Ir al contenido principal

Eagles - Hotel California (Asylum Records, 1976)

 

 


 


Curioseando y busceando en las entrañas del blog, he descubierto que tengo algunos LPs considerados como “clásicos” que no están recogidos en esta amalgama de reseñas, estilos y grupos que conforman nuestro (sí, después de tres años y unas cuantas colaboraciones ya considero que tengo una parcela de esta multipropiedad) #FFVinilo blog. Ya os traje el Bayou Country de la Creedence Clearwater Revival. Y hoy este archiconocido, quizás hasta la saciedad e, incluso hasta el hartazgo, Hotel California de Eagles. El mayor éxito en su carrera. Quizás el éxito que destruyó a los Eagles.

(Perdonadme si lo que leáis a partir de ahora ya lo sabíais. Pero es que no se puede aportar demasiado a algo tan universalmente discutido y analizado)

Entre marzo y octubre de 1976, Don Henley, Glenn Frey y Randy Meisner, con la baja del otro fundador del grupo Bearnie Leadon, complementados por Don Felder, que ya llevaba un par de discos en el grupo y Joe Walsh, nueva incorporación, se dedicaron a dar forma a este trabajo entre los Criteria Studios de Miami y los Record Plant Studios de LA, bajo la producción de Bill Szymczyk (mejoradme este apellido sin vocales, joder). Bearnie era bastante “conservador” (su novia de entonces era la hija de Ronald Reagan) y veía con malos ojos la deriva hacia el rock desde el folk sureño. Sin embargo, Henley y Frey pensaban que necesitaban más el desenfado estilo de Walsh para evolucionar.

 

 En fin, que en este su quinto álbum de estudio los Eagles buscaron la perfección. Y la encontraron, al menos en la canción que da título al disco. Eso sí, como casi todos los temas clásicos y que han perdurado a lo largo de los años, la canción nació de “chiripa”. Las musas visitaron a Don Felder en su casa de Malibú estando en ropa interior. Afortunadamente, tuvo tiempo de coger la grabadora para capturar ese momento de inspiración sublime. Cuando se lo puso a sus compañeros, quedaron gratamente impresionados por la rara mezcla de influencias musicales. De hecho, el primer título que barajaron era “Mexican Reggae”. Durante la grabación, un año después de aquello, y tras múltiples intentos, en diferentes tonos, consiguieron construir el tema casi perfecto, a falta de los solos de guitarra, que necesitaron de dos días de grabación, pues el amigo Fender tuvo la feliz idea de improvisarlos. Frey y Henley, que ya habían compuesto la letra, le dijeron que a dónde iba. Que ellos querían aquello que les puso en la demo. Pero Felder, tras el tiempo transcurrido, ni se acordaba. Afortunadamente, consiguió que la ama de llaves de su casa de Malibú encontrase la grabación y se la pusiese por teléfono. O sea, como un whatsapp antiguo. Y bueno, ya sólo falta por hablar de las múltiples interpretaciones de la canción. Eagles siempre han defendido que la letra describe un resort de lujo, donde puedes pagar la cuenta en cualquier momento, pero nunca puedes salir; y que la canción es una alegoría sobre el hedonismo, la autodestrucción, y la codicia de la industria de la música de finales de 1970 y que, básicamente, es una canción sobre el lado oscuro del sueño americano y sobre el exceso en los Estados Unidos. En ese momento, Henley y Frey estaban inspirados por las texturas sobrenaturales de la novela The Magus de John Fowler. Sin embargo, algunas voces decían que la canción también puede ser interpretada como una metáfora sobre el mundo de la droga y los centros de internamiento para el tratamiento de las adicciones.  También que habla de un psiquiátrico. Pero la más pintoresca es la leyenda satánica que muchos ligaron a la canción. Los seguidores de las teorías de la conspiración han encontrado muchos indicios para apoyar la idea del satanismo en el tema. Para empezar el título aludiría a la dirección en la que el llamado Papa Negro fundó la iglesia satánica, en California Avenue, en San Francisco. Para más inri, en una foto en la parte interior del disco, donde aparece el grupo, se puede ver a un tenebroso personaje asomado a una ventana, calvo y con una afilada barba, que muchos identifican con el anticristo. Versos como 'This could be heaven or this could be hell' ('Esto puede ser el cielo o puede ser el infierno') o 'You can check out anytime you like but you can never leave' ('Puedes cancelar tu reserva cuando quieras, pero no puedes marcharte nunca') son, según algunas opiniones, frases que no se refieren a un simple hotel ni a una crítica social, como dice el grupo, sino que esconden algo más. Y que si ponías el disco al revés se escuchaba «Satán ha organizado su propia religión. ¡Qué maravilla!». Cuando le preguntaron a los Eagles, estos dijeron: «lo único que pasará si pones el disco al revés es que se te va a rayar».

