viernes, 15 de noviembre de 2019

13th Floor Elevators - Easter Everywhere "Pascua en todas partes" (1967) 🇺🇸




Hoy iba a subir el segundo disco de ZZ Top que pillé junto a este otro disco tejano en la feria del disco pero tras escuchar los dos uno después del otro.. con este he llorado (reconozco que he fumado un poco pero eso no cambia nada), el de zz top esta muy potente pero puede esperar. 13th Floor elevators son una banda de Texas, de las pioneras en EEUU en el rock ácido, rock psicodélico y de la denominada "música improvisada" temas JAM de larga duración que la gente convencional odiaba y que los freaks amaban bailando como locos ya sea en ácido o sin él. 



La verdad es una banda que tenía muy poco explorada pese a su importancia pero sabía que eran buenos; Este su segundo LP, es una mezcla no conceptual de temas (no muy largos) muy duros, oscuros casi medievales (tienen esa epicidad y energía del metal como el 1º tema por ejemplo) y temas más suaves muy soft rock y acústicos. Ante todo es una música hiper beat muy de mediados de los 60s ahhh todavía me daa vueltas la cabeza. Han pasado 5 horas y estoy ya en proceso de bajada.

Uno de esos discos de los más psicodelicos e intensos de los 60s, con un reparto algo regular entre temas duros y suaves uno si otro no casualmente como el de zz top, quizás sea estilo tejano hacer eso  pero el caso es que es un disco de cuidado, no es como para tomarlo en broma porque golpea con fuerza y es muy emotivo.


Después de un cambio de formación en julio de 1967, los Elevadores ingresaron al estudio de grabación con una nueva sección de ritmo y un lote de canciones nuevas. Los artistas ya internacionales estaban preparados para gastar mucho dinero en el segundo LP (private press) que tenía la intención de romper el grupo a nivel nacional. Pasaron casi dos meses organizando y grabando el material en los Andrus Studios de Houston, donde se utilizó una de las primeras grabadoras de 8 pistas.

En los 60s ya lo dije una veez con el tema de Lemmy o con los Amboy Dukes, existía una curiosa fijación de la cultura psicodelica con las escaleras elevadores y los ascensores, joder de hecho fué hablar zz top jajaja.. tenían un tema llamado 99th floor.

Ascensores del piso 13
* Roky Erickson - Voz, guitarra rítmica, armónica
* Tommy Hall - Jarra eléctrica
* Stacy Sutherland - Guitarra solista
* Dan Galindo - Bajo
* Danny Thomas - Batería
Músicos Adicionales
* John Ike Walton - Batería ("Ella vive" y "Levitación")
* Ronnie Leatherman - Bajo ("Ella vive" y "Levitación")
* Clementine Hall - Voces de acompañamiento ("Tenía que decírtelo")

la música de nuestra juventud pasada,
tengo claro que mi verdadera vida fué
en esa época


Me gustan los doblajes así pencos al español porque me recuerdan a los discos españoles de la época, este obviamente aquí en España no salió pero puede que llegase a través de la base de Rota o algo. Este disco y grupo desde luego a día de hoy es de los más simbolistas de lo que es "underground". Tiene una portada muy llamativa me recuerda a la de Lark's aspic in tongue de King Crimson.



Lanzado en noviembre de 1967, "Easter Everywhere" sigue siendo hasta hoy un logro sorprendente. La mayoría de los fanáticos de Elevators lo consideran su obra maestra, y Tommy Hall se ha referido a él como "nuestro propósito especial; El paisaje sonoro único del primer LP se ha ampliado y se han agregado elementos de folk, música india y acid rock de la costa oeste" tanto como folk y música india yo no he visto pero algo si que tiene, he echado de menos un poco el sitar pero la harmonica texicana hace su función. La nueva sección de ritmo, con el bajista Dan Galindo y el baterista Danny Thomas, aporta un ritmo suelto y con sabor muy ligeramente jazzero en algunos momentos. El resultado es un rico y eléctrico tapiz de psicodelia unido por la intensa voz de Roky Erickson.

Por aquellos años estaba todavía en la sombra pero trabajando duro Johnny Winter con sus primeras grabaciones oficiales como Johnny Winter, una música también muy eléctrica y dura en ocasiones antes de evolucionar a un blues mas convencional. 






¿El tema más flojo a mi gusto? Baby Blue, y no porque sea soft rock sino que es el único al que he notado flojo y monótono.


Respecto al elepe dificilillo de conseguir incluso en re-edicion pero tampoco imposible, me costo 20 pavos en una feria del disco, es una edición limitada con el disco rojo. Re.edición de, según parece 2016 aunque esta el cartón como si fuese de los 80s o 90s. La grabacion me ha dado la sensación de ser analogica usando así los masters originales. A veces satura un poco pero es saturación del disco original analógica de las Válvulas.

↯↯↯↯↯ (LP Rip) no mío pero casualmente el album mp3 que tenía en el pc es vinyl rip. 

Salurocks!!

hay quien piensa que los 13th floor fueron una creación de la CIA para impulsar el experimento psicodelico sobre la población del medio oeste de los Estados Unidos en 1965.


y esto para algún futuro bootleg



“Gruppo Paralelo”. Gruppo Paralelo (Rumble Records, 2012)

