Ir al contenido principal

Michael Sembello – Bossa Nova Hotel (Warner Bros. Records – 1983)


Pues sí, un año más ha llegado el momento en el que hago un parón estival y me dedico a seleccionar nuevos discos de los que hablar en este blog, algo que cada vez se hace más difícil tras ocho años comentando mis vinilos. Lo cierto es que ya no compro tantos como en mi juventud –por una cuestión de espacio y de dinero– pero a la mínima ocasión me puede el vicio y me hago con alguno. Y eso es lo que ocurrió el mes pasado, cuando visité el centro de Barcelona por primera vez en tres meses y aproveché para apoyar el negocio de la venta de discos de segunda mano haciéndome con tres álbumes. Uno de ellos, el que hoy me ocupa, me lo compré a lo loco, sin haber escuchado en mi vida más que una de las canciones que contenía. El tema me encanta y no es otro que Maniac, que apareció en la película Flashdance y llegó a estar nominado a los Oscar (aunque el premio se lo llevó otro tema de la misma película). Como ya habéis visto, es Bossa Nova Hotel, el álbum debut de Michael Sembello, un multiinstrumentista de órdago y experimentado músico de sesión que pese a lo que pueda parecer, no fue un one hit wonder sino que tuvo una carrera dilatada. El tipo canta, toca las guitarras, sintetizadores, cajas de ritmos y el Fender Rhodes. Junto a él, su hermano Danny –otro gran músico– estuvo a cargo de sintetizadores, teclados y piano. Y colaborando en la grabación, músicos de la talla del bajista Nathan Watts –él y Michael habían sido compañeros en la banda de Stevie Wonder–, Vinnie Colaiuta –habitual de Frank Zappa, Sting e infinidad de artistas– o Carlos Vega a la batería y teclistas como Don Freeman, George Duke o Dennis Matkosky, coautor de la mencionada Maniac


La portada corrió a cargo de John Colao con dirección artística de Richard Seireeni y llama la atención por lo ochentero –esos rosa y verde pastel igualitos a los del logo de Miami Vice– y lo homoerótico. Sí amiguitos, es muy gay. Además, es cutre por culpa del letrerito en el que pone “Contiene el éxito MANIAC del film FLASHDANCE”, que no es un adhesivo sino que forma parte del diseño de impresión de la portada. Solo por ello, puede resultar atractivo para los coleccionistas ya que en realidad, casi cada país puso un mensaje parecido en sus ediciones. Eso sí, como en infinidad de ocasiones, la funda interior original se convirtió en nuestro país en la típica bolsa de plástico. En fin.

Grabado entre los Westlake studios, los Soundcastle studios, los EFX studios, los Rumbo Recorders y Bossa Nova Hotel studios, el estudio del propio guitarrista, a los mandos de la producción encontramos a Phil Ramone –no, nada que ver con Joey y compañía–, un tipo quizás no muy conocido a nivel mayoritario o en los círculos del rock más duro, pero una institución con una lista inacabable de producciones para infinidad de estrellas del pop-rock de los 80. 


El track list era: 

A 
Automatic man 
First time 
Cowboy 
It’s over 
Maniac 

B 
Godzilla 
Talk 
Cadillac 
Lay back 
Superman 

En fin, que no os voy a comentar los temas uno a uno porque sería una pérdida de tiempo. Además, no sería objetivo al analizar las canciones ya que el disco me parece –quizás injustamente– un montón de guano. Con poco guitarreo y menos ritmo del que el megahit del álbum podía indicar, lo que encontramos en este disco es una mezcla muy pero que muy jazzy de synthpop con ínfimos ramalazos de disco o R&B. Así que solo salvaría de la quema a Maniac –pedazo de canción que de por si justifica que este álbum viese la luz– y si tuviera que preservar alguna más serían Automatic man y Cadillac, las únicas a las que veo –para mi gusto, claro, que hay público “pa tó”– con un nivel por encima de las otras. En fin, destacar la innegable valía como músico de Michael y sus colaboradores y poco más. 




Feliz verano y os escribo a la vuelta. 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Bua, lo que que he bailado y cantado "Maniac", me encanta. Estas ediciones "ochenteras" con sus colores y diseño tan de esa época... En fin, qué recuerdos y qué buenos. EL resto del disco, si dices que es "un montón de guano" (lo que me he reído cuando lo he leído xD) creo que me lo voy a ahorrar. Uno de esos discos que se compraban solo por una canción, cuántos he comprado yo así. Feliz verano, ¡nos leemos a la vuelta!

    ResponderEliminar
  2. Que tire la primera piedra quien no haya comprado nunca un disco por una canción. A mí también me ha hecho mucha gracia la expresión de un montón de guano. Pasa unas buenas vavaciones, que no falte el rock and roll!!

