Ir al contenido principal

La Chinga – Freewheelin’ (Small stone, 2016)


Amigos, hace ya unos años que publico en este fantástico blog de difusión musical y creo que nunca os he hablado de vinilos que no fuesen de los años 70 u 80... hasta hoy. La razón es clara. Hasta los años 90 compré muchos vinilos, pero luego acabé pasándome al cedé. Más tarde, con la llegada de internet, dejé de comprar música en ese soporte, pasándome de nuevo al vinilo aunque –salvo muy pocas excepciones– mucho más centrado en conseguir productos ochenteros de segunda mano para completar mi colección que en adquirir novedades. Sin embargo, pese a tratarse evidentemente de una grabación de este año, lo que este viernes os traigo tiene un aire setentero innegable. Como habéis visto ya, os quiero hablar de los canadienses La Chinga y su segundo elepé Freewheelin’ 

Formados hace cuatro años en Vancouver e influenciados por el hard rock de los 70 en un abanico de gustos variados que van de Led Zeppelin a MC5 pasando por Sabbath, KISS, Hendrix, UFO, AC/DC o los Grand Funk Railroad, publicaron su primer álbum homónimo en menos de un año desde su primer concierto, evento en el que no se llamaban aún La Chinga. Según cuenta su vocalista, cambiaron de nombre en su segunda actuación después de ver que la gente se refería a ellos con el título de una de sus canciones. Este año han lanzado su segundo disco titulado Freewheelin’ presentándolo en una gira europea que ha pasado por nuestro país y que me ha hecho conocer por casualidad a este grupo. Y pese a que no estoy demasiado metido en el género stoner, la verdad es que La Chinga me atraparon con sus canciones. Rezumaban sonido setentero en cada nota, pero lejos de ser simples clones sabbathianos cansinos sin nada que aportar subidos al carro del stoner doom y una vuelta a los orígenes con interés comercial, los de Vancouver contagiaban alegría y ganas de tomarse unas cervezas disfrutando de la música. ¿No era eso el rock en sus orígenes? Total, que cuando vi la portada de Jason Cruz con ese Plymouth Duster no me pude resistir y fui directo a la página de la banda para hacerme con su vinilo. 


La Chinga son Jay Solyom a la percusión y coros, Ben Yardley a la guitarra, coros, mandolina, theremin y voz principal en una canción y Carl Spackler, bajo y voz principal. Sobre este particular debo deciros que en algunas páginas consta Chris Reed como cantante y bajista. De hecho, Carl Spackler es el nombre del personaje que interpretaba Bill Murray en la comedia de 1980 Caddyshack –en España se tituló El club de los chalados– y en un artículo de 2015, el portal sobre espectáculos en Vancouver VancityBuzz dice refiriéndose al festival anual Keithmas “Chris Reed from La Chinga has played every year but one”. Así pues ¿es Chris el verdadero nombre del vocalista de la banda? Ni idea, pero sea como sea, oficialmente Carl es su frontman. En fin, ahí lo dejo. 

Producido y grabado en el sótano de su casa por Jay Solyom –también he leído que quizás haya dejado la banda, a saber– y con las bases de un par de temas grabados en los Afterlife studios de Vancouver, el track list del álbum –todo un detalle incluir las letras en la contraportada– es: 

A 
Gone gypsy 
Mother of all snakeheads 
White witchy black magic 
Stoned grease white lightnin’ 
Faded angel 

B 
Mountain momma 
War cry 
K.I.W. 
Right on 
The dawn of man 


El disco comienza con Gone gypsy, una canción que me parece un frankenstein de diversos grupos, desde AC/DC a Black Crowes –la verdad es que en todo el disco se escuchan ramalazos de blues rock clásico–, un tema superfestivo con un estupendo solo. Gone gypsy, gone gypsy, freewheelin’! Continúa la fiesta Mother of all snakeheads con su hard rock setentero que obliga a dejarse llevar y saltar con otro estupendo trabajo de guitarras de Yardley, que se sale en todo el disco. White witchy black magic es más de lo mismo, un tema que sigue similar línea estilística que sus predecesores aunque no por ello se haga repetitivo. Ya se puede decir a estas alturas que este Freewheelin’ es mucho más fresco, festivo y hard rockero que su primer trabajo. Y Stoned grease white lightnin’ no es una excepción. Poco a poco van cayendo un tras otra las canciones de este disco, una obra que ni es de heavy metal ni tiene un sonido ochentero precisamente... pero que me encanta. 

Total, que Freewheelin’ no tiene desperdicio y nos conduce a la estupenda Fade angel, a la robertplantiana Mountain momma... y así hasta la fabulosa Keep in wisdom, que es canela fina. Pero el tema que para mi se lleva la palma y me tiene enganchado es The dawn of man, zeppeliniano –quizás el riff recuerda en demasía al de No quarter, no sé qué opinaréis–, setentero y psicodélico, con sus 10 minutos y pico de duración. Amigos, casi vale la pena todo el disco por esa canción. En definitiva, rock puro que de tantas etiquetas que le caben no le es suficiente ninguna que no sea ese genérico ROCK con mayúsculas que te deja tras su escucha con una sonrisa en la cara. 


Sólo tengo una pega. Ya que estaba en la tesitura de comprarles un disco a estos canadienses, decidí pagar un poco más por la copia en vinilo azul que publicitaban como Limited edition European tour version. Sky blue clear vinyl. Sin embargo, una vez lo tengo en mis manos, debo deciros que en realidad su color es más un púrpura azulado que el bonito azul de las fotos. En fin, es lo que hay y –en teoría– lo importante es la música ¿no? 

