Ir al contenido principal

Los Zigarros - A todo que sí (Universal, 2016)

 



Hacía mucho que no me pasaba por aquí. Pensaba traer alguna obra maestra que me hiciese más fácil la vuelta al redil. Como me pasa siempre, me he quedado sin tiempo, por lo que voy a un “aquí te pillo aquí te mato” con algo que me resulte más rápido y directo. Nada más en consonancia con estos tíos. Además, aprovechando que el Pisuerga pasa por Pucela y que mañana me voy a verlos al concierto que dan en las fiestas de Aluche, os voy a dejar por estos lares el segundo disco de estos valencianos (aunque algún jefe lo tiene subido a su blog, en el FFVinilo sólo tenemos la entrada que hice de su tercer trabajo, aquí).

Bien, pues creo que esta vez voy a empezar por el final y dejar la conclusión antes de desgranar el contenido: el disco es lo que es, una ejercicio de chulería, desparpajo, macarrada  y socarronería. Es decir, lo mínimo que se le debe pedir al rock and roll clásico de toda la vida. Para pasarlo bien, coño. Y sí, te sonará a Stones, Status Quo, Burning, hasta Tequila. Pero es que los valencianos no han inventado nada nuevo ni creo que lo pretendan. Sin embargo, joder, lo que hacen lo hacen de puta madre y te levanta de tu asiento o te obliga a golpear el volante mientras conduces, te hace marcar el ritmo con la cabeza y no tienes más remedio que marcarte una sonrisa de medio lao a medida que los oyes. Y qué mejor que encontrar algo que haga olvidarte del resto de la vida y disfrutar un buen rato, ya sea tomándote unas birras, haciendo la paella del fin de semana o con tu familia delante del auditorio de Aluche. Ah, y es que, me voy a verlos con toda la family. Os cuento. Hace relativamente pocos días también actuaron en las fiestas de Alcobendas. Tengo un par de amigos que viven allí. Intenté convencerlos para que me acompañaran. Pero son unos rajaos, más que yo, que ya es decir. Así que, preferí dejarlo para acercarme a Aluche, que me pilla más a mano. Lo comenté en casa e, instantáneamente, la mayor, de 11 años, me dijo que se venía conmigo y que quería que le comprase una camiseta del grupo, como la mía. Y yo el tipo más orgulloso del mundo, como podréis imaginar los papis que leéis esto. Y, al final, se apuntaron todas las niñas de casa y este viernes estaremos viendo a Los Zigarros, como vimos a Tarque o, más recientemente, a Quique González.


 Pasamos al vinilo. Producido por Carlos Raya, con lo bueno y malo que puede tener esta circunstancia de “pertenecer” a una factoría del rock patrio. Pero, aunque no tenemos la frescura de su disco de debut, aún siguen teniendo mucha libertad, dando bandazos entre estilos e influencias a lo largo del larga duración. Los músicos, además de los hermanos Ovidi, voz, piano y guitarra rítmica y Álvaro Tormo a la guitarra principal, tenemos a la gran base rítmica que forman Adrián Ribes a la batería y un espectacular (en directo es la caña) Nacho Tamarit en las cuatro cuerdas. Ambos dos a los coros, por cierto. Raya también está acreditado como parte del grupo, haciéndose cargo de la guitarra acústica y el theremín. Masterizado en Los Ángeles por Dave Collins (Ben Harper, Soundgarden, Weezer), del arte se encargó The Fly Factory, con fotos de Juan Pérez-Fajardo (Leiva, Coque Malla, etc…) y diseño de Alvaro P-FF (qué portada con ese Chevelle SS con las típicas franjas negras de Chevrolet).