Este viernes doy un giro de timón, con un 7” de un grupo ya desaparecido y probablemente desconocido fuera del circuito punk. Se trata del trabajo de debut de Gruppo Paralelo, una formación nacida en Madrid a principios de 2011.
El elegido es un single de elegante factura, llamado como el grupo y que incluye dos canciones en español en la cara A y dos en italiano en el lato B. Salió en el verano de 2012 y fue editado por Rumble Records, sello independiente que pronto cumplirá treinta años. Dirigido por Pablo López, inició su historia grabando a grupos de punk y hardcore, aunque con los años se abrió a otros estilos musicales.
Calificado como grupo de “punk oscuro”, Gruppo Paralelo estaba formado por tres chicos madrileños, Arturo, Guillermo y Crespo con experiencia en una larga lista de bandas y la italiana Valeria a la voz. Valeria se estableció en Madrid en 2007 e hizo sus primeras incursiones musicales como cantante en el grupo Acción Reacción.
Los créditos indican que está grabado entre mayo y julio de 2011 en Madrid y dedicado a la memoria de Gigi Surcis, padre de Valeria. Entre las influencias de la banda destacan el punk español de los 80 y grupos punk italianos de aquella época. Todo ello con toques siniestros, que se reflejan en el sonido, pero también en la estética del grupo, en especial en el look de Valeria, color negro, cruces, cuero y alguna pincelada sangrienta.
Las canciones del single están escritas por Arturo, excepto «L’ultimo viaggio nel dolore», compuesta junto con Valeria. Se trata de temas breves y urgentes, con economía instrumental y de producción. La voz de Valeria es muy personal, se trata de una intérprete que canta desde las tripas, con estilo y acierto. Así, «La primera vez» cuenta una primera experiencia sexual con una letra que no da lugar a equívoco Con las bragas en el suelo descubriendo el placer Hoy la niña de tus ojos se convierte en mujer. «Exiliados en la capital», sobre la gente que llega a la gran ciudad llena de peligros y que eligen una puerta y entran sin llamar; en el caso de Valeria, entrar “sin pedir permiso” en el punk madrileño fue una forma de conocer gente y crear un círculo de amigos e incluso familiar. «Mondi Strani» es “una metáfora sobre este mundo de mierda y raro que nos ha tocado vivir”, me explica Valeria, que define la canción como “bizarra, extrema y provocativa”. El single finaliza con «L’ultimo viaggio nel dolore», que contiene la letra más personal del disco y narra los angustiosos viajes que tuvo que hacer la cantante para visitar a su padre que libraba una “battaglia contro battaglia”, una canción sobre el dolor enfrentado con valentía, lo que da un tono épico al estribillo.
La portada del single corrió a cargo de Pablo Rumble y en ella aparecen dibujados los perfiles de los cuatro integrantes de Gruppo Paralelo. Como me indica la propia Valeria, la imagen recuerda a la bandera de la región de origen de la cantante, Cerdeña. Mi disco tiene portada rojinegra y corresponde a la segunda edición. La primera edición salió con portada en blanco. 
Este single llegó a mis manos como un regalo de Valeria, a quien conocí gracias a la radio y a mi primera novela, “Sin pedir permiso”, que tiene mucho que ver con las radios libres madrileñas. Valeria reseñó mi libro en Radio Vallekas, organizó un club de lectura radiofónico y supuso una enorme ayuda en la difusión del crowdfunding de una maqueta que sacamos a partir de un grupo inventado y canciones escritas para la novela. Como curiosidad, escuché «La primera vez» en el programa “El sótano de Radio 3” sin saber que se trataba de su grupo. Fue años después de que hubieran sacado el disco. Para entonces, Gruppo Paralelo ya se había disuelto y Valeria había abandonado la música.
La idea de crear una nueva banda surgió entre Arturo y Valeria. Reclutaron a Guillermo, batería de Acción Reacción y se les unió Crespo a la guitarra. Finalmente se pusieron en marcha en febrero de 2011. El nombre del grupo surgió al parecer de la siguiente anécdota. Acción Reacción no pudieron tocar en un concierto que tenían previsto, Valeria propuso la posibilidad de tocar con su otra banda que aún no tenía nombre. Así que les anunciaron como “la banda paralela a Acción Reacción”. Parece que les hizo gracia y lo adoptaron como nombre, añadiendo una doble “p” en referencia al origen italiano de la cantante.
Coincidiendo con la salida de este primer single, en el verano de 2012 se metieron de nuevo en el estudio y grabaron “Tributo Para Nadie” (Rumble / White Zoo, 2013), un disco más maduro, con claros toques postpunk. En octubre de 2013 Gruppo Paralelo participaron con la canción «Monja de Clausura» en el recopilatorio “No Queremos Vuestras Playas”, donde se unieron diecinueve grupos “de la Penúltima Ola Madrileña”, entre los que se encontraban Sudor, Suzio 13, Donantes Sanguinarios, Vigilante Gitano o La Stasi. «Monja de Clausura» saldría como CD sencillo junto con «Paralelo 38» y «Dolci sogni» en el sello Rojo Sangre Records, creado por Valeria y Monje, ex cantante de Larsen, banda madrileña de punk de inicios de los 80.
Como suele ocurrir en muchas bandas punk, Gruppo Paralelo convivió un tiempo con otro proyecto de Valeria. En el verano de 2013 nació Sagrada Familia, integrados por Valeria en la voz, Monje (ex Larsen) al bajo y voces, Jehf (Penetrazión Sorpressa) a la guitarra y Carlos (Sex Führers) en la batería. Tras varios conciertos y la grabación de una demo, entraron en un parón de su actividad. Valeria abandonó Sagrada Familia en octubre de 2014.
En julio de 2014 Guillermo salió de Gruppo Paralelo, siendo sustituido por Pedro. Su último trabajo publicado fue “Interludio” (Rumble, 2015), que obtuvo buenas críticas, en las que se destacaba su atmósfera fría y cortante y el buen hacer en cuanto a letras.
La banda continuó en activo hasta diciembre de 2015, cuando el grupo anunció su despedida en redes sociales. Su último concierto tuvo lugar dos días después de anunciarlo, el 20 de diciembre de 2015 en el marco de las segundas jornadas “Libertad” celebradas en Radio Vallekas. Un nódulo en las cuerdas vocales llevó a Valeria a tomar esa decisión.
En definitiva, se trata de un trabajo muy interesante de Gruppo Paralelo, banda cuya breve carrera discurrió en el underground del underground y al que me parece atrayente rescatar.
(Parte de la información sobre Gruppo Paralelo está sacada de La Fonoteca)

Escuchar “La primera vez”

Queen - A kind of magic (EMI, 1986/Virgin Records, 2019)



Quizá no haya un álbum de Queen más unido a mi acervo cultural. Porque con este disco "descubrí" a la banda. No directamente, si no por su participación en una película que me marcó: Los inmortales (The highlanders). En 1986 aluciné en el cine con las aventuras de Connord McLeod y sus trifulcas con el Kurgan, el "solo puede quedar uno", las decapitaciones (light) y sus historias de amor eterno y moderno. Pocos años después, gracias a un Erasmus, visité algunos de los escenarios, como el castillo de Eilean Donan o Glen Coe. La banda sonora de la película mezcla la música incidental de Michael Kamen (otro imprescindible de la época) con canciones compuestas e interpretadas por Queen. Ahí comenzó mi "acervo cultural" en relación a la banda. Poco tiempo después se editó este A Kind of Magic que contiene aquellas canciones en una versión diferente, más elaborada y, quizá, completa. De las nueve canciones del disco, seis aparecían en la película de un modo u otro.