    ResponderEliminar
  3. Recarga las pilas y vuelve como las antiguas marujas después del largo veraneo aquí a tu casa vinílica. No te canses nunca, por favor, somos el estandarte heavy del blog. Que esto se ha llenado de poperos, depechemoderas y gente con poco respeto a Su Santidad Lemmy o al señor Dio. Un abrazo. Ah, no te gastes el dinero en estas mierdas que no merece la pena. Otro abrazo y un mojito.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Queens of the Stone Age - Songs for the deaf (Interscope Records, 2002)

  Como no tengo en vinilo el Toxicity de System of a down , termino hoy mis entradas sobre discos que me volaron la cabeza al inicio del siglo (tras Audioslave , LinkinPark y Muse ) con unos de los mejores discos de rock del nuevo siglo, este Songs for the deaf de los Queens of Stone Age . Bueno, si eres de clasificar a tope, el estilo es el llamado stoner rock (lo que en el fondo era traer Black Sabbath , con sus riffs pesados y lentos, atmósferas psicodélicas, hard rock y blues, a los años 90, con mucha distorsión y fuzz en las guitarras). Entonces, ya no hablamos de uno de los mejores discos sino el mejor disco de stoner rock del silgo XXI. El líder de los Queens es Josh Homme (también fundó posteriormente los Eagles of Death Metal con su amigo Jesse Hughes ), que salió de una de las bandas pioneras del stoner rock, los Kyuss . El resto de los músicos ha ido variando a lo largo de los años, con colaboraciones de artistas como Dave Grohl , Elton John , Tr...

Beck, Bogert & Appice - Beck, Bogert & Appice (Epic, 1973)

Hoy por fin es el día en el que dedico una entrada a uno de mis guitarristas favoritos. Mi admirado Jeff Beck. No voy a repetir eso que siempre de dice de él: que es un guitarrista infravalorado, que no esta a la altura, en cuanto a reconocimiento y popularidad, de otros compañeros de generación como Jimmy Page, Jimi Hendrix o Eric Clapton. Ni siquiera que debería aparecer siempre en esos primeros puestos de las listas de los mejores guitarristas eléctricos de la historia. Aunque lo pienso. Porque eso de ser “el mejor” es siempre subjetivo. Hay muchos y muy buenos guitarristas, pero hay un criterio que no falla si uno quiere establecer esa famosa lista de los mejores guitarristas. Si uno pregunta a los propios guitarristas quién es aquél que más les ha influido, o al que más admiran, hay un nombre que se repite: “Jeff Beck”. Algo debe de haber hecho bien para que la mayoría de los guitarristas de rock a partir de los años 70 le nombren como una de sus grandes influencias. Aquí tenéis...

Reaction - Reaction ( Polydor, 1972)

  Hamburgo es una ciudad en la que el Rock & Roll se expandió desde sus muelles hasta las fábricas, garitos y salas de baile desde comienzos de los años 60. Hasta nuestros queridos " Salvajes " pasaron un periplo por la ciudad de Jutlandia.  En los años 70 los muelles que daban al rio Elba seguían rezumando Rock, aunque ese Rock había evolucionado una barbaridad desde que arribasen los Beatles o nuestros Salvajes barceloneses con Xavier Alegret en cabeza.  Para cuando REACTION  cometieron su único delito sónico ("Polydor" 1972) el " Kraut-Rock"  mandaba en todas las regiones bávaras, lo que por otra parte no parecía importar en absoluto a nuestros protas de hoy, un trío que como buen trío estaba bastante más interesado en Cream o en el grupo de un tal James Marshall Hendrix. Todo empezó en el momento en el que el bajista Luigi de Luca se busca un compinche para cerrar la sección rítmica de su grupo asociándose con el batería Holger Tempel . Solo fal...

Agnetha Fältskog – Eyes of a woman (Polydor, 1985)

Hoy voy a rivalizar a blandenguer con Dani ... y eso sin que haya fallecido la artista de la que os voy a hablar, ojo. Parte de la banda sonora de mi infancia estuvo marcada por ABBA –mi madre era muy fan– y lo cierto es que actualmente respeto mucho a ese grupo y opino que un buen número de sus canciones son temarrales y composiciones imprescindibles de la música de todos los tiempos. Pero os soy sincero. En aquellos años no sentía por ellos el mismo reconocimiento que ahora y si algo llamaba mi atención de los suecos era la voz excepcional, los cabellos dorados y esas piernas embutidas en pantalones y mallas ajustadas de la diosa nórdica Agneta Fältskog .    Esa nostalgia fue en gran parte la que a principios de año me obligó a sacar de la cubeta de una tienda este disco y –previo pago, claro– llevármelo a casa. Pero es que además, el álbum es una muestra de tonadas alegres caracte...

Johnny Winter And - Live (CBS, 1971)

El genial guitarrista de largo cabello blanco comenzaba en esto de la música con la publicación de cuatro álbumes en apenas dos años, básicos para cualquier amante del blues rock. Este quinto que hoy traigo se grabó en directo a finales de 1970 y se publicó en la primavera del año siguiente. Winter se había asociado meses antes con los miembros de The McCoys : el fabuloso Rick Derringer  a la guitarra y voz, el bajista Randy Jo Hobbs y el batería Randy Zehringer . Juntos formaron una banda que recibió el nombre (poco original) de Johnny Winter And. Editaron un álbum en estudio homónimo (que no puedes dejar de escuchar) y se fueron de gira. Bobby Caldwell sustituyó a Zehringer en la batería. La magia que Derringer y Winter destilan en sus efervescentes interpretaciones de clásicos del blues y el rock se recoge con acierto en las dos caras del vinilo. Una explosión de riffs, solos y juegos armónicos que maravillan de principio a fin. Incluyen una única composición ...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...