 

Comienza la cara A con ritmo y diciéndole “A todo que sí”. Riff estilo Angus Young. Y, decidme loco, pero yo los emparejo con aquellos Ronaldos, los de sus primeros discos, stonianos, descarados y chulos. “Baila conmigo” empieza muy Beatles pero se desmarca enseguida al terreno rockabilly. Otro trallazo para empezar con ganas. Seguimos rockeando sin contemplaciones en “Dentro de la ley”, su primer single, que rebosa socarronería y guasa por los cuatro costados y que seguro que hace asentir al mismísimo Jorge Ilegal, pues cumple a la perfección con su definición de rock: “el rock and roll es un ejercicio de arrogancia y chulería”. “Qué demonios hago yo aquí” que, a pesar de su sencillez y que resulta previsible, te captura desde la primera escucha y no paras de berrearla en toda la noche. Me encanta. Y a mi enana también. “Resaca” es más madera al fuego. Si no mueves los pies, estás muerto. Sexo, drogas y rock and roll. No se le puede pedir más a un disco de este estilo. Y termina este lado con “Ya me olvidé de ti”, la típica canción que puedes relacionar con la superación de una decepción amorosa o de la lucha contra alguna adicción más severa y peor para la salud. Baja un poco la intensidad de lo que llevamos hasta ahora pero es perfecta para cerrar la cara A, con ese riff de la segunda mitad de la canción que me recuerda a los Black Keys.




 

Damos la vuelta al plástico y nos encontramos con la banda sonora de twitter: “Odiar me gusta”, rockabilly vacilón y crítico: “odiar me gusta, por eso te odio yo”.  Ahora, un pequeño homenaje a los Ramones ("ey ho rock and roll") y más caña en “Suena rock & roll”. Llegamos a una de las mejores del disco, la más stoniana, seguro, donde caen en la necesidad que todos tenemos de justificarnos ante los demás: “Tendrías que haberla visto bailar”. Parece que nos llevan a terrenos más blues en el siguiente corte, “Contra la pared”, pero evoluciona a un rock funky, con el wah wah de la guitarra. Y, por desgracia, llegamos al final de estos escasos 40 minutos de tralla rockera con “Tenía que probar”, más pantanosa y sureña.

 


Estos tipos me encantan y en los últimos años han entrado en el pódium de los grupos españoles que más suenan en mi cadena, junto a los Gritando en Silencio y Dry River, con permiso de Sínkope. Sin embargo, a pesar de todo, con ellos me pasa algo así como sentía cuando veía jugar a Guti (o Martín Vázquez para los más viejunos como yo): que sabes que tienen un potencial enorme pero que no les interesa explotarlo a tope y siempre piensas que si se pusieran en serio de verdad, aquello sería la bomba. Pero quizás le quitarías esa parte de diversión necesaria para hacer estos discos. 

Ah sí, mi versión es una reedición de inicios de este 2022 que encontré, para mi sorpresa, a muy buen precio en una tienda especializada.

Comentarios

  1. Tu lo has dicho, tienen más potencial de lo que demuestran y podrían explorar otros sonidos distintos que este rock facilón, vacilón, divertido que entra muy bien, me imagino que todo llegará. Yo les he visto un par de veces en directo y son muy cañeros, te pasas todo el concierto saltando y cantando, y eso se agradece. Seguro que tu lo vas a hacer esta noche en mi antigua barrio. Alguna vez lo he contado. Yo viví unos años en una de las torres que da al parque y daba mi ventana al escenario/auditorio. Ni te cuento los concis que me he clavado, en su mayoría buenos y rockeros, pero otros... Buena entrada Dani, vuelve más a menudo. P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues el concierto no estuvo mal para ser gratis en unas fiestas. La enana disfrutó que era lo importante. Tocaron una de mis preferidas y de sus mejores temas, "Antes de los muertos", que no la suelen tocar precisamente porque no es tan inmediata como las demás. Bueno, "Tenía que probar" también salió y también es más complicada. Mis primeros años, antes del más allá, transcurrieron en la calle Escalona/Illescas. Hasta los 14 iba bastante porque mi padre tenía allí un bar y algún fin de semana tocaba ir, como también algún mes de verano. Al parque iba a jugar al fútbol y cerca cambiaba los tebeos de Mortadelo en una de esas tiendas de la época. Aproveché el camino al concierto para ir contándole a mi hija esas cosas, dónde vivía mi abuela y similar. Fue una buena noche.

      Eliminar
    2. Qué bueno es compartir recuerdos con nuestros descendientes. Emociona.

