jueves, 5 de junio de 2014

Mötley Crüe - Dr. Feelgood (Elektra Records 1989)



Motley Crüe entró a comienzos de 1989 en los estudios Little Mountain de Vancouver con el productor Bob Rock y su incondicional Randy Staub a por su última oportunidad. La compañía de discos ya no les aguantaba, los organizadores de conciertos de medio mundo no les aguantaban, sus familias no les aguantaban. Además, tras un tremendo episodio de sobredosis por parte de Nikki Sixx (bajista) la banda al completo comenzó un periodo de desintoxicación que continuó durante la grabación de Dr. Feelgood. Bueno, eso dicen, porque Bob Rock cuenta que se pimplaban una botella de vino nada más empezar el día.

La grabación se dilató durante seis largos meses. La banda acabó abroncada y la constante promoción posterior (se tiraron dos años prácticamente sin parar) terminó con Vince Neil (cantante) fuera del grupo, lo que, en realidad, significó el final del grupo.

En lo musical, la producción y la mezcla del álbum son excelentes; encumbraron, al fin, a Bob Rock como el productor de moda. Las canciones las compuso Nikki (música y letra) con Mick Mars (guitarrista) y la ayuda puntual de Tommy Lee (batería) y el propio Vince. Se mantuvo en el top 1oo casi dos años seguidos y alcanzó el número 1 en dos ocasiones, sobre todo gracias a canciones de éxito como Dr. Feelgood, el Mr. Tambourine man de los Crüe, dedicada a su camello, o una de las grandes joyas del álbum, Kickstart my heart. Esta última fue compuesta por Sixx después de su experiencia extracorpórea tras la sobredosis de heroína y marca la tónica de producción y arreglos roqueros de todo el disco; incluye un buen trabajo con el talkbox de Mars, una base rítmica cojonuda, letra sencilla y el enésimo buen estribillo. Un vídeo rompedor muy de la época y a vender rosquillas.
Las consabidas baladas y medios tiempos de fácil asimilación no faltan. Without you, muy del estilo Home sweet home. Time for change, que cierra el disco, un canto de Sixx al futuro, que él asocia al cambio que las nuevas generaciones podrían traer consigo. Y una de mis favoritas, Don’t go away mad (just go away), un gran medio  tiempo lleno de flow que comienza con una intro deliciosa, un buen puente y el subidón justo antes del estribillo.
El resto, mucho sexo de todo tipo a golpe de cadera y rock, como Same ol’situation (S.O.S.), una letra de tríos alrededor del mundo, o She goes down, efectivamente, ahora tocan felaciones.
El vinilo que traigo hoy es la re-edición remasterizada del 2000 que editó el grupo en su propio sello, Motley Records, junto con la distribución de EMI. Buen gramaje, encarte con fotos y letras y calidad de primera.

Pasad buen fin de semana.
Mötley Crüe - Kickstar my heart

Mötley Crüe - Don't go away (just go away)

8 comentarios:

  1. Estupenda entrada y un muy buen álbum de una banda icónica de la época. Recuerdo cuando en mis comienzos como tuitero un seguidor me hizo unfollow porque puse un vídeo de los Crüe y me dijo el pavo que le había decepcionado porque eso no era heavy jajajaja... a tomar por culo, puto iletrado. Fue mi último vinilo del grupo. Los dos que siguieron -el estupendo Mötley Crüe y el irregular, por ser benévolo, Generation Swine- ya los tengo en cedé. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaja!!! genial tu anécdota con el twittero indignado por colgar a los Mötley Crüe...veo que se te quedó clavado!! Por otro lado esta entrada era obligatoria, no podia faltar en este blog.

      Eliminar
    2. Pues eso, a tomar por culo, jeje

      Eliminar
  2. Buen disco aunque no es mi favorito de los Crue sinceramente, aunqe tras esta entrada me dan ganas de buscarlo (lo tengo en cinta)
    Buen fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En su momento lo devoré. Me parece mejor que los dos anteriores, solo prefiero el Shout y quizá el primero, por eso de la espontaneidad y los cojones rock punk que tenían en sus inicios.

      Eliminar
  3. Mi preferido de Crüe es Shout at the devil. Este Dr feelgood es un cañon pero adolece de la espontaneidad de su primer trabajo, con todo y sin ser una de mis bandas favoritas es un buen disco.
    Recuerdo que en una d las multiples cintas que le grababa a mi mujer cuando eramos novios, ella no era heavy, pero ya sabeis, las mejores baladas las de los grupos heavys jajajaja, le metí entre otras Whitout You, la use para cerrar la cinta y en la cartulina de la cinta le escribí, en esta cancuón toca la batría un chico muy guapo, como yo qe esa casado con una chica muy guapa, como tu jajajajajaja. Por entonces estaba casado con Heather Locklear.Puto romanticón que era. Hay que joderse.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo más bien hubiera dicho que eras un "moñas", jeje. Me quedo también con Shout pero este le va a la zaga. El estupendo sonido le hace ganar enteros y a resistido muy bien el paso del tiempo. Qué leches, son los Crüe.

      Eliminar
  4. Otra estupenda entrada que no podía faltar en éste estupendo blog. Saludos amigos gran reseña de un disco emblemático.

    ResponderEliminar