El tema título, A kind of magic, es una frase que se escucha en varias partes de la película, y Roger Taylor (batería) la utilizó de leitmotiv y estribillo; para el disco, Freddy Mercury (¿hace falta decir quién es?) rehizo la canción. Who wants to live forever la compuso Bryan May (guitarrista) al visionar la escena donde Heather (el gran amor del protagonista en 1536) fallece en los brazos de su amodo; McLeod (el inmortal) tendrá que vivir para siempre con esa pérdida y May creó uno de los himnos más famosos del cuarteto. Brian compuso también una de las más potentes del álbum, Gimme the prize, pensando en Kurgan, el malvado que quiere ser el último inmortal y acabar con la cabeza de McLeod entre sus manos. Roger Taylor escogió una obsesión similar: cortar la cabeza del rival para sobrevivir como siniestro destino; así, Don't lose your head, muy rítmica, llena de programaciones y voces oscuras, advierte al participante en la contienda del riesgo que corre al enfrentarse con ¿la vida? ¿su rival? Por fin, Princes of the Universe (título inicial del film), esta de Mercury, se centra en la victoria, en ser el sobreviviente, pero, a la vez, en tener la responsabilidad de haber nacido para reinar, para triunfar. Curiosamente, el último tema que se extrajo de este disco fue la balada One year of love compuesta por John Deacon (bajista, entre otras cosas), contando la historia del inmortal en el siglo XX, enamorándose de nuevo cuatro siglos después.



No inspiradas directamente en la película, encontramos tres canciones. El primer single, One vision, se editó (aún sin saber si habría álbum) seis meses antes de la edición del largo. Formó parte, además, de otro taquillazo (Iron eagle, Águilas de acero). La banda se inspiró en las emociones del concierto Live Aid de unos meses antes para crear un himno sobre la unión y la fuerza del "todos juntos". El corte con un fondo soul titulado Pain is so close to pleasure, de Mercury y Deacon, quizá el más flojo, es una rareza en el conjunto, pero el ritmo y la esencia de Freddy lo rescata (si te gusta mover el culo en la pista). Y, por fin, otro de los imprescindibles de Queen: Friends will be friends, también de Mercury y Deacon.

El diseño artístico corrió a cargo de Richard Gray, la portada es de Roger Chiasson y el resto de las ilustraciones, además del nombrado, pertenecen a Mike Smith y Chuck Gamage. 

Como curiosidad, fue el primer disco de una banda de rock "del otro lado" en ser publicado oficialmente en la Unión Soviética; y se convirtió en todo un éxito.

El vinilo que traigo, precioso, es una remasterización de 2009 editado en vinilo de 180 gramos dos años después y, de nuevo, este mismo año por Virgin Records. La banda presume de haber realizado el proceso de masterización con la tecnología más respetuosa con el original, en los Abbey Road (llamada Half Speed). En cualquier caso, suena a gloria de mojar pan. Este disco es el primero (y a un precio especial) de la colección que, pronto, tendremos en los quioscos recogiendo la discografía de Queen al completo. No sé cuándo la pillaremos al lado de casa, pero, por ahora, puede uno suscribirse en este enlace.


Escuchado hoy en día, debo reconocer que no es de mis favoritos de la banda, aunque sigo relacionando con fuerza la música, las imágenes y las emociones de descubrir historias y recrearlas hasta el infinito. Como ya he dicho en otras ocasiones, a veces no escuchamos canciones, escuchamos recuerdos. Y eso me pasa con A kind of magic

Disfrutad del fin de semana, lechones. Y que no os corte nadie la cabeza.













viernes, 8 de noviembre de 2019

Black Sabbath - Live At Last (1973) [1984 - Victoria] 🇬🇧

Hoy traigo a FFvinilo el primer bootleg de Black Sabbath en ser prensado de forma semi-oficial en 1980 y re-editado por Victoria records en 1984 en España, ya hemos traído bastante (y vosotros también) de Victoria records, es un buen label muy jebi que saco muchas tiradas en los 80s, este disco les tuvo que costar conseguirlo pero sorprendentemente lo sacaron; esta gente de Victoria se ve que tenían contactos porque acordaos de aquel "+ Heavy -" que os traje donde venían demos exclusivos inéditos de Judas Priest. El primer live oficial de la banda fue el "Live Evil" del '82 con Dio, traído por Rockologia en 2012 a la comunidad.



Black sabbath es una banda a la que no le gustaba sacar albunes en vivo oficiales, por eso no sacaron ninguno hasta el '82 PERO a su técnico si le gustaba grabar actuaciones, y por eso Sabbath es de las bandas del mundo con más bootlegs, ahí abajo en el enlace genérico teneis un montonazo. Este live at last es una grabación en muy buena calidad para ser bootleg de una actuación en la sala Rainbow de Londres donde ese mismo año grabaría Queen su debut en vivo, y en Manchester. Los temas son algo genéricos de sus actuaciones en vivo PERO tenemos por ejemplo "Sometimes I'm Happy" que es un hidden track el cual la banda tocaba solo en directo, normalmente en el solo de Wicked World como aquí. Aún no había salido a la luz el LP de 1973 "sabbath bloody sabbath" ni Rick Wakeman se había metido en la banda como teclista de sesión.



La calidad de la grabación es casi estudio, se ve que la idea era grabar un directo oficial, pero por alguna razón no vió la luz hasta 1980 de forma no oficial. La calidad del bootleg es la maxima 10/10 VG very good porque es casi estudio. Respecto intrinsecamente del sonido es algo plano, le faltan un poco de graves sobretodo, pero no es por mi equipo (que lo he probado en diferentes equipos) por sacarle algún defecto, que se oye de putisima madre. La formación es la de siempre, 



Respecto al LP dificil de conseguir, bastante dificil, yo lo pillé por 20€ en una feria del disco, se oye bastante bien y se conserva bien pero al ser un disco de los 80s lo tomo como si fuese re-edición jaja

↯↯↯↯↯ vinyl rip, pasado por un marantz de 1979 americano y tocadiscos japones luxman del año '78.

