Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí. Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white, siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King, a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonces interpretaba erróneamente como un reconocimiento a mi actuación–, entre incrédulos e incómodos.
Sea como sea, aunque no me sienta orgulloso de ello, la anécdota pone de manifiesto lo hondo que caló en mi este álbum, un disco que en general se puede definir como puro Mercyful Fate –obvio ya que se trata de la misma banda en esencia, obligada a cambiar de nombre tras la marcha del batería Kim Ruzz y sobre todo del guitarrista y compositor Hank Sherman, del que os hablé aquí– aunque dando un pasito más allá, gracias a un sonido metalero más definido y a la frescura del nuevo guitarrista Andy LaRocque, sin olvidar la importante contribución del teclista e ingeniero Roberto Falcao al sonido de King Diamond, que seguiría en la banda durante los siguientes álbumes. A modo de anécdota, decir que el verdadero apellido de Roberto –nacido en Brasil aunque de padres daneses– es Johansson, y se puso ese apellido artístico en honor al futbolista Paulo Roberto Falcâo.
Total, que con King Diamond a las voces, Michael Denner a la guitarra y Timi Hansen al bajo con la adición de los nuevos Andy LaRocque y Mikkey Dee, esta especie de Mercyful Fate 2.0 con el liderato absoluto del alter ego de Kim Bendix Petersen entro en el Sound Track studio de Copenhague con el productor Rune Höyer para dar forma a este Fatal Portrait que hoy os traigo, una obra que como ya os he dicho antes es como un disco de transición desde los más oscuros Mercyful Fate en su camino hacía los King Diamond –la banda– del futuro, más melódicos y teatrales.
Envueltos en una fabulosa cubierta diseñada una vez más por el Studio Dzyan de Malmö con Torbjörn Jörgensen y Thomas Holm a la cabeza –que durante años serían parte del imaginario tanto de Mercyful Fate como de King Diamond– los temas del álbum se inauguran con voces de ultratumba, campanas y un órgano eclesiástico... un inicio acojonante como de película de terror que sirve de introducción a The candle, una canción con sonido de guitarras muy Mercyful Fate a cargo de Denner, una batería brutal, cambios de ritmo y alternancia de agudos y graves por parte de King. Le sigue The Jonah, que comienza también de forma tétrica y en mi opinión vuelve a ser otro tema con gran influencia mercyfulfatera aunque en la parte final, con regusto a NWOBHM y la participación en un solo de LaRocque, deja ver los derroteros por los que en álbumes posteriores discurrirá el sonido de la banda. Luego llega The portrait, con ese inicio de ultratumba que por cuenta de las guitarras de Denner vuelve a recordarnos a los Fate aunque –cuando llega el solo de Andy– suben un peldaño evolutivo, a la que sigue Dressed in white, puro heavy metal al que –como antes ya os he contado– estoy especialmente unido, que en algunos momentos me trae ecos a maidenianos y es todo un temazo con el que finalizar la cara, que al parecer incluye el solo de LaRocque con el que se presentó a la audición para conseguir su puesto.
Dada la vuelta al vinilo, Charon inicia los temas de una nueva cara pero sigue la misma tónica estilística con la que ha concluido la anterior. Y qué decir de Lurking in the dark, un temarral, mi preferido del disco sin duda, no os digo más, con un ritmo endiablado, un Michael Denner que se luce –ojo, que LaRocque es un genio pero este tipo no es moco de pavo– y una exhibición por parte de Dee arropando a los numerosos cambios de voces de King. La siguiente es Halloween, otra imprescindible de la banda y un tema que cada 31 de octubre sin falta debe sonar en casa. La sencilla Voices from the past siempre me ha encantado, por sus arreglos y porque me parecía alucinante que ese riff de guitarra lo hubiese grabado el vocalista, aunque en realidad es una tonada instrumental muy sencillita que sirve como preámbulo a ese grand finale que es Haunted, que le pone la guinda al disco y a la historia conceptual que hilvanan las canciones de la primera parte del álbum.
Y que sí, que luego vinieron los sublimes Abigail, Them, Conspiracy, The
Eye... pero este Fatal Portrait es la obra im-pres-cin-di-ble que lo inició
todo. Larga vida al King de Dinamarca.
¡Feliz viernes!
@KingPiltrafilla
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