El disco se publicó el 8 de diciembre de 1976 y, curiosamente, el primer single fue “New Kid in Town”, que llegó al número 1 el 26 de febrero de 1977. A “Hotel California” le costó bastante más llegar al número 1: 7 de mayo de 1977. Pero hay que tener en cuenta que estamos hablando de un tema rock de más de seis minutos. El vinilo ha sido comprado por unos 42 millones de terrícolas a lo largo de la historia.

Y tras este mega éxito, ya os lo he adelantado, llegó la destrucción de los Eagles. El éxito conllevó críticas y, sobre todo, hizo difícil la vida después. La banda mostró una confusión creativa y se obsesionó durante tres años trabajando en el siguiente álbum, The Long Run. En una entrevista de 1992, Frey resumió muy bien qué le pasó al grupo: “Fue el mejor trabajo que hicimos juntos. Rebosábamos confianza. No teníamos miedo de buscar riesgos. Y teníamos un par de guitarristas muy prolíficos. Entonces, tras el éxito, dejó de ser divertido. Ya no confiábamos en los instintos de cada uno, por lo que había un desacuerdo continuo. Además, tanto Henley como yo teníamos problemas con las drogas, lo que no ayudó. Ir al estudio era como ir a la escuela: simplemente no tenía ganas de ir. Pero lo más importante es que durante el proceso de hacer 'The Long Run', Henley y yo encontramos que las letras ya no nos llenaban". Un concierto en apoyo al senador de California Alan Cranston durante el tour de 1980 provocó una gran disputa entre los miembros de la banda, que terminó separándose. Ante las preguntas de los periodistas si volvería a reunirse en algún momento, los Eagles soltaron una frase lapidaria: “Antes se congelará el infierno que los Eagles vuelvan a tocar juntos”. Bien, 14 años después, posiblemente por temas monetarios, como pasa casi siempre en este mundillo, los Eagles se reunieron de nuevo. Y aquel disco de vuelta se tituló “Hells freeze over” o, lo que es lo mismo, “El infierno se congeló”. De sorna no iban escasos los señores. Frey puntualizó en la primera de las muchas y lucrativas giras mundiales: “Cualquier relación que valga la pena sobrevive a los extremos". Y más si hay muchos ceros en uno de los extremos, diría yo.

 

En cuanto al disco en sí, Henley toma el protagonismo tanto en letras como cantando en la mayoría de los cortes. La sección rítmica con Meisner da un paso adelante con relación a sus discos más country. Con esos mimbres y las guitarras rock de Felder y Walsh, consiguen un sonido de rock clásico. Está claro que “Hotel California” eclipsa el resto del disco. Pero si intentas ponerlo en perspectiva, todo el trabajo es perfecto, todo encaja y suena como debería sonar. Es un álbum conceptual, que no se desarrolla en el Far West con forajidos como Desperado.  Los Eagles eran conscientes de que una nueva época llegaba en su país y esbozaron una amplia y pesimista historia de USA que bordea el nihilismo. La última canción, “The last Resort” trata sobre la muerte de esa sociedad en la que ya no habrá nuevas fronteras y ahora hay que dedicarse a colocar la chatarra y la basura en el espacio.

