Ir al contenido principal

Zebra - No tellin' lies (Atlantic, 1984)

 


En mitad de esta canícula que ni el mismo Belcebú tolera ya, vuelvo a rescatar uno de esos discos olvidados de los años ochenta que de vez en cuando me gusta compartir por aquí. En esta ocasión, el segundo largo de una banda de New Orleans llamada Zebra con una historia muy típica en el rock&metal de aquellos años. El trío de amigos formado por Randy Jackson (cantante y guitarrista), Felix Hanemann (bajista y teclista) y Guy Gelso (baterista) se dedicaba a hacer versiones de Led Zeppelin y otras estrellas de la época (Jethro Tull, Yes, etc.) en la segunda mitad de los setenta. Poco a poco fueron ganando fama, recorriendo más kilómetros y componiendo sus propias canciones. A principios de los ochenta varias compañías ávidas de nuevos talentos roqueros (por entonces comenzaban a copar las listas de ventas) se fijaron en ellos, llevándose el gato al agua Atlantic. Grabaron tres discos en estudio: el debut homónimo en 1983, este No tellin' lies un año después y 3.V en 1986. Un directo en 1990 dio por cerrada la carrera del grupo y el contrato con la compañía. Es obvio que no llegaron a triunfar, al menos no lo suficiente para mantenerse en el mercado o llegar con alguna canción popular a nuestros días. Y eso radica, seguramente, en que Zebra no tenía nada de especial, aunque fueron capaces de fabricar tres discos excelentes. 

Este segundo redondo es, quizá, el más AOR de todos. Tras un debut a medio camino entre el prog y las influencias de esos grupos que adoraban con sus versiones, muy marcado por la voz de Jackson, decidieron abrir el abanico sonoro sin abandonar su pasión por los grandes de décadas pretéritas. Para la producción contaron con todo un experto, Jack Douglas, responsable de los primeros discos de Aerosmith, además de haber puesto sus manos como ingeniero, asistente o productor en obras de Alice Cooper, Mountain, John Lennon, Cheap Trick o Blue Oyster Cult, entre otros muchos. Y a eso suena, amiguetes y amiguetas: hard rock con poso seventies, un vozarrón con mucho deje a Robert Plant, guitarrazos vitamínicos y un tufillo popero en los estribillos y los arreglos. Casi nada. 


Wait until the summers gone es el que más aroma zeppeliano muestra, tanto en la línea vocal de Jackson como en el solo central y en el trabajo de Gelso (un poco "bonhiano"). Ojo también a Hanemann, menuda línea de bajo. Un tema redondo. I don`t like it suena a fiesta, con esa intro de batería cortada, un piano al fondo y un riff muy vacilón, cierto recuerdo a la  Alice Cooper Band: no creas que voy a sentir pena por que te largues "Let the party now begin/You never let me see you cry. Uh oh". Su único "éxito" vino con el single Bears, una canción que les acompañaba desde sus años de versiones, engrandecida en esta ocasión con un sinte de fondo, un coro y una base rítmica fantástica; tema bombástico, muy bien cantado y con sencillo estribillo. Si hasta tiene unos falsos violines. Vuelve el baile con I don't care, ritmazo con un toquecillo funk, de nuevo Jackson abusando de sus agudos y un buen solo "don't go thinking you're the only/pretty little woman to have it so rough" Macho-man de pelo largo. Y cierra la cara Lullaby, una baladita de piano con melodía, arreglo y evolución totalmente beatleiana. Parece ser que fue muy radiada por entonces, pero, personalmente, creo que es el tema más flojete. Eso sí, gran melodía y épico final.


El tema título, No tellin' lies, abre la cara B con un toque progresivo en los acordes, quizá de riff algo más complejo (sin volverse loco) y dos guitarras haciéndose dueñas de la canción. Tiene un arreglo extraño en el puente y el estribillo se queda algo falto de fuerza. Una canción con un tono de protesta: "I have started now to realize/the things you did to hypnotize/were the things to unlock the door". Le sobra la parte instrumental de sintes, ese rollo espacial. Sin embargo Takin' a stance con su sencillez roquera, la más parecida a los Aerosmith de los setenta, se te queda pegada mientras meneas la cabeza. Otro de los puntos álgidos del disco es But no more, de nuevo esa mezcla de décadas anteriores con los sonidos sintetizados de moda en un medio tiempo de aire popero. La voz doblada de Jackson funciona bien aquí, y el puente y el estribillo resultones están muy bien trabajados. "Now all you hear is crying/cause no one's on the phone/your feet are just now freezing over/you know that you are here all alone". Seguramente, diez años antes habría tenido más repercusión. La única canción que compone Hanemann, Little things, aúlla en los altavoces, rocanrol para mover las caderas en un garito perfumado con ganas de fiesta. Otro buen solo de Jackson. El cierre a lo grande con la subida decibélica de Drive me crazy me hace pensar que si hubieran ahondado en estos registros quizá habrían subido más en las listas de ventas. Muy REO la canción. La base rítmica, de nuevo, genial. ¡Deja de liarme! "Stop doing all these things to me/U Drive Me Crazy/`Cause all I want is to be free". Jackson también se luce.


Un disco que se escucha con gusto, que no destaca por nada en especial, de ahí su poco reconocimiento, pero de excelente composición y factura. Disco basura por excelencia; me encanta.

La edición que tengo es la alemana de época. Tiene una pegatina con el precio y el lugar donde se vendió por primera vez: "de platenhoek" que en neerlandés significa "El rincón de los discos"; 23,95 florines neerlandeses. No sé cuánto sería eso en pesetas. La portada es un concepto de la banda dibujada por Angelie Alciatore-Gelso. En la contraportada podéis ver las fotos de los muchachos, tan jóvenes y sonrientes.

Disfrutad del fin de semana.



















Comentarios

  1. Estupendo aporte, como siempre (o casi, jajaja). Tienes toda la razón con lo de "Un disco que se escucha con gusto, que no destaca por nada en especial (...) pero de excelente composición y factura". En efecto, yo los conocía de nombre pero no recuerdo haberlos escuchado nunca y me han parecido súper escuchables y disfrutables, aunque me han dejado escaso poso. Aún así, uno de tus entretenidísimos y reivindicables "discos basura". Que el calor te sea leve y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay mucha música que me gusta y la trato de ese modo: basura musical en el sentido global, histórico o lo que sea, pero que deben rescatarse del baúl del tiempo de cuando en cuando porque no son, ni mucho menos, discos malos. Buenos orfebres, buen productor, buen producto. Yo lo comparo con un buen cocido, una buena paella o el plato que desee cada uno: en muchas ocasiones te lo comes en un restaurante o en casa de alguien, lo disfrutas, pero no vuelves o no lo recomiendas especialmente. A este tipo de trabajos le falta ese punch para volver a darle al play, para volver en un par de semanas a repetir en ese sitio concreto esa paella, ese costillar o lo que sea. De todos modos, muy disfrutables. Un abrazo helado.

      Eliminar
  2. No los conocía. Muy ochenteros. No consigo localizar el deje que me transmite el cantante. En fin, divertido pero, como diría el King, no entrará en mis listas de reproducción habituales

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De eso no me cabe duda. Casi ni entran en la mía...

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...