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Mostrando las entradas etiquetadas como AOR

Airrace - Shaft of Light (Atco Records, 1984)

   Hoy os traigo algo más 80's que el Helicóptero de Tulipán y no es broma.  "Shaft of Light " fue un medido producto de su época preparado para vender miles de discos, pero aunque se dieron una serie de factores que parecía que los billetes verdes desbordarían los bolsillos de músicos, productores y directivos de la discográfica, el producto final sería un fracaso comercial en toda regla que acabaría con la vida de un grupo que al menos tendría tiempo para abrir para Queen antes de que sus miembros fuesen recogidos por otras bandas como restos de un naufragio.  Algún directivo avispado quiso convertir a AIRRACE  en los Journey/Foreigner a este lado del Atlántico. En aquellos días " Escape", "Frontiers" y "4" lo estaban petando en USA y Japón, por qué no seguir la misma fórmula en UK?  En la banda se citan músicos con experiencia ( Leslie Mansworth ex guitarrista de los  NWOBHM More ) y jóvenes con aptitudes ( Jason Bonham , uno de los ...

Streets – Crimes in mind (Atlantic 1985)

Siempre es una gozada seguir los pasos de algún músico más allá de las bandas que les dieron fama y descubrir que también sabían componer y actuar lejos de ellas; aunque, lo usual, resulte lo contrario, caer en el desencanto del músico desarropado y sin capacidad de generar buena música. Pero, como digo, no fue el caso de Steve Walsh cuando huyó de Kansas . Desde el debut homónimo en 1974 hasta la espantada en 1980 tras Audio-Visions , Walsh contribuyó con sus identificable registro vocal (componiendo, tocando cualquier cosa con teclas) a levantar siete discos, entre ellos los archifamosos Leftoverture (1976) y Point of know return (1977). Escuchas su voz en los dos temas superventas de Kansas: Carry on wayward son y Dust in the wind . El caso: Walsh abandonó la banda madre por eso de las diferencias creativas con el otro cerebro compositivo, Kerry Livgren. Aunque no pasó de una pataleta que duró seis años, pues volvió al redil para grabar Power en 1986. Eso sí, Livgren se había ...

FOREIGNER: “Unusual Heat” (Atlantic, 1991)

Hay discos malditos, incluso antes de su grabación. Las circunstancias que les rodean suelen ser las mismas: la marcha de un artista de renombre, el doloroso intento por sustituirlo y su improbable aceptación por parte de los seguidores más acérrimos (por aquí se le llama "el innombrable"). No dudé ni un por un momento en ir a comprar a mi tienda de discos de referencia, la edición original del sello Atlantic, sencilla pero completa, con todos sus créditos y letras, de “ Unusual Heat ” de Foreigner . Y no solo porque me encantan estos retos, sino porque había tenido la oportunidad de escuchar un par de canciones: las apabullantes “ Only heaven knows ” y “ When the night comes down ”. Solo por ellas, ya merece la pena todo el disco. Hay dos héroes claros (los más heterodoxos los llamarán villanos) en esta magnífica obra de Hard AOR. Johnny Edwards venía de sustituir con total solvencia a otra leyenda como Mark/Marcie Free en el tercer álbum de King Kobra . Que no es poca cos...

Touch - Touch (Ariola, 1980)

  Hay que reconocer el esfuerzo de algunas personas por conseguir sus sueños. La perseverancia, la insistencia, la dedicación, llámalo como quieras. Y hoy vamos a rendir un pequeño homenaje a uno de esos músicos que dieron todo lo que tenían por lograr el éxito y, más o menos, o casi, lo consiguieron. Aunque ya ha aparecido por el blog, quiero presentaros a Mark Mangold .  Nacido en Miami, grabó por primera vez en el debut de la efímera banda Valhalla en 1969. Poco después se unió a American Tears con quien grabó tres discos (Branded Bad, 74, Tear Gas, 75, y Powerhouse, 77) y giró profusamente por Estados Unidos. Su estilo, más pop que otra cosa, basado en los teclados de Mangold y en armonías pegajosas, no consiguió entrar en ningún chart y obligó a nuestro protagonista a repensar su carrera. Lo que se vendía era el rock melódico y eso que hoy llamamos AOR. Con sus colegas de American Tears, el batería Glenn Kethcart y el guitarrista Craig Brooks, más el añadido del bajista...

