Ir al contenido principal

Wild Horses – The first album (EMI -1980)


Pues sí, amigos, con este llego al último vinilo que compré en New York. Y el punto final a la serie lo pongo con el más interesante, o al menos a mi me lo parece. Fue encontrármelo en una de las cubetas de Generation Records y separarlo para mi de inmediato sin importarme en absoluto el desconchón de la funda. Me estoy refiriendo, como veis, al debut de los Wild Horses, banda de breve existencia formada a finales de los 70 que tenía en sus filas a dos músicos míticos: Jimmy Bain (Rainbow) y Brian Robertson (Thin Lizzy). No es de extrañar que el sonido recuerde en muchos momentos a estos últimos, lo que no le resta calidad –creo que se trata de una joyita escondida y poco conocida– pero sí originalidad o un sonido distintivo. Y es que obviamente, Robertson estaba ahí, por lo que estaba claro que iba a sonar como siempre y Bain era muy amigo de Phil Lynott. De hecho, bajista y guitarrista eran integrantes también de los Greedy Bastards, banda de amiguetes heroinómanos fundada por Lynott en la que también militaban –entre otros– Gary Moore, Scott Gorham, Steve Jones de los Sex Pistols o Bob Geldof de los Boomtown rats


Total, que los Wild Horses tenían a Robertson a las guitarras, bajo y voces y a Bain como vocalista principal, bajo, guitarras y teclados. Y aunque en una versión inicial contó con Jimmy McCulloch y Kenney Jones –que habían coincidido en los Small Faces–, el disco lo grabaron Neil Carter a la guitarra y teclados y Clive Edwards a la batería y fue producido junto a Bain y Robertson ni más ni menos que por Trevor Rabin antes de entrar en Yes en los Konk studios, propiedad de The Kinks


Con portada de Chalkie Davies, el disco –titulado de forma tan pragmática como poco original The first album– tuvo el siguiente track list

A 
Reservation 
Face down 
Black mail 
Fly away 
Dealer 

B 
Street girl 
No strings attached 
Criminal tendencies 
Nights on the town 
Woman 

Como carta de presentación encontramos Reservation, un hard rock con teclados y unas guitarras estupendas. De mis preferidas del disco. Face down podría estar cantada perfectamente por Phil Lynott, y es de las más lizzyanas del disco. Lo mismo que puede decirse de Black mail, cantada esta vez por Robertson. La delicada Fly away nos trae una colaboración entre Bain y Lynott en forma de balada sencillita e intemporal. Y el sonido setentero regresa con Dealer –estupendo trabajo de guitarras–, que fue coescrita junto a Scott Gorham


La cara B se inicia con las preciosas Street girl y No strings attached, ambas con una producción en la que el grupo consigue alejarse –no mucho– del sonido a Thin Lizzy que lastra un poco la obra en general. Criminal tendencies, con ese inicio con teclados, sigue la misma tónica y parece haber encontrado un sonido propio, aunque continúa teniendo pinceladas inevitables. Nights on the town es otro de los temas cantados por Robertson, más hard rockero –con destellos funky– que los que le han precedido en esta segunda cara, excepto ese solo de Robertson, por razones obvias. Y finaliza el disco una Woman que nos lleva de regreso a los sonidos lizzyanos, aunque de manera menos obvia que en la cara A. 


Tras la gira de presentación del álbum, Neil Carter dejaría la banda para ingresar en UFO y más tarde en la banda de Gary Moore. Y después de grabar un segundo elepé, Brian marcharía a Motörhead y poco después Jimmy se uniría a Ronnie James Dio, iniciándose nuevos e importantes capítulos en la historia del rock y poniendo fin a la de Wild Horses











Dedicadle una escucha, no os arrepentiréis. 

¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Todo lo que huela a Thin Lizzy siempre es bienvenido. Voy a empezar la mañana a lo grande con este disco, que hace demasiado tiempo que no escucho, debo confesar. Saludoss!!

    ResponderEliminar
  2. Me alegro de haberte inspirado! :)

    ResponderEliminar
  3. Acabo de terminar la escucha mañanera de este álbum, que no recordaba. Como bien describes, una influencia clara de los ritmos y el trabajo melódico de Lynnot. Supongo que intencionado por parte de Brian y compañía. En cualquier caso, una escucha muy agradable y recomendable. Me han llamado especialmente la atención Dealer y Street girls. Buen aporte al blog, como de costumbre. Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

King Diamond - Fatal Portrait (Roadrunner Records, 1986)

Fatal Portrait es uno de esos discos –no me pasa con tantos, no creáis– del que recuerdo perfectamente lo que hacía y la sensación que me inundó la primera vez que lo escuché, algo que no voy a repetir porque ya lo expliqué aquí . Sin embargo, lo que no conté entonces y que ahora –cuarenta años más tarde, se dice pronto– puedo compartir porque ya ha prescrito hasta la vergüenza con la que durante un tiempo recordé mi comportamiento, es que a algunas de las clases de la universidad asistía con un vaso de Martini Bianco en la mano y varios en el cuerpo, en especial a las de análisis matemático de primera hora de la tarde, clases en las que –obnubilado por el alcohol– canturreaba el tema Dressed in white , siendo el punto álgido la llegada del verso She carries a secret and where she must go... You’ll never know con la voz en falsete de King , a lo que mis compañeros asistían con risa nerviosa –lo que por entonce...

