Ir al contenido principal

Kansas – Audio-Visions (Epic, 1980)


Inauguro mis colaboraciones del nuevo año –uno más– con este vinilo de Kansas, que si no es el más denostado, es uno de los menos valorados de su carrera. Yo me lo compré por tres razones, a saber: Su carátula me llamó la atención, por colorida y por el psicópata puesto de drogas hasta las cejas de la contraportada. Me resultó exótico que se tratase de una edición venezolana. Y aún no tenía ningún disco de la banda aunque en general, siempre que había escuchado a Kansas, la experiencia me había resultado placentera. Total, que después de que hayan visitado el blog en dos ocasiones gracias a sendas reseñas a cargo del amigo Rockología [aquí] y [aquí], este viernes se me ha presentado la ocasión de aportar mi granito de arena a la causa kansana reivindicando este Audio-Visions
 
En ese sentido, lo bueno de no ser un seguidor de la banda es no tener la base de conocimientos necesaria para comparar esta obra con el resto de su discografía por lo que afronté su escucha desde la simpleza más absoluta. ¿Me gustaba lo que estaba oyendo? ¿sí?, pues me valía, dijesen la crítica o los fans lo que quisiesen. Y ojo, poca broma, que el álbum fue disco de oro en los Estados Unidos. Pero también es cierto que, desde mi desconocimiento me atrevería a decir que resulta algo desigual en su conjunto. 
 

A modo de introducción, decir que la banda se formó en Topeka –estado de Kansas– a principios de los años 70 con miembros de diversas procedencias y unos inicios caóticos que incluyeron cambios de formación, de nombre y saltos de músicos entre grupos. Finalmente, los Kansas resultantes de Saratoga –nada que ver con los madrileños
y White Clover fueron descubiertos por el músico y ejecutivo neoyorquino Wally Gold, que los fichó para el sello del productor y mánager Don Kirshner. En ese momento el line up del grupo estaba formado por el bajista Dave Hope, el batería Phil Ehart, el violinista Robby Steinhardt, el vocalista, teclista y percusionista Steve Walsh, el guitarrista Rich Williams y el guitarrista, teclista y percusionista Kerry Livgren
 
Durante los años 70, Kansas se convirtieron en estrellas y vendieron millones de discos. De esa época son Dust in the wind y Carry on wayward, sus dos canciones más conocidas. Pero tras su sexto disco de estudio, las consabidas diferencias musicales propiciaron que tanto Steve Walsh como Kerry Livgren grabasen sus propios discos en solitario. El del primero salió un poco antes que el Audio-Visions y el del segundo poco después. Por fuerza, esa situación influyó en una bajada del nivel compositivo del disco de la banda ya que evidentemente cada uno de los dos músicos barrió para casa, quedándose con sus mejores ideas para ellos mismos. 
 

Producido por Kansas en los Axis Sound studios de Atlanta junto con Brad Aaron y Davey Moiré, como os he dicho antes poseo la edición venezolana de este Audio-Visions en el que destaca –no tengo muy claro si en positivo o negativo– el trabajo artístico del británico Peter Lloyd, que ya había realizado portadas para el grupo pero que esta vez se lució con el personaje de la contraportada, que no se sabe si está puesto hasta las trancas o con un monazo de órdago. En su descargo podemos decir que al parecer se limitó a seguir la dirección que le marcaron Walsh y Livgren así que las quejas a los culpables. El atractivo de la edición radica en la presencia de los títulos de las canciones en español, tanto en la funda como en la galleta –de Epic, eso sí, menos colorida y atractiva que la original de Kirshner– aunque prescinde de la funda interior ilustrada y con las letras de las canciones. 
 
El álbum comienza con Relentless, un buen inicio muy rockero, con buenas guitarras y coros aunque el sonido de la batería no me guste demasiado, algo que se repite en varios cortes de la obra. Anything for you es resultona, rockera como la anterior aunque el piano y los teclados le aportan una capa más en la senda del hard melódico. Le sigue Hold on, el primer single del disco, con ese toque folk a lo Eagles, con sus guitarras acústicas, violín y coros. Puro AOR melífluo, con una buena ambientación y un solo más que aceptable. 
 



