Y con este disco comenzó todo. No tengo claro a qué me refiero exactamente, pero el segundo largo de Motörhead es una semilla musical: aquí está la New Wave Of British Heavy Metal (NWOBHM) al completo, el thrash de Metallica y Overkill, el germen black metal de Venom o, si me estiráis el chicle, el proto-power de Running Wild (ese doble bombo, esa forma de cortar los riffs). Una de esas obras que no podía faltar en nuestra particular vinilopedia. Ojo: no es mi favorito ni el mejor de la banda. Aunque hoy, cuarenta y pico años después, cualquier aficionado al género le pondría cinco estrellas a esta obra, en su momento casi ni se grabó. Ian Fraser "Lemmy" Kilmister (cantante y bajista), "Fast" Eddie Clarke (guitarras) y Phil "Animal" Taylor (baterías) acababan de firmar un contrato con Bronze Records. Sin mucha confianza, les hicieron grabar a mediados de 1978 la versión Louie, Louie de Richard Berry a modo de single, con el tema propio Tear ya down ...