Ah, para que la controversia no termine, la imagen de la carátula es del hotel Beverly Hills. Muchos hoteles alrededor del mundo han reclamado haber servido de inspiración para la canción, muy especialmente el "Hotel California" situado en Todos Santos, Baja California Sur, México. Hubo hasta un proceso judicial que se resolvió con un acuerdo entre ambas partes.

 

Feliz finde.

Comentarios

  1. Buen repaso a un discazo, y como tú dices, el éxito a veces provoca el final. Me han entrado ganas de ponermelo. Y eso siempre es señal de buena reseña.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. ¿Sobrevalorado? Quizás sí, pero la sombra del tema Hotel California es tan grande....

      Eliminar
  2. ¡Por supuesto que tienes ya un buen puñado de acciones en el blog! No te digo más que estás a un paso de entrar en la Junta Ejecutiva, ja, ja. De hecho, este verano has mantenido, junto con Paco, el nivel. ¡Y de qué manera! Aquí otro clásico de los que, como bien añades, es muy difícil aportar algo, más allá del gusto de cada uno. Diseccionado hasta el aburrimiento, vaya. A mí ni me parece tan imprescindible ¡blasfemo! qué le voy a hacer. No les quito ningún mérito a estos señores, entiéndeme, pero es de esos discos que escucho con gusto pero sin amor. Como un polvo por compromiso. Si eso existe, que ya no lo sé. De todos modos, como de costumbre, me comprometo a escucharlo este fin de semana y, quizá, me arrepienta de mis palabras. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un clásico, ¿quizás sobrevalorado? Es muy posible. Siempre me gustaron más Henley, Frey y Walsh por separado, fíjate tú. Aunque los tengo olvidados. Pero es un disco que hay que tener casi por obligación. Un abrazo

      Eliminar
  3. Pues vaya clasicazo te traes hoy. El disco es imprescindible porque el tema título lo es, sin duda. Pero el resto de temas no alcanzan ese carisma estratosférico. Aún así, son canciones preciosas, demasiado sosegadas para mi gusto aunque muy escuchables, con una producción cristalina. En fin un disco muy relajadito y de calidad, como tu entrada. Un abrazo y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, es imprescindible por EL TEMA. Es cierto que se nota que se esmeraron en la producción del trabajo entero porque querían hacer ver que eran músicos en mayúsculas y que podían. Pero no menos cierto que el nivel del resto del disco no puede discutir con la canción en cuestión. Es decir, es un disco que pocas veces me lo pongo entero. Me suelo quedar en la primera cara. Un abrazo.

      Eliminar
  4. Para mi un disco bastante completo en conjunto, un imprescindible. ¿Blandito? si para mi gusto, pero muy disfrutable. Gran entrada chico nuevo que ha llegado a la ciudad. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De nuevo tengo poco, estoy muy usado. Si te recomiendo un disco de Eagles, tiene que ser este, claro.

      Eliminar
  5. Yo lo escuché en su momento, necesitaría revisitarlo, pero "El Tema" eclipsa posiblemnte mucho contenido que tiene para bien y para mal. Yo soy de lso que se queda con el tema principal, y poco más.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Revisítalo una tarde de domingo. Con una escucha tendrás de sobra para reafirmar tu opinión.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Alacrán - Alacrán (Zafiro, 1971)