 
Por contra, Loner tiene un arranque cargado de energía, y es un tema en el que tiene gran presencia una batería que no está nada mal –aquí la encuentro más orgánica que en los temas iniciales del disco– y las guitarras disfrutan de cierta fuerza. Y Curtain of iron posee un inicio con violín que me recuerda a los Jethro Tull del mismo año, dando pie a una destacable canción en la que pasajes melódicos se alternan con otros más operísticos a lo Meat Loaf, con coros femeninos, piano y algunos guitarrazos muy acertados. Es el tema más complejo, largo y con más cambios de ritmo de toda la cara. 
 


 
Got to rock on es la primera canción de la cara B, que comienza con mucho ritmo y cierto regusto a Styx. Es movidita, con guitarras, coros, piano y un estribillo algo repetitivo. Don’t open your eyes es otra que se inicia con el protagonismo del violín y –por desgracia– con ese abuso de redobles en la batería que se repiten en buena parte del álbum y que junto al sonido de la producción hacen que sea el instrumento que más me ha chirriado de este Audio-Visions. Si no fuese por ese aspecto, la canción me parece muy resultona, incluso con ese final con piano, violín, guitarra (y de nuevo esa batería tan machacona, sí). Le sigue No one together, que al parecer proviene de las sesiones de grabación del anterior disco. Es la más extensa del álbum y tiene una pátina de corte progresivo superior a la que flota a lo largo del disco y que fluctúa con un hard rock melódico de momentos grandilocuentes, muchos cambios de ritmo y una parte final guitarrera en la que cabe hasta un vibráfono a cargo de Walsh
 



 
No room for a stranger es algo más hard rockera, aunque no pierde ese componente de rareza sonora que aquí y allá trufa el disco, como si en cada canción tuviese que existir un atisbo de experimentación. Y para terminar, Back door concluye el disco con mucha presencia de piano, guitarras acústicas, unas armonías bonitas y un solo de violín que desemboca en un parte final que –seguramente sacada con teclados– me ha recordado a un sonido como de gaitas. 
 


Y eso es todo lo que da de si el disco y la formación clásica de Kansas ya que, más interesado en cantar sobre temas más prosaicos que las soflamas místico-espirituales, Steve Walsh abandonará la banda para formar Streets dejando a Kansas en una deriva hacia el evangelismo tras la conversión y fuerte compromiso religioso de Livgren y Hope
 
¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Nunca escuché este disco, me choca leer lo que comentas de la batería, desde luego que siempre fue una de las cosas más fiables de Kansas, pero eran los 80 y la banda tenía otro sonido. A mi Kansas me gustan los discos que grabaron en los 70, de los 80 cuando volvieron con Walsh y sacaron POWER me pareció un disco cojonudo, y luego el primero que publicaron con Elefante también me parece apreciable. Me pondré con este.
    Saludos y buen finde!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo2/1/26 19:13

      Por favor, cuando lo escuches, dime algo de la batería, a ver si es cosa mía o también notas algo raro. Gracias por comentar y leer. Buen finde para ti también. KING

      Eliminar
  2. Qué voy a decir yo de Kansas. Me encanta esta gente. Seguro que este disco es de los menos aceptados por "los fans" y en su época fue denostado, pero, como bien has explicado, tiene momentos excelentes. Por contra, resulta irregular, no por la calidad, más bien por tan diferentes registros. La banda iba de mal en peor a nivel personal y perdieron el foco. Aún así, una obra muy destacable. Esa portada lisérgica y esa contraportada drogata ya merecen la compra.Un año más en el blog. Que no sea el último 😉

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo2/1/26 19:19

      Yo también espero que no sea mi último año por aquí, pero no se sabe nunca. Respecto a la obra, pues lo que he dicho, suena bien aunque irregular y no tiene nada que ver con el sonido de sus clásicos anteriores. Pero era una copia venezolana, míster Tromp. Un abrazo. KING

      Eliminar
  3. No soy un conocedor de toda la discografía de Kansas, pero todo lo que ha pasado por aquí me ha gustado. Aunque no esté a la altura de clásicos como "Leftoverture" o "Point of know return", me ha parecido un buen disco. El sonido de la batería no me ha chirriado. Uno de esos discos que quizas no habría escuchado de no ser por esta entrada. Excelente reseña. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo6/1/26 13:14

