Sí, King , sí, soy yo y vuelvo a traer a Los Zigarros . Tengo debilidad, ya lo sabes/sabéis. En este caso, vuelvo a la carga con su disco de debut del 2013, cuando los conocí y me capturaron con su desparpajo, macarrismo, socarronería y su apuesta por el rock and roll. Y no os voy a dar la lata con los típicos tintes autobiográficos con los que suelo decorar mis entradas porque ya lo he hecho en las dos anteriores que dediqué a los valencianos y que podéis releer para ello: aquí su tercer Lp y aquí el segundo. El que avisa no es traidor, todavía me queda en la recámara el cuarto y este otoño van a publicar su quinto larga duración. También en esas entradas os conté que, aunque en su segundo disco lograron hacer un trabajo sobresaliente confirmando las promesas que anticipaban con este debut, su tercer disco pareció bajar. El cuarto es otro rollo porque, aunque siguen en esto del rock and roll, le dan otra pátina y otra vuelta, tirando más al soft rock o pop, con ram...