      Eliminar
  2. Si la entrada es de los Zigarros, el autor es Dani, me dije al leer el título de la misma. Una reseña muy sentida y currada, se nota que te gustan un montón. En cuanto a mi impresión, pues lo mismo que dije en los anteriores casos. Buena producción, tonadas entretenidas y poco más para mi gusto. En cuanto al sonido, como ya comentas tú, la primera recuerda a Anguos e incluo ZZTop, la segunda a Status Quo... en fin, influencias múltiples y diversas para facturar un rock and roll alegre y desenfadado con ecos de M-Clan y guiños a Ramones. Coincido contigo en que la más resultona es Tendrías que haberla visto bailar, con una melodía estupenda. Me la he puesto dos veces, fíjate. Un abrazo chavalote.
    KING

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estaba claro que no te iba a emocionar, pero que tampoco ibas a pasar un mal rato escuchándolo. Y seguro que disfrutarías en el concierto, entre birras y bocatas de panceta, porque saben ponerle ritmo y son muy "actitud rock and roll". Un saludo

      Eliminar
  3. Poco te voy a decir yo, que los reseñé en mi blog. Este disco es muy divertido y completo, sin avaricias ni exigencias. Vamos, como la mayoría de los discos de "los Stones" o "los Quo" o tantos otros. Ojalá retomen la senda de estas sonoridades y se monten otro disco divertido y exultante de testosterona. Espero que disfrutaras del concierto. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, ya leí tu reseña. Tenemos debilidad compartida por estos y por los Gritando. Espero que ambos estén cogiendo carrerilla y sus próximos vinilos sean los pelotazos que pueden hacer. El concierto, bastante bien para ser gratuito en unas fiestas e ir con una niña de 11 años. Creando recuerdos conjuntos.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

Russ Ballard – Barnet dogs (EPIC, 1980)

En este blog nuestro, a pesar de tantos años (vamos a cumplir dentro de poco catorce años en cartel ) y tantos vinilos (1727 con este) siguen faltando figuras (más o menos) emblemáticas de ese universo, digamos, roquero en el que asentamos la mayoría de nuestras propuestas musicales. Y hoy relleno uno de esos huecos con esta propuesta firmada por Russell Glyn Ballard, cantante, guitarrista y compositor británico conocido en el mundillo como Russ Ballard. Si ni conoces el nombre, seguro que has escuchado muchas de sus canciones. El tipo tiene un larguísimo currículo de composiciones exitosas.  Hijo de una bailarina y un baterista, Ballard quedó ciego del ojo derecho por una pedrada, tomó lecciones de piano desde los ocho años y tuvo su primera guitarra a los trece. Su reconocimiento en la Historia musical,  después de varias aventuras infructuosas, comenzó en la década de los setenta y los primeros discos de  Argent . La banda, nacida de la unión del ex- Zombies Rod Arge...

Bon Jovi - Slippery when wet (Mercury Records, 1986)

    Recuerdo de cuando ayudaba a mi padre en el bar que los alcohólicos de pedigrí, aquellos que terminaban con cirrosis como poco (hostia, Lito, con lo bien que lo pasábamos hablando de música por qué no te retiraste a tiempo), bebían ginebra. Ya fuese con tónica, coca-cola o incluso a palo seco. Esa ginebra Larios o Gordons que en muchas zonas del país se usaba para limpiar las barras metálicas que se estilaban en los bares de aquellos tiempos. Me acuerdo que amigos del País Vasco que trabajaron de camareros en garitos de por allí identificaban a los “castellanos” por su preferencia por esas marcas. En fin, que me desvío, vuelvo a la ginebra. La ginebra es áspera pero es que, además, la juntas con la amarga tónica y se convierte en un menjunje tosco y duro (por eso la moda de meterle botánicos, frutas y mierdas varias para disimular y hacerlo mínimamente apetecible). Como con la cerveza, al final hasta te acostumbras y algunos disfrutan del cóctel. Pero para adentrarte en ...

