia de cómo Rough Diamond se formó la explica amablemente el propio grupo en el interior de este debut y discografía completa de la band...

Ted Nugent - Weekend Warriors (Epic-CBS, 1978)

 Hace poco estuve escuchando el disco de Ted Nugent " Great Gonzos! The Best of Ted Nugent" y todo iba sobre ruedas hasta que comprobé que había temas en él de sus siete primeros discos ( "Double Live Gonzo!"  incluido) pero ninguno de " Weekend Warriors" lo que me dejó perplejo ya que este disco del "mad man" de Detroit es puro fuego portada incluida.   Con no más de 13 años contemplar al tío Ted de esa guisa amenazante cuan John Rambo escupiendo balas con la mítica "Gybson Birland" es darse de bruces con el Heavy Metal sin miramientos ni adornos.  Y es que fueron tiempos de descubrir discos con portadas impactantes como la de "If You Want Blood..." De AC/DC, "Bark at the Moon" de Ozzy o esta de Ted Nugent.  Volviendo al recopilatorio de marras, irritante que nos dejase huérfanos de pinchar la total "Need you Bad" que abre Weekend o la Heavy rockera "I Got The Feelin' " con las que tanto...

Modern Talking - Ready For Romance (The 3rd Album) (Hansa, 1986)

  Vamos a activar el modo "verano on" y traemos una reseña refrescante y que poco tiene que ver con lo que aquí solemos traer. Además, el King me ha desafiado varias veces en traer un disco de esta gente por aqui. Pues desafío aceptado. Lo lógico sería que hablase del primer disco de Modern Talking . Al fin y al cabo, ahí estaban  "You're My Heart, You're My Soul" y  " You Can Win If You Want " , los dos temas que los convirtieron en un fenómeno europeo.  Pero no. Voy a hablar de Ready For Romance porque fue el disco con el que los descubrí. Y ya sabéis que la lógica suele tener poco que hacer cuando entran en juego los recuerdos. Además, yo era muy joven. Y bastante moñas. Una combinación peligrosísima en la Europa de mediados de los ochenta. Bastaba una melodía pegadiza, unos sintetizadores relucientes y una letra romántica para caer completamente rendido a la causa. Dieter Bohlen y Thomas Anders encontraron millones de víctimas por todo el co...

Desperados - El Golpe (1989, Nola!)

    El pasado 18 de agosto falleció el batería de los ZZ Top , Frank Beard . Por desgracia en mis estanterías no tengo vinilos de los tejanos, sólo compactos por lo que, mi especialidad de rendir tributo a los fallecidos musicales recientes tendrá que esperar para otra ocasión (espero que tarde mucho, todo sea dicho). Pero ya que estábamos con las efemérides de músicos, resulta que este 18 de agosto de 2026 se cumplieron veinte años de la muerte de Guille Martín , uno de esos músicos que, sin alcanzar para el gran público la repercusión de otros compañeros de generación, dejó una huella enorme en el rock español. Antes y después de pasar por Los Rodríguez , por Loquillo y Trogloditas o acompañar a Jaime Urrutia , Guille fue el alma guitarrera de Desperados , probablemente una de las bandas más infravaloradas que dio Madrid en los años ochenta. Hace tres años, con la misma excusa, ya rendí homenaje a su figura en este blog con aquel maravilloso Motel Martin , ( aquí ) e...

Alice Cooper - Trash (Epic, 1989)

  Alice Cooper era un mito de cuarenta años y una carrera tan magnífica como irregular de la que ya hemos dado buena cuenta en este blog varias veces. Tras un proceso de rehabilitación en los primeros años ochenta, editó dos discos de hard&heavy:   Constrictor (1986) y Raise your fist and yell (1987). No tuvieron buenas ventas, pero le pusieron en primera línea de nuevo con llenos en sus giras y la posibilidad de demostrar que estaba en forma, que era fiable. Cuando Bob Pfeifer se empeñó en ficharle para "su" compañía Epic se arriesgaba; y se arriesgó más cuando le puso un cheque en blanco y le buscó un compositor de campanillas, el mago del hard ochentero Desmond Child. Ya hemos hablado de él por aquí varias veces también, así que baste recordar que sus composiciones habían despachado millones de copias con Aerosmith, Bon Jovi, Joan Jett, Bonnie Tyler y alguna prenda más. De su mano llegaron, precisamente, muchas de estas estrellas a componer, tocar o, sim...

Tygers of Pan Tang - Wild Cat (MCA, 1980)

  De entrada deciros que la competencia dentro de la NWOBHM a la que pertenece " Wild Cat " era más feroz que la cubierta del disco. El debut de Maiden , el de Leppard , " Wheels of Steel ", " Lightning to the Nations" de Diamond Head , los discos de  Mötörhead , la unión a la nueva ola metálica de unos renacidos Sabbath,   Scorpions o Judas Priest son nombres que obviamente hacen que el tigre parezca un gatito de angora, pero no subestimemos a la banda de Northumberland. Porque las canciones amigos no van a llegar nunca a la altura de un " Prowler ", pero si que tienen ese aura de rebeldía, inmediatez, urgencia y autenticidad del primer Heavy Rock 80´s.  La ferocidad con la que se las gastaba el Punk fue utilizada por las primeras bandas metaleras que supieron mixturar el elemento rocanrolero dentro de los riffs metalicos y de las guitarras dobladas copiadas a los  Thin Lizzy .  A donde no llegaron las esqueléticas escalas de los Punk Rocke...