Fleetwood Mac – Tango in the night (Warner Bros. Records-1987)


Desde muy jovencito, Fleetwood Mac llamaron mi atención. Bueno, llamó mi atención ese temazo titulado Gypsy. Luego escuché el Rumours, que es muy superior al Mirage... y con el tiempo descubrí que lo que a mi me gustaba no eran los Fleetwood Mac, que también. Lo que me tenía enamorado realmente era la voz de Stevie Nicks. De esta me compré The wild heart –lo escuché tantísimo que acabó destrozado y dejó de estar en mi colección– y más tarde el recopilatorio Timespace. Pero antes cayó este Tango in the night, en el que una vez más encontramos a una soberbia Stevie y esa voz por la que siento debilidad. Es extraño que los Fleetwood Mac no hayan salido nunca en este blog hasta hoy, ni en su primera época bluesera con Peter Green y John McVie ni en la más popular con Lindsey Buckingham y Stevie Nicks en sus filas. Y también será extraño que el primer álbum de la banda que aparezca por este espacio no sea ni el mencionado Rumours ni cualquier otro de la discografía de la banda, sino el que quizás sea su obra más comercial, la última grabación con Buckingham que en realidad nació como álbum en solitario de este último y que la discográfica acabó lanzando como una obra grupal bajo el nombre de Fleetwood Mac, algo que ha pasado en numerosas ocasiones en el mundo de la música, como Tony Iommi o Dee Snider –por ejemplo– pueden atestiguar. 


Así pues, con el line up más popular formado por Lindsey Buckingham a la guitarra, teclados, bajo y sintetizadores –así como productor del disco junto a Richard Dashut–, Stevie Nicks a las voces, Christine McVie a las voces, teclados y sintetizadores, John McVie al bajo y Mick Fleetwood a la batería y percusión, la banda –que por entonces estaba bastante dispersa y con sus miembros metidos en sus carreras paralelas– grabó la continuación de Mirage entre los Rumbo recorders studios de Canoga Park y el estudio casero que Buckingham tenía en su mansión de Bel Air. El proceso fue largo y tedioso, casi dos años en los que Stevie Nicks no apareció por el estudio más de dos semanas –además de estar girando con su propia banda tuvo que pasar por el Betty Ford Center– y Mick Fleetwood brilló por su ausencia. Pese a todo, al final consiguieron ofrecernos uno de sus discos comercialmente más exitosos. 


Con una bonita portada de Brett-Livingstone Strong mostrando su obra acertadamente titutada Homage of Henri Rousseau, el track list final del álbum consistió en los siguientes temas: 

A 
Big love 
Seven wonders 
Everywhere 
Caroline 
Tango in the night 
Mystified 

B 
Little lies 
Family man 
Welcome to the room... Sara I
sn’t it midnight 
When I see you again 
You and I, Part II 


El disco se inicia con Big love, con protagonismo absoluto de Buckingham y primer tema en el que queda clara la ausencia de Mick Fleetwood y el uso de batería programada. Resultón y poppy, aunque con unas guitarras afiladas. La cosa sube de nivel con Seven wonders, con Stevie a la voz. Un tema sublime desde el preciso momento en el que comienza. Everywhere es un tema de Christine McVie con mucha melodía y suaves teclados que no acaba de convencerme. Caroline es otra de las composiciones de Buckingham, un tema de reminiscencias arábigas sobreproducido y sin presencia de guitarras, con demasiados sintetizadores y efectos para mi gusto. Por lo menos lo arregla en la siguiente Tango in the night, que da título al álbum y que consta de una presencia mayor de guitarras. Junto a Seven wonders, es otra de las que salvaría de la cara A. Y cierra la cara otra cancioncilla melíflua y aburrida con Christine a la voz solista, muy indicada si se te ha acabado la dormidina


La cara B nos vuelve a traer a Christine McVie pero esta vez en Little lies, un tema mucho más pegadizo y alegre –ojo a las voces de Nicks en los coros, que lo arreglan todo– que precede a Family man, otro tema de Buckingham con demasiados efectos y programación en el que –al menos esta vez– se salva la parte de guitarra. Y por fin llega al rescate la melosa Stevie con Welcome to the room... Sara, un tema basado en su experiencia en la Betty Ford (se cuenta que Sara es el nombre ficticio con el que ingresó). Aunque no sería de mis preferidas de la rubia vocalista, cuenta con su presencia, que ya lo vale todo. Lo sé, lo sé... pero ya os he dicho al principio que no soy objetivo. Para que veáis que por lo menos soy sincero, os diré que Isn’t it midnight tiene ritmillo y es pegadiza y también tiene un buen aporte guitarrero y aunque no es cosecha de Nicks, es otra de mis preferidas del disco. When I see you again es otro de los aportes de Stevie, con la colaboración vocal de Lindsey, una preciosa balada que una vez más parece encontrar inspiración a la relación que ambos mantuvieron en los 70. El punto final llega con una prescindible You and I, Part II


En fin amigos, un disco de Fleetwood Mac que está muy por debajo de la mayoría de álbumes de su carrera aunque gozó de una aceptable calidad general. Aún así, no sería el que os recomendaría de la banda. Pero con veinte años escogí este en lugar de otro en la cubeta de la tienda de discos –hoy me llevaría el Rumours sin dudarlo– por lo que es el que debe protagonizar mi entrada en este blog. Así que dadle una oportunidad. 


Y a modo de bonus, para los que no conozcáis la obra de Henri Rousseau, acompaño un par de imágenes que os harán comprender por qué la portada de este Tango in the night es todo un homenaje al pintor francés. 






¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

The Who - Join together (Virgin Records, 1990)

Tengo tres grupos preferidos de juventud: The Smiths, Black Crowes y The Who. Eran las bandas sobre las que buscaba toda la información que me era posible, a pesar de todas las dificultades de la época pre Internet; los grupos de los que me compraba todos los discos que podía, no sólo álbumes de estudio sino los directos, algún single, piratas o rarezas, todo aquello que mi mermado poder adquisitivo me permitía.
Así, del magno cuarteto de bandas inglesas de los sesenta, mi preferida son The Who, a pesar de gustarme tanto The Beatles y The Kinks; de los Rolling Stones siempre he pasado bastante, algo que en algún momento deberé corregirlo, digo yo.
Empecé a prestar atención a The Who en 1989 gracias a una canción de “Quadrophenia”, «Love Reign O'er Me», y la bendita casualidad quiso que los tres miembros entonces vivos de la banda estuvieran embarcados aquel año en la gira de su 25 aniversario en la que, además de tocar canciones de “Quadrophenia” y otros grandes éxitos, interpretaban íntegra “Tommy”, su primera y reconocida ópera rock. En Los Ángeles ofrecieron un concierto con invitados estelares que recreaban aquellos personajes de Tommy, interpretados por conocidos músicos en la película de Ken Russell. En aquel concierto de 1989 les acompañaron Phil Collins, Billy Idol, Elton John, Patti LaBelle y Steve Winwood.
Conseguí grabar en video un concierto de aquella gira que emitió Telemadrid, el del Universal Amphitheater de Los Ángeles. Machaqué aquella cinta VHS a base de reproducirla una y otra vez y puedo afirmar que, gracias en parte a aquel directo, The Who pasaron a ser MI GRUPO favorito de todos los tiempos. Meses después se publicó aquella gira en una caja con tres discos, que me apresuré a comprar.
“Join Together” recoge actuaciones en el Radio City Music Hall de Nueva York, el Universal Amphitheater de Los Ángeles y otros conciertos de la gira americana de 1989. La portada incluye tres elementos característicos de The Who, la guitarra rota de Pete, el micro recubierto de cinta aislante de Roger y un colgante de araña de John, que recuerda a una de sus canciones más celebradas, «Boris the Spider». Editada por Virgin Records en 1990, la caja incluye una serie de fotos de conciertos de la gira y estaba dedicada a Keith Moon, su inolvidable batería fallecido en 1978.