Princess Pang - Princess Pang (Metal Blade, 1989)

  Cuenta la leyenda que chica conoce chico en una fiesta en los States, ella canta, el toca el bajo. No se si por amor o simplemente ocurrió, los dos se van a Suecia país del que es el chico y allí se juntan a otro colega sueco que resulta que es guitarrista.  Esto es más o menos a mediados de los 80 y como ven que en California y New York hay una corriente de Rock heredera del Punk y del Glam deciden volver a cruzar el charco para probar suerte como hicieron los Hanoi Rocks .  Una vez establecidos en la Gran Manzana completan la banda con un guitarrista más y un tipo a la batería que parece ser había estado con The Misfits ; graban y mueven algunas maquetas por su círculo de acción y en directo ganan cierta reputación con su sonido entre los neoyorquinos The Throbs y los ya superventas por aquel entonces Guns N Roses. Copia original holandesa  El Sleazy era moda imperante en 1989 que es cuando Metal Blade firma a Princess Pang para grabar un disco, este cuya po...

Judas Priest - British Steel (CBS, 1980)

Después de varias semanas dedicadas a vinilos cazados a ciegas dispuesto a descubrir (o no) joyas semidesconocidas, hago un paréntesis regresando a la senda de las apuestas sobre seguro y traigo este viernes un álbum mítico e incontestable que ha cumplido años esta semana, otro de esos que he tenido que buscar porque me extrañaba que no hubiese aparecido ya por esto lares. Poneos en pie para recibir a British Steel , el punto de inflexión –uno de ellos, al menos– de la carrera de unos chicos del área de Birmingham. Con una icónica y llamativa portada diseñada por el habitual director artístico de la banda Roslav Szaybo y fotografiada por Bob Elsdale , autor también de la cubierta del anterior disco (un Killing Machine del que ya os hablé aquí ), la edición que poseo es la de la primera reedición de 1984 española con la infame contraportada en blanco y negro.    Respecto al disco, decir que a principios...

LIZZY BORDEN: Visual Lies (Metal Blade/Enigma, 1987)

Y continuamos con lo que sin quererlo se ha convertido en una trilogía sobre grandes vinilos de Heavy Metal norteamericano. Y lo que queda. Puede parecer en esta ocasión que no hablamos de un artista de tanta entidad como Fifth Angel , que al fin y al cabo se convirtió en un grupo de culto o Savatage , un grande, que excepto en festivales, jamás ha tocado frente a grandes audiencias. Y sin embargo, Lizzy Borden , nacido Gregory Charles Harges , con un concepto del Metal más directo, provocativo y excesivo a partes iguales, tuvo y sigue teniendo una gran aceptación entre el público y ha sido uno de los niños mimados de Brian Slagel en el famoso sello californiano Metal Blade . Como de costumbre, descubrí al artista en su mejor disco, " Master of Disguise " de 1989. Una joya sin paliativos del Metal donde Lizzy Borden lo borda vocal y compositivamente en su obra más madura y que no quiso o supo replicar.  Años después de este evento y paseando una tarde por un centro comercia...

Albert Hammond - It never rains in southern California (1972, Epic Records)

  Es posible que empieces a leer esta entrada creyendo no conocer a Albert Hammond . Pero pronto te darás cuenta de que, a menos que hayas pasado los últimos 50 años en coma, has escuchado en más de una ocasión una canción suya. Interpretada por él o por cualquier otro artista, eso da igual. Hace diez años los cálculos eran que se habían vendido más de 360 millones de discos que llevasen títulos en los que estuviese implicado. Han cantado sus composiciones gente como J ohnny Cash, Elton John, Steppenwolf, Sony & Cher, José Feliciano, Olivia Newton-John, Aretha Franklin, Whitney Houston, Chicago (“ I don´t wanna life without your love ”), Starship (“ Nothing's gonna stop us now ”), Joe Cocker, Tina Turner (“ I don´t wanna lose you ”), Roy Orbison, Rod Stewart, Celine Dion (“ Just walk away ”), Julio Iglesias (“ Por un poco de tu amor ”), Willie Nelson (“ To all the girls I love before ”), The Hollies, Diana Ross, Bonnie Tyler, Aswad (“ Don´t turn around ”), Hermanos , aquell...