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The Toy Dolls - Absurd-Ditties (Receiver Records Limited, 1993)





Siempre he pensado que el humor y la calidad son compatibles. En cualquier ámbito de la vida parece ser que uno deber serio para que el rigor y la profesionalidad sea tenidos en cuenta en su justa medida. En el arte pasa igual. A un grupo que aplica sentido de humor en su música (y se me ocurren multitud de ejemplos) no suele ser evaluado con el mismo criterio por los críticos o por el publico mas melómano. Y aquí es donde voy a intentar romper uno de esos tópicos con respecto a este grupo. Porque comienzo diciendo que los Toy Dolls son un grupazo a los que no se les suele tomar muy en serio, precisamente porque tienen un componente humorístico que hace que mucha gente les sitúe en un nivel muy por debajo del que se merecen. Aviso: en esta reseña voy a intentar romper varios tópicos más.

Un grupo que me ha acompañado durante muchos años, y cuya discografía he devorado con absoluta devoción, desde el “Dig that groove" (1983) hasta el “Orcastrated” (1995). Reconozco que después les perdí un poco la pista. Aunque seguí escuchando algunos de sus discos posteriores, creo que esa primera etapa es insuperable. Y si alguien que no les ha escuchado nunca y no sabe por dónde empezar, creo que tanto el disco que os traigo hoy como el “Wakey Wakey” (1989) son sus mejores discos.

Una curiosidad que me ocurre con este grupo es que nunca pienso en ellos como un grupo “real”. Cada vez que escucho su música me imagino a sus caricaturas (esas que siempre aparecen en sus discos, y que son una de sus señas de identidad) tocando. Vamos, que en mi cabeza son unos dibujos animados que cantan. Pero no, son reales. Doy fe, los he visto en directo.


Toy Dolls son uno de los mayores representantes del punk rock melódico ingles surgido en la década de los 80. Un grupo único. En cuanto uno escucha la voz de Olga, su cantante y guitarrista (“Olga” es el apodo de Michael Algar) sabe que son ellos. Esa voz, que a algunos les puede parecer algo insoportable (pero que a mi me resulta totalmente familiar) es uno de los aspectos de su música que dota a los Toy Dolls de una personalidad propia.



No se suele hablar en el ámbito del punk de músicos virtuosos. Aquí es donde quiero romper otro tópico. Olga es un guitarrista excepcional. No solo por su velocidad en los solos, o por su capacidad melódica, sino por su extraordinaria precisión. Si los habéis visto en directo, os puedo asegurar que parece increíble como puede mantener ese nivel de perfección, a pesar de estar moviéndose sin para por todo el escenario. No solo en los solos da muestra de un dominio absoluto de velocidad y precisión, sino que sus guitarras rítmicas tan efectivas le dan a la música de Toy Dolls ese toque frenético y furioso tan característico de su música.

Queda también fuera de toda duda su capacidad para construir ganchos melódicos memorables, unas armonías certeras (tanto en voces como en las guitarras), y unos estribillos tan pegadizos que a uno se le quedan metidas en la cabeza, y dan ganas de corearlos a pleno pulmón.

Tengo que hablar también de la producción. Cuando se habla de punk, salvo en contadas ocasiones, uno piensa en producciones sucias, viscerales. Sin embargo, las producciones de los Toy Dolls, son limpias, nítidas, precisas y brillantes. Fueron así desde su primer disco, pero alcanzaron su máximo nivel en este disco. Suena como una bomba. Podéis subir sin miedo el volumen de los altavoces. No van a saturar. Al contrario, vais a notar que la música sale proyectada con una potencia “controlada” que es digna de una producción de calidad. Sobre todo, atentos a esos coros “gritados” que son marca de la casa del grupo. Parece que esos gritos saltan de los altavoces para plantarse directamente en tu cara.

Y esto lo vais a notar en cuanto comienza el disco. Con esa intro que ya es otra de las señas de identidad de los Toy Dolls. Suelen comenzar sus discos con un “sketch” cómico. En este caso, el personaje se aburre, pone la radio (aconsejado por esos “coros gritados”), y el locutor pone el nuevo disco de Toy Dolls: “Aburd-Ditties”. Léase:


 

Aquí ya no hay descanso. 36 minutos de Punk rock melódico del mas alto nivel de calidad, gancho, virtuosismo, sentido del humor, melodías memorables, armonías a raudales, y un ritmo que engancha de principio a fin.


Momentos destacables del disco: ese comienzo enlazado con “I’m a Telly Addict”, me parece insuperable, y esta última una sus mejores canciones de su repertorio, junto con "Alecs Gone" o "When you're Jimmy Saville". Otro momento típico en los discos de Toy Dolls: una pieza de música clásica tocada con la guitarra: “Toccata in Dm”. Momento de virtuosismo guitarrero. Una canción que ya hizo popular Dave Edmunds unos años antes. Uno de mis momentos favoritos del disco es otra versión: “Drooling Banjos”. Es una versión de un clásico del country titulado “Dueling Banjos” que aparecía en la película de 1972 “Deliverance”. Pero claro, aquí los Toy Dolls le dan un toque eléctrico absolutamente salvaje, frenético, con unas guitarras feroces y armonizadas capaces de levantar a un muerto.

Como también es habitual, el disco se cierra con la misma melodía con la que comienza, cerrando el bucle con una “outro” marca de la casa.

Pues no me queda más que aconsejaros la escucha de este discazo, de un grupo que todavía no había pasado por aquí, y que, en mi modesta opinión, merece un hueco dentro de esta colección “ffvinilica”.

No os los perdáis en directo si tenéis la oportunidad de verlos. De verdad, os van a sorprender positivamente.

Mi disco es una reedición de 2025 (Radiation Rercords) que encontré hace unas pocas semanas, y que suena de maravilla. No podía esperar mas para compartirlo por aquí.

   

Espero que lo disfrutéis.

YOUTUBE – ALBUM COMPLETO


Un saludo.

 

Ruben Diskobox

PODCAST DISKOBOX


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