El disco 1 y la cara B del disco 2 reproducen la ópera rock Tommy, aunque en “Join Together” no se incluyeron las intervenciones de los invitados mencionados anteriormente. En la cara B del disco 2 y en el disco 3 al completo se recogen grandes éxitos de The Who de todas las épocas como «I Can See for Miles», «Behind Blue Eyes», «Won’t Get Fooled Again», «You Better You Bet»; «5:15» y «Love Reign O'er Me» de Quadrophenia, además de otras canciones que no suelen aparecer en discos en directo, como «Trick of the Light» compuesta por John Entwistle para el disco de 1978 “Who Are You” o «Eminence Front» canción del álbum “It's Hard” de 1982. Además se incluyeron temas en solitario de Pete como «Rough Boys» de su disco de 1980 “Empty Glass”, «Face to Face» de su álbum conceptual “White City: A Novel” de 1985 o «Dig» del musical “The Iron Man” de 1989.
Precisamente la gira coincidió con importantes sucesos en la vida de Pete. Acababa de grabar un álbum en solitario, el musical “The Iron Man” para el que contó con invitados como John Lee Hooker, Nina Simone y Roger Daltrey. En lo personal, su mujer Karen le anunciaba que iban a ser padres de nuevo de un niño cuando ya contaban con hijas veinteañeras. Los miembros del grupo se habían mostrado reticentes a volver juntos a la carretera pero finalmente no pudieron rechazar el dineral que iban a ingresar por los conciertos. En sus memorias Pete tiene un buen recuerdo de aquellos días. “La gira fue un triunfo en muchos sentidos, sobre todo por el modo en que unió a las familias Daltrey y Townshend”, escribió.
En aquella gira un Pete barbudo, con coleta y con problemas de oído se limitó a tocar la guitarra acústica, dejando la eléctrica en manos de Steve “Boltz” Bolton, un guitarrista de Manchester conocido de los Who desde que fuera telonero suyo en los años 70 con la banda Atomic Rooster. Roger se mostraba en una espléndida forma física y vocal, con su habitual juego de micro. Y aún podíamos disfrutar de John “The Ox” Entwistle tocando impasible el bajo y ataviado con sus características chaquetas de la Union Jack.
El disco ofrece un sonido cuidado y elaborado debido a la introducción de teclados, percusiones, vientos y coro, alejado a la crudeza que solía caracterizar los directos de The Who. Al aliciente de escuchar completo y en directo “Tomy” se une la potencia y buen hacer de unos Who en un estupendo momento de madurez. Simon Phillips es un batería con una técnica muy depurada y una pegada contundente, muy alejado del estilo del chiflado de Keith Moon, quien para entonces ya llevaba más de una década muerto. Actualmente el puesto de batería lo ocupa Zark Starkey, el hijo de Ringo. Tras el fallecimiento de Moon el encargado de sustituirle había sido Kenney Jones, ex Small Faces y ex Faces. En mi opinión en “Join Together” se echa de menos el personal sonido de la guitarra de Pete, sin duda uno de los mejores guitarristas de la historia del rock.
La banda que acompañaba a Townshend, Entwistle y Daltrey en aquella gira estaba compuesta por Simon Phillips (batería); Steve “Boltz” Bolton (guitarra); John “Rabbit” Bundrick (teclados); Jody Linscott (percusión); Simon Clarke (saxo); Tim Sanders (saxo tenor); Niel Sidwell (trombón); Simon Gardner (trompeta); Roddy Lorimor (trompeta); Chyna, Cleveland Watkiss y Billy Nichols (coros).
Como curiosidad tuve una divertida conversación en redes sociales con Álvaro, otro loco por The Who que me prestó sus fotos para mi crónica de la actuación de The Who en el MadCool en 2016. Resulta que los inicios de Álvaro con la banda son iguales que los míos, una cinta de VHS en la que grabó el famoso concierto emitido por Telemadrid. “La tenía como una experiencia mía muy personal”. Y es que los caminos de la música son inescrutables.

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Canciones “Join Together”. The Who
"Overture/It's a Boy"; "1921"; "Amazing Journey"; "Sparks"; "Eyesight to the Blind (The Hawker)" (Sonny Boy Williamson II) ; "Christmas"; "Cousin Kevin"; "The Acid Queen"; "Pinball Wizard"; "Do You Think It's Alright?"; "Fiddle About"; "There's a Doctor"; "Go to the Mirror!"; "Smash the Mirror"; "Tommy, Can You Hear Me?"; "I'm Free"; "Miracle Cure"; "Sally Simpson"; "Sensation"; "Tommy's Holiday Camp"; "We're Not Gonna Take It"; "Eminence Front"; "Face the Face"; "Dig"; "I Can See for Miles"; "A Little Is Enough"; "5:15"; "Love, Reign O'er Me"; "Trick of the Light" (Entwistle); "Rough Boys"; "Join Together"; "You Better You Bet"; "Behind Blue Eyes"; "Won't Get Fooled Again".
34 canciones. 2h 11min

viernes, 1 de noviembre de 2019

Steppenwolf - Early Steppenwolf, live at Matrix 1967 [1972 - Dunhill] 🇺🇸

Hoy me apetecía entrar fuerte con uno de mis discos más añejos y rancios, una joya que pillé en la última feria del disco por 17€. Se trata del primer bootleg de Steppenwolf prensado en vinilo de forma privada en 1969 y sacado de forma semi-oficial en 1972 solo en USA; este disco llegó a las manos de un ilustrador de portadas de discos sevillano de la época (el que ilustró a Storm) a través de la base militar americana de Morón de la Frontera. El disco es difícil de encontrar, este en concreto esta muy desgastado y un poco ondulado pero el bootleg en sí es VG (very good) se escucha decente.

