Siempre he pensado que el humor y la calidad son compatibles. En cualquier ámbito de la vida parece ser que uno deber serio para que el rigor y la profesionalidad sea tenidos en cuenta en su justa medida. En el arte pasa igual. A un grupo que aplica sentido de humor en su música (y se me ocurren multitud de ejemplos) no suele ser evaluado con el mismo criterio por los críticos o por el publico mas melómano. Y aquí es donde voy a intentar romper uno de esos tópicos con respecto a este grupo. Porque comienzo diciendo que los Toy Dolls son un grupazo a los que no se les suele tomar muy en serio, precisamente porque tienen un componente humorístico que hace que mucha gente les sitúe en un nivel muy por debajo del que se merecen. Aviso: en esta reseña voy a intentar romper varios tópicos más. Un grupo que me ha acompañado durante muchos años, y cuya discografía he devorado con absoluta devoción, desde el “Dig that groove" (1983) hasta el “Orcastrated” (1995). Reconozco que después le...