Ir al contenido principal

KISS - Crazy nights (Mercury 1987)




No tengo nunca claro qué vinilo traer cada viernes que me acerco por aquí y trato de huir de los habituales. Pero qué queréis, soy un adicto a KISS y se acaban de cumplir 30 añazos de la edición de Crazy Nights, seguramente el primer casé de la banda que adquirí junto a la de Creatures of the night (aunque no lo recuerdo bien). Así que vuelvo a engrosar la colección de vinilos del grupo en este insigne blog, 19 si no he contado mal, casi todos míos o de King Piltrafilla (por alusiones).

Los jefes del cotarro, Paul Stanley y Gene Simmons, decidieron escoger a Ron Nevison como productor para el que sería su decimotercer álbum de estudio. Supongo que buscaban un mediador en las tensiones del dúo y, a la vez, alguien que aportara un sonido distinto; no en vano Nevison había 
trabajado con UFO, MSG, Survivor y Led Zeppelin además de haber conseguido éxitos el año anterior con Ozzy Osbourne y Heart. Al final no quedaron muy contentos pero se tuvieron que tragar la producción: Stanley y Simmons siempre se han quejado del exceso de teclados, las guitarras sintetizadas y los arreglos de estudio que contiene el disco y de la mezcla final, falta de fuerza (según ellos). De entre las casi cincuenta canciones que presentaron a Ron al final entraron once, cuatro cantadas por Gene y siete por Paul.

En mi opinión este fue el álbum más Kulick (Bruce, guitarrista) de todos. Compone cuatro cortes en los que la guitarra (de época, cual guitar hero melenudo) es la protagonista. Especial mención a su trabajo en No, no, no y Hell or high water, con estupenda intro y uno de sus mejores solos. Eric Carr (batería) en cambio pasa más desapercibido, salvo en un par de cortes. A veces parece que suene la máquina. 

A pesar de las malas críticas que recibió y recibe este disco hay buenas canciones. Para mi gusto, la propia Crazy, crazy nights, Hell or high water, Turn on the night, Bang bang you o Thief in the night merecen la pena. Le tengo un poco de asquito a la mega balada Reason to live (me encanta el vídeo, donde, por cierto, Paul se enamoró de la modelo y casi le arruina la vida). Se me atraganta My way (a pesar de la melodía) y le tengo un poco de gato a When hour walls come down.

En cualquier caso, a celebrar los treinta años de este monumento a la comercialidad roquera de finales de los ochenta que se levantó más de un millón de copias en Yanquilandia y dejó una larga gira de la que poseo por ahí algún pirata (perdón, bootleg). Eran los años en los que la pista de "El Canci" (la discoteca heavy más de moda en Madrid) se llenaba de peludos al ritmo de Livin' on a prayer, The final countdown o la propia Crazy, crazy nights. Bueno, hasta que comenzaron a sonar en los programas y las radios poperas y entonces eras un blando y un no-heavy si te gustaban estos temas. Pero esa es otra historia viejuna.

La copia en vinilo es la original hispana de la época, sin letras ni créditos ni nada. Además tengo por aquí el cedé (re-edición) y la casé. Para friqui el menda.

Pasad buen fin de semana, gentuza, y dadle caña al buen rock and roll and metal.

KISS - Crazy, crazy nights


KISS - Turn on the night


KISS - Hell or high water


KISS - Reason to live


Comentarios

  1. Por alusiones jejeje. De acuerdo en todo contigo, excepto en lo de My way que a mi me encanta. Y es que siempre he sentido debilidad por los temas cantados por Mr. Stanley. Feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí la canción me gusta, la melodía, el estribillo, pero esos teclados me rechinan, ya ves. De todos modos, la meto en mis "recopilatorios con lo indispensable de Kiss" ochenteros, je, je. De vuelta esa felicitación.

      Eliminar
  2. Adict@s a los Kiss creo que somos tod@s. Gran disco y entrada. Saludos man

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por aquí "semos" más de uno adictos a Kiss, desde luego. Gran disco no sé yo pero me gusta pincharlo de vez en cuando, desde luego. Saludos de vuelta, jefe.

      Eliminar
  3. No quisiera ser polémico pero le tengo una especial manía a los Kiss. No podría explicar muy bien porqué, pero es así. Sin embargo tengo gran cariño a este y al Revenge, ambos (en CD) me llegaron por el préstamo de el amigo de un amigo de un amigo y ya llevan como 20 años en discoteca.

    Mención especial para I´ll fight hell to hold you, me encanta y también a my way y Reason to live, para mí junto a la homónima las mejores.

    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igual aprecias Reason to live porque no te gustan los Kiss, jeje. No eres polémico, que aquí estamos para divertirnos y lo que a uno le pone al otro le deja frío. La magia de la música. Te animaría a explorar la primera etapa de Kiss desde luego. Abrazo de vuelta, colega.

      Eliminar
  4. A mi también me gustan los KISS. Me ha molado mucho ese punto de revival macarrilla que le has dado recordando "la Canci"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que tengas buen gusto, yeah. Me encanta leer y contar historias viejunas. Me apunto lo de "revival macarrilla". Un abrazo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Otros crímenes...

a-ha – “Hunting High And Low” (Warner Bros Records, 1985)

Hay dos canciones cuyas diez primeras notas de sintetizador tienen un sabor inequívoco y 'auténtico' a años 80. Una es “ Just Can’t Get Enough ” de Depeche Mode (‘p a-pa-pa-pa-pa-pa-pam ’…) y la otra es “ Take On Me ” de a-ha (‘ ta-na-na-na-nanana ’…), el grupo protagonista de este #FFVinilo, titulado “ Hunting High And Low ”, donde venía incluida.   Me hace ilusión traerlo, además, porque es un disco especial para mí. Fue el primero que me regalaron, corría el año 1988 y en mi clase del colegio se hizo el típico “amigo invisible” al final del curso, como despedida, pues al año siguiente empezábamos el instituto y nos separábamos después de muchos años juntos en la educación general básica. En aquel momento yo era fan acérrima de estos noruegos, como solo puede serlo una adolescente en plena edad del pavo. Y mi “amiga invisible” me regaló este disco, cosa que yo le agradecí eternamente porque, como digo, era seguidora incondicional del grupo, y también porque, como ya he ...

