Ir al contenido principal

Loudness – On the prowl (1991)


Desde los dieciséis hasta los treinta años –el matrimonio y los gastos de hipoteca pusieron freno a muchos hobbies, aunque la crisis de los cuarenta y pico me ha hecho pensar en adquirir un nuevo tocadiscos después de casi diez años sin él- la parte de Barcelona que más visitaba era la calle Tallers –Discos Castelló y Discos Impacto sobre todo-, en la que me dejaba mi asignación primero y buena parte del sueldo más tarde. Pero no todos los vinilos estaban en Tallers. Paralela a esta y mucho más concurrida, está la calle Pelayo y allí estaba la tienda –hoy desaparecida- de Discos Balada, un establecimiento especialmente dedicado a material norteamericano en el que se podían encontrar ediciones de WEA, ATCO o MCA de importación. De allí son –por ejemplo- mis copias de Night Ranger, Malice... o las del grupo del que os hablo hoy, los nipones Loudness


Tras formarse en 1981 y firmar con Nippon Columbia, Loudness editaron tres álbumes para el mercado japonés: The birthday eve –que obtuvo una inmediata respuesta favorable de la crítica y los fans-, Devil soldier –que recibió el premio de mejor álbum de metal de Japón de 1982- y The law of Devil’s land, después del que iniciaron una gira por los Estados Unidos y Europa que les otorgó popularidad y la oportunidad de grabar en Londres el fantástico Disillusion, del que os hablé ya en este espacio. En 1984 regraban en inglés este último y firman con ATCO, editando en los años siguientes Thunder in the east, Lightning strikes -también comentado aquí- y Hurricane eyes, los tres grabados en los Estados Unidos y –junto con Disillusion- mis cuatro preferidos de la banda, que por supuesto tengo en mi haber. Hasta ese momento, el line up estaba compuesto por Akira Takasaki a la guitarra, Minoru Niihara a las voces y una poderosa base rítmica formada por Masayoshi Yamashita al bajo y el malogrado Munetaka Higuchi a la batería. Sin embargo, en una de esas decisiones en las que la visión de negocio prevalece sobre otros valores más respetables, Minoru es echado del grupo con objeto de incorporar a un cantante anglófono que favoreciese su posición en el mercado norteamericano. Es entonces cuando Mike Vescera entra en Loudness para grabar Soldier of fortune –ese me falta- y este On the prowl que os presento hoy. 

El track list era: 

A 
Down ‘n’ dirty 
Playing games 
Love toys 
Never again, versión de Silent sword, cara B del EP Risky woman 
Deadly player, versión de Lonely player del Devil soldier 
Take it or leave it, versión de Milky way del Disillusion 

B 
Girl, versión del tema homónimo del Devil soldier 
Long distance, versión de Long distance love del EP Jealousy 
In the mirror, versión de In the mirror del The law of Devil’s land 
Sleepless nights, versión de Sleepless nights del The law of Devil’s land 
Find a way, versión de To be demon del The birthday eve 

Grabado en los Long view farm studios con producción y mezclas de Mark Dearnley, On the prowl es el último coletazo de un grupo que metió la pata y cuyas ventas cayeron justo después de cambiar de vocalista con –precisamente- el objetivo contrario. Con clara vocación de entrega de compromiso para liquidar el contrato con ATCO, On the prowl tiene tres temas nuevos y ocho nuevas versiones de canciones antiguas de la banda. 


Os acompaño los clips de las canciones que más me gustan del álbum, que no son otros que Never again, Deadly player, Take it or leave it, In the mirror y Find a way. Así es, en la lista no hay ni uno de los nuevos temas. 


¡Feliz viernes! 
@KingPiltrafilla

Comentarios

  1. Anónimo6/6/14 16:57

    Excelente disco King, pero prefieo el que te falta. Soldier of Fortune es un disco de metal ochentero 100% y uno de mis favorito. Si no lo tienes te recomiendo también Thunder in the east sensacional.
    Tenía pensado hacer una entrada sobre Soldier pero ahora me he decidido del todo. Haber si saco tiempo. Mi tema favorito de On the Prowl, In The Mirror.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eran muy buenos... y sus tres primeros elepés suenan fantásticos, aunque deben ser difíciles de encontrar. A ver si pillo algún día el Soldier of Fortune. Esperando tu entrada :D

      Eliminar
  2. Excelente entrada y excelente disco!!. Tengo pendiente alguna entrada de Loudness...de momento ya vamos tirando con este genial On The Prowl

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No tardes, ya son tres entradas dedicadas a los nipones... y se acaba de anunciar otra. Saludos.