Como botón de muestra os adjunto los temas The dawn of man, White witchy black magic, K.I.W. y el clip que han rodado para Gone gypsy





¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Pendiente lo tengo. Muy buena crítica (mmm).

    ResponderEliminar
  2. A escucharlo, si vos lo recomiendas. Un abrazo y a seguir descubriendo buena música.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...

Extremoduro - Yo, minoría absoluta (DRO, 2002/2014)

  Cuando una banda de rock alcanza el éxito tiende a repetir la fórmula o a dejarse domar por los sonidos que le imponga la discográfica. En el caso de Roberto Iniesta, el Robe, alma, cerebro, venas y corazón de Extremoduro, el éxito le pilló preparado. "La masa es imbécil. Si sales en la tele puedes hacer un libro, un disco o lo que se te ponga en la punta del nabo. A mí eso no me interesa ni vender más discos ni que me conozca más gente. Como estoy ahora estoy bien, pudiendo organizar una gira y no tener que decir «no puedo dejar de tocar en noviembre porque no tengo un puto gil», así me vale". Y continuó haciendo lo que le dio la gana después del éxito de Agila (1996): editaron el directo Iros todos a tomar por culo (1998) y el controvertido Canciones prohibidas (1999), donde daban rienda suelta a su creatividad, con éxito y críticas reguleras.  Y se tomaron un descanso. "Creo que cuando siguen haciendo cosas buenas y nuevas los grupos funcionan, aunque estén dos o...

Kansas – Audio-Visions (Epic, 1980)

Inauguro mis colaboraciones del nuevo año –uno más– con este vinilo de Kansas , que si no es el más denostado, es uno de los menos valorados de su carrera. Yo me lo compré por tres razones, a saber: Su carátula me llamó la atención, por colorida y por el psicópata puesto de drogas hasta las cejas de la contraportada. Me resultó exótico que se tratase de una edición venezolana. Y aún no tenía ningún disco de la banda aunque en general, siempre que había escuchado a Kansas , la experiencia me había resultado placentera. Total, que después de que hayan visitado el blog en dos ocasiones gracias a sendas reseñas a cargo del amigo Rockología [ aquí ] y [ aquí ], este viernes se me ha presentado la ocasión de aportar mi granito de arena a la causa kansana reivindicando este Audio-Visions .    En ese sentido, lo bueno de no ser un seguidor de la banda es no tener la base de conocimientos necesaria para comparar esta...

Ilegales - Todo está permitido (Hispavox, 1990)

  La muerte de Jorge Martínez me está afectando más de lo que pensaba. No soy de los que se pone a escuchar a un artista tras su fallecimiento. No me apetece. Me cuesta bastante trabajo. Y con Ilegales, el periodo de duelo se está alargando más de lo habitual. No es la primera desaparición de alguno de mis ídolos musicales que he vivido, pero ésta me ha dolido especialmente. Quizás me estoy dando cuenta ahora de lo importante que han sido Ilegales en mi vida. También puede ser que esta pérdida sea especialmente dolorosa por el espectacular momento de calidad y popularidad que tenia el grupo, que desde su regreso en 2015 ha tenido una carrera inusualmente prolífica y brillante. Cuando desaparece alguien ha formado parte de tu vida durante 40 años de manera ininterrumpida es normal que a uno le inunde un sentimiento de tristeza. Pero viendo nuevamente el documental del grupo “Mi vida entre las hormigas” (que aconsejo a todo el mundo, incluso si no sois seguidores del grupo), tuve u...

Chris Rea - The road to hell (1989, Magnet Records)

    Para este viernes me debatía entre traer otro clásico (al menos para mi) del siglo XXI o, debido a la proximidad del día de los inocentes, compartir algún disco menos serio, que alguno tengo por ahí. Sin embargo, todo saltó por los aires con la noticia de la muerte el día 22 de diciembre del británico Chris Rea . Y, como ya sabéis, me siento obligado a un pequeño homenaje si cuadra que tengo algún vinilo en mi pequeña colección. Como he contado infinidad de veces, y no será la última, Rea es uno de los múltiples músicos y bandas que descubrí gracias a las cintas VHS donde grabábamos en casa los videoclips de la época. Para ser más exactos, debería decir que los descubría en los programas musicales que teníamos en esa televisión pública que cuidaba la música. Pero, en realidad, era en el visionado posterior cuando asimilaba todo lo visto y oído. Y como una gran cantidad de gente, me compré este LP por la canción que le da título. Antes de nada, he leído varios artíc ...

Def Leppard- High 'N' Dry (Vertigo, 1981)

  Erase una vez cinco chavales de Sheffield que trabajaban fundiendo acero de las "Midlands". Los fines de semana se divertían escuchando a Thin Lizzy, UFO y viendo los partidos de futbol del Sheffield Wednesday y el Sheffield United. Un buen día decidieron que no iban a envejecer como el resto de jóvenes de aquella ciudad industrial y montaron una banda de Rock And Roll: Def Leppard.  Los inicios no fueron fáciles pero eran tan buenos en directo que no tardaron en conseguir algunos bolos, y más tarde un jugoso contrato discográfico. Estaban listos para despegar y lo hicieron a bordo del camión que coloreaba la portada de " On Trough the Night" , un disco que coincidió en tiempo y espacio con la " NWOBHM ", las siglas de un movimiento que enseguida se les quedó pequeño. copia original británica 1981  John Mutt Lange, avispado productor que había hecho las américas con el "Highway to Hell " y el " Back in Black " fue el elegido para dar...