BARÓN ROJO: En un lugar de la marcha (Chapa, 1985)

Yo no tengo, ni me acerco, al número de vinilos que tenéis todos y cada uno de los participantes de este blog. Pero de vez en cuando se presenta la oportunidad o último resquicio para comentar un clásico que no ha sido destripado por la insigne parroquia presente. En mi época, once upon a time, entre los amigos había una sana e inexplicable rivalidad entre Iron Maiden y AC/DC y entre Obús y Barón Rojo , por ver cuál era el mejor. En fin, yo era de Maiden y de Barón. Y lo defendía con puños y dientes. El amor y la admiración por los dos ha llegado hasta estos tiempos modernos. Es raro que varias veces al año no tenga una enfermiza necesidad de escuchar durante varios días todos los discos clásicos de estas bandas. La última crisis que tocaba fue con Barón Rojo . Y una vez abierta la veda a comentar clásicos sin ningún tipo de vergüenza, como debe ser, me atrevo a traer lo que considero el último gran disco de nuestros queridos Barón Rojo .  No voy a relatar aquí las archiconocida...

Work Force – Work Force (Scotti Bros. Records, 1989)

  Anthony Joseph Scotti fue actor, cantante, productor de televisión y cine. Pero no le traigo a nuestro blog por ninguna de estas facetas y por ninguna de estas razones. Scotti, Tony, sale a colación porque a mediados de los años setenta formó, junto a su hermano Benjamin, la discográfica y productora musical Scotti Bros. Records. Y esos señores, amiguitos y amiguitas, sí que tiene valor, peso y enjundia para nosotros, vinileros de pro, pues ficharon y grabaron lo mejorcito de Survivor. Sus primeros éxitos le llegaron de un tal Leif Garrett y el catálogo incluye a gente tan dispar como Iron Horse (algún día los traeré por aquí), Stan Bush, John Schneider, James Brown, Ya Ya, Robert Tepper y algunas bandas sonoras blockbuster (Cobra, The Transformers, Rocky IV, Lady Beware). Guilty pleasure. En ese catálogo, en 1989, incluyeron a un grupo comandado por los hermanos Henry: Rick al bajo y la guitarra, Scott, a las baterías, y Ralph, a los teclados. Una especie de familia orquesta, co...

The Joe Perry Project - Let the Music Do the Talking (CBS, 1980)

  La semana pasada tristemente nos dejó Jack Douglas , uno de los míticos productores rockeros de las últimas cuatro décadas. No tengo falta de escarbar mucho ni de ser rebuscado para encontrar " Rocks "," Toys in the Attick" , el debut de Cheap Trick , " Violation " de los nunca suficientemente valorados Starz o el "Ridin' High" de los canadienses Moxy entre mis favoritos de su vasto trabajo.  Con Aerosmith tiene una historia para escribir un libro por lo menos; además de los discos mencionados anteriormente dejó huella en el visceral " Get your Wings ", el drogota " Draw the Line " o el magnífico en mi opinión e infravalorado " Rock in a Hard Place ".  En algunos momentos fue hasta el sexto miembro de los de Boston componiendo la fantástica "Kings & Queens" e involucrándose en mierdas que iban más allá de lo profesional.  Cuando Aerosmith estaban en el dique seco en plena grabación de "...

Rosendo – Deja que les diga que no (DRO, 1991)

  No podía pasar el día de hoy, 15 de mayo, San Isidro, patrón de la ciudad de Madrid, sin traer un disco de algún artista de "El Foro". Y quién mejor que este madrileño de barrio, el de Carabanchel, para más señas, monumento inmaterial del rock en español y artista querido por varias generaciones de peludos (y no tan peludos).  Y lo hago con su quinto disco en estudio, editado en 1991, el que, en cierto modo, significó un giro en su carrera: no tanto en lo musical, que nunca ha sido de grandes experimentos, si no más bien en lo organizativo, en el acompañamiento. Cambio de compañía discográfica, cambio de músicos y de productor.  Cuando este disco vio la luz, Rosendo llevaba casi veinte años subido a los escenarios, desde aquellas primeras luces con una banda de versiones llamada Fresa . Siguieron sus primeros pinitos con Jose Carlos Molina en los iniciáticos Ñu para acabar pasando a lo más gordo de la Historia de la música popular de nuestro país con Leño . Tras seis ...