      Eliminar
  3. Tengo que revisitar el material que tengo de este tipo por casa...todo en casette eso si.
    Fantástico artículo

    ResponderEliminar
  4. Pues yo qué voy a añadir, si ya escribí por aquí de Loudness. Prefiero los álbumes anteriores, este no lo tengo y creo que no caerá en la colección, pero la portada me encanta. Buena entrada. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto, yo también prefiero la época anterior con Niihara a las voces. Lo de Vescera -pese a no ser mal cantante- fue una cagada monumental, creativa y comercial.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Firehouse - Firehouse (CBS, 1990)

El pasado 5 de abril falleció el cantante de Firehouse, Carl Jeffrey Snare, por un fallo cardíaco en un proceso cancerígeno que le había llevado unos días antes a pasar por un quirófano. Además de ser un seguidor fiel de la banda, les he visto dos veces en directo; una de ellas la recuerdo con especial felicidad por lo que disfruté (tocaron junto a unos fantásticos TNT).  Casualmente, la semana pasada en este blog hablaba, en los comentarios de un post, del legado de algunos músicos más o menos desconocidos por el "gran público" comparándolo con otros del mismo o menor valor idolatrados, quienes reciben homenajes y se les dedican calles. Con esa reflexión me quedé enganchado. Al repasar la discografía de Firehouse, me di cuenta de algo obvio: existen músicos que han dejado un legado en nosotros. Da igual lo importante que sean más allá de nuestras orejas. Nos pertenecen. Y C. J. Snare es, para mí, uno de esos músicos. Desde este debut que hoy comparto su voz me ha acompañ

Scorpions – Love at first sting (Harvest-EMI, 1984)

Y si hace unas semanas os hablé aquí del inmenso 1984 de Van Halen , hoy toca comentar el no menos imprescindible Love at first sting de los alemanes Scorpions , otro que este año también celebra su 40º aniversario. La banda venía de una gira internacional presentando Blackout , el pedazo de disco que finalmente los había puesto en el mapa –yo mismo los descubrí gracias a él, os lo conté aquí – y tenían la misión de superarse, algo nada fácil no sólo en el aspecto creativo. Una de las razones era la mala relación entre el bajista Francis Buchholz y Dieter Dierks , dueño de su compañía de discos y productor del grupo desde 1975. Por eso, cuando la banda –que empezaba a tener dinerito del bueno– pidió grabar el nuevo álbum en un estudio que no fuese el del productor, Dierks se los llevó a los Polar studios de Estocolmo –exacto, los de Björn y Benny de ABBA – pero dejó en Hannover al bajista, contratando como músico d

CJ Ramone "Last Chance To dance" (2014)

En 1989 poco después de la publicación de   Brain Drain ,  Ramones  se encontraban en un momento de crisis interna. El bajista y principal compositor del grupo, el carismático  Dee Dee Ramone , abandonaba el combo definitivamente. Para cubrir su plaza  Johnny  reclutó al joven  Chris Ward , rebautizado para la ocasión como  CJ Ramone . Al principio, como es normal, costó que los fans del grupo lo aceptasen pero a lo largo de los siguientes siete años  CJ  llegó a tener un fuerte rol dentro del grupo, llegando a grabar hasta cuatro temas en  Adiós Amigos  (1995), el disco póstumo de  Ramones.

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Boikot - Los ojos de la calle (Discos Barrabás, 1990)

  Hay música que corresponde a un momento concreto de nuestra vida y que, por edad usualmente, por cuestiones personales a veces, queda ahí anclada, como un bonito recuerdo. Música a la que no suelo volver casi nunca. Y ese caso lo representa perfectamente el debut de Boikot. En el devenir de la cultura rock madrileña se conformó, en la segunda mitad de los ochenta, un grupo de bandas jóvenes con unas sonoridades muy particulares, emparejadas con eso del rock urbano, pero tintado de una manera particular en la que escuchábamos las raíces de Leño o Burning junto con ramalazos unas veces punk, otras más metaleras, otras más seventies, incluso algo de blues. Ahí puedes meter a Esturión, Casablanca, Porretas o los mismos Boikot.  En medio de ese “fregao” musical cobró protagonismo Mariano García, polémico personaje, especialmente en sus últimos años. Generó negocio, oportunidades y ayudó a crear y mantener “la escena” madrileña a través de varias salas (Canciller, Barrabás), su labor promo