      Gracias por la parte que me toca. Yo tampoco soy un conocedor pero si has escuchado el disco gracias ala entrada y no te ha desagradado, entonces misión cumplida. KING

      Eliminar
  4. No me ha emocionado pero no me ha desagradado. La primera canción me chirría, me suena a tema de Fama ( o cualquier serie de la época). Hold on tiene ínfulas de balada de las buenas... Se queda a medias pero me gusta. Pero en general me gusta más la cara b, que empieza bien con la primera y luego sube el nivel con Don't open your eyes, creo que junto con la siguiente No one together, las otras dos que más me gustan. Y el cierre tampoco está mal. En fin. Como buen blanderguer, sólo hold on entraría en mis listas de reproducción y la salvaría para una nueva escucha. Pero bueno, es un problema mío con el progresivo con violines y tal. ... Un abrazo y feliz año.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo6/1/26 13:16

      Feliz año para ti también. El haber conseguido que lo escuches y no te desagrade ya es de medalla. Así que, me pongo un quesito (expresión viejuna). KING

      Eliminar
  5. Como ha ocurrido tantas veces, las bandas en proceso de descomposición, no siempre nos regalan sus mejores momentos. Pero coincido con vosotros en que es un buen álbum. Y es que Kansas no tiene ningún pero en su discografía.
    Os animo a escuchar la versión de 'Hold on' que grabaron para su disco de versiones con orquesta 'Always never the same' de 1998. Una maravilla.
    Enhorabuena por la entrada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿De dónde sales tú? Cuánto tiempo sin leerte por aquí

      Eliminar
    2. Nunca es tarde para volver a leer algunas de vuestras entrañables entradas, amigo mío. Encantado de leeros de nuevo.

      Eliminar
    3. Ya tardas en escribir por aquí.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Jimmy Fontana, Donatella Moretti, Rita Pavone, Gianni Morandi – El món/He vist com sorties/Ell/Si no et tingués ja mai més (RCA Victor – 1965)

Pues ya estoy aquí otra vez con una nueva entrada de la serie “ Los singles de mami ”, en esta ocasión con este EP que RCA Victor editó en nuestro país con cuatro cantantes italianos del momento cantando en catalán, en agradecimiento por el cariño recibido en nuestra tierra –según la nota de prensa que acompañaba el vinilo– y seguramente también porque alguien del sello discográfico pensó que sería un éxito comercial. Que si no, de qué. Total, que –dejando a un lado el error ortográfico en la contraportada en lo que se refiere al título del tema de Gianni Morandi – el experimento resulto cuando menos del agrado de la juventud guatequera catalana de la época y el EP en cuestión acabó en numerosos hogares, uno de ellos el de mi madre, razón por la que a) he acabado heredándolo yo y b) hoy os lo traigo a este espacio.    Así pues, se impone hacer un pequeño retrato de los participantes en ...

Copernicus Dreams - "El Viaje" (2025)

Entre acústicas de íntimo pulso y teclas de aterciopelada caricia, van desplegando unas historias que al principio no parecían fluir libres y limpias en la voz de Chus... " Caminante no hay camino, Se hace camino al andar" Estos célebres versos de Don Antonio Machado se adaptan a la perfección a la caminata artística que lleva recorriendo la formación cántabra Copernicus Dreams desde que en 2015 publicase su primer álbum titulado "Sunrise" . El camino ve alterado y modificado su serpenteante sendero a través de la mirada del caminante; aunque en realidad, es el propio camino quien a su vez cambia y modifica la visión percibida en derredor por el desconocido andarín. Podemos llegar a la conclusión por tanto, de que ambos se complementan y fusionan para avanzar en la aventura de la vida, sin que la quietud silenciosa y solitaria del paso del tiempo marque un devenir triste y banal para ambos. Copernicus Dreams siguen transitando por su camino, y si bien la senda h...