Stevie Wonder - In square circle (1985, Tamla Records)

    Voy a compartir con vosotros uno de los LPs de mi colección con una portada más vistosa o curiosa. No es que sea, musicalmente hablando, uno de mis favoritos. Pero bueno, esa portada en 3D y el libreto en plan CD pero a tamaño de vinilo, son fantásticos. A sus 35 años, en 1985, Stevie Wonder publicó este disco. Todos conocéis más o menos su historia: éxitos en los años 60 siendo un niño prodigio. Lo rompió en los 70 editando varios clásicos. Y a principio de los 80 tuvo su época dorada en ventas: “ I just called to say I love you ” de la película La mujer de rojo fue todo un éxito, como su colaboración en el “ We are the world ”. Con este disco ganó en los Grammys del 86 la categoría de Best Male R&B Vocal Performance vendiendo más de 4 millones de copias a nivel mundial, la mitad de ellas en USA. En este disco, Mr. Wonder , reservó la cara A para las canciones de amor y la cara B para las que tenían un contenido más político o social.   “ Part-time lo...

Warlock - Burning the witches (Mausoleum records – 1984)

Amigos del vinilo, metidos ya en plena canícula –cómo me gusta utilizar palabras raras y eso que soy de ciencias– voy a dedicar mi entrada de hoy al debut del grupo de Doro Pesch . Porque sí, aunque evidentemente Warlock nació como banda y la la diminuta vocalista de Düsseldorf era principalmente su frontwoman , lo cierto es que su carisma y su fuerza –además de su continuidad en el tiempo al frente del proyecto– la acabaron convirtiendo su parte más visible e identificable. De hecho, Doro ha construido su carrera con esos cimientos y el recuerdo de sus compañeros se ha ido difuminando entre la bruma del tiempo. Total, que tras pasar por numerosas bandas underground , el batería Michael Eurich , el bajista Frank Rittel , los guitarristas Peter Szigeti y Rudy Graf y la pequeña Dorothee –que por entonces contaba 18 años– fundan oficialmente Warlock y consiguen su primer contrato con el sello Mausoleum , que pone en las tiendas este sem...

Carlos Santana - "Europa" (CBS, 1976)

Es imposible no identificar esta canción con solo escuchar las cinco primeras notas. A pesar de ser instrumental es tan conocida que cualquiera con un mínimo de cultura musical podría “ cantar ” y reconocer las notas iniciales ( tan-tan-na-na-na-nanananá-tanananá…. ). Y cualquiera con un mínimo de sensibilidad también notará cómo se le eriza el vello. Es una melodía que llega al alma, triste y melancólica, una guitarra que habla y llora, que nos cuenta una historia y, sin necesidad de palabras, solo con las notas de la guitarra es fácil de entender. Pero veamos qué hay detrás de ella. Vamos a desnudarla y a comprenderla.

Dare - Out of the silence (A&M, 1988)

  Darren Wharton era un mocoso cuando tocó los teclados en el Chinatown de Thin Lizzy, allá por 1980. Acababa de cumplir 18 años. Se mantuvo en la banda los dos siguientes álbumes, Renegade (1981) y Thunder & Lighting (1983) curtiéndose en los escenarios con Scott Gorham, John Sykes, Brian Downey, Snowy White y, por supuesto, Phil Lynott, en cuyo álbum en solitario de 1982 también tocó. Años después del final de Thin Lizzy formó su propia banda, a la que llamó Dare por consejo de Lemmy Kilmister; en algún lugar de Alemania, en medio de la última gira de "los Lizzy" le sugirió el nombre. El grupo sufrió numerosos cambios hasta llegar a este debut de 1988.  La voz de Darren Wharton y la guitarra de Vinny Burns comandan este álbum sin relleno que juega entre los sonidos AOR de la época, el hard rock melódico y cierto aroma celta en algunos pasajes, con protagonismo absoluto de sintes y teclas en la mezcla final. Junto a ellos, Brian Cox a los teclados (labor que compa...

The Replacements - Let it be (1984, Twin/Tone Records)

..."Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente... Por Jorge García . En 1984  The Replacements  lanzan  "Let it be" , su tercer disco y como ha demostrado el paso del tiempo, el más popular que publicase nunca la banda de Minnesota. Con "Let it be" el grupo afronta nuevos retos sónicos y estilísticos, encaminan sus pasos hacia un sonido menos rugoso y pesado, buscan más matices y pierden en fiereza, o tal vez lo que hacen es encauzarla dentro de unos parámetros más amplios . Con todo ello, "Let it be" es un disco más versátil que las dos referencias precedentes, más amplio y expansivo sónicamente y con una importante progresión en lo referente a los textos, que se muestran más afilados y trascendentes. Cierto que pierde en fiereza y aceleración, pero aquí descubrimos una capacidad milagrosa para la composición de melodías por parte de  Paul Westerberg , que también parece encontrar...