La grabación que si bien no es la primera de la banda, ni su primer concierto grabado como Steppenwolf, es la primera grabación que se hizo famosilla y su segundo concierto grabado pre-debut del que se tiene constancia. El debut de la banda salió en Enero de 1968, esta grabación lo que tiene de especial es que es su ''debut'' en un lugar tan mítico como lo fué la sala Matrix en 1967 y a la vez fue donde la banda que ya hacía blues psicodelico desde 1966 se metió de lleno en el Jammin' y el mundo de las piezas psicodelicas conceptuales, sinfónicas, largas, tema folk también.. se podría decir que fueron de los pioneros en esto al menos en materia de puro blues junto a Cream y Ten Years After porque Hendrix aún no era tan famoso y su estilo no era tan sinfónico. La versión de The Pusher de 20 minutazos que ocupa la cara b no es precisamente la mejor, de hecho prefiero la versión de 1966 PERO lo que tiene de especial es la parafernalia psicodelica y folk que forma su intro de 14-15  minutos, una intro que casi le podría haber cogido prestado el título "Song for our ancestors" a Steve  Miller de lo Navaja y Sioux que es por momentos, en otros resulta incluso medieval y en otros tan ácida que..  PLASTIC RAIN IN MY BRAIN.


A1 Power Play 2:57
A2 Howlin' For My Baby 4:42
A3 Goin' Upstairs 7:22
A4 Corina, Corina 3:55
A5 Tighten Up Your Wig 3:15
B The Pusher 21:36

No tengo más que añadir señoría.






Art Direction, Design – Gary Burden
Bass – Nick St. Nicholas
Drums – Jerry Edmonton
Engineer – David Travis*
Guitar – Mars Bonfire
Guitar, Vocals – John Kay
Organ – Goldie McJohn*
Recorded By [Original] – Peter Abram
Supervised By [Re-recording Supervision] – Dennis Lavinthal, Joe Sill



Si os aburre un poco mis metaleros de FFvinilo os intentaré traer el bootleg de black sabbath que pillé la semana pasada ese creo que si os va a flipar mucho.



Salurocks!

Iron Maiden - Seventh son of a seventh son (EMI - 1987)



El séptimo hijo de Steve Harris y sus secuaces ya ha salido por aquí, pero rebuscando qué traer hoy, día de difuntos, he topado con esta versión picture de carpeta "lujosa" y he querido aportar al blog mi (cuestionable y siempre prescindible) homenaje a una de las mejores (si no la mejor) obra en estudio de los británicos.
El séptimo hijo de estudio de los inconfundibles Iron Maiden, como decía, cuenta la historia de un personaje con poderes mágicos de adivinación y clarividencia: el mito folklórico del séptimo hijo barón de un séptimo hijo barón, muy extendido en el mundo anglosajón, cuenta que el nacido en tales condiciones poseerá mágicos poderes. Así, en el disco se cuenta desde su nacimiento (Moonchild) hasta su muerte (Only the good die young), pasando por el descubrimiento de sus poderes (Can I play with madness?) y las consecuencias de los mismos (The prophecy). Esta historia sirve, en realidad, para hablar de un tema recurrente en la discografía Maiden: la lucha entre el bien y el mal y la relación entre lo mágico y lo mundano.


La grabación se realizó en los estudios Musicland de Múnich, se editó en abril de 1988 y alcanzó el número 1 en el Reino Unido y el 12 en Estados Unidos. Como adelanto, el single elegido fue Can I play with madness?.  Todos los singles alcanzaron el top 10. La banda que grabó esta colección, el line up clásico: Bruce Dickinson a la voz, Steve Harris al bajo, Nicko McBrain a la batería y Adrian Smith y Dave Murray a las guitarras (Harris y Smith se encargan de los sintetizadores también).
Para mí, Seventh es el último clásico de Maiden y si no el mejor uno de los dos mejores. Después de una tripleta demoledora (The number of the beastPiece of mind y Powerslave) y un directo mítico (Live after death), Harris introdujo los sintetizadores en Somewhere in time, sobre todo en bajos y guitarras, y buscó canciones más melódicas y comerciales. El siguiente intento, este Seventh, olvida las guitarras sintetizadas a cambio de los teclados, propone largos desarrollos de guitarras, pasajes variados y solos a doble mástil impresionantes. El sonido se muestra limpio sin ceder en crudeza, genial trabajo de la producción mítica de Martin Birch.
El disco comienza (y termina) con Dickinson recitando la letanía del séptimo hijo sobre una guitarra acústica. Esto da paso a Moonchild. El nacimiento comienza con un teclado psicodélico sobre el que va creciendo el resto de instrumentos hasta estallar con la voz de Bruce en un ritmo acelerado. Un magnífico estribillo donde cantante y guitarra se armonizan de maravilla. Con la segunda canción, Infintite dreams, Harris compuso una de las obras maestras del grupo. Ritmo, construcción del tema, estribillo, letra y los arreglos hacen de ella un imprescindible. El ritmo de dobles guitarras característico de otros muchos temas es uno de los mejores. La canción comienza lenta y se vuelve cada vez más heavy hasta el clímax final. Se editó como single en directo el noviembre del siguiente año (acompañando el lanzamiento del Maiden England).


El primer single, y, según Adrian Smith, la primera canción fabricada por la banda con tal fin, llegó al número 6 de ventas en el Reino Unido. Can I play with madness? narra el encuentro del protagonista con un brujo que leía el futuro en una bola de cristal y muestra la lucha por entender los poderes que posee. Estilísticamente se sale un poco del conjunto, al potenciar el estribillo (entrada a capella) y la sencillez de ritmos y arreglos en contra del lucimiento o las estructuras más complejas del resto de los temas. The evil that men do, segundo single, tiene uno de los mejores solos de guitarra de Adrian Smith, un estribillo coreable hasta quedarse afónico, el bajo de Harris se despeña marcando a sus compañeros y, en fin, una estructura desbordante. La historia de la existencia eterna del mal que hacen los hombres. Como ya hiciera en discos anteriores y seguiría haciendo en la mayoría de los posteriores, Harris compone un tema largo, donde se combinan diferentes tempos y estructuras. Seventh son of a seventh son es, quizá, el tema más progresivo, o en el que con mayor evidencia se puede apreciar. La parte central, inolvidable.