Tom Petty And The Heartbreakers - Southern Accents (MCA, 1985)

'Southern Accents' es el sexto trabajo en estudio de Tom Petty And The Heartbreakers, y empieza con 'Rebels', "Heartland Rock" de manual más Springsteen de lo que el rubio de Gainsville querría. Petty nunca quiso una comparación con el autor de 'Born in The USA', " Cuando escucho su música siempre hay campanas y saxofones, nosotros somos un grupo de guitarras" .  Y aunque en 'Rebels' hay guitarras y la canción tiene una fuerza descomunal el sonido se acerca bastante a lo que la E Street  Band realizaba, un himno de estadio expansivo sobre la vida de un looser working-class recargada de voces, ornamentos musicales entre los que habitan saxofones y una batería maxi amplificada de Stan Lynch. 'Southern Accents', un disco con regusto a farlopa, al menos eso fue lo que comenta alguno de los involucrados en su grabación cuando les preguntan que recuerdan sobre el periodo en el que fue gestado en el estudio-casa que Petty montó a...

The Birds - Say Those Magic Words 1964-66 (Beat Records, 1997)

    Esta semana los británicos The Birds , no confundir con los norteamericanos The Byrds que hacían Folk Rock enredado en Dylan y Beatles en california por la misma época que estos ingleses hacían Rhythm & Blues duro.  Pese a la falta de éxito no hay que tomarse a la ligera a este combo que publicó cuatro singles , tres para el sello Decca entre 1964 y 1966, auténticos temazos que vienen recogidos en este vinilo que os traigo al que acompañan alguna que otra rareza que empezaremos a desgranar.  Primero deciros que Ron Wood era el guitarrista una década antes de grabar "Black & Blue" con los Stones y pasar a ser parte de "Sus Satánicas Majestades". Además el bueno de Ron es el autor de cuatro de los temas que grabaron en sus singles, casi siempre las caras B.  El otro miembro relevante de la banda original del extrarradio de Londres era el bajista Kim Gardner que después de la ruptura del grupo se uniría a Eddie Philips para formar una de los g...

Journey - ESC4P3 (Columbia Records, 1981- Sony Music, 2021)

Sabéis que suelo apoyarme en mis reseñas, casi siempre, en vicisitudes personales o similar para meter líneas extra y también para disimular un poco mis carencias en cultura musical, que san Google no puede remediarlas del todo. Sin embargo, con este vinilo no puedo hacerlo. Como mucho os podría decir que lo vi de superoferta en una conocida página de compras online y decidí pillarlo, eso sí, sabiendo de su importancia. Pero poco más. Nunca lo había escuchado completo ni hay nada en él que pueda asociar a una época concreta de mi vida. Ni siquiera por su himno “ Don’t stop believin’ ”. Así que, intenté emular a don Rockologia y en homenaje a alguna de sus mejores reseñas, ponerme en la piel de Perry o Schon o Cain y narrar desde su lado la historia de este disco. Pero la verdad, no se me da tan bien como a Manu , por no decir que me estaba saliendo una bosta tan alta como un niño de tres años. Pero bueno, después de esas pruebas sí que me decidí a darle otro enfoque, distinto al ...

Alice Cooper - Trash (Epic, 1989)

  Alice Cooper era un mito de cuarenta años y una carrera tan magnífica como irregular de la que ya hemos dado buena cuenta en este blog varias veces. Tras un proceso de rehabilitación en los primeros años ochenta, editó dos discos de hard&heavy:   Constrictor (1986) y Raise your fist and yell (1987). No tuvieron buenas ventas, pero le pusieron en primera línea de nuevo con llenos en sus giras y la posibilidad de demostrar que estaba en forma, que era fiable. Cuando Bob Pfeifer se empeñó en ficharle para "su" compañía Epic se arriesgaba; y se arriesgó más cuando le puso un cheque en blanco y le buscó un compositor de campanillas, el mago del hard ochentero Desmond Child. Ya hemos hablado de él por aquí varias veces también, así que baste recordar que sus composiciones habían despachado millones de copias con Aerosmith, Bon Jovi, Joan Jett, Bonnie Tyler y alguna prenda más. De su mano llegaron, precisamente, muchas de estas estrellas a componer, tocar o, sim...