Alias (EMI/Capitol, 1990)

Queda claro que Freddy Curci y Steve DeMarchi nunca fueron unos de los músicos más prolíficos de la historia de la música. Y aún así dejaron su huella y muy onda, en el fascinante mundo del AOR y el Rock Melódico. Además de unos cuantos números 1. Todos los datos relativos a estos dos extraordinarios músicos y compositores canadienses son mínimos a la par que exitosos. Disco de oro en su tierra y USA y entrada en el Billboard en 1982, con el único y estupendo disco de su banda original Sheriff y con un sonido al más puro estilo Boston . Y que llegó al nº 1 seis años después con el tema " When I'm with You " gracias a la persistencia del director de un programa de radio en Minneapolis, al que le gustó la canción y no paraba de ponerla. Siendo la 2ª banda canadiense en conseguir dicho logro.  A pesar del éxito,  Sheriff  ya era historia y en 1990, Curci y DeMarchi publicaron el vinilo homónimo que hoy nos ocupa,  Alias . Edición “espartana” de EMI/Capitol, con una ...

Kansas – Audio-Visions (Epic, 1980)

Inauguro mis colaboraciones del nuevo año –uno más– con este vinilo de Kansas , que si no es el más denostado, es uno de los menos valorados de su carrera. Yo me lo compré por tres razones, a saber: Su carátula me llamó la atención, por colorida y por el psicópata puesto de drogas hasta las cejas de la contraportada. Me resultó exótico que se tratase de una edición venezolana. Y aún no tenía ningún disco de la banda aunque en general, siempre que había escuchado a Kansas , la experiencia me había resultado placentera. Total, que después de que hayan visitado el blog en dos ocasiones gracias a sendas reseñas a cargo del amigo Rockología [ aquí ] y [ aquí ], este viernes se me ha presentado la ocasión de aportar mi granito de arena a la causa kansana reivindicando este Audio-Visions .    En ese sentido, lo bueno de no ser un seguidor de la banda es no tener la base de conocimientos necesaria para comparar esta...

Shooting Star - Shooting Star (Virgin Records, 1980)

  Año 1979. Suena el teléfono en un despacho de Portobello Road en Londres. Richard Branson levanta el auricular y, tras saludar, escucha atentamente. “¿Una banda de Kansas con violinista, varios cantantes y un rollo rock melódico? ¡Ficha a esa banda!”, gritó. Y, quizá, esto fue el momento más importante en la carrera de un grupo de muchachos que llevaban años pelándose el culo por los escenarios de Kansas y Misuri y alrededores buscando su oportunidad, hasta, por azar, convertirse en la primera banda yanqui en firmar por la emergente compañía Virgin Record, parte de lo que en los años ochenta y noventa se convirtió en un emporio multimedia planetario. La compañía de discos, formada a principios de los setenta, no pudo comenzar con mayor acierto: su primera publicación se tituló Tubular bells de un tal Mike Oldfield, muchacho descubierto por Tom Newman, uno de los socios por entonces. Tras un tiempo centrados en el progresivo y el krautrock ( Tangerine Dream, Faust, Gong ) comenza...

Jeff Paris - Wired up (Mercury, 1987)

  Quizá no reconozcas a este caballero que con tan prolija melena sonríe agarrando su guitarra. Pero ten por seguro que si estuviste pegando la oreja al hard rock de la segunda mitad de los ochenta te sonarán algunas de sus composiciones para Lita Ford ( Gotta let go, Hit&run ), Y&T ( Let it out y prácticamente todo el álbum In rock we trust ), Vixen ( One night alone, Charmed life, Cryin’ ), Alias ( Waiting for love, After all the love is gone ) y Mr Big ( Road to ruin, DFF-Lucky this time ).   De hecho, más allá de su breve carrera como prima dona del rollo, que sirve para rellenar este espacio hoy, Jeff se labró una reputación como “músico para todo” desde la década de los setenta. Con diecinueve años ya componía para bandas de United Artist como Tower of Power o Marilyn Scott mientras salía de gira con Frankie Valli, Bill Quaterman o Dan Fogelberg, casi siempre como teclista y segunda voz, hasta acabar a sueldo de la Motown y dejar su impronta en el efímero é...

Sumerlands – Dreamkiller (2022)

El segundo disco de Sumerlands, Dreamkiller , es una reafirmación de principios: heavy metal melódico, con raíces en los años ochenta, pero producido y ejecutado con herramientas actuales. No es un ejercicio de nostalgia, sino una relectura sobria y bien enfocada de una fórmula clásica. Con una duración de apenas 31 minutos, el álbum va al grano, con composiciones cañeras, un sonido equilibrado y una ejecución limpia. La banda ha establecido una firma sonora reconocible en los últimos años y aquí continúa con ese enfoque: guitarras con presencia, sin adornos y sin eclipsar al resto de los elementos. El cambio más notable respecto al debut de 2016 es la incorporación de Brendan Radigan como vocalista. Su desempeño es sólido y contiene un timbre adecuado para este estilo. Radigan no intenta deslumbrar, sino integrarse al conjunto, y lo logra con solvencia. Su fraseo es preciso, su dinámica vocal clara, y sabe cuándo sostener una línea y cuándo dejar que la instrumentación respire. ...