Comienzo esta reseña confesando que me declaro un admirador absoluto de Fernando Arbex. Extraordinario baterista y fundador de Los Estudiantes, uno de los grupos pioneros del rock and roll en España. Mas tarde fundador de Los Brincos. Grupo legendario que moderniz ó el panorama del pop español, y cuya obra forma parte de lo mejor de la historia de la música popular española. Además de músico, fue productor, compositor y arreglista para sus propios grupos, y para multitud de artistas, cuya lista seria inabarcable en este texto. Entre sus composiciones, destacaría su mítico “El rio” (cuya reseña podéis encontrar aquí : ), o “Yo solo soy un hombre”, escritas ambas para Miguel Rios. Os doy algunas cifras para dar una idea de la magnitud de su obra en todas sus facetas: 33 millones de discos vendidos, 600 obras registradas en la SGAE, más de 50 discos de oro. Lo que hoy traigo es una de esas joyas ocultas del rock español. Un disco del grupo que Fernando Arbex creo tras la publicación d...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Extremoduro - La Ley Innata (Warner Music, 2008)

  Hoy tenía preparada otra entrada correspondiente a esos discos que me marcaron al inicio de este siglo XXI. Pero con las pérdidas en el mundo del rock patrio que hemos tenido esta semana, todo ha volado por los aires. Ya sabéis que, si puedo y tengo disco, ante el fallecimiento de algún reconocido artista, hago un pequeño homenaje en nuestro blog ( Richard Davies , Tina Turner , Olivia Newton-John , Quincy Jones, RobertaFlack ). Esta semana, a falta de uno, dos maravillosos músicos han marchado hacia la inmortalidad. Sólo tengo vinilo del grupo de uno de ellos, que no tenía pensado traer por aquí porque ya han aparecido varios trabajos suyos. Pero mira, también podría entrar en discos del dos mil y pico que me han golpeado de una u otra manera. Jorge , siento no tener un plástico tuyo del que hablar, así que hablaré de La Ley Innata de los Extremoduro de Robe Iniesta . Pero el homenaje va también por ti, claro que sí. En común tenéis que os vi a los dos en sendos directos con...

David Drew – Safety love (MCA Records, 1988)

Amigos, ya estoy aquí un viernes más, dispuesto a comentaros mis impresiones sobre un vinilo que –puedo equivocarme, claro– supongo que no tendréis muchos en vuestra colección. Y si hace quince días os hablaba de un guitarrista que no había llegado a obtener reconocimiento a nivel mayoritario o fama internacional precisamente, aunque pude incluso deciros en que pueblo había nacido, el protagonista de hoy es tan anodino que ni información he podido encontrar sobre él. Como veis, me estoy refiriendo a David Drew y a su único álbum, el titulado Safety love . Editado en 1988, el disco en cuestión tiene una poco atractiva portada de Chris Callis , que se limitó a seguir las instrucciones de Jeff Adamoff , el director creativo de MCA por aquel entonces. Grabado en Nueva York entre los Media Sound studios , los RPM studios y los Skyline studios , está producido por el mismo David Drew –que también canta, toca la guitarra, ...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...

Ilegales - Agotados de esperar el fin (Epic, 1984)

  Este es uno de los discos de mi vida. De esos que tienes tan metidos dentro de ti que no necesitas escucharlos con frecuencia. De hecho, hace muchos años que no lo escuchaba, y al volver a hacerlo para escribir esta reseña me ha provocado las mismas sensaciones que recordaba. Como suele pasar en estos discos, me sabía de memoria el orden de las canciones y hasta el tiempo que dura el espacio entre canción y canción. Esta nueva escucha me ha servido también para reafirmar mi opinión de que este es uno de los mejores discos españoles de la historia. Así de claro. Esta cinta (ya que primero fue una cinta grabada, antes de hacerme con el vinilo), fue una de esas que desgasté en mi radio cassette en mi época preadolescente. Ni siquiera tenía caratula, ni los títulos de las canciones, pero fue una de mis cintas favoritas durante esa época. Siempre me chocó el sonido tan especial del disco. Una “reverb” exagerada en la voz, el sonido de la batería super seco, casi cercano al de una ...