The prophecy es la única aportación compositiva de Murray. Comienza con una intro suave, mantiene un tempo medio con un buen trabajo vocal de Bruce, quien compone también, y presenta un estribillo flojo. Quizá la canción menos acertada del disco. Sin embargo, estamos hablando de una canción que rodeada de otras menos gloriosas saldría mejor parada, desde luego. Para terminar el disco, dos de los mejores temas. The clairvoyant, donde el personaje pasa de la vida a la muerte, salió como tercer single y se acompañó de tres temas en directo de su actuación en el Monster of Rock. Tiene una de las inconfundibles melodías de dobles guitarras del grupo, regalo de Harris de nuevo. Los cambios de ritmo esta vez sí están bien estructurados. Buenas guitarras, unos arreglos de teclado soberbios que enriquecen la canción y un estribillo clásico del grupo. Para mí, uno de los mejores solos de Murray. Y, por fin, Only the good die young. En apenas cuatro minutos, todo lo bueno de Harris y Dickinson en una sola dosis: letra, melodía, ritmo, solos y el sonido eterno de Iron Maiden.


La edición de hoy, dicho queda y patente por las fotografías, corresponde a la re-edición del 2013 en picture disc, magnificando el grafismo preciosista de Eddie y sus versiones mutiladas a cargo, cómo no, de Derek Riggs. Muy bonito, aunque debo confesaros que el vinilo en cuestión no suena especialmente bien; de hecho, incluye una leyenda en la que advierte que "la fabricación de este vinilo incluye dibujos, por la naturaleza de este proceso de fabricación la calidad del sonido puede verse comprometida". Tampoco lo compré para escucharlo...

Disfrutad el fin de semana y recordad honrar a vuestros muertos si no lo habéis hecho últimamente.














La URSS. Nuevo Testamento (Humo; 2018)


A veces pienso que me paso la vida escuchando artistas de otras épocas. Maravillosas bandas de los 60, los 70, los 80, algunas de los 90, que por supuesto merecen mi atención y que seguiré disfrutando. Casi toda mi discografía personal mira hacia esas décadas. Tras unos años de sequía, he recuperado con enormes ganas mi pasión por la música, sobre todo rescatando y descubriendo clásicos. Pero en estas nuevas andanzas musicales en las que también me estoy adentrando por los caminos del punk que comencé a escuchar tímidamente en los 90, hay sitios para bandas recientes. Es el caso de La URSS, grupo punk sevillano malagueño afincado en sus inicios en Granada, que para mí son una de las mejores bandas del panorama español actual.
Tengo en vinilo “Nuevo Testamento”, el más reciente trabajo La URSS, publicado en 2018 por el sello Humo, aunque también se comercializó en EEUU a través de Discos MMM y Todo Destruido, no en vano la banda ha tocado por allí en varias ocasiones. La portada combina la iconografía religiosa del clavo que remite a la cruz con un móvil de última generación aunque roto, muy en la línea de lo que cuentan las canciones de La URSS. Mi vinilo lo adquirí en uno de sus conciertos, concretamente en el que ofrecieron en la Sala El Sol de Madrid en septiembre de 2018. Una actuación inolvidable en la que estuvieron acompañados por Sudor y Futuro Terror, otra banda de la que me gustaría hablar en algún momento.
“Nuevo Testamento” ofrece diez ácidos trallazos repletos de rabia punk, pero a la manera un tanto onírica y surrealista que suelen destilar las letras de la banda, repletas de imágenes, cruces, religión, España negra, rabia, nihilismo, mística, (anti)capitalismo, sacrificio, consumismo, condena. En definitiva, se trata de canciones para un mundo en descomposición. Entre mis canciones preferidas están «Olvido», el potente tema que abre el álbum; «Souvenires de la nada», fiera canción con pegadizo estribillo que salió como single; o «Habrá un sacrificio», uno de los temas más oscuros del disco, Todo lo nuevo nace de algo que hay que abrir en canal, cantan en él. «+» canción de evocaciones flamencas, Hay pueblos que lloran cantando, enlaza con «Non plus ultra», uno de los temas indiscutibles de este disco, una cáustica reflexión sobre el cochambroso imperio y sus momias, una canción perfecta por donde desfilan la corona, la cal muerta y la cal viva, las fosas colectivas y otras viejas palabras como España.
La prensa musical encuentra en La URSS ecos de Parálisis Permanente, Décima Víctima (de actualidad por la edición del LP “En el garaje”, que recoge una grabación de la banda realizada en 1983) o Killing Joke. O, curiosamente, de Aviadror DRO por la extensión y complejidad de algunos los títulos de sus canciones, es el caso de «Confianza Racional en la Acción Dinámica». Qué más da. Tal vez todo esté ya inventado, pero ellos me suenan inconfundiblemente personales.
Es “Nuevo Testamento” un disco de madurez para un grupo que atesora una sólida trayectoria. Formados en 2006, componen La URSS Pablo a la batería (también es miembro Rata Negra, otro grupo muy interesante), Maïk al bajo, Jorge a la guitarra y Áfrico en la voz. Sus miembros andan desperdigados entre Granada, Madrid y Barcelona, lo que no les impide seguir juntos, aunque ponerse de acuerdo para ensayar les resulte bastante complicado. La música de La URSS sigue una onda oscura, cercana al postpunk y se debe en parte al espléndido trabajo que hace Maïk en el bajo. Por su parte, Áfrico, el cantante, tiene una forma de interpretar muy personal y en directo es un ser de otra galaxia. Magnético, de aspecto andrógino y expresividad atormentada, su forma de moverse en los conciertos hace que resulte complicado quitarle la vista. La URSS acumula un buen repertorio y lo ejecutan en directo con tal poderío que tengo muy claro que es de esos grupos que hay que ver al menos una vez en la vida.
No en vano La URSS son “El hilo musical para tiempos de autodestrucción y agonía existencial”.
Canciones:
1. Olvido (03:10) - 2. Curva de Consumo Ascendente (02:17) - 3. Cristal (02:55) - 4. ✟ (02:07) - 5. Non Plus Ultra (02:33) - 6. Ante el Espejo (02:45) - 7. Confianza Racional en la Acción Dinámica (02:47) - 8. Crear el Fin (02:58) - 9. Souvenires de la Nada (03:15) - 10. Habrá un Sacrificio 03:48
Conx (Haz lo que debas)

