viernes, 28 de junio de 2013

Kate Bush - Hounds Of Love (EMI, 1985)

Una sensual Kate Bush que sólo me costó 350 ptas.



Hola de nuevo, mis queridos y queridas vinileros y vinileras.

Llevo varias semanas pensando en hablar de este vinilo, y ahora sí me he decidido, porque ¿quién no ha estado enamorado de Suzi Quatro, Chrissi Hynde (Pretenders) o de la guapísima Kate Bush?
Sí, ya sé que algunos de vosotros sólo os enamorásteis de Samantha Fox, Sabrina y los más arriesgados lo hicísteis de la mismísima Patti Smith.
Y es que a la pequeñita rockera Suzi, en mi caso, le sustituyó esta Kate, más sofisticada y algo más alejada del rock.

Una chica que llegó de la mano de Pink Floyd
Kate Bush llegó a la música nada menos que de la mano de uno de los Pink Floyd, Dave Gilmour. ¿Qué le vería el Dave a esta jovencísima Kate? Sea como sea, de la mano del que fuese guitarrista de Pink Floyd, Kate fichó nada menos que por la multinacional EMI, lanzando su primer disco 'The Kick Inside' con sólo 19 años.
A esa edad, Kate se defendía con el piano, el violín y las artes escénicas. Ese primer disco llegó en un momento complicado y no se adecuaba a lo que a los finales de los 70 se cocía. Mientras el punk y otras hierbas se hacían con el circo del rock, Kate llegaba con disco difícil de clasificar. Y así lo haría durante toda su carrera.
Los discos se fueron sucediendo, e iba sacando, como era de rigor en aquellos tiempos, uno por año. Así lo hizo hasta 1980, en que las apariciones de sus obras se fueron distanciando más. Después de 'Never For Ever' en 1980, tardó dos años en aparecer el denostado 'The Dreaming' y tres años más hasta la aparición de este 'Hounds Of Love'.
Aparte de algunos singles muy sonados y que se escucharon por doquier, también eran muy sonados sus vídeos, con una escultural Kate muy siempre aprovechando su belleza felina, su esbeltísimo cuerpo y su gran sensualidad. ¡No me extraña que Gilmour se fijase en ella!

Kate Bush hace unos pocos años. Foto con licencia CC
Desaparición de la escena musical
A partir de entonces, la aparición de sus discos fueron de forma irregular, hasta que, de forma inesperada, tras la salida de un flojo 'The Red Shoes' en 1993, Kate decide alejarse de la música. Lo que en principio parecía simplemente un pequeño descanso se tornó en 12 años fuera del panorama musical: formó una familia, engordó notablemente y perdió esa increíble voz, capaz de alcanzar nada menos que 4 octavas, que no es poco.
También de forma inesperada, decide volver a aparecer con un doble disco bajo el brazo, 'Aerial' en 2005. Para entonces, aquella joven con cara de niña, cuerpo escultural, voz de ángel había quedado totalmente atrás. De hecho, ni siquiera sus composiciones eran ya las mismas. Supongo que Kate también era consciente de que su voz ya no era la misma, y no podía componer temas como los que le hicieran tan famosa en los 80, con esa voz de agudos fácilmente reconocible.

La única gira de Kate
Kate Bush tiene también el 'dudoso honor' de ser una artista que jamás ha hecho directos, como pueden ser la irlandesa Enya, que jamás ha pisado un escenario. Algo impensable en los  tiempos que corren hoy en día. 
Si los Beatles decidieron un día dejar los escenarios, hoy sería algo imposible. Con la llegada de Internet, el gran montante de lo que recauda un músico hoy en día se debe a las maratonianas giras, que son la fuente principal de sus ingresos. Atrás quedan las cifras millonarias de ventas de discos. Hoy eso significa poco o nada.
Lo de Kate Bush es una verdad a medias. De hecho, sí inició una gira, que duró poco más de un mes, en abril de 1979. En mayo la gira terminaría de forma brusca. Las razones no están claras: igual las cosas en directo no estaban saliendo como ella quería, o como los demás esperaban. También se habla de un miedo terrible a volar (también dicen que Bowie sufre de aerofobia), o que la muerte de su director de fotografía, Bill Duffield le afectó seriamente.
Lo que sí es bien cierto, es que las apariciones en directo fueron muy esporádicas, y jamás se metió en una nueva gira.

Contraportada con otra foto de la bella Kate
Hounds Of Love
En fin, hablemos del vinilo que nos ocupa. 'Hounds Of Love' es una especie de sinfonía, que se divide en cada una de las dos caras del mismo, llegando al clímax o la más alta expresión de la composición justamente en los últimos temas del vinilo, donde mezcla aires celtas ('Jig Of Life') con sonidos orquestales (Hello, Heart).
La parte más asequible se encuentra en la primera mitad, sobre todo con el tema que abre el mismo 'Running Up That Hill', o la hermosa 'Cloudbusting', mi preferida del disco. También resultaron un éxito otros dos temas que aparecieron en single: la que da nombre al disco 'Hounds Of Love' y la alegre 'The Big Sky'. Por supuesto, todos los temas fueron compuestos por ella misma, demostrando una vez la valía como músico que siempre ha tenido.
Un álbum complejo a la vez que intimista y muy acertado. Muy lejos del rock, pero muy del agrado de sus seguidores, llegando a ser doble disco de platino. La verdad es que el disco suena muy fresco y ahora se podría encuadrar perfectamente en lo que se llama sonido progresivo, sin llegar a sonar a rock.
La carpeta muestra a una sensual Kate Bush en la portada, tan sólo con su nombre y el del disco. En la contraportada, otra foto en blanco y negro de la cantante, los temas y un pequeño retazo de lo que supongo debe ser alguna de las letras de sus temas. Ningún tipo de referencia a las composiciones, los músicos que participaron en el mismo, ni nada parecido. Ella estuvo, como siempre, al frente de la voz y teclados. También toca su hermano, Paddy Bush.
La lista de las personas que intervinieron en el vinilo es interminable, ya que hay coros, orquestas y todo tipo de instrumentos para dar el contenido final a esta gran obra. 

Pero si hay algo por lo que la guapísima Kate es recordada por todos, es por su colaboración con el gran Peter Gabriel en el disco de éste, 'So', en la famosísima interpretación a dúo del tema 'Don't Give Up'. No sería ni mucho menos el retorno de Kate, eso estaba todavía muy lejos.

En definitiva, un disco no apto para los más rockeros, pero que os recomiendo que escuchéis atentamente, porque está repleto de matices muy interesantes y da a lugar a entender la complejidad del mundo de la otrora icono sexual que fue Kate Bush, a la que siempre tendré en un rinconcito de mi corazón.

Nos leemos la próxima semana. ¡A rockear!


Running Up That Hill



Cloudbusting


Peter Gabriel llamó a Kate Bush para colaborar en 'So' con 'Don't Give Up'

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