viernes, 25 de octubre de 2019

Blodwyn Pig - Getting To This (1970 - Island) 🇬🇧

Ya traje una critica de este formidable disco hace unos años a mi blog pero esta segunda vuelta de tuerca va por el elepé original que se lo pillé a un hippie de la vieja escuela de setenta años en una feria del disco jajajaj y porque ayer de madrugada pasando la mona psicodeica decidí ponerme el ampli con los cascos y al mismo tiempo grabar este fabuloso album escocés de Mick Abrams post-Jethro Tull y es que al igual que Mick Abrams o Toni Iommi yo también habría abandonado Jethro Tull en 1968 para formar bandas de heavy y de blues. Este album de 1970, grabado por completo durante 1969 es el segundo elepé de la banda y en él encontramos variedad musical centrada en el jazz rock, blues eléctrico con bastante heavy psych y algo de country folk casi satírico a bajo volumen que nos invita a pesar que son hidden tracks. Los músicos no son intrínsecamente escoceses, solo uno de ellos (viento), pero un viaje a escocia durante 1969 les inspiró también bastante para este segundo álbum.


Nuestro buzo también quiere formar parte del concierto
la verdad es que la carátula es mítica, que cantidad
de personajes de la época mejor reflejados pa-
rece un comic o sacado de la serie F is For Family.


Pistas

A1 Drive Me
A2 Variations On Nainos
A3 See My Way
A4 Long Bomb Blues
A5 The Squirreling Must Go On


B1 San Francisco Sketches 
B1a Beach Scape
B1b Fisherman's Wharf
B1c Telegraph Hill
B1d Close The Door, I'm Falling Out Of The Room
B2 Worry
B3 Toys
B4 To Rassman
B5 Send Your Son To Die


El mejor tema del album para mí es sin duda "San Francisco Sketches" donde sin ser una banda de California nos intentan transmitir con su música las vivencias vividas en USA durante 1969, un tema muy muy emotivo influenciado por nuestra querida California, la meca de la época (o una de ellas). Luego en lo político sin ser americanos y desconociendo el pasado militar de la familia o de sus miembros hay un tema muy vietnam war era que es "Send Your Son to Die" uno de esos temas como fortunate son, draft morning de los Byrds o Military Complex de Steve Miller pero más underground por ser menos conocida, como el tema de los Felt "weppin' mama blues". El disco enterior sigue una línea musical muy parecido incluso más heavy, este segundo tiene el folk diría yo como peculiaridad y que es una psicodelia más sutil, es aún más sinfónico.

Respecto al LP es primera edición española de 1970, el original salió con Chrysalis el mismo label que el debut de Jethro. 16€ en feria del disco.


↯↯↯↯↯↯↯↯


SaluroFolks!!




Wild Horses – The first album (EMI -1980)


Pues sí, amigos, con este llego al último vinilo que compré en New York. Y el punto final a la serie lo pongo con el más interesante, o al menos a mi me lo parece. Fue encontrármelo en una de las cubetas de Generation Records y separarlo para mi de inmediato sin importarme en absoluto el desconchón de la funda. Me estoy refiriendo, como veis, al debut de los Wild Horses, banda de breve existencia formada a finales de los 70 que tenía en sus filas a dos músicos míticos: Jimmy Bain (Rainbow) y Brian Robertson (Thin Lizzy). No es de extrañar que el sonido recuerde en muchos momentos a estos últimos, lo que no le resta calidad –creo que se trata de una joyita escondida y poco conocida– pero sí originalidad o un sonido distintivo. Y es que obviamente, Robertson estaba ahí, por lo que estaba claro que iba a sonar como siempre y Bain era muy amigo de Phil Lynott. De hecho, bajista y guitarrista eran integrantes también de los Greedy Bastards, banda de amiguetes heroinómanos fundada por Lynott en la que también militaban –entre otros– Gary Moore, Scott Gorham, Steve Jones de los Sex Pistols o Bob Geldof de los Boomtown rats


Total, que los Wild Horses tenían a Robertson a las guitarras, bajo y voces y a Bain como vocalista principal, bajo, guitarras y teclados. Y aunque en una versión inicial contó con Jimmy McCulloch y Kenney Jones –que habían coincidido en los Small Faces–, el disco lo grabaron Neil Carter a la guitarra y teclados y Clive Edwards a la batería y fue producido junto a Bain y Robertson ni más ni menos que por Trevor Rabin antes de entrar en Yes en los Konk studios, propiedad de The Kinks


Con portada de Chalkie Davies, el disco –titulado de forma tan pragmática como poco original The first album– tuvo el siguiente track list

A 
Reservation 
Face down 
Black mail 
Fly away 
Dealer 

B 
Street girl 
No strings attached 
Criminal tendencies 
Nights on the town 
Woman 

Como carta de presentación encontramos Reservation, un hard rock con teclados y unas guitarras estupendas. De mis preferidas del disco. Face down podría estar cantada perfectamente por Phil Lynott, y es de las más lizzyanas del disco. Lo mismo que puede decirse de Black mail, cantada esta vez por Robertson. La delicada Fly away nos trae una colaboración entre Bain y Lynott en forma de balada sencillita e intemporal. Y el sonido setentero regresa con Dealer –estupendo trabajo de guitarras–, que fue coescrita junto a Scott Gorham


La cara B se inicia con las preciosas Street girl y No strings attached, ambas con una producción en la que el grupo consigue alejarse –no mucho– del sonido a Thin Lizzy que lastra un poco la obra en general. Criminal tendencies, con ese inicio con teclados, sigue la misma tónica y parece haber encontrado un sonido propio, aunque continúa teniendo pinceladas inevitables. Nights on the town es otro de los temas cantados por Robertson, más hard rockero –con destellos funky– que los que le han precedido en esta segunda cara, excepto ese solo de Robertson, por razones obvias. Y finaliza el disco una Woman que nos lleva de regreso a los sonidos lizzyanos, aunque de manera menos obvia que en la cara A. 


Tras la gira de presentación del álbum, Neil Carter dejaría la banda para ingresar en UFO y más tarde en la banda de Gary Moore. Y después de grabar un segundo elepé, Brian marcharía a Motörhead y poco después Jimmy se uniría a Ronnie James Dio, iniciándose nuevos e importantes capítulos en la historia del rock y poniendo fin a la de Wild Horses











Dedicadle una escucha, no os arrepentiréis. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla